Articulos de la categoria 'Nutrición y dietas'

La dieta blanda de tu hijo no tiene que ser aburrida

Siempre hemos pensado que cuando una persona enferma hay que imponerle una dieta blanda para reducir su trabajo intestinal, pero ésta no tiene que ser aburrida. Puedes consumir más productos de los que crees.

Es casi tan antiguo como la propia enfermedad. Cuando nos encontramos con fiebre, estomago revuelto, con diarreas y vómitos, siempre se recomienda seguir una dieta blanda que el imaginario general ha llevado a pensar en arroz, jamón york y manzana, una alimentación aburrida de la que nos podemos cansar enseguida, especialmente los niños. Sin embargo, para seguir este tipo de dieta que te ayude a sentirte mejor, para que tu hijo supere ese proceso, y favorezca las digestiones ligeras son muchos más los alimentos que se pueden consumir, haciendo de su alimentación algo más variado. La primera regla de oro es hidratarle bien. Procura que tome mucha agua y zumos naturales con el fin de que su cuerpo tenga agua suficiente ya que puede estar gastando o desechando más de la que crees.

De esta manera, podemos abrir el abanico de alimentos permitidos cuando llevamos a cabo una dieta blanda. Puedes apuntar en tu lista de productos que tu hijo puede consumir patatas y calabacín, dentro de verduras y hortalizas, mientras que en el mundo de las frutas, amén de la manzana, podemos ofrecerles un buen plátano que le dará un poco de energía y no le sentará mal. Además, tomar lentejas, pastas de sopa, pollo o pavo, huevos o consumir aceite de oliva está recetado para liberar y dar descanso al aparato digestivo y a los niños enfermos les hará bien. Otro detalle importante es entender que el consumo de lácteos, contrariamente a lo que siempre se ha pensado, fortalece el sistema inmune y lo prepara para pelear contra los procesos de gastroenteritis.

Visto que se pueden consumir más productos de los que normalmente se señalan cuando a alguien se le impone una dieta blanda, es importante entender que las frutas que consumamos deben estar maduras y las verduras cocidas, ya que si tomamos ensaladas crudas u hortalizas poco cocinadas, estas pueden irritar la flora intestinal, por lo que todos los alimentos deben ser preparados al vapor o hervidos. En el ámbito de las hortalizas, si bien se pueden consumir lentejas, debemos evitar darles judías y garbanzos ya que pueden provocarle gases y flatulencias.

Empezar a hacer una dieta blanda por obligación nos marca un ayuno de 24 o 48 horas en las que nuestro propio cuerpo no admite nada, aunque a los niños les costará más. Debemos beber agua e ir introduciendo poco a poco algunos alimentos, como los que hemos nombrado un poco más arriba, siempre moviéndonos por sensaciones. También hay una lista de productos a evitar si queremos que su recuperación sea más rápida. No debe consumir ni cereales, ni pan integral, evitaremos especias, nada de alimentos hechos al horno, ni fritos, guisos o pucheros, los cuales obligan a segregar sale biliares para digerir la grasa.  Y aunque te parezca una buena idea no le des a tomar alimentos a la plancha.

Si los adultos nos imponemos una dieta blanda no por cuestiones médicas, sino más bien como dieta depurativa, por ejemplo, después de las comidas de Navidad, debemos saber que hay que apostar por alimentos ricos en vitaminas y antioxidantes como verduras, hortalizas y vegetales, al tiempo que aumentamos nuestra dosis de deporte.

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Nutrición y dietas, Salud y Bienestar · Escrito por el 09/01/18

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Alimentarte bien no tiene que ser más caro

Pese a que siempre pensamos que comer sano es caro, siempre puedes seguir una serie de consejos para que cuidarte no te pese en tu economía familiar.

Siempre se ha pensado que la comida más sana es más cara. De hecho, cuando en nuestra cesta de la compra colocamos más productos para mantenernos en forma, tenemos la sensación de que pagamos más, por lo que las organizaciones de consumidores recomiendan informarse en profundidad. Esa es la clave, comparar entre los diversos establecimientos y marcas, leer las etiquetas y elegir bien.

