Dietas que ayudarán a calmar a tu hijo con déficit de atención

La alimentación se relaciona con la salud de manera directa. También los niños con déficit de atención el tipo de dieta puede mejorar o empeorar los síntomas según parece.

La revista Pediatrics publicaba una investigación en la que se concluía que la dieta mediterránea, con abundancia de verdura, grasas saludables, nueces, etcétera, puede estar vinculada a un menor riesgo por parte de los niños a la hora de sufrir déficit de hiperactividad.

Se cree, según este artículo, que los ácidos grasos omega -3 de la dieta mediterránea junto a los nutrientes que esta aporta pueden combatir los desequilibrios diagnósticos que se relacionan con el crecimiento físico y también con el cognitivo.

Los investigadores señalaban en el artículo que, aunque estos hallazgos no definían una relación causa efecto entre el alimento que se consume y el déficit de atención, a partir de los conocimientos adquiridos en el informe, las estrategias dietéticas pueden ayudar a mejorar la calidad de vida.

La importancia de una dieta equilibrada

A la hora de valorar cómo influye la dieta entre quienes sufren déficit de atención, hay diferentes posturas y teorías, pero, en lo que todos los científicos, investigadores y profesionales de la salud se muestran de acuerdo es en la importancia de que esta sea adecuada y equilibrada. Esta dieta equilibrada es importante en todos los niños, pero especialmente en el caso de quienes padecen esta afección.

En algunas dietas se plantea la eliminación de alimentos como base sobre la que elaborar unos hábitos alimentarios más saludables. No se sabe a ciencia cierta qué alimentos causan o estimulan los síntomas del déficit de atención, pero si es conocido que algunos de estos alimentos pueden agravar dichos síntomas. Por ejemplo, en algunos casos hay niños que presentan especial sensibilidad al azúcar, a los conservantes, a la fructosa, a los lácteos

La recomendación de eliminar refrescos, comida rápida y exceso de azúcar en forma de bollería industrial o desayunos demasiado azucarados es también generalizada. Se considera que es necesario evitar que suba el azúcar en sangre y luego caiga, ya que esto puede intensificar los síntomas. Por tanto, resultan más recomendables los alimentos de bajo índice glucémico, alimentos ricos en fibra, proteínas, granos enteros…

Una opinión muy extendida indica que el azúcar en la mayoría de sus formas procesadas puede agravar la hiperactividad en niños con propensión a sufrirla.

Todo lo anterior se debe complementar con medidas que realmente son de sentido común en cuanto a consumo de alimentos saludables que incluya fruta, verduras, legumbres, proteínas…

¿La cafeína, mito o solución?

El uso de estimulantes para mejorar el enfoque de niños con esta afección no ha sido menor en las últimas décadas. Se entendía el uso de estos estimulantes como opciones más naturales a los efectos secundarios de los medicamentos estimulantes. Sin embargo, la gran mayoría de expertos no está de acuerdo en el uso de estimulantes como la cafeína de manera sustitutiva.

De hecho, la cafeína no es ningún tipo de solución para la curación del niño que padece esta afección ni mucho menos. Peor aún, la cafeína puede estimular sistemas neurológicos aún inmaduros mucho más allá del nivel de tolerancia del niño, esto puede acarrear efectos graves. Un consumo excesivo de cafeína además puede dañar la capacidad del niño para cuestiones básicas como las relaciones familiares, en el entorno escolar, o los trabajos y actividades cooperativas de ocio.

Imagen de Flickr


Nutrición y dietas · Escrito por el 29/08/17


Once cosas que no debes hacer para adelgazar en verano

Adelgazar se vuelve en estas semanas en la obsesión de cualquiera, pero no debemos arriesgar nuestra salud por quedar bien en la playa o la piscina. Muchos de los hábitos que se asumen como normales para perder grasa afectan a tu salud.

La operación bikini está en uno de sus momentos más álgidos. Falta poco para que se abran las piscinas, para que las playas empiecen a llenarse y todos nos queremos quitar esos pequeños michelines que aparecen en nuestra anatomía. En cualquier página vas a encontrar formas de hacer desaparecer esa grasa, esos kilos de más, pero no debes fiarte. Muchas de ellas no son sanas o, directamente, son imposibles de conseguir.

