Causas y soluciones para evitar la alergia al sol

Normalmente a todos nos gusta mucho la llegada del sol, el veranito y las playas o las terrazas, pero hay una serie de personas que tienen alergia solar, que es muy molesta.

Llega el buen tiempo, se acerca el veranito y una de las postales más típicas de estas fechas es la de cientos, miles, millones de personas tostándose al sol en la playa o luciendo su morenito en las terrazas de nuestro país. Sin embargo, hay personas que no lo pueden hacer y sufren por ello ya que padecen alergia al sol.

Cuando hablamos de alergia solar nos referimos a los síntomas derivados de diferentes enfermedades dermatológicas, es decir, puede ser el resultado de diferentes patologías que tienen en común la reacción de la piel al sol como: una erupción polimórfica lumínica, una urticaria solar, la prurigo actínico o la porfiria.

De alguna manera, la erupición poliforma lumínica (EPL) es una reacción anormal a la luz que provoca lesiones en la piel tras la exposición a la luz solar. Y es que la exposición a la luz puede causar enfermedades cutáneas, llamadas fotodermatosis, siendo la EPL la más habitual.

Como curiosidad hay que explicar que se desconoce la razón por la que hay persona a las que el sol les produce alergia, pero se sabe que aparece cuando hay una exposición más larga de lo habitual a los rayos ultravioletas. Por eso mismo es más común en primavera y verano, cuando más intensos son los rayos del sol. Para detectar esta alergia, el diagnóstico es, sobre todo, clínico ya que se basa en la historia clínica y la exploración física, teniendo en cuenta que hay que descartar otros factores que pueden provocar esas reacciones como fármacos, productos químicos, alteraciones metabólicas y enfermedades careciales o autoinmunes como el Lupus. En caso de dudas se puede recurrir a una biopsia de la piel o fotoprovocación, que consiste en irradiar un área de la piel del paciente con rayos ultravioletas esperando la aparición de una erupción.

Entre las normas para tratar la alergia solar es esencial la protección solar estricta, aunque en casos más graves se pueden usar fármacos como corticoides o antipalúdicos. Hay que tener en cuenta también que el pronóstico es muy variable, desde una remisión completa al desarrollo de síntomas debilitantes y otros trastornos autoinmunes.

Muchos de los pacientes que sufren esta alergia de manera leve se recomienda evitar la exposición al sol, utilizar ropa protectora y protección solar estricta para la radiación ultravioleta con el fin de evitar o eliminar los síntomas. La protección es la medida más importante contra la erupción polimorga lumínica aguda por lo que es recomendable evitar la exposición al sol. Para pacientes donde la incidencia de la enfermedad es más grave se ha utilizado la fototerapia con diferentes grados de éxito para inducir el endurecimiento de la piel mediante fototerapia, irradiando rayos UVA y UVB en pequeñas y frecuentes dosis para lograr crear una resistencia de la piel al sol. Esta protección es temporal y debe realizarse varias veces para que tenga el efecto deseado, lo que aumenta el riesgo de sufrir cáncer de piel.

Otra forma de tratar los síntomas de la EPL aguda es utilizando corticoides tópicos u orales en pauta descendente con el fin de aliviar el dolor y el enrojecimiento de la piel. Si aún así, el paciente no mejora se suelen usar antipalúdicos, mientras que los antihistamínicos orales pueden aliviar el picor.

Las medidas anteriores no sirven como prevención, por lo que es necesario proteger bien la piel con cremas solares, ropa o gorros. Es importante es que la piel se acostumbre poco a poco a la luz del sol para evitar lesiones cutáneas, mientras que las personas con piel especialmente sensible se recomienda evitar el uso de perfumes, desodorantes y cosméticos al tomar el sol.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 09/05/17


Alergia al Polen: 10 claves para afrontar momentos críticos

La alergia es un problema para. Revisamos algunas claves para afrontar los periodos de alta concentración de polen

Alergia al Polen: 10 claves para afrontar momentos críticos

Es importante, sobre todo si tienes propensión a las alergias, que tengas claras una serie de pautas o claves a seguir de manera constante, pero sobre todo en los períodos de alta concentración de polen.

