La detección precoz, clave para luchar frente al melanoma

El melanoma debajo de la uña es un tipo de cáncer que tiene cura, pero hay que saber detectarlo y tratarlo. Ante la más mínima sospecha, acude a tu médico.

Uno de los aspectos que siempre se destaca en la lucha contra el cáncer, contra cualquier tipo de cáncer, en la importancia de la prevención o el diagnóstico prematuro. Por eso es vital saber identificar un melanoma y cómo tratarlo. Para empezar hay que explicar que el melanoma es un tipo de cáncer poco frecuente, pero muy peligroso en el que las células tumorales aparecen a partir de melanocitos, lo que provoca que pueda invadir tejidos sanos y órganos alejados. Según datos médicos, al año se diagnóstican 160.000 melanomas, de los cuales 3.600 son en España. Curiosamente, se da más frecuentemente en mujeres y representa el 2,7% de los cánceres femeninos. Puede afectar a cualquier parte del cuerpo, aunque es más común en las extremidades inferiores de las mujeres y en el pecho y la espalda de los hombres.

En el caso que nos ocupa, el melanoma debajo de las uñas, es importante saber distinguirlo. Para ello debemos estar atentos a los cambios que se producen en nuestra piel. Ante la aparición de cualquier mancha, lunar o lesión que no cura, hay que acudir al médico, sobre todo si observamos que cambia de tamaño, forma o color. El melanoma que aparece debajo de las uñas se llama ungueal. Dentro de las características más comunes del mismo es la coloración azul o negra azulada de la zona. Puede afectar tanto a las uñas de las manos como de los pies y afecta, sobre todo, a los pulgares, índice y corazón.

Existen varios tipos de melanoma en las uñas. El primero de ellos sería el melanoniquia longitudinal, asociado a alteraciones de la placa de las uñas, el segundo sería el ameloanótico, que se asocia a cambios de la lámina ungueal. La mejor forma para diagnosticar estos dos tipos de cánceres, o descartarlos, es la realización de una biopsia.

Para reconocer el melanoma de la piel se suele usar la regla de ABCD. La A se corresponde a la edad en la que aparece, entre los 50 y los 70 años, y el color de la piel. La B indica el color de la mancha de la uña. La C se refiere al cambio que experimenta la línea a lo largo de la uña y la D, al dedo en el que aparece la mancha.

El tratamiento de los melanomas debajo de las uñas, como cualquier otro, requiere de un tratamiento quirúrgico que consiste en la eliminación del melanoma, operación que puede acompañarse de terapias específicas como radioterapia, quimioterapia o inmunoterapia, dependiendo del momento del avance del cáncer. Para ello, el médico analizará el lugar en el que aparece el melanoma, su gravedad, la metástasis, el estado de salud del paciente. En los países occidentales, más del 80% de los pacientes a los que se les extirpa el melanoma con prontitud tiene una alta esperanza de vida.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 19/10/17


Detectar el cáncer de pulmón con biopsias líquidas

Las biopsias líquidas abren una nueva esperanza para detectar precozmente el cáncer de pulmón mientras el análisis del ADN circulante en la sangre.

La lucha contra el cáncer es una de las prioridades de muchos laboratorios. La publicación americana www.health.usnews.com publicó el pasado mes de agosto un artículo en el que hablaba de las bondades de una nueva biopsia líquida para detectar el cáncer de pulmón. Y es que el ritmo de los avances en el diagnóstico y tratamiento de este tipo de dolencia es alentador para los pacientes y los médicos que se encargan del mismo. Ahí entra la biopsia líquida que, aunque está en fase experimental, abre una puerta a convertirse en una importante forma de luchar contra el cáncer.

Ante la sospecha de que una persona puede tener cáncer, el médico debe determinar si lo es o no para decidir cuál debe ser el tratamiento y el pronóstico. Para ello, el médico confirmará su diagnóstico mediante la extracción de un pequeño trozo de tejido (una biopsia) de la zona sobre la que hay sospechas para que sea analizada en el laboratorio. Y es que las biopsias de tejido son bastante precisas para diagnosticarlo y analizar el estadio de su desarrollo. Sin embargo, no siempre se pueden hacer biopsias para analizar este tipo de cáncer y aquí entra la importancia de esta nueva forma de diagnosticar.

