Calma a tu bebe con la técnica del “Om”

Un padre descubrió que podía calmar a su bebé con su voz y su técnica se ha convertido en un mantra para muchos padres.

Todos los que hemos sido padres sufrimos en mayor o menor medida los llantos de nuestros hijos. Nos ponen nerviosos, nos hacen sufrir, nos preocupan. Sin embargo, se ha descubierto una forma de calmar a los niños de la manera más natural. Y es que, sorprendentemente, la vibración de la voz es capaz de calmar el desolado llanto de un recién nacido. Daniel Eisenmann fue el papá que descubrió la técnica bautizada como “Om”.

Todo empezó en una noche de esas que todos conocemos con nuestro recién nacido. El papá habla con el bebé que sigue llorando hasta que escucha el “Om” de su padre, que se mantiene durante unos segundos en el aire y hace vibrar su voz. Entonces sucede. El bebé se calma y se relaja. Sólo han pasado 20 segundos. El señor Eisenmann publicó su técnica en Facebook y llegó a miles de hogares que descubrieron con sorpresa que, efectivamente, esta técnica funcionaba. Hay teorías que indican que este sonido calma a los bebés porque el sonido es parecido al que escuchan en el vientre de su madre.

En realidad el “Om” es un mantra hindú que sonaría más “Aum”. Y es que aseguraban los hindús que el cosmos se formó con una vibración similar y que el universo surgió de un silencio absoluto. No sólo eso, en culturas ancestrales, la voz y su vibración se usaban para sanar. Sólo hay que recordar los cantos antiguos de tribus que utilizaban en ritos para curar a un enfermo. De hecho, en la actualidad se usa este tipo de vibración para calmar un dolor de cabeza o la sinusitis.

Si acudimos a las explicaciones científicas, hay muchos estudios que demuestran que esta vibración tiene un enorme poder sobre la glándula pinial, la que produce la melatonina, que ayuda al cuerpo a relajarse y sobre la pituitaria, que es parte del sistema endocrino. No sólo eso. Afecta a nivel físico, psíquico e, incluso, emocional ya que su vibración cuando se entona de manera continuada es de 432 hercios, que es la vibración que se encuentra en muchos sonidos de la naturaleza. De esta manera, se ralentiza el sistema nervioso. No en vano, cuando realizamos ejercicios de meditación y yoga se usa para canalizar emociones y es capaz de calmar y controlar la ansiedad si se usa de forma pausada y prolongada, mientras que si se utiliza de forma repetida, rítmica y corta tendrá el efecto contrario porque se agiliza el riego sanguíneo.

Las noches con la técnica del “Om” serán mejores gracias a su descubridor, el señor Daniel Eisenmann, el hombre que fue capaz de calmar a su bebé sólo con la vibración de su voz.

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Noticias, Salud y Bienestar · Escrito por el 29/06/17


Nuevo permiso de paternidad de 4 semanas

Desde el 1 de enero de 2017 entrará en vigor la aplicación del nuevo permiso de paternidad que sube de dos a cuatro semanas el máximo de tiempo disponible.

Nuevo permiso de paternidad de 4 semanas

Realmente este nuevo permiso no modifica las principales condiciones del anterior más allá del hecho de aumentar de dos a cuatro semanas su duración.

Junto al permiso de maternidad, el permiso de paternidad es un derecho para los trabajadores que permite unas semanas de descanso, sin acudir al trabajo pero sin dejar de percibir el salario. Este permiso es aplicable a los diferentes modelos de afiliación de la seguridad social.

Hay que tener en cuenta que en el caso de nacimiento de un hijo por parto de la madre el nuevo permiso de paternidad podrá ser solicitado exclusivamente por el progenitor, ya que la madre tiene su propio permiso de maternidad.

En el caso de adopción o acogimiento, cuando los dos progenitores trabajan, se debe decidir cuál de ellos disfruta del permiso de paternidad salvo que ya uno de ellos esté disfrutando el permiso de maternidad. En este último caso sólo podrá disfrutar de la paternidad el otro progenitor.