Las alergias al polen, que generalmente aparecen a partir de los 10 años aunque pueden darse por debajo de esta edad, pueden acabar conduciendo a enfermedades crónicas y a otras afecciones asociadas. Lo más común es la cronificación de la rinitis alérgica, y la aparición de afecciones como el asma, la conjuntivitis o la dermatitis atópica.

Además de las recomendaciones médicas los tratamientos a tal efecto que te hayan prescrito, estas serían las principales claves para afrontar los periodos de alta concentración de polen.

En primer lugar, trata de reducir las actividades que realizas al aire libre. En todo caso reduce al máximo las actividades que realizas por la tarde ya que este es el momento de mayor concentración de polen.

En la calle procura evitar las zonas donde haya mayor presencia de polen, estás son los parques, las zonas verdes o las zonas próximas. Recuerda que los desplazamientos de aire mueven el polen en suspensión.

Siguiendo lo anterior procura en la medida de lo posible desplazarte en medios de locomoción cerrados, y no utilizar bicicletas o vehículos abiertos en áreas con alta concentración de polen.

Por último, en la calle procura utilizar gafas de sol. La conjuntivitis puede aparecer motivada por la alergia al polen. Buscar una protección para tus ojos.

En casa redobla el esfuerzo en la limpieza. Se suele recomendar, además de la limpieza en seco que proporciona por ejemplo la escoba o la aspiradora, el uso de bayetas húmedas que recogen y eliminar el polen.

También es importante que mantengas tu casa cerrada durante el día y en las horas de más incidencia del polen. Para ventilar puedes aprovechar las primeras horas del día.

Si estás tomando medicación destinada a la alergia no te olvides de cumplir la posología indicada. No es raro que si nos encontramos mejor rechacemos la toma de los medicamentos, esto no es una buena idea en ningún caso y menos en procesos como la alergia al polen.

Si necesitas, porque sufres picores en los ojos, utilizar un colirio no esperes a que los picores sean muy fuertes. Sin embargo, no es aconsejable que elijas sin criterio del colirio. Es mejor que acudan al médico o al farmacéutico para que te recomiende el más adecuado.

Si sufres episodios frecuentes de alergia que se agrava en los periodos de alta concentración de polen, y, por otro lado, nunca has ido al médico a consultarlo, estás tardando en hacerlo. Es cierto que se pueden dar pequeños episodios esporádicos de alergias, pero si éstas se repiten es básico que acudas a controlarlo de manera médica.

Para concluir, es importante que tengas en cuenta que, aunque el polen puede ser un factor desencadenante, hay otros elementos que también van a influir en tus alergias. El tabaco, la contaminación, olores excesivamente fuertes… Todos estos elementos pueden agravar tus crisis de alergia por lo que también debes controlarlos.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 26/07/16


Los alimentos que más alergias causan

Las alergias empiezan a ser un problema endémico de nuestra sociedad. Estos son los alimentos que están detrás de la mayoría de alergia.

Los alimentos que más alergias causan

Cada vez va más en aumento el problema de las alergias alimentarias. La incidencia varía en función de la edad del individuo, pero suelen perjudicar sobre todo a los niños, sobre todo a los que tienen entre 0 y 2 años y medio, aunque en ocasiones, el problema se prolonga hasta la adolescencia o hasta el final de nuestros días.

Entre los alimentos más alergénicos para la población infantil se encuentran el huevo, la leche de vaca y los pescados, mientras que en el caso de los adultos los dañinos son los frutos secos y frutas como el melón, kiwi, manzana y melocotón. Así lo recoge un estudio elaborado por EuroPrevall.

Los alimentos que se emplean en las pruebas alérgicas para los análisis serológicos de la IgE específica se dividen en tres grupos por orden de importancia. Los más problemáticos son los del grupo 1, que afectan a un mayor número de personas. Se encuadran dentro de esta clasificación el pescado, leche de vaca, huevo, avellanas, cacahuetes, apio, nabo, melocotón y manzana.

Dentro del grupo 2 están la soja, nuez, trigo, kiwi, mostaza y sésamo, mientras que el tercero, el de grupo 3,  lo integran la zanahoria, las lentejas, el melón, el maíz, el trigo sarraceno, las pipas de girasol, tomate y las semillas de amapola (que se utilizan mucho en algunos países de Centroeuropa para repostería y elaboración de panes).