Vamos a contarte los 11 errores más comunes que se llevan a cabo cuando buscamos adelgazar sin medida, en tiempo récord y poniendo en jaque a nuestra salud.

Lo primero que debemos evitar es hacer dietas milagro. Normalmente se basan en tomar un solo alimento descuidando otros importantes en nuestra alimentación. Pueden tener un resultado a corto plazo, pero a largo, cuando vuelves a comer normal el efecto rebote es mayor. Hay que cambiar hábitos para que los podamos seguir en el tiempo.

En este sentido, es absurdo comer sólo ensaladas, te creará un déficit de nutrientes, de proteínas e incluso de calorías. Descartadas las dietas milagros y la alimentación a base de ensaladas, debemos descartar también el mito de sudar para adelgazar. Si sudas mucho no adelgazas más, repones líquidos en cuanto bebas, cuanto menos líquido perdamos haciendo deporte, mejor para nuestra salud, explican desde Vitónica. En este punto debemos descartar también las sesiones maratonianas de ejercicio aeróbico. Los ejercicios de fuerza pueden tener mejor resultado para perder peso que dos horas en bici. Tampoco es recomendable pasar de no correr a hacerlo una hora diaria, porque nuestro cuerpo no está acostumbrado  y puede provocarte lesiones. Si quiere correr para perder peso haz un entrenamiento progresivo planificado.

Volviendo a la alimentación, hay que evitar comer lo mínimo. El pensamiento simplista sería, si como menos, adelgazaré más. Y puede ser así al principio, pero después el cuerpo entra en un letargo metabólico que puede resultar en un efecto rebote en cuanto comemos normal. Bajar de peso es una pelea a largo plazo, no a corto. Tampoco parece una solución el tomar diuréticos. El problema del exceso de peso es la grasa acumulada, no el agua.

Dormir poco para adelgazar tampoco es recomendable por la sencilla razón de que cuando no dormimos es más fácil que comamos. Dormir bien es un punto a favor para perder peso.

Tampoco deberíamos fiarnos de esas maquinas que prometen hacernos adelgazar en poco tiempo. Sí, nos referimos a los típicos de la teletienda. No son milagrosos, en todo caso son estafadores. Otro de los errores típicos es usar pastillas para adelgazar. No existen pastillas para adelgazar, aunque sí las haya para estimular, saciar, fomentar la diuresis o funcionen como laxante. El efecto rebote está asegurado.

Por último, tampoco son muy fiables los consejos o trucos que podemos encontrar en internet para adelgazar. Todos ellos nos llevan a dietas milagro y rebote garantizado. Y, por último, lo más importante no hacerlo por nuestra cuenta. Es mejor acudir a un médico o a un especialista que estudie tu caso y te ayude a perder esa grasa, pero ya pensando en el verano de 2018.

Imagen de FLickr



Tres líneas de pensamiento sobre un desayuno perfecto ¿Natural o proteico?

Desayunar es fundamental para nuestro rendimiento diario. Hay escuelas que apuestan por tomar proteínas desde la mañana y otras que apuestan por frutas, frutos secos, productos naturales…

Siempre hemos oído que el desayuno es la comida más importante del día, el que debe cargar las pilas para toda la jornada. Por supuesto, prohibido no desayunar. Se trata de cargar bien las pilas para no tener que andar picando a las dos horas. A partir de ahí hay muchas teorías sobre cuál debe ser el desayuno ideal y cómo debemos desayunar.

Una primera teoría se basa la ingesta de proteínas: huevos revueltos y jamón, por ejemplo, ya que te ayuda a prevenir el riesgo de diabetes tipo 2 y a mantener controlado el apetito a lo largo del día, lo que reduce el riesgo de exceso de peso y obesidad, ya que la proteína actúa en las zonas del tu cerebro que controlan las ganas de comer según un estudio de Journal of Obesity.