Todos pretendemos ser y estar más saludables, pero cómo conseguirlo es la gran pregunta, sobre todo, teniendo en cuenta que depende del perfil de cada persona, la edad, la actividad, la herencia o las condiciones físicas. En este sentido, los nutricionistas afirman que a la hora de hacer la compra debemos buscar alimentos más saludables y no necesariamente más caros. Debemos prestar atención al azúcar, pero no eliminarle ya que una dieta que se considera saludable debe contenerlo en su justa medida. También hay que estar pendiente de las calorías. De esta manera, si estás siguiendo un régimen con un número de calorías es clave mirar en la tabla de aportaciones calóricas que incluyen todos los alimentos. No te dejes engañar por las etiquetas verdes o los eslóganes.

Otra de las cuestiones más importantes es controlar la sal que tomamos, ya que puede ser tan perjudicial como el azúcar, aunque la sal está más relacionada con personas mayores y patologías concretas. Descubre en la letra pequeña de los ingredientes las aportaciones de sal de cada alimento. Tampoco es menor la atención que hay que mostrar a la hora de elegir los aceites. Es evidente que el mejor y más sano es el aceite de oliva, pero en este caso debes también estar atento a las etiquetas porque muchas veces pagamos por aceite de oliva cuando después es la parte mínima y está mezclado con grasas y aceites vegetales. Por último, debes tener en cuenta que los productos sin gluten no garantizan que sean más o menos sanos por esa condición. El hecho de que la celiaquía sea una enfermedad diagnosticada y controlada ha permitido que la vida de las personas que la padecen se más cómoda y barata a la hora de ir a la compra.

En definitiva, para tratar de comer sano y barato debes dedicarle tiempo, comparar, leer la letra pequeña, evita los precocinados y los alimentos procesados, eligir productos naturales, apuesto por el consumo de productos frescos de temporada e investiga el origen de los productos que compras. De hecho, lo más recomendable es buscar, comparar y consultar si tienes dudas. Debes prestar atención a la dieta cotidiana, mejorando las aportaciones nutricionales beneficiosas y limitando los alimentos nocivos.

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Nutrición y dietas, Salud y Bienestar · Escrito por el 04/01/18

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10 mentiras sobre cómo adelgazar

Es una de las cosas más complicadas que hay para una persona. Cuando nos proponemos adelgazar buscamos ayuda, pero sólo encontramos mitos y mentiras sobre cómo hacerlo.

Llega el mes de enero, el mes en el que todos nos hacemos nuevos propósitos. Uno de los más comunes es adelgazar. Siempre habrá gente que te diga cómo hacerlo o encontrarás cientos de dietas milagrosas y miles de artículos en internet que te garantizan éxito en tu operación bikini. Lo cierto es que hay muchos falsos mitos o, directamente, mentiras en cuanto a cómo conseguir adelgazar y nosotros vamos a comentarte diez de ellos.

El primero de ellos es que todas las calorías son iguales. Es evidente que para adelgazar hay que consumir menos calorías, pero no todas las fuentes de calorías tienen el mismo efecto en nuestro cuerpo. De hecho, las calorías que nos aportan las proteínas no son iguales que las que proceden de las grasas o los hidratos de carbono. Las calorías de los alimentos frescos se han demostrado más saciantes que las de otro tipo.

El segundo de estos mitos es que la obesidad se supera con fuerza de voluntad, ya que es una enfermedad compleja en la que intervienen muchos factores como la genética, patologías y las hormonas y procesos que regulan nuestro peso. No es tan fácil como decir voy a adelgazar, aunque también es verdad que todos podemos llevar a cabo acciones para bajar de peso.

Otro de esos falsos mitos es que todos los alimentos que se anuncian como light adelgazan. No es verdad y hay que leer las etiquetas ya que muchos fabricantes sustituyen el azúcar por otros componentes y el número de calorías es el mismo. Hay que leer las etiquetas.

Se dice también que beber agua con limón en ayunas adelgaza. Es verdad que es una mezcla baja en calorías y que te ayuda a mantenerte hidratado, lo que hace que el metabolismo siga funcionando mediante la termongénesis, proceso por el que el cuerpo quema calorías para mantener el calor. Además el agua con limón no sacia. Sin embargo, nada demuestra que beber agua con limón adelgace más que beber agua sola.