Para solicitar el permiso se debe estar afiliado en alta o situación asimilada de alta, presentando un periodo cubierto de cotización de 180 días dentro de los siete años anteriores a la fecha de inicio del período del permiso. También es posible solicitarlo de manera alternativa con 360 días cotizados a lo largo de la vida laboral con anterioridad a la fecha de la solicitud.

Durante la duración de este permiso de paternidad se percibe el 100% de la base reguladora del suelo.

Los permisos de paternidad en otros países

Obviamente no todos los países tratan del mismo modo la figura del permiso de paternidad. En el ámbito europeo son los países nórdicos los que presentan legislaciones más concienciadas con esta figura. Noruega proporciona un permiso de hasta 112 días de duración a los padres, Islandia ofrece hasta 90 días de permiso de paternidad, Suecia presenta un permiso de paternidad alrededor de los dos meses.

En el caso de Alemania la baja de maternidad y paternidad se reparte entre ambos progenitores con un máximo de 14 semanas. Realmente existe gran disparidad ya que encontramos desde las 15 semanas de permiso de Bulgaria hasta países con pocos días, como es el caso de Grecia con dos días o Austria con la misma cantidad.

El cambio de legislación de nuestro país nos sitúa por delante de otros países vecinos como Portugal, con 20 días, Francia con 11 días laborables, Reino Unido con 14 días…

En otros lugares del mundo este permiso directamente no existe. En el caso del continente americano, aunque en bastantes países de Sudamérica encontramos permisos de pocos días, en países como Estados Unidos no se reconoce la figura del permiso de paternidad.

Tampoco en África los permisos de paternidad superan en todo caso unos pocos días. Kenya es el país que más días de permiso ofrece con 14. También existen países que no reconocen el derecho o no lo contemplan dentro de su legislación.

En el continente asiático son muy pocos los países que aplican esta figura, mientras que en Oceanía es Australia, con 14 días junto a Nueva Zelanda que ofrece los mismos días, quienes mayor cantidad de permiso de paternidad ofrecen.

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Noticias · Escrito por el 05/01/17


Cómo funciona el pecho durante la lactancia

Durante el periodo de lactancia el pecho de la mamá tiene un comportamiento muy particular. Vamos a tratar de descubrir cómo funciona el pecho durante la lactancia.

Cómo funciona el pecho durante la lactancia

Es importante que tengamos en cuenta que una de las principales características de las glándulas mamarias en la mujer es la de la capacidad que poseen para someterse a cambios morfológicos en la etapa reproductiva. Esto es especialmente significativo durante el embarazo.

Durante el proceso de embarazo se produce una auténtica expansión del tejido profundo y una adaptación del pecho que le permite segregar leche materna. Posteriormente esta expansión vuelve a su sitio ya que, según estudios recientes, los mismos mecanismos que se encarga de la regeneración alveolar para un próximo embarazo se encargan de la readaptación del pecho tras la lactancia.

Pero volvamos al principio. Durante el periodo de embarazo las glándulas mamarias se ramifican y las células secretoras se multiplican. Además, durante este periodo aumenta de manera significativa los niveles de prolactina, esta es la hormona que produce leche. Sin embargo, durante el embarazo apenas van a producirse algunas gotas o incluso nada de leche ya que los estrógenos y gestágenos presentes en la placenta no permiten la acción de la prolactina.

Después de dar a luz se produce la bajada de estrógenos y gestágenos dos o tres días después y de manera progresiva, lo que se denomina subida de la leche, y que no deja de ser más que la acción libre de la prolactina.

Generalmente este periodo de dos o tres días (puede ser algo más) viene acompañado de un aumento del volumen de los pechos y cierta tensión en la zona. Con el tiempo ha cambiado la actitud hacia este periodo. En el pasado no se permitía las tomas del bebé hasta pasadas incluso 48 horas después del parto. Esto hacía particularmente duro el proceso de subida de leche en la madre, ya que los conductos de segregación incluso podían reventar.

En la actualidad esto ya no se aplica del mismo modo ni de lejos. Aún así existen diferentes visiones al respecto. Si parece que cuanto antes se inicia el proceso, es decir cuanto antes se deja al recién nacido mamar, la subida de la leche es menos evidente en lo físico, e incluso puede no generar esa hinchazón.

