Así influye la alimentación en tu nivel de energía

Somos lo que comemos y hay alimentos que nos ayudarán a mantener el nivel de energía que necesitamos en el día a día y otros que no.

¿Te sientes cansado todo el día y sin energía? ¿Estás estresado o con ansiedad? La forma en la que te alimentas puede tener que ver. Y es que cuando el organismo tiene que hacer frente al cansancio permanente, al estrés, la ansiedad, etc… reduce sus defensas. Lo que muy poca gente sabe es que nuestros malos hábitos a la hora de alimentarnos pueden tener mucho que ver ya que estamos más expuestos a virus, bacterias u hongos.

La situación inmunológica de cada persona depende del tipo de alimentación que siga, si es rica y saludable o no, de realizar ejercicio físico, de llevar a cabo actividades mentales que nos aporten bienestar y de dormir las suficientes horas y con calidad. Pese a ello, la base es la cuestión del tipo de alimentación que seguimos y ser capaces de hacerlo mejor. Para ello es importante marcarse el objetivo de cambiar de hábitos y alimentarnos mejor para mejorar nuestra salud. Es un trabajo largo y difícil pues cambiar nuestros hábitos es complicado.

Para conseguirlo podemos seguir algunos de los consejos que se ofrecen en el libro Cambie de alimentación de Henri Joyeux. Este profesor nos guía en cómo vencer a la fatiga y nos detalla alimentos buenos que no se consumen de manera regular y otros que se toman en exceso, o la forma de cocción, cuánto hay que beber al día o que importancia tiene la vitamina D en nuestra salud y nivel de energía.

De esta manera, se definene como alimentos beneficiosos que no se consumen lo suficiente los vegetales, legumbres, algunos productos animales, aceites vírgenes, algunos azúcares y lácteos. El texto defiende que los vegetales deben venir de agricultura sostenible, que no haya sido modificado genéticamente y con el menos número de pesticidas e insecticidas. Cuenta en ello la fruta fresca de temporada, especialmente si es ecológica, porque aporta fructosa (el mejor azúcar para el cerebro y el corazón), Vitamina C, agua y minerales y fibras. Y es que ya hemos oído muchas veces que al día deberíamos tomar cinco piezas de fruta, tres, o verdura, dos.  Estas frutas deberían sustituir a bollería, dulces, cremas y pasteles que tienen demasiados aceites refinados. Además, se considera muy saludable tomar ensaladas de vegetales de todos los colores, acompañado de aceite de oliva y zumo de limón.

Otros de los alimentos que nos ayudarán a mantener el nivel de energía necesario y que no tomamos demasiado hoy en día son las legumbres: lentejas, garbanzos, judías… Además de en guisos, se recomienda cocerlas suavemente al vapor para consumirlas al dente con lo que se asegura que va a ser masticado suficientemente, entre 20 y 30 segundos. Si hablamos de cereales, especialmente, de pan, este debe ser integral y hecho a partir de semillas antiguas.

En cuanto a productos animales beneficiosos para no estar candadoos, se recomienda que sean también de ganaderías sostenibles sin pesticidas, insecticidas, etc… Aunque las mejores proteínas animales se encuentran en los mares  y océanos ya que aportan: proteínas de calidad, grasas ricas en omega3, hierro, vitamina A, D, E, B6 Y B12, así como oligoelementos del mar. De esta manera, los pescados más recomendables serían sardinas frescas, caballas, anchoas frescas, doradas, lubinas o atún pequeño que habría que consumir dos o tres veces a la semana. Si hablamos de carnes, es preferible elegir de animales con alas, más fácil de digerir, y tomar una sola vez a la semana carne roja.

Por su parte, los aceites deben ser siempre de primera prensada en frío. Debe usarse con ensaladas, carne y pescado, pero no debe calentarlo. El aceite de oliva aporta ácido oleico, un ácido graso que facilita el transporte del calcio. Por su parte, los acietes de colza, camelina o nuez aportan ácidos grasos omega3, esenciales para la memoria.

En cuanto al azúcar, el mejor se encuentra en la miel de proximidad: miel de milflores, de romero, de tomillo o de lavanda. En cuanto a los mejores lácteos, se recomienda los quesos de cabra y de oveja.

Si hablamos de productos que tomamos en exceso y que no nos ayudan a tener energía nos encontramos algunos nos sorprenderán. El primero es la leche de vaca, porque no se mastica, acidifica el organismo, contiene azúcares escondidos, se consume en exceso e incrementa la osteoporosis. De hecho, como curiosidad, el mayor número de fracturas de cadera se produce en los países escandinavos, donde se toman tres o cuatro lácteos al día y, por el contrario, no se consumen vegetales frescos.