Dentro de esta lista de alimentos aparecen unos cuantos que se integran en la dieta habitual de la mayoría de los españoles. En ocasiones suelen pasar inadvertidos al resultarnos muy cotidianos, mientras que en otras hay que fijarse muy bien en la etiqueta de los productos para descartar su presencia, ya sea como estabilizantes, aromas, emulgentes o aditivos espesantes. Suele ocurrir también con bastante frecuencia que algunos platos que se cocinan en restaurantes o en casas de familiares y amigos, que a simple vista parecen totalmente inofensivos, puedan llevar ingredientes peligrosos para las personas que sufran alergia alimenticia.

Hay que tener cuidado con ciertos productos procesados o precocinados, como pueden ser las menestras de verduras, que en ocasiones lleva espesante de harina de trigo que es el responsable de la alergia. En el caso de las macedonias de frutas, tampoco puede resultar beneficioso echarle nata, sobre todo si la persona que lo consume no tolera bien la leche. Es preciso que antes de acudir a cualquier lugar a comer se informe al cocinero o a los camareros sobre las alergias.

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Alergia al Polen: 10 claves para afrontar la primavera

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Alergia al Polen: 10 claves para afrontar la primavera

La llegada de la primavera trae consigo también la llegada de las alergias de manera masiva. Este año, por ejemplo, se prevé una incidencia similar a la del pasado año en lo que a alergias al polen se refiere, es decir, unos niveles muy elevados.

Alergia al Polen: 10 claves para afrontar la primavera

 

Las personas con mayor propensión a sufrir alergias deben afrontar la primavera atendiendo una serie de criterios, no complicados pero sistemáticos, si desean tratar de prevenir al máximo esta afección.

Tenemos que recordar que las alergias suelen aparecer a partir de los 10 años, pero, en los últimos años se está notando una incidencia cada vez superior por debajo de esta edad, lo que puede conducir a una de las enfermedades crónicas más comunes, la rinitis alérgica, que además puede ser acompañadas de otras afecciones asociadas: dermatitis atópica, asma, conjuntivitis…

Estas serían 10 claves básicas para poder afrontar la primavera con una prevención adecuada para las alergias, ojo, esto no garantiza que no las vayas a sufrir, pero si te ayudará a minimizar las posibilidades de afección.

  • Reduce las actividades al aire libre fundamentalmente por las tardes: este es el momento de mayor incidencia del polen.
  • Evita las zonas verdes, los parques y zonas en las que la presencia de polen es mayor de lo normal.
  • Evitar los desplazamientos en motocicletas o bicicletas.
  • Utiliza protección solar para tus ojos, es decir utilizar gafas de sol adecuadas en las zonas exteriores.
  • Pon especial empeño en la limpieza en tu hogar. Una buena idea es además de utilizar aspiradora, pasar una bayeta húmeda para eliminar el polen.
  • Mantén las ventanas de tu casa cerradas durante el día, aprovecha las primeras horas de la mañana para ventilar.
  • No esperes a sufrir grandes picores en los ojos, utiliza colirios o gotas adecuadas, eso sí, prescritas por un profesional.
  • Si tienes una medicación prescrita para tu alergia se constante, a veces tendemos a relajarnos cuando los síntomas más agresivos disminuyen, sin embargo, esto no significa necesariamente que la crisis haya concluido.
  • Si nunca has realizado una consulta médica por alergia plantéate la necesidad de hacerlo. Los episodios esporádicos pueden darse, sin embargo, una vez se inicia la afección es más que recomendable que la controles médicamente.
  • Por último no olvides que el polen no es tu único enemigo para las alergias: los olores fuertes, la contaminación atmosférica, un exceso de ejercicio físico cuando estás fuera de forma, el humo… existen un gran número de factores que pueden influir de manera negativa a grabando tu crisis alérgica, también debes procurar controlarlos.

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Guía de supervivencia para asmáticos

A veces, la dificultad para encontrar consejos de salud para personas asmáticas que encajen en los estilos de vida de los enfermos deriva de la voluntad y el entusiasmo que estos ponen cuando tienen que someterse a un estilo de vida controlado. Debido a que las crisis asmáticas se accionan por muchas razones, resulta imposible poder crear un criterio común que evite la enfermedad una vez que ha aparecido y se ha desarrollado. Por esto, la mejor opción que un enfermo asmático pude elegir es crear un catálogo de hábitos que les permita gestionar las crisis asmáticas disminuyendo su intensidad.