Las biopsias líquidas son un avance importante, ya que en ellas se busca ADN del tumor libremente flotante en una muestra de sangre, puesto que algunos tumores arrojan ADN en el torrente sanguíneo, lo que se llama ADN circulante. Si un paciente tiene algunas de estas mutaciones como el EGFR, puede ser candidato a terapia dirigida. En los fumadores con mucho peso, la detección está ayudando a vivir más tiempo. Sin embargo, no vale para todos los casos. Entre el 10 y el 15% de los cánceres de pulmón de células no pequeñas tienen mutación por lo que limita la actual utilidad de una biopsia liquida a una pequeña porción de pacientes con cáncer de pulmón.

En el artículo se habla también de un segundo uso de estas biopsias líquidas ya que ayudan a identificar las mutaciones que se desarrollan durante el tratamiento y no fueron detectadas por la biopsia original. Y es que el 60% de los pacientes que desarrollan resistencia al EGFR lo hacen de una manera predecible por lo que con estas biopsias líquidas se detectan más fácilmente. De alguna manera estas biopsias liquidas son una buena forma de hacer un seguimiento de la efectividad del tratamiento y pueden hasta descubrir mutaciones.

Hay que señalar que los oncólogos esperan que en algún momento las biopsias líquidas ayuden a diagnosticar los cánceres de pulmón temprano, cuando son más fáciles de tratar.

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La mejor prevención contra el cáncer es hacer deporte

Son cosas que todos nos imaginamos, pero que no sabemos con certeza. Ahora sí. Hacer ejercicio mejora nuestra salud y reduce el riesgo de sufrir un cáncer.

Es evidente que el deporte, el ejercicio físico, es saludable y muy necesario para cualquier persona. Es la base para que nuestra salud sea lo mejor posible. Seguro que ya conoces un montón de argumentos para hacer deporte, pero si eres mujer, podemos darte otro más,  muy importante: las mujeres que no hacen deporte tienen un 71% más de posibilidades de contraer cáncer de mamá. Probablemente ahora estás en shock y deseando ponerte los playeros para salir a correr porque la palabra cáncer suele asustar bastante. Y es que una de cada ocho mujeres desarrollará un cáncer de mama a lo largo de su vida y cada año se diagnostican 26.000 nuevos casos.

En nuestro país un 31% de los adultos son sedentarios, mientras que sólo un 46,9% de las mujeres hacen ejercicio por el 52,6% de los hombres en España. Hay que tener en cuenta que según las recomendaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud) un adulto debería realizar un mínimo de 150 minutos de actividad física a la semana o 30 minutos diarios de caminata intensa. De hecho, realizar una actividad física de forma intensa podría mejorar la eficacia de los tratamientos, reducir los efectos secundarios y disminuir la tasa de recaída en mujeres con cáncer de mamá.

Un estudio epidemio presentado por Marina Pollán, del Instituto de Salud Carlos III, fue el primero en el trabajo para tener en cuenta factores como el subtipo HER2  positivo. En el mismo participaron 23 hospitales españoles y 1017 mujeres con edades comprendidas de 18 a 70 años, algunas, incluso recién diagnosticadas de cáncer de mama. En el mismo se estudiaba a una mujer enferma de cáncer con otra sana con las mismas características y se comparó sus rutinas físicas para conocer el gasto metabólico al que se exponían semanalmente.

Tras dividir el grupo de mujeres estudiadas en tres: las que cumplían las recomendaciones de la OMS, las que hacían ejercicio, pero no llegaban a la recomendación, y las sedentarias, el estudio concluyó que el último grupo sufría un 71% más de posibilidades de contraer cáncer de mamá. Ello hizo que el estudio concluyese que el ejercicio físico aeróbico supervisado es una terapia adyuvante segura, realizable y efectiva para mejorar diversos aspectos en mujeres con cáncer de mamá en estadios precoces. Además explicaba que el ejercicio actúa integralmente tanto durante como después del tratamiento aumentando la calidad de vida de las pacientes, reduciendo la fatiga y mejorando las capacidades cardiovascular, funcional y de fuerza.

Es por ello, que se recomienda el ejercicio físico oncológico consistente en un ejercicio pautado y controlado por un profesional que se realiza para prevenir o reducir los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos de forma individualizada y que por sus efectos sobre el organismo mejoran la salud, la calidad de vida y la supervivencia de los pacientes.

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Cáncer de mama ¿es una buena idea contratar un seguro?

Las compañías aseguradoras conceden cada vez más importancia a la protección específica de las mujeres ante enfermedades como el cáncer de mama.  ¿Merecen la pena?

Cáncer de mama ¿es una buena idea contratar un seguro?

El seguro con cobertura de cáncer de mama se encuentra dentro de la evolución que han sufrido los seguros en las tres últimas décadas hacia coberturas más específicas para enfermedades concretas, como es el caso de este tipo de cáncer.