Es por ello, que el primer desayuno perfecto que recomendamos es aquel que incluya algunos de estos alimentos como huevos, o yogur griego, queso fresco, pavo, pollo, jamón, carne asada, salmón, bonito, alubias rojas o espinacas. Como ejemplo podemos probar un Frittata con ricotta y espinacas acompañado de un café, té o infusión y una pieza de fruta.

Una segunda línea para encontrar el desayuno perfecto o ideal es aquel que empieza por recomendar tomarse 15 minutos para ingerir los alimentos y no salir corriendo. No desayunar significa empezar nuestro día con bajos niveles de azúcar, lo cual querremos solucionar en un par de horas.

Los carbohidratos y el azúcar tienen que estar presente en nuestro desayuno, con moderación. Evitemos pasteles, cereales con azúcar, magdalenas, así como los alimentos grasos como huevos fritos, panceta o salchichas. Apostemos por un toque de fibra, lácteos y un poco de glucosa: avena, linaza, frutos secos y frutas. Si queremos endulzar apostemos por la miel y hagamos sitio al pan con semillas o integral tostado, amén de no olvidarnos de la leche, con café o alguna de sus variedades, o de tomar un yogur. La mejor fruta para tomar por la mañana es el pomelo, por su sabor ácido y sus propiedades quema grasas, y no podemos descartar una ensalada de frutas.

Por último, destacaremos otra recomendación para desayunar en la que se incluye, para empezar, tomar conciencia de que es la comida que marcara en muchos más sentidos de los que te crees cómo será tu día. Por tanto, se recomienda no comer deprisa, no es sano. Seguir la norma 60-15-25. Un 60% de hidratos, un 15% de proteínas y un 25% de grasas saturadas. Defiende esta teoría que los carbohidratos y el azúcar estén presentes, aunque no en exceso, apostando por cereales integrales y evitando los refinados y muy elaborados. Evita el sentimiento ‘hangry’: mezcla de hungry (hambriento) y angry (enfadado) que surge cuando nos saltamos alguna comida.

Otra recomendación de este tipo de alimentación es tomar un puñado de frutos secos y fruta fresca, apostando por endulzar con miel. Empezar el día con huevos, panceta o salchichas no es recomendable según esta teoría, ya que avisa de que nos pasará factura. Tomarnos un café está permitido, pero siempre con moderación, sabiendo que contiene cafeína y no olvides hidratarte con leche, un zumo y agua mineral.

Imagen de Flickr



Tres circuitos de 10 minutos para reventar la operación bikini

Estamos acostumbrados a ver a gente que se pasa el día en el gimnasio, pero con una serie de ejercicios, de una duración de 10 minutos, podemos mejorar mucho nuestro cuerpo.

Ya estamos en el mes de mayo y la operación bikini debería estar en su mayor apogeo. Ya nos ponemos esas camisetas ajustadas o esos pantalones bien apretados, pero todavía podemos mejorar nuestra figura para cuando tengamos que lucir tipo en la playa y para ello son importantes tanto el ejercicio físico como la alimentación. Hoy nos proponemos mostrar tres diferentes tablas de trabajo para realizar en 10 minutos y que mejore tu aspecto.

La primera de ellas es para el cuerpo completo y comenzaría por una serie de saltos empezando desde la posición de sentadillas con 15 repeticiones, para después hacer esa misma serie de flexiones de brazos. El tercer ejercicio pasaría a ser elevación de las pantorrillas: con los pies separados a la altura de las caderas, contrae las pantorrillas empujando desde el pie para elevar los talones y realízalo entre 15 y 20 veces. Después realizaremos fondos sentándonos formando un ángulo recto a la altura de nuestra cintura y con los brazos atrás y nos elevaremos durante 15 veces. Ahora haremos la posición de la V desde la I horinzontal: elevamos los brazos y las piernas a la vez para tratar de tocar con los brazos en los pies, en el aire. El penúltimo es un ejercicio en el que debemos contar con un fuerte punto de apoyo, una barra que podamos poner entre dos sillas, nos metemos debajo, agarramos la barra y nos elevamos hasta 15 veces, para terminar saltando a la cuerda 90 segundos. La clave es no descansar más de 30 segundos entre ejercicio para quemar grasa más fácilmente.

