Articulos de la categoria 'Nutrición y dietas'

Los nuevos desayunos saludables entierran las galletas

La vida y la comida sana gana terreno y el desayuno no se escapa a esta moda en la que son muchas las alternativas a las galletas de siempre.

Todos nos hemos criado bebiendo por las mañanas un buen tazón de leche, con galletas o pan. Ahora las nuevas tendencias de alimentación indican que esto no es sano.

El asunto se puso sobre la mesa a principios de este año cuando una nutricionista informó de que a su hijo le daba por la mañana garbanzos para desayunar. La publicación provocó un debate que sobrepasó cualquier expectativa, aunque sí es verdad que son varios los expertos que apuestan por un desayuno más moderno y sano. La pregunta es, si no puedo darle galletas a mis hijos por las mañanas, ¿qué le puedo dar?

En la web http://www.unamamadeotroplaneta.com nos dan algunas pistas de por dónde debería ir la alimentación de nuestros hijos por la mañana. En el artículo “Y si no le doy galletas, ¿qué le doy para desayunar?” la autora ofrece una serie de alternativas a las galletas después de advertir que una de las primeras cosas que descubrió al preocuparse por la alimentación de su hija es que todos los productos destinados a los niños son insanos por tener un exceso de azúcar, de grasa o de sal. Es decir, se dio cuenta que muchos de los productos que se supone que harán que tus hijos crezcan sanos tienen el efecto contrario.

En esta lista de productos malditos para los niños entrarían: zumos envasados, yogures y lácteos azucarados, bollería y galletas, cremas de untar como Nutella o Nocilla, queso de baja calidad, embutidos y cárnicos procesados, al menos no todos los días, Colacao, Nesquick o cualquier batido de sabores, refrescos, cereales azucarados o cereales para bebé de bote…

De esta manera, se recomienda cambiar completamente el ritmo de alimentación mañanera de los niños con colacao, galletas o bollos y anima a sustituirlos por una serie de alimentos como el pan integral o multicereales, los palitos integrales de espelta, el yogur natural sin azúcar, la leche normal, queso de alta calidad, la fruta entera (plantanos, fresas, frambuesas, arandanos, naranja, mandarina, piña, kiwi, manzana, pera o uvas, dejando los zumos para un par de días a la semana.

También son recomendables los cereales sin añadidos, los frutos secos, semillas, aguacate, hummus, hortalizas y verduras, como el tomate natural, aceite de oliva, huevos, pescado azul como atún o salmón, crepes o tortitas caseras sin azúcar, incluso se pueden hacer algunos días batidos naturales con fruta, yogur y avena.

También en la página https://nortesalud.com aparece otro artículo llamado: “Cuando las galletas dejan de ser la opción” en el que se ofrecen, nada menos, que 75 alternativas de desayuno saludable. Algunas de ellas son leche entera, pan integral, aceite de oliva y frutas; requesón y miel con nueces; yogur griego, melocotón y plátano y avena; tortitas de plátano; huevos revueltos con perejil y un vaso de leche; fruta con yogur natural; crepes caseros de fruta; tostada con crema de cacao y avellana casera; piña y naranja troceadas con canela; bocadillitos de pan integral, yogur natural con chocolate negro y una pieza de fruta, batidos naturales de frutas, cuenco de aceitunas, zanahoria, pepino y queso.

Otras opciones pasan por hacer muffins de verduras, pate de aguacate, copos de maíz con yogur y fresas, copos de yogur y plátano, copos de avena con yogur y manzana; fresas bañadas de chocolate negro y avellanas; palitos de manzana con canela y yogur; no podía faltar el pan con aceite y tomate de toda la vida o los gofres naturales. También se puede optar por macedonia de frutas con aguacate y queso blanco, tostada de pan de centeno con tomate, atún y fruta. Son tantas las opciones que puedes experimentar a ver qué le gusta más a tu hijo. También se propone nocilla de nueces casera sin azucares añadidos o magdalenas de soja y plátano.

La opción vegana pasa por desayunos como helado de platano y cacao con topping de frutos secos, Gachas de leche merengada, sándwich de pan integral con un montón de productos saludables desde tomate a platano, manzana, etc… pasando por batidos de yogur vegetal sin azúcar y fruta de temporada.

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¿Todavía no conoces el poke? Así es su receta original

El Poke es la nueva comida de moda llegada de Hawai y ya arrasa en Estados Unidos, Europa y, por supuesto, en España por ser versátil, sano y no calórico.