También la carne roja está señalada, ya que contiene ácidos grasos saturados que obstruyen las arterias coronarias que llegan al corazón, provocando infatos, o el cerebro, provocando accidentes cerebrovasculares o ictus. El gluten moderno poco digestible también está en la lista de productos que tomamos excesivamente. Debemos evitar pizzas, un exceso de pasta, galletas y bollería.

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La huerta de toda la vida vuelve en las ciudades

Tener nuestra huerta es una tendencia, una moda, pero bastante sana. En la mayoría de las ciudades ya hay espacios dedicados a huertos ecológicos y su crecimiento no para.

Alquilar huertos ecológicos está de moda. Parece mentira que en pleno siglo XXI, cuando muchos pueblos están desapareciendo y la mayor parte de la población se concentra en las ciudades, son muchos los que empiezan a crear sus propios huertos ecológicos en las ciudades como una manera de llenar su tiempo libre y, también, para poder comer productos sin aditivos. De alguna manera, es un regreso a los pueblos, a la vida en estos pequeños núcleos y por qué no reconocerlo volver a la infancia de muchas personas. Y es que la mayor parte de los usuarios de estos huertos ecológicos son personas jubiladas. También hay jóvenes que deciden apostar por este tipo de cultivos para cuidar su salud y alimentación.

Los huertos ecológicos son esos espacios que van cediendo todos los ayuntamientos de las ciudades para que asociaciones y particulares cultiven sus propias huertas y así, de paso, oxigenar un poco las ciudades. En los huertos ecológicos se pueden cultivar árboles frutales, verduras u hortalizas.

Como es evidente, además de cuidar el medio ambiente, cultivar tus propias frutas, verduras u hortalizas te dará beneficios para tu salud ya que en todo momento sabrás que productos has usado para su cultivo y desarrollo, por no hablar del ahorro económico que te supondrá.

Y es que los huertos urbanos ecológicos tienen su origen en tiempos de crisis. Nacieron en Estados Unidos, Alemania y el Reino Unido en el siglo XX, cuando la emigración a las ciudades ya era un hecho, y llegaron a muchas ciudades españolas a principios de este siglo XXI. Amén del autoabastecimientos, una de las razones de peso para que este tipo de actividades esté creciendo es el interés cada vez mayor por mantener una alimentación ecológica y orgánica. También está el hecho de no querer perder la vinculación con el campo, querer mejorar en la educación ambiental y desconectar muchas veces del ritmo de vida de las ciudades, amén de convertirse en una nueva forma de ocio.

Hay que tener en cuenta que en España se pueden distinguir huertos gratuitos y comunitarios que son gestionados por vecinos, grupos ecologistas y centros educativos. Además, existen también los huertos de ocio o entretenimiento, donde alquilar tu parcela para cultivar lo que quieres.

Según un artículo publicado por El País hace tres años, las motivaciones en nuestro país van desde la tendencia por lo ecológico y el compromiso ambiental hasta el hecho de haber asumido hábitos más saludables. De hecho, en 2014, 216 ciudades contaban ya con huertos urbanos, una cifra que se había multiplicado por 15 desde el año 2016. De esta manera, en nuestro país, al menos, hay 400 huertos y 15.243 parcelas ocupadas para realizar huertos urbanos ecológicos, lo que superaría las 166 hectáreas, según Gregorio Ballesteros, que es miembro de Ecologistas en Acción y la Sociedad Española de Agricultura Ecológica.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 10/10/17


Once cosas que no debes hacer para adelgazar en verano

Adelgazar se vuelve en estas semanas en la obsesión de cualquiera, pero no debemos arriesgar nuestra salud por quedar bien en la playa o la piscina. Muchos de los hábitos que se asumen como normales para perder grasa afectan a tu salud.

La operación bikini está en uno de sus momentos más álgidos. Falta poco para que se abran las piscinas, para que las playas empiecen a llenarse y todos nos queremos quitar esos pequeños michelines que aparecen en nuestra anatomía. En cualquier página vas a encontrar formas de hacer desaparecer esa grasa, esos kilos de más, pero no debes fiarte. Muchas de ellas no son sanas o, directamente, son imposibles de conseguir.

Vamos a contarte los 11 errores más comunes que se llevan a cabo cuando buscamos adelgazar sin medida, en tiempo récord y poniendo en jaque a nuestra salud.