La segunda tabla que recomendamos sólo tiene tres ejercicios. El primero de ellos es saltar durante 30 segundos desde una posición con los brazos elevados y la piernas separadas a otra en la que tenemos los brazos pegados al cuerpo y las piernas juntas, saltando continuamente. Descansamos 10 segundos y pasamos a una serie de sentadillas apoyados en la pared. Tenemos que estar en una posición como si estuviéramos sentados en una silla, pero sin ella, con las piernas flexionadas en 90 grados y la espalda apoyada en la pared durante 30 segundos, para pasar a hacer fondos. Tienes que estar apoyado sobre la punta de los pies, la manos boca abajo, con los brazos estirados, perpendiculares a los hombros. Entonces doblas lentamente los codos llevando el pecho lo más cerca del suelo, sin tocar, sin doblar el torso, ni las piernas y permaneciendo recto en todo el movimiento de descenso y ascenso. Repite esta rutina cinco veces.

Por último, si lo que buscas es marcar un poco los abdominales o quitarte algún ‘michelín’ molesto, esta rutina es perfecta para ti. Cada ejercicio consta de 50 repeticiones. El primero de ellos son abdominales en bicicleta: tumbado boca arriba con las manos detrás de la cabeza vamos elevando las rodillas, primero una y luego la otra tratando de chocar la rodilla con el codo contrario. Es decir codo derecho con rodilla izquierda y codo izquierdo con rodilla derecha. Después pasamos al Crunch oblicuo de rodilla, en el que cruzamos una pierna sobre la rodilla de la otra y con los brazos también detrás de la cabeza llevamos el codo contrario sobre la misma. Primero lo haremos de un lado y luego de otro.  Ahora pasamos al Crunch, que son las abdominales de toda la vida, pero bien hechas. Las manos en la cabeza, piernas flexionadas y nos vamos elevando contrayendo los abdominales y no tirando de la cabeza. Entonces pasamos a las elevaciones de piernas. Con las piernas estiradas las elevamos a la vez hasta intentar formar un ángulo recto, controlándolas con los abdominales sin que lleguen a tocar el suelo cuando bajamos. Pasamos a la flexión lateral del tronco. Estamos de pie, con una mancuerna en una mano, la deslizamos a lo largo de nuestra cadera y una pierna, subiendo y bajando. Después lo hacemos con la otra mano. Para acabar, el ejercicio estrella del último año: la plancha. Nos ponemos bocaabajo, apoyados sobre los dedos de los pies, los codos y las muñecas y aguantamos durante 30 segundos para empezar, repitiéndolo varias veces.

Combinando estas tres tablas todas las semanas lograremos tonificar nuestro cuerpo a tiempo para lucir palmito en verano.

Imagen de Flickr



Espirulina, el nuevo superalimento para todos

Aunque se conoce desde hace siglos, el boom de la Espirulina ha llegado ahora a España como una forma de equilibrar nuestras necesidades alimenticias por sus enormes beneficios.

Puede marcar un antes y un después en la alimentación porque es un superalimento muy beneficioso, pero no debe sustituir a una alimentación sana y equilibrada. De momento, la Espirulina (Spirulina máxima), que no deja de ser un alga, ofrece proteínas más digeribles que las de la carne de vacuno y contiene una sorprendente variedad de elementos nutritivos como vitaminas, minerales, ácidos grasos esenciales, proteínas, ácidos nucleicos, clorofila y varios fitoquímicos. Es revolucionaria porque, además, contiene 60% de proteínas, nueve aminoácidos esenciales, potasio, calcio, magnesio, zinc, manganeso, silício, hierro y fósforo.

La Espirulina es en realidad un suplemento nutricional con proteínas de alto valor biológico y con una sorprendente variedad de elementos nutritivos, vitaminas y minerales. Concretamente, podemos encuadrarla en una cianobacteria que tiene forma de espiral y tiene un color azul verdoso, debido a la clorofila que le da un color verde y a la ficocianina, que es un pigmento que le da un color azulado.