El Poke es la comida de moda llegada de Estados Unidos, concretamente de Hawai, y que empieza a tener gran aceptación en Europa. Después del wok y del sushi, el poke se ha puesto de moda gracias a su mezcla de pescados crudos, principalmente atún, aliñados con salsa de soja y sésamo. Además, se le añaden otros elementos frescos como algas, aguacate, pepino, sésamo, cebolleta, todo ello acompañado de arroz.

El origen del Poke está en los nativos hawaianos que comían pescado crudo amasado con los dedos o cortado transversalmente en pedazos. Además, le añadían sal para preservar el pescado, limu crujiente, que son hojas de vidrio basáltico, e inamora, que es un condimento hecho de nuez de kukui tostada y sal marina. Después le fue influenciando la cocina japonesa como consecuencia de la llegada masiva de japoneses para trabajar en las plantaciones de azúcar, que añadieron soja y arroz al pescado crudo que consumían antes los polinesios.

La receta original del Poke

Para preparar un original Poke debes comprar un buen atún, cortarlo en dados, mezclarlo con algas rehidratadas, como las wakame,  cebolleta, cebollino, salsa de soja y aceite de sésamo, amén de zumo de lima y limón.

Para cocinarlo tienes que tener en cuenta, además, que debes congelar el pescado para que no te afecte el anisakis y que el poke no es marinado, por lo que la mezcla debe reposar la mezcla cinco minutos ya que lo bueno de este plato es que preserve el sabor del atún crudo.

La pregunta es ¿por qué está tan de moda? Pues la respuesta puede llegar a través de la evolución de la comida y los sabores. Habituados al sushi, al ceviche o el ramen, los paladares más exigentes encontraron un nuevo sabor en el poke que triunfa en Estados Unidos, pasó a Europa y llegó a España. El argumento de sus defensores es que es sano, asequible y se pueden combinar diferentes ingredientes.

El hecho de que el expresidente de Estados Unidos, Barak Obama, declarara su amor por este plato le puso en el escaparate y las cartas de muchos restaurantes empezaron a llenarse de este mismo plato.

En España, el pionero fue un restaurante en Barcelona llamado Poke Maoli, cuyo dueño Oliver Moon, lo descubrió en California en 2014. Otra de las razones por las que tiene mucho éxito es porque es comida rápida y sana, amén de tener combinaciones infinitas.

En España algunos restaurantes ofrecen el Poke para que cada uno se creara su propio plato. Como base se propone el arroz sushi, mezcla de ensalada, arroz integral, kale y quinoa, mientras que para la proteína debes elegir entre atún rojo, salmón, pulpo, gambas o tofu, con salsas clásicas como la de soja o el aceite de sésamo, mayonesa de siracha, soja cítrica, wasabi alioli y soja sin gluten, mientras que se pueden añadir toppings como verduras, frutas, algas, cebolla frita, almendar crujiente, semillas de sésamo o aguacate y cangrejo.

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Colecho ¿beneficia al niño dormir con sus padres?

El colecho entra dentro de esos debates que surgen cada cierto tiempo sobre cómo educar a nuestros hijos. Hay opiniones a favor y en contra y aquí las vas a encontrar de ambas posturas.

El colecho, definido como la práctica en la que los bebés o niños pequeños duermen con sus padres, es una de esas cuestiones estrellas dentro de la psicología infantil y lleva siempre a preguntarse a los padres si es bueno o malo.

Hay que tener en cuenta que el colecho se practica en muchos lugares del mundo. Por ejemplo en India el 93% de los niños entre tres y 10 años duermen con sus padres, además en Europa fue muy extendido en el siglo XIX ya que las casas no tenían más que una habitación. En Japón se practica también con niños hasta siete años, mientras que en otras partes del mundo se hace para mantener a los niños calientes por la noche.

Ahora se ha puesto de moda entre los partidarios de la crianza con apego para que los niños crezcan más sanos y felices. Sin embargo, es una evidencia que en cada casa, en cada familia, se puede decidir si practicar el colecho o no, ya que puede tener cosas positivas o negativas, aunque se debe tener en cuenta que siempre debe hacerse de forma natural y responsable.

Ventajas del colecho

Entre los aspectos positivos del colecho muchos pediatras destacan el favorecimiento de la instauración y mantenimiento de la lactancia materna, disminuye el cansancio de la madre. Del mismo modo, aumenta los episodios de sueño REM del bebé, corrigiendo los episodios de apnea de sueño.