Son varios los que gobiernan el funcionamiento cotidiano del pecho durante el periodo de lactancia. El primero y más importante es la prolactina.

Esta hormona, como ya hemos comentado, es la que fabrica la leche. La prolactina va a responder además a las rutinas de lactancia. Esto significa que después de la alimentación del bebé esta hormona tendrá un subidón que durará unas horas, las necesarias para volver a producir el alimento. También es interesante que sepas que cuando el bebé se alimenta mucho, es decir cuando mama mucho, la prolactina generalmente responde y produce más leche. También ocurre lo inverso.

Posteriormente, con el paso de los meses volverán los ciclos menstruales y con ellos y la llegada de la menstruación vuelven a aparecer los estrógenos y los gestágenos que, como ya te hemos indicado, son los que bloquean la producción de leche materna. Aun así seguirá saliendo leche durante un periodo de tiempo. Aquí entra en juego una proteína que se denomina FIL: factor inhibidor de la lactancia.

Aunque aún no se conoce muy bien el mecanismo, parece que esta proteína tiene mucho que ver en la retirada de la lactancia con el paso del tiempo. El funcionamiento básico de la proteína es que, en la ingesta de leche materna es retirada por el niño y pasa a él, esto permite la fabricación acelerada de más leche. En el otro extremo si el niño mama poco la presencia de la proteína hace que se fabrique poca leche. Esta regulación, a medida que bajan las tomas, parece que tiene bastante que ver también en la retirada progresiva de la leche materna con el tiempo.

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Tratamientos para los cólicos de lactante

Los cólicos del lactante son unos procesos relativamente comunes pero aparatosos que conviene conocer y detectar para dar con los tratamientos adecuados.

Tratamientos para los cólicos de lactante

Estos cólicos, que son sufridos por más de un 20% de los lactantes, resultan como decíamos aparatosos ya que para el bebé son dolorosos y suelen ir acompañados de crisis de llanto y gestos de dolor. Cuando no se ha pasado por esta experiencia previamente los padres pueden realmente asustarse ante los síntomas.

La buena noticia es que habitualmente, una vez detectados y descartados otros posibles problemas, estos cólicos son procesos temporales que no afectan necesariamente a la salud del bebé.

Diagnóstico y tratamiento médico del cólico de lactante

Aunque pueden presentar síntomas diversos los más habituales son crisis de llanto, gestos de dolor abdominal que suelen ser de encoger y estirar las piernas, y, también generalmente, presentar la tripa muy tensa y manifestar ruidos internos muy audibles de gases. Pueden existir otros síntomas pero estos son los más generales y frecuentes.

Lo primero, siempre, es descartar cualquier otro tipo de patología. La respuesta rápida que tu seguro de salud puede proporcionar al facilitar el acceso al pediatra es fundamental. Siempre tiene que ser el pediatra quién diagnostique lo que le ocurre al bebé, tratar de diagnosticar cólicos del lactante por nosotros mismos puede conducirnos a un error e ignorar otra patología más grave.

Debes tener en cuenta, antes de buscar este diagnóstico, que ese llanto y esos gestos de dolor pueden estar motivados por otras sensaciones del bebé, que puede ser de hambre, de suciedad del pañal, u otros dolores relativamente habituales en el lactante como puede ser el de oídos.

También, después de un diagnóstico de cólicos del lactante no debes asustarte. Se trata de un proceso que no afecta a la salud general del bebé y que es pasajero, suele aparecer a partir de la segunda semana de vida y puede durar más o menos hasta el cuarto mes, desapareciendo sólo.

Cuando tu bebé se enfrenta este proceso lo primero que debes hacer es mantener la calma. Se trata de algo temporal, no permanente y que no le va a afectar más allá de las molestias del momento. Mantener medidas preventivas como puntualidad en las tomas es una buena idea ya que puedes evitar que a llorar el bebé esté repleto de gases, y acumule más dolor.

Puede ser que entre las medidas que te recomiende el pediatra esté o bien cambiar la leche o, si la mamá da el pecho, dejar determinados alimentos, por ejemplo las bebidas con gas, el café, la leche de vaca y ciertos medicamentos relacionados con la formación de gases.