Siempre que aparece un nuevo superalimento surgen las reticencias y las dudas. Sin embargo, tanto las Naciones Unidas, como la Organización Mundial de la Salud recomiendan el empleo de microalgas como la Spirulina para hacer frente a la malnutrición aguda en aquellas situaciones de emergencia humanitaria , de malnutriciones de índole crónico y para hacer posible un desarrollo sostenible, así como en situaciones de desordenes alimenticios en sociedades más avanzadas, siempre previa consulta de un médico.

Esta nueva sustancia ha sido consumida, por ejemplo, por atletas olímpicos de China y Cuba para mejorar su rendimiento deportivo y en el país asiático, algunos entrenadores han dado fe de que mejora la recuperación y estimula el sistema inmunológico. No sólo eso, sino que la NASA suministraba Espirulina a sus astronautas en sus dietas para abordar las diversas misiones espaciales.

Para ponerse de moda y ser uno de los superalimentos que más han aumentado su venta, la Espirulina luce sus propiedades como un mayor contenido proteico, amén de contener todas las vitaminas y minerales que necesita el organismo. Y es que este alga se podía encontrar antes en lagos naturales, tanto en España como en el extranjero, pero ahora ya hay empresas en nuestro país que lo producen bajo unas estrictas medidas de seguridad alimentaria.

Sin embargo, su uso para la alimentación se remonta a muchos siglos cuando los aztecas, procedentes del Lago de Texcoco, ya las consumían. Después otras culturas como los Kanenmbu las incluían en su dieta también en forma de galleta. En España crece de forma natural en el Parque Nacional de Doñana y es la dominante en los primeros meses de verano desplazando a algas clorófitas y, aunque no es originaria de nuestro país, los investigadores de inclinan por la teoría de que fue transportada por flamencos desde algunas lagunas volcánicas de África. Su uso industrial llegó en el siglo XX cuando en la zona del Chad se empezaron a producir cultivos industriales en zona áridas en la que la salinidad del agua la hace apta para su empleo agrícola tradicional.

Imagen de Flickr


Nutrición y dietas · Escrito por el 04/05/17


No todo lo que comes te engorda: alimentos quemagrasas

Hay productos quemagrasas, algunos que no te imaginas, que te pueden ayudar a adelgazar ahora que vamos a empezar la operación bikini.

Sí, tu vecina o tu amigo ya han empezado con la operación bikini y a ti te da mucha pereza, crees que todo lo bueno está prohibido o es incompatible con lucir figura en la playa. Sin embargo, deberías conocer que existen productos quemagrasas que pueden hacer más llevadero tu dieta y ayudarte a quemar calorías, según la web www.health.com.

Con el primero de todos ellos vas a alucinar. Se trata del cacao que tiene antioxidantes, los cuales reducen el nivel de cortisol, una hormona responsable de que la grasa se pegue a tu estomago. Además, sus carbohidratos y proteínas pueden ayudarte a recuperarte de una dura sesión de entrenamiento. Hablando de bebidas, una taza de café puede aumentar su metabolismo por su dosis de ácido clorogénico antioxidante, lo que aumenta el uso de la grasa de su cuerpo para conseguir energía. Otra de las alegrías que te puedes permitir es tomar vino tinto porque su componente el resveratrol, antioxidante que se encuentra en la piel de la uva, inhibe la producción de las células de grasa. Además, también posee piruvato de calcio que ayuda a las células a quemar grasa.

Otros de los productos que te ayudan a quemar grasas son las hojas de col. Una porción contiene la dosis diaria recomendada de vitaminas A y K, lo que fortalece tu sistema inmunológico. También debes tomar sopas de fideos con pollo ya que es un plato que sacia bastante y ayuda a sentir sensación de lleno y a acelerar el metabolismo.

Si te gusta la carne, también debes saber que comer filetes de ternera te ayuda a quemar grasas de dos maneras. Cuando tomas un trozo comienza la pelea de las proteínas contra las grasas. Tu cuerpo tiene que pelear por romper las proteínas y eso quema grasa. Además, las proteínas son de más difícil digestión por lo que se mantiene más tiempo en el estómago dando sensación de saciedad.