Otro de esos falsos mitos habla de evitar los carbohidratos para adelgazar.  Una dieta con pocos carbohidratos puede ayudarte a bajar de peso, incluso aunque no hagas una restricción calórica consciente: siempre que el consumo de hidratos sea bajo y el de proteínas alto, adelgazaremos. La clave de este mito son los carbohidratos refinados, como el azúcar o las harinas refinadas, que sí nos hacen aumentar de peso.

La sexta creencia popular afirma que tampoco debemos consumir grasas. No hay nada en la grasa que consumimos que esté relacionado con el hecho de engordar, salvo que consumamos altas dosis de comida basura con muchas calorías.

Muchas veces hemos escuchado que es una buena idea realizar monodietas, es decir, comer sólo un tipo de alimento durante un periodo de tiempo. Estas dietas nos pueden ayudar a perder peso momentáneamente, pero nuestro cuerpo no recibe alimento necesario y se debilita, por no hablar del efecto rebote que llevan consigo estas dietas.

También se suele decir que el desayuno es la comida más importante para adelgazar, pero no es cierto. De hecho, experimentos realizados no llegan a estas conclusiones y sí podríamos deducir que quienes desayunan tienen una vida más activa que quienes nos lo hacen. Tampoco comer en pequeñas raciones, más veces, active el metabolismo.

Se suele decir también que las dietas vegetarianas siempre adelgazan, pero no es cierto. Ser vegetariano es una forma de vida que no tiene que ver con adelgazar. Existen alimentos sin proteínas animanles, como un plato de patatas fritas, que pueden engordar más que un filete de carne magra a la plancha.

La última aseveración se refiere al hecho de afirmar que las dietas para adelgazar funcionan. La mayoría de los estudios afirman que hacer dieta casi nunca funciona, ya que el 85% de las personas que bajan recuperan su peso antes de un año. Más allá. Hay estudios que afirman que las personas que hacen dietas son más propensas a subir peso, por lo que lo que debes hacer es cambiar tu estilo de vida y no ponerte cada mes a hacer una dieta: haz ejercicio, come sano y duerme lo suficiente.

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Nutrición y dietas, Salud y Bienestar · Escrito por el 02/01/18

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Cenar sano no es tan difícil: estas son algunas ideas para lograrlo

Cenar sano no es tan difícil, simplemente hay que saber qué hacer para alimentarte con una última comida del día sana a base de verdura, pero con sorpresas.

Cuando llegamos a casa por la noche  después de un duro día de trabajo nos apetece poco o nada empezar a hacer la cena y mucho menos liarnos a hacer algo saludable. Sin embargo, no es tan difícil. Existen recetas para cenar sano que no cuestan tanto hacerlas. Vamos a enseñarte algunas de ellas para que tengas algunas ideas fuera de las típicas ensaladas o crema de verduras.

La primera propuesta son Muffins salados de calabacín y jamón cocido que, además,  les van a encantar a los niños. Para hacer seis necesitamos seis huevos, un calabacín, un paquete de jamón cocido, queso parmesano rallado, pan de molde sin corteza, sal y pimienta. Para hacerlo, precalentamos el horno a 180 grados, pelamos y cortamos el calabacín, batimos los huevos añadiendo el calabacín y el jamón cocido. Aplanamos el pan con un rodillo, lo doblamos como un pañuelo para que coja forma y lo rellenamos de la mezcla, espolvoreamos el queso rallado. Lo metemos en el horno 10 minutos y a cenar…

El segundo plato son unos espaguetis de calabacín, una alternativa a la pasta. De esta manera comemos verdura casi sin darnos cuenta y es un plato fácil de hacer, como el tercero que proponemos: pimientos rellenos al horno. Lo único que necesitas es hacer el relleno de carne picada porque el resto lo hace el horno, que cocinará los pimientos en su jugo sin nada de grasa. Puedes acompañarla de ensaladas para una cena completísima y sana.

Otro de los platos sanos para cenar es una pizza de coliflor, aunque pueda parecer paradógico. Es una opción fantástica, además, para intolerantes al gluten, como el falso sushi hecho a base de unos makis de jamón cocido y queso de crema que se hace en cinco minutos. Se puede comer con palillos, lo cual puede ser divertido para los niños. La sexta sugerencia es hacer una croqueta de coliflor al horno. Así son menos calóricas que las fritas, pero si la masa está hecha de coliflor entonces la cena es doblemente saludable. Por último, proponemos una ensalada de pasta porque es una opción saludable, aunque siempre es preferible que sea integral así como evitar las salsas muy calóricas o mezclar esta pasta con tomate, lechuga o cebolla.