El colecho también reduce el riesgo de que sufra hipoglucemia, disminuye el llanto del bebé, que duerme más fácilmente, sincroniza sus ciclos de sueño con su madre y potencia su vinculo afectivo con los padres, amén de reducir el riesgo de muerte súbita.

Además, el colecho favorece el bienestar del bebé, su desarrollo neuronal, la capacidad de respuesta ante el estrés, el desarrollo de la autoestima y su autonomía personal. Pese a que podría entenderse como la búsqueda de la protección parental, no es negativo que el niño quiera estar en el entorno de seguridad de sus padres. De hecho, también se considera que el bebé tendrá más autocontrol, seguridad en sí mismo, tolerancia al estrés, más optimismo y grado de felicidad.

Inconvenientes del colecho

Entre los aspectos negativos del colecho, algunos pediatras señalan los riesgos de asfixia, por lo que se recomienda a padres que hayan bebido o consumido drogas que no lo practiquen, así como los que tiene obesidad morbida.

Los padres suelen dormir peor por los mecanismos de alarma, amén de que la vida de pareja se puede resentir. Además, a los niños les puede costar más conciliar el sueño en las siestas si están acostumbrados a estar con sus padres o relacionar el hecho de dormir en la cama sólo cuando estén sus padres.

Otras teorías hablan de que el colecho aumenta la dependencia de los niños de sus padres y tienen una personalidad menos madura, en los que se incluiría problemas de socialización. Los posibles ronquidos pueden afectar a la calidad del sueño de los niños por lo que pueden despertarse con más frecuencia, amén de que se pueden caer de la cama. Por último, hay padres que consideran poco higiénico compartir lecho con sus hijos y molesto por las patadas, movimientos y fuertes respiraciones.

Ahora que ya conoces las ventajas y desventajas del colecho sólo es cuestión de elegir si quieres o no ponerlo en práctica.

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La dieta del aguacate o como sentirte saciado

El aguacate ha sido rechazado muchas veces por pensarse que engordaba, pero ahora sabemos que tiene muchas propiedades y que entre ellas está el hecho de saciarte, de dejarte lleno.

Entramos en el mes de marzo y eso significa que llega el momento de ponerse en modo “operación bikini” y empezar a plantearnos el quitarnos esos kilos de más que hemos cogido en los meses de invierno para poder lucir cuerpo en verano, para deshacernos de ese michelín que ha salido sin nosotros pedírselo.

Seguramente en los próximos días vas a leer mucho sobre métodos y dietas milagrosas que te dejarán con un cuerpo diez. Y una de ellas es la dieta del aguacate que, pese a que algunas veces se ha dicho que es un alimento que engorda, con el que subirás de peso, que ha sido rechazado por su contenido graso, lo cierto es que es saludable, tiene una gran capacidad de hidratación y aporta mucha vitamina E.

El aguacate contiene ácidos grasos saludables y si lo consumes de manera normalizada lograrás reducir los niveles de grasa en sangre, mientras aceleras el metabolismo y te hará sentirse saciado. Lo primero que debes tener en cuenta es que a la hora comprarlo debe ser el que esté más suave y no tenga daños en la corteza.

Y es que tienes que tener en cuenta que el aguacate es un alimento altamente nutritivo y uno de tus grandes aliados para bajar peso porque dentro de las grasas monoinsaturadas de los aguacate encontraras el ácido oleico, que nos ayudará, como hemos explicado antes, a saciarnos, mientras que su contenido en fibra y proteínas vegetales nos facilitará el hecho de tener un vientre plano. No obstante dos tercios de las calorías del aguacate proceden del ácido oleico que nuestro cuerpo usará como fuente de energía de absorción lenta. No sólo eso, sino que, además, al consumir este tipo de grasas seguro que mejoran nuestros niveles de azúcar.

Entre sus virtudes también hay que destacar el hecho de que contiene ácidos grados Omega 9 que nos ayudan a bajar el colesterol LDL y aumentar los del HDL, amén de que son ideales para la absorción de vitaminas y antioxidantes liposolubles. Al tener una mejor absorción de esos nutrientes sentiremos menos hambre. Y es que si sentimos hambre después de almorzar debemos entender que no hemos recibido, de los alimentos consumidos, los nutrientes que necesitamos para realizar nuestras tareas diarias. Ahí puede entrar el aguacate ya que nos aportará carbohidratos, proteínas y fibra con los que podremos sentirnos saciados.