También la harina de avena te ayuda a quemar grasas, ya que ralentiza la digestión de los carbohidratos, reduce la insulina y te mantiene lleno durante más tiempo, como también son buenísimas las zanahorias asadas. Su alta composición en agua y fibra hacen que te llenes rápido. Y si las asas quemarás muchas más grasas que si las tomas crudas porque tiene más antioxidantes. La calabaza también tiene mucho antioxidante betacaroteno, que combate el estrés oxidativo, como el Chile: La combinación de la fibra de los tomates y la proteína de los granos junto a la carne de vacuno ayuda a no comer en exceso. Y es que las especias activan el sistema nervioso simpático, responsable de la quemas de calorías.

Tomar garbanzos también te puede ayudar a quemar grasas. Media taza de esta legumbre te proporcionan 40% de sus necesidades diarias de proteínas y el 70% de la necesidad fibra que ayuda a estabilizar el azúcar en la sangre, controlar de ansiedad y evita comer en exceso. También te puede sorprender descubrir que las patatas pueden ayudarte a quemar grasas pese a lo que piensas gracias a la presencia de la alicina en su composición, presente también en el ajo. Dentro de la patata, el puré ayuda a reducir la grasa en la cintura. Las patatas dulces son ricas en carotenoides, lo que reduce la liberación glusosa y la insulina. Además, posee mucha fibra por lo que ralentiza la digestión.

Imagen de Flickr


Nutrición y dietas · Escrito por el 25/04/17


Come cuando quieras, lo que quieras, pero sólo hasta saciarte

Siempre estamos pensando en cómo adelgazar, cómo perder peso, pero no entendemos que cuando basculamos mucho de peso, no es sano para nuestro cuerpo.

Seguramente habrás oído hablar alguna vez de comida intuitiva y de cómo te puede ayudar a bajar de peso. La profesora de psicología de la Universidad de Ohio, Tracy L. Tylka, la define como “una forma adaptativa y flexible de alimentación caracterizado por una fuerte conexión con el hambre y la satisfacción fisiológica”. De esta manera, esta forma de comer se caracteriza por no crear alimentos prohibidos, evitar comer de manera emocional, confiar en el hambre y la satisfacción para guiar la elección de los alimentos y elegir los alimentos en función de lo bien que nos sienta al cuerpo y del buen gusto que nos deje. Y es que muchas veces comemos por razones que no tienen nada que ver con el hambre y sí disfrutar de una comida sabrosa que nos sacie. Evidentemente, quien sigue esta peculiar dieta no se preocupa con la necesidad de compensar los posibles excesos.

El psicólogo Stacey Rosenfeld afirma que todo lo que nos rodea frustra nuestra percepción de los alimentos y se pregunta si todas las mujeres tienen un trastorno alimenticio. Y es que una investigación de la revista American Dietetic Association afirma que a los cinco años, las niñas ya han interiorizado la mayor parte de las creencias típicas sobre dietas y comportamientos respecto a la comida que han visto en sus madres. Precisamente, Rosenfeld señala que “hay una industria que se basa en tratar que la gente no haga caso a las señales y preferencias de su cuerpo, lo cual acaba en cambios en la forma de comer, lo que hace cambiar de peso habitualmente, lo que es poco saludable”. Y es que otra investigación muestra como los ciclos de peso pueden ser peores para la salud. Dos tercios de las personas que pierden peso vuelven a ganarlo al cabo de una serie de años, en lo que en España ya hemos bautizado como efecto rebote, por lo que la alimentación intuitiva, con una pérdida de peso sostenible sería más aconsejable que otra en las que se corta de forma activa las calorías que se consumen y conducen a una pérdida de peso más rápido.

La dietista Kathryn Johnson explica que “honrando su hambre le permite buscar la conexión  entre la ingesta de alimentos, emociones y comportamientos” ya que “comiendo de manera intuitiva no se trata  de perder peso, sino que reconociendo los patrones de alimentación y de comportamiento trabajar en una relación más pacífica con los alimentos y su cuerpo, y de ahí llegar a un peso saludable”.