Lo primero que debemos evitar es hacer dietas milagro. Normalmente se basan en tomar un solo alimento descuidando otros importantes en nuestra alimentación. Pueden tener un resultado a corto plazo, pero a largo, cuando vuelves a comer normal el efecto rebote es mayor. Hay que cambiar hábitos para que los podamos seguir en el tiempo.

En este sentido, es absurdo comer sólo ensaladas, te creará un déficit de nutrientes, de proteínas e incluso de calorías. Descartadas las dietas milagros y la alimentación a base de ensaladas, debemos descartar también el mito de sudar para adelgazar. Si sudas mucho no adelgazas más, repones líquidos en cuanto bebas, cuanto menos líquido perdamos haciendo deporte, mejor para nuestra salud, explican desde Vitónica. En este punto debemos descartar también las sesiones maratonianas de ejercicio aeróbico. Los ejercicios de fuerza pueden tener mejor resultado para perder peso que dos horas en bici. Tampoco es recomendable pasar de no correr a hacerlo una hora diaria, porque nuestro cuerpo no está acostumbrado  y puede provocarte lesiones. Si quiere correr para perder peso haz un entrenamiento progresivo planificado.

Volviendo a la alimentación, hay que evitar comer lo mínimo. El pensamiento simplista sería, si como menos, adelgazaré más. Y puede ser así al principio, pero después el cuerpo entra en un letargo metabólico que puede resultar en un efecto rebote en cuanto comemos normal. Bajar de peso es una pelea a largo plazo, no a corto. Tampoco parece una solución el tomar diuréticos. El problema del exceso de peso es la grasa acumulada, no el agua.

Dormir poco para adelgazar tampoco es recomendable por la sencilla razón de que cuando no dormimos es más fácil que comamos. Dormir bien es un punto a favor para perder peso.

Tampoco deberíamos fiarnos de esas maquinas que prometen hacernos adelgazar en poco tiempo. Sí, nos referimos a los típicos de la teletienda. No son milagrosos, en todo caso son estafadores. Otro de los errores típicos es usar pastillas para adelgazar. No existen pastillas para adelgazar, aunque sí las haya para estimular, saciar, fomentar la diuresis o funcionen como laxante. El efecto rebote está asegurado.

Por último, tampoco son muy fiables los consejos o trucos que podemos encontrar en internet para adelgazar. Todos ellos nos llevan a dietas milagro y rebote garantizado. Y, por último, lo más importante no hacerlo por nuestra cuenta. Es mejor acudir a un médico o a un especialista que estudie tu caso y te ayude a perder esa grasa, pero ya pensando en el verano de 2018.

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Tres líneas de pensamiento sobre un desayuno perfecto ¿Natural o proteico?

Desayunar es fundamental para nuestro rendimiento diario. Hay escuelas que apuestan por tomar proteínas desde la mañana y otras que apuestan por frutas, frutos secos, productos naturales…

Siempre hemos oído que el desayuno es la comida más importante del día, el que debe cargar las pilas para toda la jornada. Por supuesto, prohibido no desayunar. Se trata de cargar bien las pilas para no tener que andar picando a las dos horas. A partir de ahí hay muchas teorías sobre cuál debe ser el desayuno ideal y cómo debemos desayunar.

Una primera teoría se basa la ingesta de proteínas: huevos revueltos y jamón, por ejemplo, ya que te ayuda a prevenir el riesgo de diabetes tipo 2 y a mantener controlado el apetito a lo largo del día, lo que reduce el riesgo de exceso de peso y obesidad, ya que la proteína actúa en las zonas del tu cerebro que controlan las ganas de comer según un estudio de Journal of Obesity.

Es por ello, que el primer desayuno perfecto que recomendamos es aquel que incluya algunos de estos alimentos como huevos, o yogur griego, queso fresco, pavo, pollo, jamón, carne asada, salmón, bonito, alubias rojas o espinacas. Como ejemplo podemos probar un Frittata con ricotta y espinacas acompañado de un café, té o infusión y una pieza de fruta.

Una segunda línea para encontrar el desayuno perfecto o ideal es aquel que empieza por recomendar tomarse 15 minutos para ingerir los alimentos y no salir corriendo. No desayunar significa empezar nuestro día con bajos niveles de azúcar, lo cual querremos solucionar en un par de horas.

Los carbohidratos y el azúcar tienen que estar presente en nuestro desayuno, con moderación. Evitemos pasteles, cereales con azúcar, magdalenas, así como los alimentos grasos como huevos fritos, panceta o salchichas. Apostemos por un toque de fibra, lácteos y un poco de glucosa: avena, linaza, frutos secos y frutas. Si queremos endulzar apostemos por la miel y hagamos sitio al pan con semillas o integral tostado, amén de no olvidarnos de la leche, con café o alguna de sus variedades, o de tomar un yogur. La mejor fruta para tomar por la mañana es el pomelo, por su sabor ácido y sus propiedades quema grasas, y no podemos descartar una ensalada de frutas.