Para seguir esta dieta del aguacate, que podemos tomar de formas muy variadas como ensaladas, sándwiches o postres podemos realizar algunos menús que incluyan estos platos: para desayunar podemos tomar un sándwich de pan integral con un aguacate pequeño, tomate, algo de fiambre de pavo acompañado de lechuga y melón. Cuando llegue la hora de la comida siempre es una buena idea sumar el aguacate a una buena ensalada que tenga col rizada, zanahoria, brotes de espinacas, un huevo duro y nueces, para acompañar a un filete de carne magra o un pescado a la plancha o, incluso, salmón. A la hora de cenar, llega el momento en el que podemos comernos un aguacate, acompañado de 100 gramos de requesón natural o un yogur, junto a 140 gramos de pollo o pescado asado a la parrilla.

Dentro de la dieta del aguacate podemos probar también a rellenarlo de atún junto a una ensalada de lechuga ya que sólo tiene 106 calorías y te dejará completamente saciado. Además, el aguacate también se puede acompañar de piña y espinaca en una ensalada como acompañante de una carne o un pescado a la plancha.

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La sopa de miso, una moda importada de Japón

Muchas son las personas que se suman a la moda de tomar sopas de miso, propias de Japón, y aquí te ensañamos a elaborarla.

La sopa de miso japonesa está muy de moda, ya que es uno de esos productos sanos y fáciles de cocinar, básica en el país nipón, donde se consume con todas las comidas que llevan arroz. A través de la página www.pequeñasrecetas.com descubrimos que el primer paso es hacer el caldo Dashi, la base de la sopa, que está hecho con alga kombu y copos de bonito seco o katsuobushi. El kombu, también conocido como kelp, es un alga de origen japonés que tiene propiedades remineralizantes, destacando su contenido en yodo y por lograr que las legumbres sean más digestivas y produzcan menos gases. Entre sus nutrientes es importante nombrar las proteínas, el yodo, el potasio, hierro y calcio de origen vegetal, especialmente ideal para dietas veganas.

Otro de los productos básicos para hacer esta sopa es el mismo miso, que se elabora a base de una pasta aromatizada de soja. Puede ser de dos tipos: blanco o Shiro-Miso, más suave y con menos sal, que es la más utilizada, o Aka-Miso, rojo, más sobroso y con más sal. Además, utilizaremos copos de bonito seco o Kasuobushi, que son virutas de atún secas, fermentadas y ahumadas, lo que le da un sabor umami, que es un término japonés usado para definir al quinto sabor nipón. Allí existe salado, dulce, ácido, amargo y umami, que en japonés significa delicioso y va asociado al glutamato monosódico.

Para preparar el caldo dashi debes tener preparados los siguientes ingredientes: un litro de agua, 20 gramos de kombu disecada y 20 gramos de copos de bonito seco. A partir de ahí empezamos poniendo en remojo durante dos o tres horas las tiras de kombu en un litro de agua para que se hidraten. Después las ponemos a hervir y justo antes de que empiece, retiramos el alga del agua, dejando que el agua hierva un minuto más y después apagamos el fuego. A continuación añadimos los copos de bonito al agua durante 15 minutos. Forramos el interior de un colador con paño de muselina y colamos el caldo. Después exprimos con suavidad los copos de bonito para que suelte el agua sobrante. Ya tenemos el caldo.

Ahora vamos a ver cómo hacemos la sopa miso. Para ello necesitaremos 800 mililitros de caldo dashi, que ya hemos preparado antes, 10 gramos de agua wakame disecada, 60 mililitros de pasa de miso blanco, 150 gramos de tofu blando, dos cebollas tiernas y podemos ponerle fideos de soba. Una vez que tenemos todos los ingredientes pasamos a la elaboración. Cortamos el tofu en pequeños dados y colocamos el caldo Dashi a fuego lento, al que añadimos la pasta miso. Entonces incorporamos el alga wakame y los cocemos todo durante uno o dos minutos hasta que se hidrate. Entonces añadimos los dados de tofu y calentamos un minuto más para servir enseguida, aderezando la sopa con finas rodajas de la parte del callo de la cebolla.