Has de tener en cuenta que no existe medicamento específico contra los cólicos. Sin embargo, sí pueden recetar al bebé a algunos que sirven para paliar parte de las causas que contribuyen a este proceso. En cualquier caso nunca debes usar medicamentos sin prescripción de tu pediatra.

Los remedios caseros y el cólico del lactante

Como es de esperar ante un problema como éste existen muchos remedios caseros o consejos tradicionales. Como siempre este tipo de remedios y consejos deben ser tomados con cierta precaución, no todos los niños van a responder del mismo modo. Lo que aún bebé puede ayudar a tranquilizar a otro puede irritarle más.

Los más habituales dentro de estos consejos tradicionales son los siguientes:

  • Masajear la tripa de manera muy suave incidiendo especialmente bajo las costillas del lado izquierdo
  • Con el bebé boca arriba llevar sus piernas hacia el peso y después estirar las de manera seguida durante un par de minutos
  • Sobre una superficie blanda hacer rodar suavemente al niño sobre sus costados, puedes primero hacerle rodar sobre el costado derecho y después volverlo boca arriba y hacerlo sobre el lado izquierdo.

Existen otras muchas opciones pero todas relacionadas con este tipo de masaje o tensión sobre la zona abdominal. En algunos casos también los niños responden bien al paseo en el cochecito, pero no tumbados si no semi incorporados y procurando evitar terreno abrupto.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 29/09/16


Aire acondicionado y niños (bebés) mitos y realidades

Con la llegada del verano el uso del aire acondicionado se multiplica. Estas son las claves para un uso correcto del aire acondicionado para niños y bebés.

Aire acondicionado y niños (bebés) mitos y realidades

Vamos, en primer lugar, a distinguir dos espacios diferenciados para el uso del aire acondicionado sobre los que podemos influir: el ámbito del hogar y el de nuestro vehículo.

Decimos esto porque son los lugares donde realmente tendremos control sobre el aire acondicionado. En otros espacios como centros comerciales, locales de hostelería, etcétera no tendremos ese privilegio. En estos últimos espacios debemos procurar en la medida de lo posible valorar que las condiciones se asemejen lo más ajustadamente a lo que sería un estado óptimo. En caso contrario incluso es mejor abandonar el lugar.

Aire acondicionado y temperatura en casa

Es fundamental, con bebés y niños pequeños, procurar que la temperatura en la vivienda sea constante y agradable. Recuerda, agradable para nosotros no es necesariamente lo mismo que para los niños. Como adultos tenemos cierta tendencia a rebajar los grados en el aire acondicionado buscando temperaturas muy por debajo de las exteriores.

Podríamos decir que una temperatura adecuada puede ser entre 21° y 24° durante el día y entre 19° y 21° durante la noche. Esto sin olvidar que, para un buen uso del aire acondicionado, se suele recomendar que la diferencia de grados con el exterior no sea muy superior a 5 °C y en ningún caso nunca superior a 10 °C.

También es importante que tengas en cuenta la humedad en el aire. Esto no siempre lo tenemos en cuenta y puede resultar muy importante para los niños. Teóricamente es recomendable que la humedad oscile entre el 30% y el 50% siempre que haya una buena ventilación en casa. Sería interesante que cuentes con instrumentos para medir tanto la temperatura como lo humedad en el ambiente.

A la hora de instalar el aire acondicionado recuerda que no resultan nada convenientes los cambios bruscos de temperatura entre habitaciones. Por tanto es preferible que procures que toda la vivienda mantenga el mismo nivel de temperatura.

No permitas que los niños y bebés queden expuestos de manera directa al chorro de aire frío que emana de los dispositivos de acondicionado. Ten también en cuenta que el aire acondicionado acaba resecando el ambiente y puede producir escozor en los ojos, sequedad en la garganta e irritación en las vías respiratorias. Por tanto acuérdate de los niveles de humedad, y si es necesario el uso de humidificadores úsalos, aunque recuerda que no debe superar el 50% de humedad, ya que si ésta está muy alta puede producir alergias y fomentar la aparición de hongos.

Como idea general procurar mantener siempre los dispositivos de aire acondicionado en el mejor estado de mantenimiento posible.