Por último, destacaremos otra recomendación para desayunar en la que se incluye, para empezar, tomar conciencia de que es la comida que marcara en muchos más sentidos de los que te crees cómo será tu día. Por tanto, se recomienda no comer deprisa, no es sano. Seguir la norma 60-15-25. Un 60% de hidratos, un 15% de proteínas y un 25% de grasas saturadas. Defiende esta teoría que los carbohidratos y el azúcar estén presentes, aunque no en exceso, apostando por cereales integrales y evitando los refinados y muy elaborados. Evita el sentimiento ‘hangry’: mezcla de hungry (hambriento) y angry (enfadado) que surge cuando nos saltamos alguna comida.

Otra recomendación de este tipo de alimentación es tomar un puñado de frutos secos y fruta fresca, apostando por endulzar con miel. Empezar el día con huevos, panceta o salchichas no es recomendable según esta teoría, ya que avisa de que nos pasará factura. Tomarnos un café está permitido, pero siempre con moderación, sabiendo que contiene cafeína y no olvides hidratarte con leche, un zumo y agua mineral.

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Lo que esconden las alertas sanitarias, desde el Panga hasta el Aceite de Oliva

Cada cierto tiempo escuchamos alertas sanitarias sobre ciertos productos que solemos usar mucho, pero siempre es interesante quién las controla y con qué objetivo.

Los alimentos siempre están expuestos a alertas en las que se nos informan de cuáles nos pueden hacer daño. Hace unos meses salió una nueva sobre el aceite de Palma. La misma se produjo después de que la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) publicara una alerta relacionada con esta sustancia. En realidad no fue con referencia a las características nutricionales, sino a los valores contaminantes generados en el proceso de refinamiento (3-MPD, glicidol y sus ésteres) en la que se revisaron los límites máximos permitidos para estos compuestos. El aceite de Palma, así, sustituyó a otro enemigo público número uno como es el azúcar.

Para controlar las alertas alimentarias se creó a finales de los años 90 del siglo pasado la Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria (EFSA) dependiente de la Unión Europea y que se fundó tras una serie de crisis que ocurrieron en nuestro continente con el fin de evaluar y comunicar los riesgos asociados a la cadena alimenticia, para proteger a los consumidores y restablecer y mantener su confianza en los productos alimenticios europeos. En el origen de este organismo se encuentra el deseo de asesorar y comunicar de manera objetiva y científica, basándose en la información y conocimientos científicos más actuales. Sus áreas de actuación llegan desde la sanidad animal y vegetal, los riesgos biológicos y contaminantes, la seguridad de los piensos, los ingredientes alimentarios y envasado, la nutrición, los pesticidas y los organismos modificados genéticamente.

Ahora el foco vuelve a estar en el aceite de palma, del que hay que recordar que es un aceite de origen vegetal que se obtiene del mesocarpio de la fruta de la palma Elaeis guinneensis. Ahora mismo es el segundo tipo de aceite con mayor producción, sólo por detrás del aceite de soja. El fruto de la palma es ligeramente rojo, al igual que el aceite embotellado sin refinar. El aceite crudo de palma es rico en vitamina A y E. La razón por la que su uso es masivo es porque es muy económico comparado con grasas y aceites de otro origen y, además, es muy versátil. Hay que tener en cuenta que una de las características más apreciadas es su temperatura de fusión, que hace que permanezca sólido a temperatura ambiente mientras mantiene la textura sedosa y untosa.

Entre las consecuencias adversas de tomar productos con aceite de palma está que aumenta el colesterol y puede favorecer la aterosclerosis y enfermedades cardiovasculares, según la AECOSAN, aunque su uso, sobre todo, es industrial. Esto nos lleva a preguntarnos qué es una alerta alimentaria. Realmente suele hacer referencia a una situación en la que se sospecha que un producto puede afectar a la salud de quien lo consume sin que se ponga bajo conocimiento público ya que es una sospecha. Es importante diferenciarlo de crisis alimentaria que tiene que ver con una situación extraordinaria que afecta a la percepción sobre la seguridad de un producto. Una alerta alimentaria puede pasar a ser una crisis si no se gestiona bien y provocar importantes daños económicos, de imagen y calidad.