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Nutrición y dietas, Salud y Bienestar · Escrito por el 26/12/17

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Siete productos que tomas y no te hacen bien

Muchos son los productos que tomamos y no nos hacen bien. El problema es que hay muchas personas que no lo saben, hasta ahora.

En estos tiempos en los que todos tratamos de cuidar lo que comemos con el fin de proteger nuestra salud llama la atención que, sin embargo, seguimos consumiendo productos que no son buenos para nuestro organismo, quizás por falta de información. Hay productos a evitar y, sobre todo, aquellos con aditivos de los alimentos altamente procesados porque no sabemos, realmente, las consecuencias que puede tener en el futuro. Por ello, parece claro que siempre es mejor prevenir que curar y aquí vamos a mostrar algunos de esos alimentos peligrosos que pueden estar relacionados con enfermedades.

El primero de ellos es el queso americano porque no es queso. De hecho, es una creación de fábrica con una mezcla de grasas de leche, sólidos, proteínas de suero lácteo, emulsionantes y colorantes alimenticios. Es rico en sodio, pero tiene tanta grasa que una lancha se parece a carne alta en grasa.

El segundo serían las carnes procesadas, ya que son cancerígenas para los humanos y existen posibilidades de que la roja también lo sea según la IARC (Agencia Internacional de Investigación sobre el Cáncer). En concreto, pueden provocar un cáncer colorrectal.

El tercer producto con el que debemos tener cuidado es la margarina porque está hecha a partir de aceitas vegetales y tiene menos colesterol y grasa saturada que la mantequilla normal. Es la más saludable, pero también es verdad que es alta en sal y contiene grasas trans, que pueden obstruir las arterias. Y es que este tipo de grasas aumenta los niveles de colesterol en la sangre y el riesgo de enfermedades del corazón. Además, este tipo de margarina contiene un colorante alimenticio como E-110, fabricado a partir de hidrocarburos aromáticos de petróleo. Su uso está prohibido en Noruega.

También debemos limitar el consumo de refrescos con o sin azúcar. Su consumo excesivo puede provocar diabetes de tipo 2 y LADA. Tomar más de 400 mililitros al día, equivalente a lata y media, aumenta dos veces y medio las posibilidades de sufrir LADA (Diabetes autoinmune latente).

Otro de los productos con los que debemos tener cuidado  son los caramelos sin azúcar, así como todos los dulces que se anuncien con esa coletilla porque tienden a contener edulcorantes artificiales que dificultan la digestión, por lo que pueden provocar dolores de estómago serios.

Te sorprenderá saber que hay algunas manzanas que no son del todo sanas, toda vez que algunas afectadas por los pesticidas pueden dañar el cerebro, el sistema nervioso, modificar las hormonas e irritar la piel, los ojos y los pulmones. Los pesticidas pueden quedarse en frutas y verduras, incluso después de lavarlos y pelarlos. Sin embargo, entre una manzana y una bolsa de patatas fritas, los expertos recomiendan siempre la manzana por muchos pesticidas que tenga.

Por último, no son nada recomendables las palomitas de maíz de microondas porque están revestidas con un producto químico llamado ácido perfluorooctano sulfónico, que afecta a la fertilidad, al riesgo de contraer cáncer y al funcionamiento renal por lo que lo mejor es evitarlas ya que algunas, además, añade algunas grasas trans insalubres.

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Nutrición y dietas, Salud y Bienestar · Escrito por el 19/12/17

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Un zumo para cada deporte

Los zumos de fruta son grandes aliados de los deportistas, ya que nos apostan una serie de elementos que nos ayudan a recuperar o a no parar.

Una de las principales prohibiciones que tienen muchos deportistas profesionales y los que se toman el deporte en serio para mejorar marcas o su fisonomía es el alcohol y los refrigerantes por su alto contenido en azúcar. Para estas personas, sin embargo, si están permitidos, y son recomendables, los zumos. De hecho, existe un zumo ideal para cada tipo de deporte, o para las personas que realizan un determinado deporte.

De esta manera, aquellas personas que realizan muchos kilómetros en la bicicleta, los ciclistas, deben tomar zumo de granada, ya que su actividad les puede provocar inflamación de la próstata y la granada ha demostrado en estudios científicos que puede reducir dicha hinchazón.