Aire acondicionado en los coches

En los desplazamientos largos en verano solemos tender a utilizar el aire acondicionado, a veces demasiado, más de lo recomendado.

En el caso de los niños hay que tener en cuenta que aunque el uso del aire acondicionado puede ser bueno para ti como conductor, para ellos puede acabar siendo una fuente de problemas.

Por tanto, si te decides a utilizar el aire acondicionado en el vehículo con niños pequeños debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Mantener el equilibrio entre la temperatura interior y exterior, no pongas el aire acondicionado más de 5° por debajo de la temperatura exterior.
  • No utilices el aire acondicionado de manera constante, aunque no sea bueno para el consumo de combustible es preferible utilizarlo sólo en caso de necesidad.
  • Procurar que el aire acondicionado tenga un mantenimiento en el que se hayan limpiado los filtros para gestionar aire más limpio. No olvides que los hongos generados por la humedad también pueden aparecer en los vehículos debido al aire acondicionado.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 21/07/16


Bebés y animales de compañía, qué hacer con tu mascota ante la llegada del pequeño

La llegada de un bebé a un hogar con mascota requiere algunas cuestiones previas a tener en cuenta, y, también, saber que tendrás que ayudar a tu mascota a asumir esta nueva situación.

Bebés y animales de compañía, qué hacer con tu mascota ante la llegada del pequeño

Lo primero que debes hacer es no preocuparte. Diferentes estudios han demostrado que las mascotas son beneficiosas para el crecimiento de los niños. La convivencia entre tus hijos y la mascota va a ser beneficiosa para los ellos. Les ayudará a madurar y aprender antes cuestiones como la convivencia o el respeto, así como el beneficio de mantener la atención y cuidado sobre un animal.

Hay una serie de cuestiones y medidas que debes tener siempre en cuenta antes de la llegada de un bebé a tu hogar si tienes una mascota, vamos a repasar las más importantes.

Desde el punto de vista de la salud, y previo a la llegada del bebé al hogar, deberás llevar a tu mascota al veterinario, poner su vacunación al día, y realizar una revisión lo más completa posible, además de proceder a la desparasitación y la protección contra insectos. Realmente con esto, si no median alergias, es más que suficiente como medida preventiva.

Solventado el tema sanitario básico, debemos empezar a incidir en aspectos relacionados con la futura convivencia. Para empezar no hay que descuidar la atención a la mascota durante el periodo de embarazo. Si en ese periodo la madre no puede dedicar al animal el mismo tiempo que antes, deberá ser el padre u otro miembro de la familia quien ocupe su lugar, tratamos de evitar una sensación de desprotección asociada al periodo de embarazo.

Es muy importante también comenzar a plantear la distribución de espacios, sobre todo si se trata de un primer bebé. Para ello puede resultar interesante elegir un lugar determinado y convertirlo en un lugar especial para la mascota, acostumbrando a nuestro amigo pasar determinado periodo de tiempo en ese espacio. Si conoces a tu mascota bien no te será complicado encontrar un recurso para que el lugar elegido resulte atractivo. Piensa que posteriormente ese va a ser probablemente su lugar especial y refugio en caso de tensión, por ejemplo cuando el bebé llore.

Lo anterior se convierte en imprescindible cuando las mascotas están acostumbradas a dormir con nosotros o nuestros cuartos y tenemos la intención de sacarlas de los mismos con la llegada del bebé. Esta salida nunca debe realizarse en el mismo momento de la llegada de nuestros hijos, si no de manera previa, paulatina y con tranquilidad.

Otro elemento que debes tener en cuenta es que llegará un momento en el que la interacción entre tu hijo y tu mascota pase a ser física, es decir, el niño comenzará a jugar con la mascota. El trato que los niños dispensan a las mascotas en inicio suele ser tosco por falta de control en los movimientos, y, por ello, debemos acostumbrar al animal a esta posibilidad.

Entrenar esto no es difícil y se puede hacer en principio por nosotros mismos. En el fondo se trata de acostumbrar a nuestra mascota a algunos movimientos tal vez más toscos de lo habitual, incluyendo un modo de acariciar un poco más brusco del que pueden estar acostumbrados.