Ahora es el aceite de palma, pero antes fue el panga y tan rápido como llegó uno, se fue el otro. Conviene no dramatizar en estos casos y tomar nota, pero sin dejarnos llevar por la histeria que muchas veces rodea estas alertas.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 11/05/17


No todo lo que comes te engorda: alimentos quemagrasas

Hay productos quemagrasas, algunos que no te imaginas, que te pueden ayudar a adelgazar ahora que vamos a empezar la operación bikini.

Sí, tu vecina o tu amigo ya han empezado con la operación bikini y a ti te da mucha pereza, crees que todo lo bueno está prohibido o es incompatible con lucir figura en la playa. Sin embargo, deberías conocer que existen productos quemagrasas que pueden hacer más llevadero tu dieta y ayudarte a quemar calorías, según la web www.health.com.

Con el primero de todos ellos vas a alucinar. Se trata del cacao que tiene antioxidantes, los cuales reducen el nivel de cortisol, una hormona responsable de que la grasa se pegue a tu estomago. Además, sus carbohidratos y proteínas pueden ayudarte a recuperarte de una dura sesión de entrenamiento. Hablando de bebidas, una taza de café puede aumentar su metabolismo por su dosis de ácido clorogénico antioxidante, lo que aumenta el uso de la grasa de su cuerpo para conseguir energía. Otra de las alegrías que te puedes permitir es tomar vino tinto porque su componente el resveratrol, antioxidante que se encuentra en la piel de la uva, inhibe la producción de las células de grasa. Además, también posee piruvato de calcio que ayuda a las células a quemar grasa.

Otros de los productos que te ayudan a quemar grasas son las hojas de col. Una porción contiene la dosis diaria recomendada de vitaminas A y K, lo que fortalece tu sistema inmunológico. También debes tomar sopas de fideos con pollo ya que es un plato que sacia bastante y ayuda a sentir sensación de lleno y a acelerar el metabolismo.

Si te gusta la carne, también debes saber que comer filetes de ternera te ayuda a quemar grasas de dos maneras. Cuando tomas un trozo comienza la pelea de las proteínas contra las grasas. Tu cuerpo tiene que pelear por romper las proteínas y eso quema grasa. Además, las proteínas son de más difícil digestión por lo que se mantiene más tiempo en el estómago dando sensación de saciedad.

También la harina de avena te ayuda a quemar grasas, ya que ralentiza la digestión de los carbohidratos, reduce la insulina y te mantiene lleno durante más tiempo, como también son buenísimas las zanahorias asadas. Su alta composición en agua y fibra hacen que te llenes rápido. Y si las asas quemarás muchas más grasas que si las tomas crudas porque tiene más antioxidantes. La calabaza también tiene mucho antioxidante betacaroteno, que combate el estrés oxidativo, como el Chile: La combinación de la fibra de los tomates y la proteína de los granos junto a la carne de vacuno ayuda a no comer en exceso. Y es que las especias activan el sistema nervioso simpático, responsable de la quemas de calorías.

Tomar garbanzos también te puede ayudar a quemar grasas. Media taza de esta legumbre te proporcionan 40% de sus necesidades diarias de proteínas y el 70% de la necesidad fibra que ayuda a estabilizar el azúcar en la sangre, controlar de ansiedad y evita comer en exceso. También te puede sorprender descubrir que las patatas pueden ayudarte a quemar grasas pese a lo que piensas gracias a la presencia de la alicina en su composición, presente también en el ajo. Dentro de la patata, el puré ayuda a reducir la grasa en la cintura. Las patatas dulces son ricas en carotenoides, lo que reduce la liberación glusosa y la insulina. Además, posee mucha fibra por lo que ralentiza la digestión.

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Nutrición y dietas · Escrito por el 25/04/17


Cinco productos para bajar el colesterol

El colesterol es uno de los grandes enemigos del corazón. Por eso es importante reducirlo, mantenerlo a raya mediante la mejora de tu alimentación y el aumento del ejercicio.

Cinco productos para bajar el colesterol

Después de las Navidades hay personas que deciden que es una buena idea hacerse un análisis de sangre. Lo más normal, después de los excesos, es que nos haya dado colesterol alto, también llamado hipercolesterolemia. No es grave,  pero conviene cuidarse para reducirlo mediante el ejercicio y la alimentación sana. Y es que el colesterol es un lípido fundamental para nuestro cuerpo ya que crea una membrana plasmática que regula la entrada y salida de sustancias en nuestras células. No sólo eso, sino que es importante para crear el tejido nervioso, la bilis y el funcionamiento del cerebro. El problema llega cuando el exceso de colesterol se acumula en las paredes de las arterias y forman una placa que dificulta la circulación de la sangre y puede ocasiones enfermedades del corazón.