Sin embargo, para las personas que hacen musculación en gimnasio, por ejemplo, se recomienda más tomar zumo de piña y naranja, ya que mezclar la bromelaína de la piña con la vitamina C del zumo de naranja reduce las agujetas, lo que le convierte en una buena herramienta tras los intensos entrenamientos con pesas.

Aquellos deportistas que se dedican a nadar deben saber que su bebida es el té. Y es que hay pocos peligros en las piscinas, pero uno de ellos es ser atacado por bacterías en el agua que te provoquen diarrea. Si tomas un té diario mejorarán tus defensas en tu aparato digestivo en general y en el sistema intestinal en particular.

Por su puesto, existe una bebida especial para los corredores. Se trata de la equinácea. Y es que en los meses de otoño e invierno, las personas que corren habitualmente son propensos a sufrir infecciones respiratorias, por lo que la equinácea se muestra como muy eficaz para aumentar la inmunidad del sistema pulmonar y ayudarnos a evitar dichas infecciones.

Además, podemos encontrar en otras páginas de internet recomendaciones de otro tipo de zumos que siempre hacen bien a los deportistas para recuperar las vitaminas y minerales que perdemos cuando sudamos. Por ejemplo, es muy interesante el zumo de remolacha porque nos ayudará a tener más capacidad para hacer deporte, sobre todo, por el nitrato que tiene este vegetal. Además, aumenta el nivel de estamina, por lo que será como consumir menos oxígeno. Para realizarlo hay que partir la remolacha junto a dos zanahorias y un poco de agua para que no quede tan densa.

Otro zumo que te sorprenderá por sus beneficios si eres deportista es el zumo de sandía, que acabará con tus dolores musculares. Tiene un alto índice glucémico, el 92% es agua, por lo que sólo con quitar las pepitas y pasarla por la licuadora obtendrás un zumo ideal para deportistas. La mezcla de platano y naranja también te ayudará a mejorar físicamente porque es una mezcla perfecta. El primero aporta magnesio y potasio, mientras que la naranja es la principal fuente de vitamina C. Este zumo es ideal para ahora que viene el frío, para el invierno, porque nos ayudará a evitar algunos resfriados. Con dos platanos y cinco naranjas tienes una fuente de salud impresionante. Y en general hacer mezcla de frutas te puede dar un buen resultado para ayudarte en tu actividad física. Puedes mezclar piña, papaya, kiwi, cerezas o cualquieras de las frutas que hemos comentado antes entre ellas y conseguirás un zumo sano.

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Fitness y deporte, Nutrición y dietas · Escrito por el 07/12/17

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El hilo dental y otros mecanismos para cuidar tu dentadura

El hilo dental es un aliado para procurar tu salud bucodental. Pese a las dudas, los dentistas están de acuerdo en las bondades de este mecanismo para proteger nuestros dientes.

El hilo dental es un elemento que siempre hemos asociado a nuestra salud bucodental y cuyo uso no es tan extendido. Ahora vuelve la polémica sobre si su uso es bueno o malo para los dientes, sobre todo desde que en 2015 el gobierno estadounidense no lo incluyó en las directrices de salud por no basarse en evidencias científicas. Y es que las pruebas realizadas eran débiles y poco fiables, por lo que no se podía demostrar los beneficios del uso del hilo dental.

Sin embargo, con el fin de demostrar la efectividad del hilo dental, la Asociación Dental Estadounidense y la Academia Estoadounidense de Periodontología, especialistas en encías e implantes, hicieron hincapié en varios estudios que afirmaban que el uso del hilo dental evita la acumulación de sarro, la gingivitis o la inflamación de las encías, además de las caries. El problema de estas investigaciones es que se hicieron sobre pocas personas.

Al no haber una evidencia científica, se pone en duda la eficacia del hilo dental. El dentista Luke Cronin explica que para él el uso del hilo dental es un paso clave en su rutina de salud oral como forma de prevenir la caries, para eliminar la acumulación de placa, amén de eliminar el exceso de partículas de alimentos que pueden quedarse entre los dientes. También June Harewood, que es profesor de odontología de la Universidad de Columbia, explica que “existen muchas evidencias que apoyan los beneficios adicionales de combinarlo con el cepillado tradicional”. Otra de las ventajas del hilo dental es que disminuye el riesgo de padecer gingivitis, lo cual provoca mal aliento, ya que es una de las enfermedades de las encías más comunes. De hecho, en España lo sufren el 60% de los adultos, que se traduce en irritación e hinchazón y posible sangrado.