Resulta interesante también llevar alguna ropa que el recién nacido haya usado en el hospital al nacer.  Esta prenda se le puede ofrecer a la mascota para que vaya acostumbrándose al olor.

Es muy importante la primera impresión en la llegada al hogar del bebé. El proceso de presentar al animal a nuestro bebé debe ser casi imprescindible, dejando que lo huela y se acerque a él mientras se concede importancia al hecho y se saluda a la mascota con cariño. En el fondo estamos dejando que nuestra mascota salude y se acerque a un nuevo miembro de su familia.

Lo normal es que con las medidas anteriores y un poco de control sobre la reacción de la mascota, todo vaya de manera correcta y el perro o el gato se acostumbren a compartir la vida con el niño.

En aquellos casos en los que la mascota muestre hostilidad hacia el bebé, no se debe consentir más allá del primer amago. Hay que tratar esa hostilidad de manera inmediata si es posible por nosotros mismos ya que puede haber sido un simple impulso pasajero, pero, si continúa la mejor recomendación es poner a la mascota en manos de un adiestrador profesional.

En algunos casos extremos es imposible conciliar la convivencia entre un animal y un niño. Cuando esto ocure hay que cuestionarse efectivamente si es posible o no dicha convivencia, pero siempre tras haber agotado todos los pasos anteriores.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 28/06/16


Posturas para dar el pecho ¿Las hay buenas y malas?

Se dice que cada maestrillo tiene su librillo y pocas áreas hay donde sea más cierto que al dar de mamar. Cada mamá tiene su postura pero.. ¿Son todas correctas?

Posturas para dar el pecho ¿Las hay buenas y malas?

Una correcta postura a la hora de dar el pecho permite que el bebé succione bien y previene además las grietas. Por eso es preciso evitar ciertas posturas. Para que sea adecuada procura que la criatura se agarre bien. Estará cogido en condiciones cuando no se aprecie el pezón ni la mayor parte de la areola. Cuando empiece a succionar comprobarás que mueve la mandíbula.

Por su parte, la postura será incorrecta cuando el bebé permanezca muy distanciado de la madre y únicamente coja el pezón dejando fuera de la boca la areola. De esta manera no sacará la leche suficiente y se cansará con rapidez, lo que no evitará que en mucho poco tiempo vuelva a reclamar el pecho debido al hambre. Esta manera de succionar probablemente provoque grietas en la madre.

Entre las posturas más aconsejables para dar el pecho se encuentran las siguientes que te detallamos a continuación:

La posición de cuna: el cuerpo del niño, y no solo la cabeza, debe quedar girado hacia la madre. La espalda debe permanecer correctamente apoyada y si es preciso acabará acercando al bebé a su pecho.

Balón de rugby: el bebé mamará boca arriba, con las piernas estiradas y paralelas a la madre. Con esta posición se consigue vaciar todos los conductos del pecho y a evitar la retención de leche. Puede resultar de gran interés cuando se amamante a dos criaturas al mismo tiempo o en los casos de cesárea para que el pequeño no toque la tripa de la mamá.

En el regazo: La postura más natural es la que se adopta cuando la madre sujeta al niño sobre el regazo, para que el peso del bebé recaiga sobre su tripa y la de la madre. Es una posición que adopta la criatura de manera natural y sin lugar a dudas será una buena manera de succionar para aquellos que no sepan engancharse o que se cansen con demasiada facilidad.

Posición casi vertical: a través de esta postura se permite el contacto visual en todo momento entre la madre y el niño. Resulta idónea para aquellos pequeños que ingieren la leche con mucha prisa y se acaban atragantando. Y es que en posición vertical resultará menos complicado que sufran al tragar en comparación con la postura horizontal.

Tumbada: después de practicar la cesárea resulta necesario que las primeras tomas se den tumbada sobre la cama. La madre debe colocarse de lado y en paralelo su vientre con el del bebé.

Con estas recomendaciones, ya sólo es cuestión de que elijas la postura que más te gusta o, mejor dicho, la que el pequeño decida que es su preferida porque aquí más que la madre, quien manda suele ser el lactante.