Por todo ello, además del ejercicio es conveniente ponerse manos a la obra para cambiar algunas partes de nuestra alimentación, de nuestra dieta. Empezamos por aumentar el consumo de legumbres (alubias, garbanzos, lentejas, guisantes) nos ayudan a rebajar de manera natural el colesterol en sangre. Su ingesta habitual de 130 gramos provoca una reducción del colesterol del 5%. Las legumbres son ricas en proteínas vegetales y fibra, y su único problema es que se tarda bastante tiempo en digerirlas.

El segundo tipo de alimentos que debemos aumentar en nuestra dieta son los esteroles vegetales y margarinas ya que presentan una estructura química parecida al colesterol bueno. Se encuentran en algunas comidas, como margarinas, pastas alimenticias o la leche. Dos gramos de esteroles al día ayudan a rebajar el colesterol malo entre un 8% y 10%.

El tercer producto recomendado sería el aceite de oliva. Tiene gran cantidad de grasas monoinsaturadas, que ayudan a mejorar la absorción de los nutrientes. El aceite de oliva extra es mejor que el virgen y éste a su vez mejor que el refinado. Además, una dieta con aceite de oliva reduce las posibilidades de padecer ataques al corazón.

Los frutos secos son otro aliado contra el colesterol malo. De todos ellos, el más eficaz son las nueces, que aporta ácido alfa-linolénico, que el organismo transforma en ácidos grasos moega-3 y fitosteroles. Un estudio estima que comer 67 gramos de nueces al día reduce un 5,1% el colesterol en sangre y el malo un 7,4%. Lo malo es que los frutos secos tienen muchas calorías por lo que lo mejor es comer bajas cantidades, pero todos los días.

Nuestra nueva dieta contra el colesterol incluye, por último, berenjenas ya que tomar agua de berenjenas reduce el colesterol malo entre un 4% y 7%.  Y es que los fitoquímicos de esta planta ayudan a mejorar la circulación de la sangre, aunque hay que recomendar no freírlas.

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Quieres quitarte los excesos navideños? Esto es lo que vas a tener que sudar

Parece que la Navidad y el exceso en la alimentación vayan de la mano. Es una época del año en la que comemos más en general, pero comemos mucho más dulce en particular. Para poder eliminar los excesos navideños sin duda vamos a tener que sudar.

Quieres quitarte los excesos navideños? Esto es lo que vas a tener que sudar

Dentro de esos excesos alimentarios de la Navidad sin duda los postres son la estrella. Postres que presentan una gran cantidad de calorías, mucho azúcar y una tentación difícil de resistir.

Turrones variados, mazapánes, roscones, son una parte básica de la gastronomía navideña que van a disparar nuestra ingesta calórica. Por tanto, es interesante que tengas en cuenta lo que comes para después poder sudarlo con tu deporte favorito. Aunque sea una frase frívola realmente la mejor manera de equilibrar esta sobrealimentación es sin duda el deporte.

En primer lugar debes tener en cuenta algunas cuestiones básicas respecto a los diferentes dulces y los consumos más o menos saludables. De poco servirá que controles la ingesta de calorías si te pegas arrancones de manera sistemática. Además, recuerda que no es nada bueno comer haciendo el cálculo de lo que te costará quemar lo comido. Esto sólo puede generar desazón y ansiedad.

Por tanto, date el gusto si no tienes problemas con el azúcar, pero hazlo con cierta mesura. Por ejemplo, se viene a dar por relativamente bueno un consumo de este tipo de dulces de no más de 25 g. En fechas como la Navidad esto es muy complicado de mantener si tenemos en cuenta que, por ejemplo, tres o cuatro trozos de turrón ya son más de 100 g de alimento.

En todo caso la mejor manera de incorporar estos alimentos es hacerlo controladamente. Sólo en ocasiones muy especiales, y tomarlo de este modo, como algo especial. Si logras mantener durante la Navidad una dieta normal combinada con la práctica deportiva habitual, tan solo con un poco más de esfuerzo puedes llegar a controlar una buena parte de ese exceso calórico.

Si no sueles practicar ningún tipo de ejercicio, ya estas tardando, aunque sea 30 minutos diarios de movimiento, caminar también vale, son necesarios más en estas fechas.

A partir de aquí ya entra en juego el control que ejerces habitualmente sobre la alimentación y la práctica deportiva. Ten en cuenta que no todos los cuerpos necesitan el mismo volumen de ejercicio para quemar la misma cantidad de calorías. Y por otro lado no todos los deportes queman calorías del mismo modo.