Amén del uso del hilo dental, hay otras recomendaciones para mantener la salud bucal. Para empezar hay que elegir bien el tipo de cepillo de dientes que debes de utilizar. Deben ser de cuerdas suaves porque con otros dañamos la dentina y la erosionamos. Desgasta el esmalte y la recesión de las encías, de hecho puede aumentar su sensibilidad provocando dolor en el cepillado. También es importante saber cómo limpiarnos los dientes. Los expertos recomiendan mantener el cepillo en un ángulo de 45 grados y frotar alternativamente la parte exterior e interior haciendo movimientos circulares en cada uno de los dientes.

Otra buena opción es el uso del flúor, ya que es importante enjuagarse con un colutorio, por lo menos en uno de los tres lavados diarios, para eliminar los gérmenes de otras zonas de la boca. Por último, pese a que siempre se habla de lavarse los dientes tras cada una de las tres comidas, lo cierto es que no es bueno hacerlo tras comer porque restregamos el ácido de la comida, por lo que lo mejor es esperar 30 minutos.

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Nutrición y dietas, Salud y Bienestar · Escrito por el 05/12/17

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Así influye la alimentación en tu nivel de energía

Somos lo que comemos y hay alimentos que nos ayudarán a mantener el nivel de energía que necesitamos en el día a día y otros que no.

¿Te sientes cansado todo el día y sin energía? ¿Estás estresado o con ansiedad? La forma en la que te alimentas puede tener que ver. Y es que cuando el organismo tiene que hacer frente al cansancio permanente, al estrés, la ansiedad, etc… reduce sus defensas. Lo que muy poca gente sabe es que nuestros malos hábitos a la hora de alimentarnos pueden tener mucho que ver ya que estamos más expuestos a virus, bacterias u hongos.

La situación inmunológica de cada persona depende del tipo de alimentación que siga, si es rica y saludable o no, de realizar ejercicio físico, de llevar a cabo actividades mentales que nos aporten bienestar y de dormir las suficientes horas y con calidad. Pese a ello, la base es la cuestión del tipo de alimentación que seguimos y ser capaces de hacerlo mejor. Para ello es importante marcarse el objetivo de cambiar de hábitos y alimentarnos mejor para mejorar nuestra salud. Es un trabajo largo y difícil pues cambiar nuestros hábitos es complicado.

Para conseguirlo podemos seguir algunos de los consejos que se ofrecen en el libro Cambie de alimentación de Henri Joyeux. Este profesor nos guía en cómo vencer a la fatiga y nos detalla alimentos buenos que no se consumen de manera regular y otros que se toman en exceso, o la forma de cocción, cuánto hay que beber al día o que importancia tiene la vitamina D en nuestra salud y nivel de energía.

De esta manera, se definene como alimentos beneficiosos que no se consumen lo suficiente los vegetales, legumbres, algunos productos animales, aceites vírgenes, algunos azúcares y lácteos. El texto defiende que los vegetales deben venir de agricultura sostenible, que no haya sido modificado genéticamente y con el menos número de pesticidas e insecticidas. Cuenta en ello la fruta fresca de temporada, especialmente si es ecológica, porque aporta fructosa (el mejor azúcar para el cerebro y el corazón), Vitamina C, agua y minerales y fibras. Y es que ya hemos oído muchas veces que al día deberíamos tomar cinco piezas de fruta, tres, o verdura, dos.  Estas frutas deberían sustituir a bollería, dulces, cremas y pasteles que tienen demasiados aceites refinados. Además, se considera muy saludable tomar ensaladas de vegetales de todos los colores, acompañado de aceite de oliva y zumo de limón.

Otros de los alimentos que nos ayudarán a mantener el nivel de energía necesario y que no tomamos demasiado hoy en día son las legumbres: lentejas, garbanzos, judías… Además de en guisos, se recomienda cocerlas suavemente al vapor para consumirlas al dente con lo que se asegura que va a ser masticado suficientemente, entre 20 y 30 segundos. Si hablamos de cereales, especialmente, de pan, este debe ser integral y hecho a partir de semillas antiguas.