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The Hold, cómo funcionan esta y otras técnicas para calmar a un bebé que llora

Para cualquier padre resulta desesperante el lloro desconsolado de su bebé. Para intentar calmarlo se utilizan todo tipo de técnicas, que van desde cantar, acunarlo, pasearlo o hacerle muecas, pero en muchas ocasiones resultan estériles todos estos intentos. En algunos casos incluso la criatura llorará con más fuerza.

The Hold, cómo funcionan esta y otras técnicas para calmar a un bebé que llora

Esto hace que resulta prácticamente imposible encontrar un método infalible que consiga tranquilizar al bebé en cuestión de segundos. No obstante, el médico californiano Robert Hamilton se ha encargado de distribuir unas imágenes de vídeo en donde demuestra todo lo contrario. En Youtube ya cuenta con más de millones de visitas.

Este profesional, con más de 30 años de experiencia, asegura que emplea el método ‘The Hold’, que sirve de gran utilidad para calmar a los pequeños de hasta tres meses, consiguiendo que vuelvan a tranquilizarse. El propio Hamilton ha declarado que lleva usando esta técnica durante más de veinte años y con el tiempo ha ido evolucionado el método. “Resulta muy simple y, si se hace de la forma correcta es muy efectiva”, señaló.

La técnica que utiliza el doctor Hamilton se estructura en cuatro pasos muy sencillos:

  1. Hay que levantar al bebé de manera que mire hacia el suelo, además de doblarle con cuidado los brazos apretándoselos contra el pecho.
  2. Nuestra mano irá a parar sobre sus brazos, para asegurarnos de que mantiene esa posición. También esa mano servirá para que apoye la barbilla el bebé.
  3. Con la otra mano se sujetarán las nalgas del pequeño. El doctor Hamilton explica que se debe usar la palma de la mano y no los dedos.
  4. El bebé se debe colocar en un ángulo de 45 grados para mecerlo con suavidad. El movimiento a realizar puede ser hacia arriba y hacia abajo, o bien hacia los lados de manera delicada.

En el vídeo que circula por las redes, este pediatra que cuenta con consulta en California, coge en brazos a varios bebés y en cuestión de segundos dejan de llorar para recuperar la tranquilidad absoluta.

Con esta técnica no existe ningún riesgo que ponga en peligro la salud de los bebés. Eso sí, la secuencia hay que realizarla con suavidad y evitando movimientos bruscos. No obstante, algunos especialistas advierten a los padres que antes de realizarlo consulten con un médico. Nadie duda de la efectividad de este método, pero tampoco se ha demostrado que resulta más útil que otros.

Otra técnica conocida es la de los cinco pasos, que debe hacerse de manera progresiva. En primer lugar hay que envolverlo con algo que imite a la figura materna y colocarlo sobre el estómago del padre o madre. El tercer punto será realizar sobre el oído un fuerte chistido que imite al sonido que escucha dentro del vientre materno. El siguiente paso hace referencia a los movimientos, que deben ser suaves e intentando sujetarle con las manos el cuello y la cabeza. Por último, llevar su dedo a la boca o un chupete para que se calme.

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Noticias, Salud y Bienestar · Escrito por el 23/02/16


¿Cómo puedo saber si mi hijo crece y engorda cómo debe?

Todas las madres, sobre todo aquellas que son primerizas, muestran un especial interés por conocer si el crecimiento y la ganancia de peso de los recién nacidos sigue el ritmo normal que debería. En muchas ocasiones puede que las expectativas de la progenitora sean mucho mayores, aunque las etapas de crecimiento cumplan con las normas establecidas.

¿Cómo puedo saber si mi hijo crece y engorda cómo debe?

Para conocer en realidad estas proyecciones se suelen emplear las tablas de perceptibles, que nos permitirán determinar cuando un niño es grande o pequeño, y sabremos además si la evolución es la correcta.

De esta manera podremos comparar el ritmo de crecimiento de los recién nacidos con otros de su edad y conoceremos el rango en el que se encuentra el menor dentro de las medidas establecidas. Los bebés varones suelen pesar al nacer de media 49,9 centímetros, frente a los 49,1 centímetros de las niñas. El percentil 50 determinará por lo tanto la media justa. En el caso de los niños el percentil 1 queda establecido en los 45,5 centímetros. Cuando tu niño tenga esta talla significa que se encuentra entre lo más bajos, mientras que sí alcanza los 54,3 centímetros está en el percentil 99. Para que lo entiendas mejor, cuando cuenta con un percentil del 45% significa que de una muestra de 100 años hay 44 niños con una estatura inferior a la suya.