Los seguros de salud proponen la asistencia médica o la cobertura de todos o parte de los gastos de las pruebas diagnósticas, ingresos hospitalarios, intervenciones e incluso en algunos casos tratamientos posteriores como restauración estética.  En el caso de las compañías aseguradoras que no precisan del ramo de salud podemos encontrar también otras propuestas a tener en cuenta.

Seguros de cáncer de mama con capital asegurado

Estos seguros  pasan generalmente por garantizar el pago de una suma global en el caso de que a la asegurada le sea diagnosticada una enfermedad concreta. Esta cantidad, en principio, se proporciona con el fin de ser utilizada en función de las necesidades de la asegurada.

Es interesante tener en cuenta que estas necesidades no son lineales ni se reducen exclusivamente a cuestiones concretas. Es decir, incluyen desde ayuda psicológica hasta asistencia doméstica durante los procesos de recuperación junto a cuestiones como segunda opinión médica o coberturas que la seguridad social no cubra como desplazamientos, curas, medicaciones…

Las cuantías de estos capitales son variables dependiendo de las propuestas de cada compañía de seguros que poseen este tipo de ofertas. Pueden ir desde los 30.000 € hasta los 100.000 € y, podemos encontrar este aseguramiento bien como garantía complementaria dentro de una propuesta más amplia o también, cada vez en mayor medida, como un producto concreto y específico.

En cualquier caso, hay que tener en cuenta que se trata de un seguro que, generalmente, va a encontrarse delimitado por la edad de quien pretenda contratarlo. Esto tiene que ver con la alta incidencia de esta patología en determinadas edades. Es importante, antes de plantearse contratar el seguro, revisar bien los diferentes estadios de cáncer que son objeto de cobertura, los posibles periodos de carencia inicial o las condiciones particulares que delimiten el acceso a la indemnización.

Lo cierto es que se trata de una opción aseguradora muy válida e interesante destinada a aquellas mujeres sensibilizadas con esta patología y que quieren elegir, llegado el momento, como afrontar la situación sin condicionantes económicos.

Antes de acceder a una propuesta de estas características hay que tener en cuenta que las diferentes ofertas del mercado varían mucho entre sí. Por ello es interesante prestar atención a una serie de aspectos que van a resultar determinantes en la relación calidad/precio del aseguramiento.

Estos aspectos serían los siguientes:

  • El capital de indemnización
  • Las condiciones particulares y el tipo de cáncer cubierto en la cobertura
  • El tipo de pruebas médicas que puedan solicitar para su contratación
  • El periodo de carencia y el tiempo de inicio de la cobertura tras la firma de la póliza
  • Por supuesto el precio y la posible ampliación o incorporación a otros aspectos dentro del aseguramiento.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 02/02/17


Inmunoterapia, qué es y dónde se aplica

La inmuterapia es otra fórmula para luchar conta el cáncer. Descubre en qué consiste y cómo funciona.

 Inmunoterapia, qué es y dónde se aplica

Dentro de los diferentes caminos elegidos en la lucha contra el cáncer, la inmunoterapia ha ganado protagonismo en los últimos años y se ha convertido en una vía alentadora cara al futuro.

Se asocia el desarrollo del cáncer a fallos del sistema inmunológico que resulta ineficaz a la hora de detectar las células tumorales. Los tratamientos más extendidos se centraban en la eliminación, a través de fármacos o de radiación, de las células cancerígenas. La inmunoterapia plantea un escenario diferente en el que se busca que el organismo trabaje contra el cáncer, algo muy diferente a la quimioterapia tal y como la conocemos.

Los medicamentos asociados a la inmunoterapia proponen una potenciación del sistema inmune. Esto significa que las propias defensas naturales de nuestro organismo puedan actuar contra las células cancerígenas. En los nuevos fármacos relacionados con la inmunología se persigue y consigue que los linfocitos distingan las células tumorales y las eliminen.

Aplicar la inmunoterapia al cáncer no es una novedad, pero, es cierto que en los últimos años se está demostrando su eficiencia y que en la actualidad la sensación dentro de la comunidad científica es que aún resta mucho camino por recorrer. El horizonte, eso sí, resulta esperanzador.

Hasta el momento, teniendo en cuenta las dos generaciones de fármacos destinados a la inmunoterapia, ésta ha demostrado su eficiencia en el melanoma, que es el cáncer de piel más agresivo. También se han probado resultados positivos en el cáncer de pulmón, y se está estudiando su comportamiento tanto para el cáncer de cabeza como para el de cuello o hígado.