En cuanto a productos animales beneficiosos para no estar candadoos, se recomienda que sean también de ganaderías sostenibles sin pesticidas, insecticidas, etc… Aunque las mejores proteínas animales se encuentran en los mares  y océanos ya que aportan: proteínas de calidad, grasas ricas en omega3, hierro, vitamina A, D, E, B6 Y B12, así como oligoelementos del mar. De esta manera, los pescados más recomendables serían sardinas frescas, caballas, anchoas frescas, doradas, lubinas o atún pequeño que habría que consumir dos o tres veces a la semana. Si hablamos de carnes, es preferible elegir de animales con alas, más fácil de digerir, y tomar una sola vez a la semana carne roja.

Por su parte, los aceites deben ser siempre de primera prensada en frío. Debe usarse con ensaladas, carne y pescado, pero no debe calentarlo. El aceite de oliva aporta ácido oleico, un ácido graso que facilita el transporte del calcio. Por su parte, los acietes de colza, camelina o nuez aportan ácidos grasos omega3, esenciales para la memoria.

En cuanto al azúcar, el mejor se encuentra en la miel de proximidad: miel de milflores, de romero, de tomillo o de lavanda. En cuanto a los mejores lácteos, se recomienda los quesos de cabra y de oveja.

Si hablamos de productos que tomamos en exceso y que no nos ayudan a tener energía nos encontramos algunos nos sorprenderán. El primero es la leche de vaca, porque no se mastica, acidifica el organismo, contiene azúcares escondidos, se consume en exceso e incrementa la osteoporosis. De hecho, como curiosidad, el mayor número de fracturas de cadera se produce en los países escandinavos, donde se toman tres o cuatro lácteos al día y, por el contrario, no se consumen vegetales frescos.

También la carne roja está señalada, ya que contiene ácidos grasos saturados que obstruyen las arterias coronarias que llegan al corazón, provocando infatos, o el cerebro, provocando accidentes cerebrovasculares o ictus. El gluten moderno poco digestible también está en la lista de productos que tomamos excesivamente. Debemos evitar pizzas, un exceso de pasta, galletas y bollería.

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Nutrición y dietas, Salud y Bienestar · Escrito por el 14/11/17

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¿Qué bebidas alcohólicas engordan más?

No hay duda de que el alcohol no te ofrece ningún nutriente a tu cuerpo, sólo calorías. Todas las bebidas alcohólicas te engordan, pero ¿sabes cuáles más y cuáles menos?

Siempre se ha dicho que el alcohol engorda, y es verdad, pero ¿podemos saber cuánto? Evidentemente, cada caso, cada mezcla, es un mundo, pero está computado lo que engorda cada cocktel, cada caña o vino que nos tomamos. Si bebemos por la noche, corremos más riesgo de transformarlo en grasa que si lo hacemos por la mañana. Después de todo, el alcohol tiene mucho azúcar y eso genera energía y grasa.

Según cuentan en www.revistagq.com cada bebida tiene una carga calórica. De hecho, las que más engordan serían los licores dulces, 383 kilocalorías por cada 100 mililitros, y después el whisky y el ron, con 244, el coñac, 243, el aguardiente baja a 222. Los vinos bajan mucho las calorías: el  blanco contiene 85, el rosado, 74, y el tinto, 65. La cerveza tiene menos aún. Hay que tener en cuenta que cada personas debería consumir entre 2.000 y 2.500 kilocalorias al día.

Pero por qué engorda tanto el alcohol. La respuesta la encontramos en su valor calórico, lo que significa que recibimos mucha energía de golpe, que si no quemamos en las siguientes horas se almacena en forma de grasa. No sólo eso. La mayoría de estas bebidas se mezclan con bebidas carbonatadas que contienen gas y azúcar. Y es que una Cocacola o una Fanta tienen 110 kilocalorias y, además, muchas de estas bebidas llevan cafeína, teína o taurina, que crean insulina y aceleran un 32% la velocidad en que el hidrato se convierte en grasa.

De esta manera, lo mejor es encontrar ejemplos con los que comparar cada bebida. De esta manera, una copa de vodka, de 100 mililitros, tiene tantas calorías como una hamburguesa. Una copa de anís, por ejemplo, tiene tantas calorías como unos nuggets de pollo, mientras que un whisky equivale a tomar una porción de pizza. Si no te van los cocteles debes saber que un vino tinto tiene tantas calorías como un vaso de leche o que una cerveza es lo mismo que tomar un vaso de zumo de naranja natural.