Para comer de forma intuitiva debe seguir cinco ejemplos según Johnson. El primero de ellos es escuchar a tu cuerpo en lo que se define como reconocer el hambre y la satisfacción natural de su cuerpo. Si tienes hambre come, pero no tienes que acabar el plato entero. En segundo lugar debes hacer las paces con todos los alimentos ya que “los que están prohibidos tienen mucho poder sobre nosotros”. Otra recomendación es comer de manera consciente, es decir, sabiendo lo que metemos en la boca y no haciéndolo inconscientemente mientras que vemos la tele o el teléfono móvil.

La penúltima regla de esta famosa dieta es tratar las emociones en la fuente. Si sientes un antojo, debes analizar por qué lo sientes y que es lo que necesita en ese momento: una siesta, meditación o delegar tareas para evitar que el estrés nos haga comer en exceso. Por último, en vez de castigarnos por lo que comemos, debemos aprender a concienciarnos de cómo lo que comemos nos hace sentirnos más fuertes y llenos de energía, por lo que podemos rendir más en los entrenamientos o en el gimnasio.

Imagen de Flickr



Puedes comer de todo y adelgazar si sabes cómo combinar alimentos

Siempre se ha dicho que para adelgazar hay que evitar los hidratos de carbono, pero ahora sabemos que si los mezclas con proteínas te ayudarán a adelgazar.

Ya estamos en marzo y parece que la operación bikini se empieza a abrir camino. Ha llegado el momento de aconsejar no hacer dietas que prometen resultados inmediatos en poco tiempo y desterrar alguno de esos mitos que siempre surgen por estas fechas como que los hidratos de carbono son los enemigos de las dietas de adelgazamiento. Ángela Quintas, nutricionista y autora de “Adelgaza para siempre”, explica que la grasa que tenemos no sólo viene de productos ricos en grasa, aparece cuando tomamos mucho hidrato de carbono y éste produce una elevación muy grande de la glucosa en sangre. ¿Quiere esto decir que no podemos tomar hidratos si queremos adelgazar? Pues no, porque esta especialista señala, poniendo como ejemplo a los japoneses, que el secreto está en mezclar los hidratos con las proteínas: arroz con carne o con pescado, de manera que los hidratos no se transformen en grasa.

Siguiendo el anterior consejo, los hidratos no tienen que evitarse para adelgazar a cualquier hora, aunque Quintas reconoce que si queremos bajar peso funciona muy bien abrir una ventana desde la merienda hasta el día siguiente por la mañana, en la que no consumamos hidratos de carbono porque a las tres o cuatro horas, desde la merienda, estos se han asimilado y como para irse a la cama los niveles de cortisol, de estrés, tienen que bajar, se facilita que mi cuerpo use la grasa como combustible en vez de usar la masa muscular. Y es que uno de los lemas que se repiten más a la hora de establecer una dieta o régimen es que para bajar peso tenemos que enfocarnos en perder grasa y proteger nuestra masa muscular. Siempre se dice que una dieta correcta debe ser la suma de una buena alimentación más deporte moderado.

La nutricionista también quiso dejar claro que los zumos de fruta no son la mejor manera de tomar fruta o de adelgazar. Si me lo tomo bebido, entra al estómago, no hay que hacer digestión, y se filtra al torrente sanguíneo y ahí hay muchos hidratos de carbono, entonces el páncreas segrega insulina para normalizar esos niveles de glucosa en sangre. Es tan fácil como que convertimos ese hidrato de carbono en grasa. Precisamente, sobre la fruta, Quintas señala que se puede tomar fruta por la noche, pero no tomar sólo fruta por lo que sugiere cenar pera con queso fresco o melón con jamón o cualquier otra mezcla que se nos pueda ocurrir, pero no tomar sólo fruta.

Por último, para alegría de todos los que nos ponemos de vez en cuando a dieta, Quintas señala que en una dieta no tiene que estar prohibido el dulce, sólo que es preferible comprar, por ejemplo, un chocolate de calidad, con una buena concentración de cacao y termina recordando que lo importante no es lo que haces un día sino lo que hacer los 365 días del año. Ahora ya estamos listos para empezar nuestra nueva operación bikini sabiendo que podemos tomar hidratos, dulces o frutas siempre que lo hagamos bien.