Otra opción es realizar la sopa de miso vegana con verduras que combina la base de la sopa japonesa con una serie de verduras, que pueden ser congeladas, ya que no pierden sus propiedades. Para hacer esta sopa para cuatro personas necesitarás una cucharada de miso blanco, cinco gramo de alga de Kombu, tofu, sal, medio litro de agua, mientras que para la crema de verduras debes tener disponible: 50 gramos de guisantes, de maíz, de brócoli, 12 puntas de espárrago, todo ellos congelado, amén de sal y pimienta, aceite, vinagre de jerez y pimienta rosa.

Cuando tengamos todos estos productos procederemos a limpiar el kombu, con un paño húmedo para quitar la sal. Calentamos agua en una olla con el kombu, para que antes de que empiece a hervir quitar el kombu y añadir sal al gusto. Después añadimos el miso y lo removemos hasta que se disuelva. Apagamos el fuego y lo dejamos reposar. Cuando tenemos la sopa de miso añadimos los guisantes, maíz, brócoli y espárragos sin congelar y trituramos todo. Para servir la sopa, la ponemos a fuego lento y añadimos sal y pimienta, después añadimos el tofu cortado en cuadraditos, las puntas de espárrago y dejamos que se calienten con la sopa durante un minuto. Le ponemos un chorro de aceite de oliva, vinagre de jerez, pimienta, las puntas de espárrago, el tofu… Y a comer.

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Nutrición y dietas · Escrito por el 13/02/18


El semáforo alimenticio para adolescentes

Todos sabemos que productos debemos consumir más y menos, pero como padres tenemos la obligación de enseñárselo a nuestros hijos para que de adolescente hagan sus elecciones con criterio. El semáforo te ayudará a ello.

La educación de nuestros hijos no para ni un minuto en todo el día. Como padres tenemos la tarea y la obligación de educar a nuestros hijos en todos los aspectos de la vida: desde su comportamiento, sus hábitos, sus deportes o sus valores, hasta sus horas de dormir o su alimentación. Debería ser sencillo, pero educar a nuestros hijos para que mantengan una buena alimentación no es tan fácil. En este caso, el ejemplo es una cuestión muy importante. No podemos decirle a nuestros hijos que coman fruta si nosotros no lo hacemos. Si pretendemos que mantengan una dieta equilibrada tendremos que enseñarles, como todo en la vida, a hacerlo.

Cuando nuestros hijos llegan a la adolescencia el camino se complica en todos los aspectos. Los niños ya no lo son tanto y empiezan a volar solos, en todos los sentidos. Pese a ello, nunca es tarde para enseñarles a alimentarse de una manera correcta. Desde www.guiainfantil.com nos trasladan un método, tan válido como otros, para que nuestros adolescentes aprendan a comer: el semáforo de los alimentos.

De esta manera, dividiremos los alimentos en tres colores, como un semáforo: rojo, amarillo y verde, y les explicaremos que los verdes son los que pueden, y deben, comer con más frecuencia, que los amarillos son alimentos que se pueden tomar, pero de vez en cuando, y que los rojos son los peligrosos y no deberían estar en nuestra dieta.

Prohibir es despertar el deseo, por lo que es bueno quizás marcar un límite con los alimentos en color rojo. Es decir, tratar de hacer entender a nuestro adolescente que debe consumir pocas veces precocinados, fritos, bollos, carnes muy grasas, bebidas carbonatadas o zumos envasados. No es fácil. La publicidad y el entorno no ponen fácil evitar este tipo de alimentos cuando están con sus amigos, por eso hay que incidir en los beneficios de no consumir estos productos recalcando su personalidad. Los alimentos amarillos, que se pueden consumir de vez en cuando, serían las frutas desecadas, cereales refinados, salchichas, hamburguesas, embutidos y fiambres, huevos, frutos secos, helados y postres caseros. Mientras que debemos animar a nuestros hijos a que consuman mucho semáforo verde, es decir, frutas, verduras, cereales, patatas, lácteos, carnes magras, pescados y legumbres.

La toma de decisiones de los adolescentes se puede ver muy influenciado por los estímulos exteriores, pero si la educación desde la infancia le lleva a elegir más productos verdes que rojos, estaremos haciéndole un gran favor para que tenga una dieta equilibrada. Si no lo hacemos se dejará influenciar por lo que ve alrededor. Y es que estamos de acuerdo en que en el plato de un adolescente debería haber mayoritariamente frutas y verduras, acompañados de carbohidratos integrales, alimentos proteicos magros, donde entrarían las legumbres, sin olvidarnos del aceite de oliva, los pescados azules o los frutos secos. Para beber, hay que pelear porque el adolescente no se decante por las bebidas carbonatadas y cargadas de azúcar. En definitiva, la base está en la educación desde la infancia y en lograr crear la duda en el adolescente: ¿por qué tomar productos rojos si los verdes son mejores para ti?