Las características principales pasan por la menor toxicidad del tratamiento, en la que podemos encontrar efectos secundarios muy distintos a los remedios tradicionales. Estos efectos secundarios pueden acarrear diarreas, erupciones cutáneas o picor y generalmente suelen responder bien a inmunosupresores suaves. Por otro lado también hay que destacar que este tipo de solución induce memoria al estilo de las vacunas. Es decir, el cuerpo recuerda cómo actuar en caso de un rebrote.

La gran importancia de este camino en la lucha contra el cáncer reside tanto en el modelo de tratamiento que propone, mucho menos agresivo que otros, y también, en la posibilidad de comenzar a plantearse la supervivencia a largo plazo en los enfermos.

1.1      Las ventajas de la inmunoterapia

Las ventajas de la inmunoterapia, visto lo anterior se podrían definir del siguiente modo:

  • Aumenta la tasa de superviviencia en el melanoma y cáncer de pulmón pero con resultados muy alentadores en otro tipo de cáncer.
  • Es menos agresivos y con efectos secundarios más fáciles de controlar.
  • Se trata de una familia de fármacos que vienen de un largo período de estudio e investigación. Estamos ante un modelo de medicación seguro que además ya ha evolucionado con respecto a las primeras familias farmacológicas para este tipo de tratamientos.

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Aspirina ¿Aliada contra el cáncer?

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Medicamentos · Escrito por el 16/06/16


Aspirina ¿Aliada contra el cáncer?

La aspirina es uno de los remedios más utilizados y además de ayudarte contra dolores musculares o el resfriado, ahora también han descubierto propiedades para prevenir el cáncer.

Aspirina ¿Aliada contra el cáncer?

Una dosis diaria de 60 milígramos de ácido acetilsalicílico, también conocida como aspirina, reduce de manera considerable el riesgo de cáncer asociado a personas con obesidad y sobrepeso. Este grupo tiene más posibilidades de desarrollar un cáncer de páncreas, colon, esófago y recto, tal y como demostraron unas investigaciones del National Cancer Institute.

Otro estudio de la Newcastle University en colaboración con la University of Leed llegó a la conclusión que una dosis de aspirina con cierta regularidad conseguía disminuir de manera importante el riesgo de cáncer en personas obesas. Al parecer, las personas que sufren de sobrepeso tienen 2,75 veces más de sufrir un cáncer respecto al resto de la población El profesor de Human Nutrition en Newcastle University aseguró que a partir de cada unidad de índice de masa corporal superior a lo estimado como saludable conseguía aumentar el riesgo de cáncer de intestino en un 7%.

El potencial de la aspirina es enorme, pero todo esto no significa que sea un remedio contra el cáncer, ya que es sólo un método más de prevención. Otra de las conclusiones del estudio se refiere al poder de la aspirina, que combate la inflamación provocada por la obesidad, que es uno de los grandes motivos que provocan el aumento de riesgo de cáncer.

Sorprende mucho que el consumo habitual de las aspirinas, además de combatir los dolores de cabeza y otras molestias de menor importancia, también participe de manera activa en la prevención del cáncer de colon. Así lo desveló una investigación realizada en Dinamarca y que se publicó en Annals of Internal Medicine.

Al parecer, las personas que habían consumido de manera regular aspirinas durante los últimos cinco años habían reducido hasta en un 27% el peligro de sufrir un cáncer colorrectal, mientras que disminuyeron entre un 30 y un 45% el riesgo los que tomaron antiinflamatorios no esteroidales.

Aunque sean importantes avances en el mundo de la ciencia, aún queda mucho trabajo por delante. Se necesitan más investigaciones acerca del poder preventivo de la aspirina sobre el cáncer de colon. Las conclusiones que se extrajeron de este estudio solo hacen referencia a un porcentaje mínimo de población que consume aspirinas de forma frecuente durante un tiempo largo en el tiempo. En concreto abarcan a un 2-3% de la población. No creen que se deban tomar como un resultado definitivo ni generalizable, por ahora.

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La medicina alternativa en el tratamiento del cáncer

Los métodos que se emplean dentro de la medicina complementaria y alternativa se consideran un conjunto de prácticas y sistemas que no forman parte de la medicina convencional. Entre otras cosas se tienen en cuenta prácticas y productos como pueden ser la meditación, la manipulación de la columna vertebral, los suplementos de hierbas o la acupuntura.