De esta manera, vemos que una noche de fiesta puede arruinarnos nuestra figura o nuestra dieta si no actuamos contra esas calorías. De esta manera, se estima que por cada Margarita que te tomes, 280 kilocalorías, deberías andar 72 minutos, correr, 20 o bailar 35, con el fin de gastarlas. Cuando tomar una copa de vodka, con un dedo de esta bebida (45 mililitros) estás consumiendo 97 calorías que eliminarás andando 25 minutos, corriendo, 10, o bailando durante 17. La misma cantidad de whisky, de ron o de ginebra te aportará 105 calorías por lo que tendrás que dedicar más tiempo a eliminarlo: 27 minutos andando, 11 corriendo o 18 bailando. Debes tener en cuenta, además, que si tomas estas copas con zumos o bebidas azucaradas cada copa te va a aportar entre 250 y 400 calorías.

 ¿Y para eliminar medio vaso de vino tinto? Pues ese chato te aporta 100 calorías también por lo que deberás andar 26 minutos, correr 11 o bailar 17. Curiosamente, tomarte un tercio de cerveza te aportará más calorías: 153, por lo que para eliminarlas debes andar 39 minutos, correr 16 o bailar 26.

Aquí puedes ver los ejercicios con los que más calorías quemas.

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Nutrición y dietas, Salud y Bienestar · Escrito por el 05/10/17

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¿Es seguro usar el aditivo propilenglicol?

En pequeñas dosis no es peligrosos, pero si consumimos habitualmente propilenglicol podemos tener un problema serio de salud.

En esta época en que lo natural en los alimentos es una extraña excepción no está demás interesarnos y saber qué tomamos dependiendo de qué alimentos. Y si hablamos del propilenglicol ya nos puede llamar la atención de este producto químico sintético hasta su nombre. El mismo es un derivado del petróleo y es una sustancia viscosa incolora, inodora con sabor dulce. Es usado por los fabricantes de alimentos porque valoran en él su capacidad para mantener una sustancia húmeda, mantener su textura y mezclarse con casi cualquier cosa (aceite, alcohol o agua). Es por ello, y porque se considera seguro, que se ha convertido en una aditivo común en alimentos elaborados o preparados.

Hay que tener en cuenta que los alimentos procesados que contienen propilenglicol son aquellos que requieren propiedades espesantes, emulsiones o estabilizantes como aderezo de ensaladas, helado, endulzante artificial, formación de hielo, bebidas sin alcohol, sopas, postres, salsas, amén de añadirse, también a productos de cuidado corporal, cosméticos y medicamentos.

Sin embargo, la gran pregunta que nos hacemos es si el propilenglicol es seguro o no. La respuesta es que depende de la dosis y la susceptibilidad individual. La respuesta es que tomado de una manera excepcional no tiene problema, pero si se consumen productos procesados habitualmente no es saludable. Como diría el refranero español: lo poco gusta y lo mucho cansa, aunque aquí sería lo poco está bien y lo mucho, no.

Entre los efectos secundarios de este producto encontramos la acidez de la sangre ya que es muy absorbido en el intestino delgado. Alrededor del 55% se metaboliza en ácidos láctico y pirúvico (lo que provoca la acidez de la sangre), y el resto es eliminado en los riñones. Además, esta sustancia es un surfactante, osea que es capaz de romper la barrera entre la grasa y el agua y puede destruir algunas células intestinales. Por si lo anterior no fuera suficiente, puede afectar a la salud de nuestros hijos provocando alergias y asma infantil, a su sistema inmunológico y, además, puede llegar a irritar la piel, provocando dermatitis.

Aunque sería una buena idea evitar este producto, el mismo está especialmente prohibido para personas con problemas de hígado y riñón, para las embarazadas, las personas con problemas de salud inflamatorios y con problemas digestivos. Para no tomarlos debe evitar los productos procesados, debe leer bien las etiquetas comprando marcas en las que se pueda confiar, revise su cuidado de la piel, corporal y productos del hogar y use purificadores de aire y agua.

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Nutrición y dietas, Salud y Bienestar · Escrito por el 03/10/17

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