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Tendencias para el bienestar en 2018

Siempre pensamos que cada año hay nuevas tendencias para mejorar nuestro bienestar y nosotros te mostramos las de 2018.

Con el año nuevo llega el momento en el que nos planteamos la posibilidad de llevar una vida más saludable. Muchas de las ideas para conseguirlo las podemos encontrar en Pinterest con el fin de estar al día en las tendencias gastronómicas, de acondicionamiento físico y de bienestar que triunfarán en el año 2018.

La primera de ellas es mejorar el tránsito intestinal, ya que las bacterias estuvieron muy presentes el año pasado provocando inflamaciones. Para evitar que este año tengamos los mismos problemas, en 2018 tenemos que fijar en nuestra dieta alimentos probioticos, para mejorar la salud de nuestro intestino.

La segunda de ellas es priorizar la fuerza sobre el tamaño, muscularmente hablando. Es decir, cada día más se bajan de la cinta de correr, para hacer entrenamientos de fuerza, ya que desarrolla músculo, mejora el equilibrio, mantiene los huesos sanos y quema grasa, aunque este no es el principal efecto, sino que debemos celebrar las cosas increíbles que nuestro cuerpo puede hacer. Además, una nueva tendencia para este año es el postentrenamiento, la forma de recuperarnos mejor, los tramos de enfriamiento y los mejores equipos de compresión. Por cierto, que también se pondrá de moda el taichí, por combinar movimientos suaves y fluidos con respiración profunda y pensamientos meditativos.

Para mejorar tu bienestar también debes tener en cuenta la calidad del aire que respiras. Por esto en el año 2018 será el momento de dar una vuelta a este asunto con purificadores de aire y plantas. Además, mantiene sus habitaciones libres de humo y polvo. ¿Y la comida? Pues también será una tendencia preguntarte qué puedes comer. Si en 2017 triunfaron los difusores de aceite, ahora llega el momento de ingerir  añadir a nuestra dieta los aceites esenciales etiquetados como de calidad alimentaria, pero cuidado, no todos son aptos para el consumo.

En este año también es momento de cuidar detalles. Es momento de cuidar tanto  nuestro pelo como nuestro cuerpo. De esta manera, este año es ideal para empezar a preparar champú casero, lavar el cabello menos o las puntas de cabello saludables para mechones más finos y brillantes. Si hablamos de cuidar el cuerpo será tendencia el hecho de tomar vitamina para tener una piel más brillante. Tomar unas gotas de suero de vitaminas C debe ser parte de nuestra vida diaria, ya que ayudará a reducir los signos del envejecimiento, gracias a las propiedades antioxidantes de la vitamina. Te aseguras así una piel más brillante y firme, menos líneas finas y un tono de piel más uniforme.

En 2018 volverá a ser tendencia tener tiempo para nosotros, aunque sólo sea para estar en el sofá. Con las prisas con las que vamos por la vida, descubrir el término “tiempo para mí” fue uno de los grandes descubrimientos de 2017 con el fin de mantener comportamientos reconstituyentes o reconfortantes para seguir avanzando. Por último, descubre la rueda de yoga, ya que es el último accesorio de yoga favorito de los fanáticos, ya que permite estiramientos profundos y automasajes, con posturas más desafiantes.

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Come bien y muévete para perder los kilos de Navidad

La vida es una continua lucha contra la báscula. En Navidades, de media, cogemos dos kilos por lo que te proponemos un plan para perderlos: cuida lo que comes y muévete.

Ya han acabado las Navidades y tan puntual como la cuesta de enero llega el momento de pesarnos y comprobar que, de media, cada español engorda dos kilos cada año en estas fiestas. Es el punto en el que te das cuenta que tienes que perder esos excesos y plantearte un plan de choque. No te apetece correr, no quieres entrar en la moda del running, no te preocupes, hay otras formas de deshacerte de esos kilitos que has ganado, pero vas a tener que hacer ejercicio, eso sí.  Y es que para adelgazar, para perder esos dos kilos que has cogido en la casa de tu madre o tu abuela, debes tener en cuenta que hay dos pilares. El primero es la alimentación y el segundo es el ejercicio.