Para conocer con detalle si el niño crece y engorda a un ritmo adecuado es preciso tener en cuenta la evolución media durante el primer año de vida. En estos primeros doce meses suelen aumentar su estatura en torno a la mitad de su tamaño, que suelen ser unos 25 centímetros.

A la hora de cumplir el primer año el percentil 50 de los niños se encuentra en los 75,7 centímetros y en 74 en el caso de las niñas. El crecimiento no es regular y habrá meses donde sea más pronunciado que en otros. Según los percentiles de la Organización Mundial de la Salud (OMS) esto es un ejemplo de lo que suelen crecer:

-Mes 1: 4,8 centímetros

-Mes 2: 3,7 cm

-Mes 3: 3 cm

-Mes 4: 2,5 cm

-Mes 5: 2 cm

-Mes 6: 1,7 cm

-Mes 7: 1,6 cm

-Mes 8: 1,4 cm

-Mes 9: 1,4 cm

-Mes 10: 1,3 cm

-Mes 11: 1,2 cm

-Mes 12: 1,1 cm

En cuanto al peso, lo importante no son realmente los kilos, sino su relación que tenga con la altura.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 27/08/15


La vacunación reduce la muerte súbita en los bebés

Un estudio revela la relación positiva entre la vacunación y la reducción de la muerte súbita en bebes.

La vacunación reduce la muerte súbita en los bebés

Una de las principales causas de muerte de los lactantes en los primeros 12 meses de vida es la muerte súbita. El motivo que origina este hecho sigue siendo desconocido, pero un estudio llevado a cabo por científicos de la clínica universitaria Charité de Berlín revela una tendencia, a que cuanto mayor es la vacunación de la población infantil, más se reducen los casos de muerte súbita en los bebes.

Los científicos han realizado este estudio basándose en la información de los datos de vacunación de Estados Unidos en los últimos 40 años, donde la tasa de vacunación ha ido fluctuando dependiendo de las tendencias de la sociedad.

Los expertos han comprobado que cuando ha sido más elevada la vacunación contra enfermedades como el tétanos, la difteria y la tosferina, ha disminuido en proporción el número de casos de muerte súbita en los bebés.

La portavoz y directora del Berlín School of Public Health (BSPH) Jacqueline Müller-Nordhorn, señala que esta investigación demuestra que vacunas clásicas durante la edad de lactancia contra la polio, la tosferina, difteria, la gripe hemofílica o el tétanos no están relacionadas con un aumento del riesgo de muerte súbita en los bebés. Más bien, estos datos revelan todo lo contrario, que el riesgo de padecer esta muerte prematura disminuye.

Durante los años 70 y 80 en Estados Unidos las tasas de vacunación disminuyeron muy notablemente a causa del miedo de la población por culpa de falsos rumores. Por ejemplo, en el caso de la tosferina se extendió el rumor que la vacuna podría provocar daños cerebrales, algo que posteriormente han rebatido estudios médicos. La histeria llegó a tal punto que algunos países, como en el caso de Alemania, esta vacuna llegó a ser incluso retirada de las recomendaciones y no es hasta el año 1991 que vuelve a ser reintroducida.

Durante ese período, los casos de muerte súbita del lactante aumentaron. En concreto,  entre los años 1968 y 1971 aumentó hasta un 27% y entre 1971 y 1974 llego hasta el 47% y entre los años 1991 y 2001 la cifra de casos de muerte súbita en los bebés se redujo hasta un 8%.

Con un aumento de la tasa de vacunación de un 10% entre la población infantil de Estados Unidos, se reduce casi un 10% la frecuencia de muerte súbita en los bebés.

Estos datos resultan más relevantes si cabe en un momento de debate intenso sobre la vacunación. Realmente las campañas anti vacunas llevan apareciendo desde que se inventó la primera vacuna, y generalmente carecen de datos científicos o los datos que aportan son rebatidos a posteriori como hemos venido comprobando hasta hoy en día.

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