La medicina alternativa en el tratamiento del cáncer

Hay que decir que estas terapias alternativas no tienen una función curativa, ya que desempeñan una labor complementaria en los tratamientos contra el cáncer y busca básicamente que los pacientes afectados puedan sobrellevar los síntomas de la enfermedad, así como los efectos secundarios. Con esto te queremos decir que en ningún momento reemplazas el tratamiento recomendado por los médicos por otros métodos sin consultar con los profesionales.

Está comprobado con estudios científicos que la acupuntura puede resultar muy interesante para controlar los vómitos y náuseas que se producen durante el tratamiento. Lo que no está demostrado es que sirva para aliviar los dolores. También contra las náuseas típicas de la quimioterapia se aconseja el consumo de la hierba jengibre, que puede emplearse como un perfecto complemento para la medicación recetada por los facultativos.

Una terapia de masaje ayuda a aliviar ciertos síntomas que sufren los afectados por esta enfermedad como son la ansiedad, la depresión, los vomitos y el dolor. Hay que evitar aquellas zonas que estén afectadas por el tumor y para ello es preciso contar con el visto bueno del médico. Algo similar ocurre con los pacientes que practican yoga, sobre todo en aquellas mujeres que han padecido cáncer de mama.

Otros estudios también han puesto su atención en las terapias de relajación, la biorregulación y la hipnosis para ayudar a las personas a que controlen los síntomas del cáncer, así como los efectos secundarios del tratamiento.

En las fases iniciales de esta enfermedad pueden desempeñar un papel importante los suplementos de hierbas así como otras sustancias procedentes de ellas. Sin embargo, hay que decir que los datos científicos son bastante limitados en este sentido. De hecho se cree que pueden llegar a interactuar de una manera peligrosa al mezclarlos con el tratamiento convencional.

En cuanto a los suplementos minerales y vitaminas no hay certeza de que sirvan de gran ayuda entre los enfermos, como ocurre con el cartílago de tiburón o el laetril. En cualquier caso hay que consultar con un médico la idoneidad de seguir un tratamiento complementario y alternativo por si tiene efectos secundarios sobre nuestra salud.

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Cómo el deporte reduce la incidencia de cáncer de mama

En los últimos años diversos estudios han demostrado la relación directa entre la práctica del deporte y una menor incidencia en el desarrollo del cáncer de mama.

Cómo el deporte reduce la incidencia de cáncer de mama

Uno de los mayores elementos de riesgo añadidos a los hábitos de vida actuales es el de la inactividad y el sedentarismo. Los cálculos sobre las horas que pasamos diariamente inactivos son abrumadores y las medias, dependiendo de las regiones geográficas, pueden llegar a superar incluso las 15 horas diarias.

Durante los últimos años diversos estudios han encontrado dos relaciones muy importantes entre la práctica deportiva, el sedentarismo y el padecimiento de diversos tipos de cáncer, incluyendo cáncer de mama. La primera de estas relaciones es la mayor incidencia de procesos de este tipo en personas sedentarias, la segunda es diametralmente opuesta, la importante incidencia de la práctica deportiva como elemento que ayuda a minimizar las posibilidades de sufrir esta afección.

A pesar de arrojar datos diversos generalmente se viene a concluir que quienes practican deporte reducen hasta un 25% la incidencia del cáncer de mama, con el valor añadido que no se trata de prácticas deportivas excesivamente vigorosas. Un estudio realizado en Norteamérica a comienzos del año 2012 demostraba que la simple práctica cotidiana de caminar al menos 40 minutos se convierte en un buen aliado en la prevención del desarrollo de este proceso.

La práctica deportiva, insistimos, no tiene por qué plantearse desde un punto de vista excesivo, competitivo o forzado: incidir en eliminar los hábitos sedentarios como por ejemplo desplazarse caminando a los recados cortos, subir las escaleras en lugar de utilizar el ascensor, evitar estar siempre sentado durante los periodos laborales, unido a la práctica constante de algún tipo de ejercicio como por ejemplo caminar diariamente 40 minutos, ya es un  conjunto de herramientas suficiente en unión a una dieta saludable y hábitos de vida en el mismo sentido.

No se ha demostrado que la práctica deportiva a mayor nivel y con mayor incorporación de esfuerzo suponga un aumento real que haga crecer las posibilidades de minimizar la posibilidad de sufrir cáncer de mama, por tanto, es a partir de estos hábitos básicos, al alcance de cualquiera, desde donde vamos a poder ejercer el beneficio preventivo del deporte, que además, como sabemos, alcanzará no sólo ese aspecto de nuestra vida sino en general beneficiara en mejorará nuestro estado de salud.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 11/11/14