Pongamos un ejemplo: 100 g de turrón vienen a tener alrededor de 500 kcal. Dependiendo de la práctica deportiva deberás invertir más o menos tiempo para quemarlas. Corriendo a ritmo de entrenamiento puedes hacerlo sobre los 30 minutos, nadando te llevará alrededor de una hora, en bicicleta entre 30 minutos y 40 minutos y caminando a ritmo normal cerca de dos horas.

Este cálculo general, y ese volumen de calorías, realmente los puedes aplicar a prácticamente todos los dulces que hemos citado, tal vez las frutas confitadas y el roscón de reyes dependiendo del relleno, tengan un aporte calórico algo menor. Así que, ya puedes hacerte una idea de lo que debes sudar para eliminar el exceso de las fiestas de Navidad en cuanto a alimentación se refiere.

Obviamente esto no es exacto y depende de cada persona y de cómo su metabolismo incide en la quema de calorías, pero basta para hacerse una idea de cómo, efectivamente, este tipo de dulces son de fácil ingesta y difícil quema.

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Fitness y deporte · Escrito por el 12/01/17


Sopas y cremas para el otoño

El otoño es un momento del año más que indicado para incorporar a nuestra dieta sopas y cremas. Te damos algunas ideas para tus sopas y cremas para el otoño.

Sopas y cremas para el otoño 

Recetas de sopas y cremas para el otoño hay centenares, miles. Realmente se podría confeccionar no uno, sino muchos recetarios ya que nuestra cocina es muy rica en este tipo de preparaciones. Más que darte recetas concretas, vamos a proporcionarte tres ideas sobre las que puedes poner tu imaginación a trabajar.

Sopas y cremas con productos de temporada

Incorporar a tu dieta productos de temporada es una buena idea en cualquier estación del año. Por supuesto, hacerlo para tus sopas y cremas en otoño también. Para hacerlo, revisa los principales productos de temporada y prueba a confeccionar con ellos este tipo de platos.

Por ejemplo, una receta muy adecuada con un producto de temporada como las alcachofas puede ser todo un éxito en tu mesa. Puedes incorporar, además de las alcachofas y el jamón, otras hortalizas como cebolleta, calabacín, zanahoria o patata, todo ello genera plato de temporada muy rico y nutritivo. Además, por supuesto, muy sabroso.

Apuesta por la innovación en tus sopas y cremas

La gran variedad de productos en nuestros mercados, así como los productos de temporada, te permiten apostar por la innovación. Curiosamente las sopas y cremas son una preparación que admite de manera admirable diferentes productos, texturas y presentaciones.

Aquí puedes apostar perfectamente por modificar algunos de los tradicionales purés y cremas más habituales en tu mesa:

  • Purés de verduras incorporando otros sabores como especias
  • Aprovechar legumbres y hortalizas para componer cremas
  • Incorpora recetas tradicionales productos menos tradicionales en nuestra mesa, por ejemplo orientales etcétera
  • Reinventa tus sopas incorporando nuevos alimentos o explorando posibilidades a partir de los ingredientes que utilizas habitualmente.

Lo tradicional también debe estar presente en tus sopas de Otoño

Cuando un plato ha sobrevivido a través del tiempo y sigue siendo actual, es que desde luego es un buen plato. En nuestro país existen un montón de recetas tradicionales asociadas a sopas y cremas. El otoño, con sus días más cortos y con el progresivo enfriamiento del clima en los lleva el invierno, es un buen momento para recuperar estas recetas tradicionales.

Un buen ejemplo lo puedes tener en esta sopa de ajo con yema de huevo de la que te mostramos una receta muy sencilla:

  • Pon cuatro cucharadas de aceite en una cazuela (si es de barro mejor)
  • Cuando el aceite está caliente incorpora cuatro dientes de ajo grandes. Cuando estén dorados es el momento de añadir el pan seco cortado en rodajas muy finas (100 g) deja que todo fría
  • Cuando el pan ya está tostado incorpora una cucharada de postre de pimentón dulce y un poquito de pimentón picante. Cubre todo con caldo de carne o de pollo o gallina. Para estas medidas será suficiente con 2 l de caldo. Por sal al gusto y déjalo cocer durante aproximadamente ¾ de hora a fuego lento.
  • Cuando ya tienes la mezcla cocinada puedes, por ejemplo, triturar la hasta que te quede una crema ligera. Rectifica de sal y añade dos yemas de huevo que cuajara dentro de la sopa. Las yemas puedes romperlas, quedando huevo hilado, o dejarlas enteras.

Sirve la sopa muy caliente con trozos de pan tostado que hayas remojado o introducidos parcialmente dentro del recipiente donde la sirvas.