Es interesante resaltar que son, precisamente, las personas que normalmente durante el año se cuidan más, las que tienden a engordar más en estas fechas si se sueltan la melena alimenticia y consumen todo tipo de viandas, turrones y bombones. Esta situación, sin embargo, puede resolverse fácil y volver al peso habitual siendo, de nuevo, serio y restrictivo en nuestro consumo de alimentos.

El primero paso antes de empezar la carrera de perder esos dos kilos de media es concienciarnos. Entender que tenemos que seleccionar el tipo de calorías que ingerimos, reducir la ingesta calórica diaria y proponernos volver a hacer ejercicio, como mínimo 30 minutos diarios.

A partir de ahí, debemos seguir una serie de normas que nos ayudarán a perder esos kilos de más. El primero de ellos es reducir el consumo de grasas al máximo con lo que debemos autoprohibirnos la bollería, los dulces y la mantequella. Habremos de cambiar nuestra leche entera o semidesnatada por la desnatada y controlar el consumo de aceite. Otra de las cuestiones de las que debemos ser conscientes es que tenemos que limitar la cantidad de comida que consumimos. Es una cuestión matemática. Si ingerimos menos alimentos, sumaremos menos calorías y por tanto nuestro cuerpo tirará de las grasas acumuladas para realizar nuestras tareas diarias. Hay que buscar alimentos ricos en nutrientes.

Es importante una buena organización y hacer cinco comidas. De esta manera, en el desayuno debes eliminar las mantequilla y la mermelada y tomar el café con leche desnatada, acompañado de una pieza de fruta. A media mañana puedes tomar una pieza de fruta, preferiblemente manzana o cítricos, o un yogurt desnatado. En la comida, y también en la cena, tienes una gran variedad productos a consumir: verduras y hortalizas (250 gramos), legumbres (40), pasta y arroz (30), patatas hervidas (100), carne sin grasa de ternera, pavo o pollo (120), pescado (150), huevos, jamón serrano y fruta . Ya a media tarde puedes tomarte un café o una infusión con queso fresco o fiambre de pavo, bajo en grasa. Como siempre, para adelgazar se recomienda tomar mucha agua, zumos de frutas sin azúcares añadidos, y usar sacarina para endulzar el café.

Antes hemos hablado de las dos patas que deben sostener tu proceso para perder los dos kilos que has cogido en Navidades. La primera es la alimentación, mientras que la segunda es el ejercicio físico, pero no hablamos de correr, sino de algo más al alcance de cualquier persona como bajarte una parada antes en el autobús, usar las escaleras en vez del ascensor o proponerte salir a andar todos los días media hora. En definitiva, moverte más. De esta manera, si cuidas lo que comes y te mueves un poco llegarás a Carnavales igual que llegaste a Navidades.

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La dieta blanda de tu hijo no tiene que ser aburrida

Siempre hemos pensado que cuando una persona enferma hay que imponerle una dieta blanda para reducir su trabajo intestinal, pero ésta no tiene que ser aburrida. Puedes consumir más productos de los que crees.

Es casi tan antiguo como la propia enfermedad. Cuando nos encontramos con fiebre, estomago revuelto, con diarreas y vómitos, siempre se recomienda seguir una dieta blanda que el imaginario general ha llevado a pensar en arroz, jamón york y manzana, una alimentación aburrida de la que nos podemos cansar enseguida, especialmente los niños. Sin embargo, para seguir este tipo de dieta que te ayude a sentirte mejor, para que tu hijo supere ese proceso, y favorezca las digestiones ligeras son muchos más los alimentos que se pueden consumir, haciendo de su alimentación algo más variado. La primera regla de oro es hidratarle bien. Procura que tome mucha agua y zumos naturales con el fin de que su cuerpo tenga agua suficiente ya que puede estar gastando o desechando más de la que crees.

De esta manera, podemos abrir el abanico de alimentos permitidos cuando llevamos a cabo una dieta blanda. Puedes apuntar en tu lista de productos que tu hijo puede consumir patatas y calabacín, dentro de verduras y hortalizas, mientras que en el mundo de las frutas, amén de la manzana, podemos ofrecerles un buen plátano que le dará un poco de energía y no le sentará mal. Además, tomar lentejas, pastas de sopa, pollo o pavo, huevos o consumir aceite de oliva está recetado para liberar y dar descanso al aparato digestivo y a los niños enfermos les hará bien. Otro detalle importante es entender que el consumo de lácteos, contrariamente a lo que siempre se ha pensado, fortalece el sistema inmune y lo prepara para pelear contra los procesos de gastroenteritis.