Guía de supervivencia para asmáticos

Cuando se sigue un estilo de vida saludable nada puede salir mal o, por lo menos, se minimizan las posibilidades de que algo negativo suceda. Sin embargo, aquellas personas que no siguen un patrón de vida basada en una buena alimentación, la realización de actividad física y la retirada de sustancias que perjudican seriamente la salud como tabaco y alcohol a menudo argumentan que la idea de lo “saludable” es muy subjetiva, porque quieren auto-convencerse de que lo que ellos eligen para comer y beber no tiene nada que ver con los ataques de aspa que sufren de forma cada vez más regular.

De hecho, seguir una dieta saludable y realizar ejercicio físico es el primer paso para tratar el asma. Cuidar nuestros hábitos alimentarios y realizar actividad física no solo nos permitirá mantenernos más delgados y en un buen estado de forma sino que también fortalecerá el sistema inmunológico, aquel que, como sabemos, está encargado de protegernos de las sustancias que desencadenan los ataques de asma.

Por otro lado, también hay suplementos a base de hierbas naturales que han sido utilizados por una gran cantidad de personas y que han demostrado ser muy eficaces para reducir los riesgos de tener un ataque de asma. Aunque existen personas que pueden decir que las hierbas medicinales no son tan valiosas como la medicación que ha prescrito un médico, durante mucho tiempo se han utilizado remedios caseros para prevenir los ataques de asma.

Por último, las personas que sufren esta dolencia debe ser conocedores de qué es el asma, cuáles son sus causas y de los posibles tratamientos médicos que existen. Toda la información que se pueda recopilar sobre el asma ayuda a entender la enfermedad y por lo tanto aporta herramientas para elegir el tratamiento adecuado y controlar las crisis asmáticas.

En conclusión, además de recopilar toda la información sobre la enfermedad que se sufre, es imprescindible cambiar los hábitos de vida con el fin de mejorar nuestros sistema inmunológico, este es sin duda el primer paso que un enfermo asmático debe dar para reducir e incluso evitar las consecuencias de esta enfermedad que en muchas ocasiones puede disminuir en gran medida nuestra calidad de vida

Espero que haya sido de vuestro interés.

Imagen: Galería Flickr jurvetson


Salud y Bienestar · Escrito por el 03/04/14


¿Qué es el asma alérgico?

Nuestro sistema inmunológico se encarga de protegernos de los gérmenes como bacterias y virus. Pero si sufrimos una alergia, el sistema inmune reaccionará ante sustancias inocuas como el pelo de gato o los ácaros del polvo.

¿Qué es el asma alérgico?

Cuando el sistema inmunitario detecta una sustancia alérgica se generan unas sustancias conocidas como anticuerpos-IgE, sustancias de defensa que desencadenan una serie de reacción que provoca hinchazón, secreción nasal y estornudos.

En las personas que sufren asma alérgico, los músculos que rodean las vías respiratorias se contraen. Además, las mismas vías respiratorias se inflaman y generan mucha mucosidad.

Los síntomas más comunes del asma alérgico son similares a los del asma no alérgico e incluyen:

  • Tos
  • Sibilancias
  • Dificultad para respirar
  • Respiración acelerada
  • Presión en el pecho

Los alérgenos más comunes son aquellos que inhalamos, como por ejemplo:

  • El polen de los árboles y la hierba, como la ambrosía
  • El pelo, la piel o las plumas de animales
  • Los ácaros del polvo

Pero no solo aquellas sustancias que se inhalan por las vías respiratorias pueden desencadenar una crisis alérgica. Existen otro tipo de alérgenos que se ingieren como alimento, que rara vez producen síntomas respiratorios y que causan reacciones muy graves e incluso mortales, como un shock anafiláctico, lo que hace que sea difícil respirar.

Los irritantes también pueden desencadenar un ataque de asma, a pesar de que no causan una reacción alérgica, es decir, pueden aparecen los mismos síntomas de una crisis alérgica pero sin desencadenar la aparición de los anticuerpos IgE. Algunos ejemplos son el humo del tabaco, la contaminación atmosférica, el aire frío, olores químicos fuertes, perfumes y otros productos perfumados, etc.