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Nutrición y dietas · Escrito por el 20/12/16


Recetas con tomate que enamorarán a tus hijos

Incorporar el tomate a la dieta de tus hijos es un acierto. Vamos a descubrir algunas ideas que pueden ayudarte para qué el tomate esté presente en la alimentación de tus peques.

Recetas con tomate que enamorarán a tus hijos

Por qué el tomate
El tomate es una hortaliza siempre interesante en cualquier tipo de menú. Forma parte de la dieta mediterránea, y, además, nos proporciona una enorme cantidad de posibilidades y variaciones a la hora de incorporarlo a las recetas.

Desde el punto de vista nutricional está hortaliza incorpora una gran cantidad de vitaminas, fundamentalmente de los grupos A y D, pero también vitaminas como la C, E o B3, indicadas para combatir la anemia y mejorar el desarrollo de los niños. Además se considera un gran alimento hidratante ya que contiene hasta un 90% de agua.

Por otro lado se trata de un alimento muy rico en minerales, destacando la presencia de hierro, magnesio, fósforo, calcio, potasio, sodio… En definitiva estamos ante una hortaliza muy completa, muy saludable y que nos ofrece una gran variedad de posibilidades en su preparación.

El tomate y los niños
Una de las grandes ventajas del tomate con respecto a otras hortalizas es que se trata de un alimento fresco, con un sabor dulce, rico y refrescante.

Conseguir que los niños se acostumbren al sabor de este alimento desde muy pronto no solo es una buena noticia por el propio consumo de la hortaliza, sino también porque abre la puerta a probar otras hortalizas y el tan temido salto a las verduras sólidas.

Además de todo lo anterior es importante reseñar que las diferentes preparaciones del tomate pueden no sólo ser aceptadas por el niño cuando paladar, también es un alimento excelente para participar en su preparación en diferentes formas. Recuerda que permitir que el niño interactúe en la elaboración de alimentos como las hortalizas o las verduras siempre es una buena idea.

Recetas con tomate que funcionan bien con niños

No se trata de proporcionarte un recetario ya que ese no es el objetivo, pero sí debe proporcionarte algunas ideas como punto de arranque para incorporar el tomate en la dieta de tus hijos o, para variar de manera positiva su presencia en dicha dieta.

Dale un toque distinto a la ensalada

El tomate fresco y crudo en ensalada es más que interesante para la alimentación de tus hijos. Sin embargo, las preparaciones de ensaladas más habituales no siempre son del gusto de los peques.

Prueba a dar un toque distinto a las ensaladas de tomate. Existen cientos de recetas que pueden hacer más fácil para los niños comer estas ensaladas. Una buena idea es incorporar fruta fresca a la ensalada ya que la mezcla de sabores dulces y frescos del tomate con la fruta suelen funcionar muy bien. También es buena idea incorporar alimentos del gusto del niño dentro de las propias ensaladas, por ejemplo, quesos frescos o blandos, jamón de York, maíz dulce… En definitiva alimentos que combinados con el tomate funciona muy bien y que hacer más atractiva la ensalada.

Juega con las texturas y tamaños

Desde incorporar a la dieta los pequeños tomates Cherry hasta, si es posible, incorporar diferentes modalidades y texturas de tomate también es una buena idea. Éstas texturas no sólo las puedes obtener dentro del propio equipo de tomate, también a partir de cómo lo cocines.

Por ejemplo, el tomate horneado relleno con bechamel y huevo presenta otra manera muy distinta de comer esta hortaliza, con una textura muy diferente y además combinando alimentos que suelen ser muy del gusto del niño. Otra opción interesante es la de utilizar los tomates como recipientes y rellenarlos de contenido sabroso para los peques, por ejemplo, tomates rellenos de pasta de atún y mayonesa. En definitiva buscar nuevas texturas y nuevas presentaciones para la hortaliza.

Tomate frito, apuesta por el tuyo

El tomate frito es un alimento procesado tremendamente presente en la alimentación infantil. Como acompañamiento de la pasta, de las carnes en muchos casos, arroces, etcétera, el tomate frito está muy presente en la dieta de los niños. Una buena idea es apostar por crear tu propia salsa de tomate, o, incluso por tener diferentes salsas de tomate en tu recetario.

Estas salsas, a las que puedes incorporar otras verduras y hortalizas, son como punto de partida siempre más saludables, pero además, te permiten dejar al niño participar en su creación. También te permiten ajustar los sabores e incorporar alimentos que tal vez de otro modo sea más complicado incorporar.

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Nutrición y dietas · Escrito por el 27/10/16



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