Visto que se pueden consumir más productos de los que normalmente se señalan cuando a alguien se le impone una dieta blanda, es importante entender que las frutas que consumamos deben estar maduras y las verduras cocidas, ya que si tomamos ensaladas crudas u hortalizas poco cocinadas, estas pueden irritar la flora intestinal, por lo que todos los alimentos deben ser preparados al vapor o hervidos. En el ámbito de las hortalizas, si bien se pueden consumir lentejas, debemos evitar darles judías y garbanzos ya que pueden provocarle gases y flatulencias.

Empezar a hacer una dieta blanda por obligación nos marca un ayuno de 24 o 48 horas en las que nuestro propio cuerpo no admite nada, aunque a los niños les costará más. Debemos beber agua e ir introduciendo poco a poco algunos alimentos, como los que hemos nombrado un poco más arriba, siempre moviéndonos por sensaciones. También hay una lista de productos a evitar si queremos que su recuperación sea más rápida. No debe consumir ni cereales, ni pan integral, evitaremos especias, nada de alimentos hechos al horno, ni fritos, guisos o pucheros, los cuales obligan a segregar sale biliares para digerir la grasa.  Y aunque te parezca una buena idea no le des a tomar alimentos a la plancha.

Si los adultos nos imponemos una dieta blanda no por cuestiones médicas, sino más bien como dieta depurativa, por ejemplo, después de las comidas de Navidad, debemos saber que hay que apostar por alimentos ricos en vitaminas y antioxidantes como verduras, hortalizas y vegetales, al tiempo que aumentamos nuestra dosis de deporte.

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Alimentarte bien no tiene que ser más caro

Pese a que siempre pensamos que comer sano es caro, siempre puedes seguir una serie de consejos para que cuidarte no te pese en tu economía familiar.

Siempre se ha pensado que la comida más sana es más cara. De hecho, cuando en nuestra cesta de la compra colocamos más productos para mantenernos en forma, tenemos la sensación de que pagamos más, por lo que las organizaciones de consumidores recomiendan informarse en profundidad. Esa es la clave, comparar entre los diversos establecimientos y marcas, leer las etiquetas y elegir bien.

Todos pretendemos ser y estar más saludables, pero cómo conseguirlo es la gran pregunta, sobre todo, teniendo en cuenta que depende del perfil de cada persona, la edad, la actividad, la herencia o las condiciones físicas. En este sentido, los nutricionistas afirman que a la hora de hacer la compra debemos buscar alimentos más saludables y no necesariamente más caros. Debemos prestar atención al azúcar, pero no eliminarle ya que una dieta que se considera saludable debe contenerlo en su justa medida. También hay que estar pendiente de las calorías. De esta manera, si estás siguiendo un régimen con un número de calorías es clave mirar en la tabla de aportaciones calóricas que incluyen todos los alimentos. No te dejes engañar por las etiquetas verdes o los eslóganes.

Otra de las cuestiones más importantes es controlar la sal que tomamos, ya que puede ser tan perjudicial como el azúcar, aunque la sal está más relacionada con personas mayores y patologías concretas. Descubre en la letra pequeña de los ingredientes las aportaciones de sal de cada alimento. Tampoco es menor la atención que hay que mostrar a la hora de elegir los aceites. Es evidente que el mejor y más sano es el aceite de oliva, pero en este caso debes también estar atento a las etiquetas porque muchas veces pagamos por aceite de oliva cuando después es la parte mínima y está mezclado con grasas y aceites vegetales. Por último, debes tener en cuenta que los productos sin gluten no garantizan que sean más o menos sanos por esa condición. El hecho de que la celiaquía sea una enfermedad diagnosticada y controlada ha permitido que la vida de las personas que la padecen se más cómoda y barata a la hora de ir a la compra.

En definitiva, para tratar de comer sano y barato debes dedicarle tiempo, comparar, leer la letra pequeña, evita los precocinados y los alimentos procesados, eligir productos naturales, apuesto por el consumo de productos frescos de temporada e investiga el origen de los productos que compras. De hecho, lo más recomendable es buscar, comparar y consultar si tienes dudas. Debes prestar atención a la dieta cotidiana, mejorando las aportaciones nutricionales beneficiosas y limitando los alimentos nocivos.

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