A continuación, algunos consejos para evitar las crisis alérgicas y poder protegernos de los distintos síntomas que puedan aparecer:

  • Cuando los niveles de polen son altos en el medio ambiente, sobre todo en época primaveral, permanecer en el interior tanto como sea posible. Mantener las ventanas cerradas.
  • Para evitar a los ácaros del polvo: envolver las almohadas, colchones en fundas a prueba de alérgenos. Además, lavar las sabanas con agua caliente.
  • Retirar de la decoración de casa los artículos que puedan acumular polvo en exceso, como las cortinas pesadas o montones de ropa.
  • Si nuestro hijo tiene asma alérgico, solo comprar muñecos de peluche lavables. Eliminar las alfombras.
  • Si la humedad es un problema en nuestro hogar, adquirir un deshumidificador para reducir la aparición de moho.
  • Las mascotas deben estar fuera de la habitación.
  • Mantener la cocina y el baño muy limpio para evitar el moho y las cucarachas.

Siempre bajo consejo médico, se pueden utilizar una serie de medicamentos para poder tratar y prevenir la aparición del asma alérgico, como broncodilatadores, medicamentos anti-inflamatorios y otros que permiten evitar que las vías respiratorias se bloqueen.

Espero que haya sido de vuestro interés.


Salud y Bienestar · Escrito por el 12/03/14


La alergia primaveral: diagnostico y tratamiento

¿Cómo se diagnostican las alergias primaverales?

El médico especialista en alergias puede hacer varios tipos de pruebas, entre ellas, una prueba que consiste en inyectar una cantidad muy pequeña y diluida de un alérgeno a nivel subcutáneo en el brazo o en la espalda, si la alergia es positiva, se formará un pequeño bulto rojo o pápula. Otra opción consiste en la prueba de radio-alergo-adsorción (RAST) que consiste en un análisis de sangre que detecta los niveles de un anticuerpo o un alérgeno en particular. A pesar de que seamos diagnosticados como sensibles a un determinado alérgeno durante la prueba, no necesariamente vamos a manifestar los síntomas cuando estemos en contacto con el mismo, dependerá de la sensibilidad y la concentración del mismo.

La alergia primaveral: diagnostico y tratamiento

¿Cuáles son los tratamientos más comunes de las alergias primaverales?

Los médicos tratan las alergias utilizando medicamentos de distintos tipos, a continuación os muestro algunos de ellos:

  • Los antihistamínicos reducen los estornudos, los mocos y el picor mediante la reducción de la cantidad e histamina (sustancia producida durante una reacción alérgica) en el cuerpo.
  • Los mucolíticos se encargan de aliviar la congestión y la hinchazón de las vías respiratorias.
  • Los antihistamínicos-mucolíticos que cubren los efectos de los dos anteriores.
  • Los descongestionantes en aerosol nasal, consiguen aliviar la congestión y pueden despejar los conductos nasales de una forma más eficaz que los mucolíticos orales.
  • El spray-nasal a base de cromoglicato de sodio ayuda a prevenir la fiebre del heno y a detener la liberación de la histamina antes de que pueda se puedan desencadenar los síntomas de la alergia.
  • Gotas para aliviar los ojos llorosos

A pesar de que podemos comprar estos medicamentos sin receta, debemos hablar con nuestro médico para que, en función de su experiencia, podamos adquirir los aquellos que mejor se adapten a nuestras necesidades y sean lo más eficaces posibles.

No debemos obviar que algunos de estos medicamentos, sobre todo los antihistamínicos, producen somnolencia, por lo que hay que tener un especial cuidado cuando los utilizamos durante el día.

Si este tipo de medicamentos no pueden aliviar los síntomas que aparecen en la alergia primaveral, el médico especialista puede prescribir un tratamiento más avanzado, basado en el uso de vacunas para la alergia o in tratamiento de inmunoterapia sublingual/oral. Las vacunas antialérgicas exponen a nuestro cuerpo a unas concentraciones que van progresando a medida que avanza el tratamiento hasta que consigue hacernos tolerantes al alérgeno en cuestión.

Este tipo de medicamentos pueden aliviar y mejorar los síntomas de la alergia primaveral durante más tiempo que el resto de medicamentos, a pesar de que en determinadas ocasiones puede darse la circunstancia de que el tratamiento de la alergia con vacuna no son efectivos en todas las personas que lo utilizan.

Espero que haya sido de vuestro interés.

Imagen: Galería Flickr Yannick Bammert


Salud y Bienestar · Escrito por el 03/03/14


Alergia primaveral: prevención y tratamiento

La alergia primaveral afecta a millones de personas en todo el mundo. Los síntomas incluyen estornudos, congestión, goteo nasal y picazón en la nariz, el paladar, la garganta, los ojos o los oídos. Estas reacciones alérgicas son causadas por el polen y las esporas de moho en el aire, que comienzan una reacción en cadena en el sistema inmunológico.

Close-up of white hibiscus with yellow polen

 

El sistema inmunológico controla el modo en que el cuerpo se defiende. Por ejemplo, si somos alérgicos al polen, el sistema inmunitario identifica al polen como invasor o alérgeno. Este, reacciona de forma exagerada produciendo anticuerpos llamados inmunoglobulina E (IgE). Estos anticuerpos viajan a las células que liberan productos químicos, causando una reacción alérgica.

 

¿Qué es el polen?

El polen está compuesto por pequeños granos necesarios para fertilizar muchas clases de plantas. El polen de las plantas con flores, como las rosas, por lo general no causan alergias. Estas plantas dependen de los insectos para transportar el polen para la fertilización. Por otro lado, muchas plantas tienen flores que producen polen en polvo que se propaga fácilmente por el viento. Estos son los culpables de los síntomas de la alergia.

Cada planta tiene un período de polinización que no varía mucho de un año a otro. Sin embargo, el clima puede afectar la cantidad de polen en el aire en cualquier momento del año. La rinitis alérgica estacional es a menudo causada por el polen de los árboles en la primavera. Durante el final de la primavera y principios del verano, el polen de gramíneas sueleser la causa de muchos de los síntomas.

¿Cómo influye el tiempo?

 

Los síntomas que suelen aparecer cuando sufrimos alergia son a menudo menos acentuados en los días lluviosos, nublados o sin viento, porque el polen no se mueveen estas condiciones. El polen tiende a viajar más con un clima caliente, seco y ventoso, lo que puede aumentar los síntomas de alergia.

Algunas personas piensan que trasladándose a otra zona del país puede ayudar a disminuir sus síntomas. Sin embargo, muchos tipos de polen (especialmente gramíneas) son comunes en la mayoría de las zonas, por lo que moverse para escapar de sus alergias no será una solución factible. Además, es probable encontrar nuevos alérgenos allá donde nos desplacemos.

¿Qué hay del tratamiento?

Si tus síntomas estacionales están haciendo de tu vida todo un calbario, un alergista/inmunólogo, a menudo llamado alergólogo puede ayudar.

Tu alergólogo tiene la formación y experiencia para determinar qué

alérgenos, en tu caso, están causando los síntomas. Esta información será la base de un plan de tratamiento para ayudarte a sentirte mejor. Tu plan personalizado incluirá medidas para evitar el contacto con los alérgenos. También hablarás con tu medico acerca de los medicamentos para el alivio temporal de los síntomas.

Si los síntomas continúan durante muchos meses del año, tu alergista puede recomendar la inmunoterapia para la alergia (vacunas antialérgicas). Este tratamiento implica que reciben inyecciones regulares en dosis crecientes gradualmente. Esto ayuda a tu sistema inmune a ser más resistentes al alérgeno específico y disminuir sus síntomas, así como la necesidad de medicamentos.

 

¿En cuanto a las recomendaciones?

Existen algunas recomendaciones sencillas para limitar la exposición al polen y aliviar las alergias  que causan estos síntomas tan molestos:

  • Mantén las ventanas cerradas por la noche y si es posible, reduce el uso del aire acondicionado, que enfría y seca el aire.
  • Trata de quedarte en casa cuando los niveles de polen en la atmósfera son especialmente altos. Si tus síntomas son graves, usa una máscara de polen si son inevitables los largos periodos de exposición. Cuando regreses al interior, toma una ducha, lávate el pelo y cámbiate de ropa.
  • Evita ser responsable de cortar el césped o rastrillar las hojas. Esto remueve el polen. También evita colgar sábanas o ropa a la intemperie.
  • Cuando viajes en automóvil, mantén las ventanas cerradas.
  • Tome los medicamentos según las indicaciones.

Espero que haya sido de vuestro interés.

 

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Salud y Bienestar · Escrito por el 17/05/13


Alergias alimentarias

¿En qué consiste la alergia a los alimentos?

Este tipo de alergia consiste en una reacción a un alimento o a alguno de sus componentes en la que interviene el sistema inmunológico del organismo. Se dan otras reacciones que afectan al metabolismo y no al sistema inmunológico. Se habla, entonces, de intolerancia a ciertos alimentos, es el caso de la intoxicación alimentaria o la carencia de enzimas, que dificulta la digestión de ciertos componentes, como la lactosa (el azúcar de la leche).

Alergias alimentarias

Cuando el sistema inmunológico reconoce un alérgeno en un alimento, produce anticuerpos para bloquear la difusión del agente externo. El cuerpo muestra simultáneamente una reacción física, que puede manifestarse en forma de inflamación de los labios, retortijones, vómitos y diarrea, erupciones cutáneas, sarpullidos o eccema, moqueo o trastornos respiratorios. Un síntoma más grave y menos frecuente es el choque anafiláctico, que puede resultar mortal y requiere atención médica inmediata.

Conocer los antecedentes familiares es la mejor forma de poder predecir la posibilidad de que haya problemas provocados por alergias alimentarias. Los niños con una madre o un padre alérgico tienen el doble de posibilidades de desarrollar una alergia alimentaria, que los niños cuyos padres no padecen alergias. Si tanto el padre como la madre son alérgicos, el riesgo es de cuatro a seis veces mayor. Se ha demostrado que la lactancia materna reduce el riesgo de sufrir alergias alimentarias, en comparación con aquellos bebés que son alimentados con preparados para lactantes. Parece que la única manera de proteger en alguna medida a los niños que nacen en familias, en las que hay algún familiar directo que tenga alergias, es que se continúe con la lactancia materna durante 4-6 meses.

Aunque se pueden dar reacciones alérgicas a cualquier alimento o componente del mismo, algunas se dan con mayor frecuencia que otras. Los alérgenos alimenticios más comunes son la leche de vaca, los huevos, la soja, el trigo, los crustáceos, las frutas, los cacahuetes y los frutos secos, como las nueces.

La alergia a la proteína de la leche de vaca es más común en bebés y niños, especialmente cuando hay antecedentes familiares de alergia. Se da en un 0,5-4% de los bebés y su prevalencia disminuye con la edad. Los síntomas más comunes son los vómitos y la diarrea, aunque las reacciones adversas pueden variar de una persona a otra. Afortunadamente, las reacciones a la proteína de la leche vaca generalmente remiten pronto y la incidencia en niños de más edad y en adultos es mucho menor.

La alergia a los frutos secos se considera una afección importante, ya que comienza a una edad temprana, dura toda la vida y puede ser fatal. Los cacahuetes, también conocidos como manises, y los frutos secos como las almendras, las castañas, las avellanas y las nueces pueden provocar síntomas, incluso aunque el contacto haya sido mínimo, con la piel intacta o por inhalación. La alergia leve a los frutos secos se puede limitar a una erupción, náuseas, dolor de cabeza y a la inflamación de la lengua y los labios, mientras que la alergia grave a los frutos secos y a los cacahuetes puede provocar un shock anafiláctico.

Otros alimentos que están más o menos asociados con las reacciones alérgicas son las frutas, las legumbres (incluida la soja), los huevos, los crustáceos (cangrejo, langosta, cigala y langostino), el pescado y las verduras, las semillas de sésamo, de girasol, de algodón, de amapola y la semilla de mostaza. La capacidad alergénica de algunos alérgenos alimenticios desaparece cuando se cocinan o se procesan, ya que se desnaturalizan las proteínas.

Espero que este articulo haya podido aclarar algunas de vuestras dudas relacionadas con las alergias alimentarias.

Imagen: Galería Flickr pedroreyna


Noticias, Salud y Bienestar · Escrito por el 25/01/13