Imagen de Flickr


Nutrición y dietas · Escrito por el 23/03/17


Cinco consideraciones de la dieta del Paleo

Bajar unos kilos es fácil, lo difícil es cambiar nuestra forma de relacionarnos con la comida, de cambiar la forma en la que nos alimentamos.

Cinco consideraciones de la dieta del Paleo

Estamos en la última semana del año y todos hacemos propósitos para el año nuevo. Uno de los más típicos es perder esos kilitos que nos sobran y empezamos a buscar dietas más o menos factibles que nos ayuden en nuestro deseo. Por así decirlo empieza la operación bikini de larga duración. Una de las dietas que más éxito está teniendo en los últimos años en la del Paleo o Paleolítico, que consiste, supuestamente, en comer como lo hacían nuestros antepasados, es decir, es un régimen bajo en carbohidratos que elimina los productos lácteos y los cereales. De esta manera la alimentación se basaría entre un 20% y 40% en consumir carbohidratos, entre un 20% y 35% de proteínas y entre un 30% y un 45% de lípidos, pudiendo comer hasta que estemos saciados. Entre los alimentos prohibidos encontramos cereales, leguminosas, productos lácteos, procesados y en conserva, verduras ricas en almidón, como la patata o mandioca, carnes grasas, alimentos salados, azúcar y bebidas gaseosas.

Sin embargo, hay cinco cuestiones que debemos conocer sobre la dieta Paleo antes de someternos a ella. La primera es que es imposible saber que comían, exactamente, en el Paleolítico. Esta dieta se basa en incitar a pensar que es lo que comerían nuestros antepasados y, sobre todo, evitar los productos elaborados o procesados. Es una apuesta por la nutrición natural. La segunda es que no debería ser una dieta, sino más bien un cambio en los hábitos de alimentación. Cuando alguien habla de dieta se refiere a variar temporalmente su forma de alimentarse para conseguir un objetivo y después volver a comer igual. Sin embargo, esta forma de comer debería ser tomada como la nueva forma de comer para toda la vida, no sólo hasta que pase el verano o pase aquella boda para la que quieres bajar un poco de peso.

Frente a la afirmación de que se puede comer hasta estar lleno o saciado, es importante recalcar el cómo. Siempre será más saludable comer un plato de brócoli, que un plato de pasta procesada, evidentemente, porque tiene muchas menos calorías, pero tampoco hay que comer como si no hubiese mañana. Al final, la fórmula para adelgazar es clara: hay que quemar más calorías de las que consumimos. La alimentación ideal en esta dieta sería mucha verdura, algo de carne, un poco de fruta y, ocasionalmente, algunos frutos secos. Y, por supuesto, realizar ejercicio regularmente.

Tampoco la dieta del paleo es todo o nada. Realmente estamos acostumbrados a comer mal y es evidente que hace falta un proceso para acostumbrarse a tomar alimentos que estamos acostumbrados, sobre todo, los elaborados o procesados.

Debemos hacer el cambio poco a poco para que nos acostumbremos a comer bien. Si lo hacemos todo rápido, quizás logremos bajar de peso, temporalmente, pero después habrá efecto rebote y no habremos cambiado nada en nuestra forma de alimentarnos. Al final, y esta es la quinta valoración sobre esta dieta, todo se reduce a cambiar nuestros hábitos de consumo y a aumentar el ejercicio. A quitarnos de alimentos elaborados, de bebidas, de productos procesados y tener una alimentación más sanas con productos más naturales. Eso, realmente, es la dieta del paleo, volver a comer de manera más natural.

Imagen de Flickr



Sopas y cremas para el otoño

El otoño es un momento del año más que indicado para incorporar a nuestra dieta sopas y cremas. Te damos algunas ideas para tus sopas y cremas para el otoño.

Sopas y cremas para el otoño 

Recetas de sopas y cremas para el otoño hay centenares, miles. Realmente se podría confeccionar no uno, sino muchos recetarios ya que nuestra cocina es muy rica en este tipo de preparaciones. Más que darte recetas concretas, vamos a proporcionarte tres ideas sobre las que puedes poner tu imaginación a trabajar.

Sopas y cremas con productos de temporada

Incorporar a tu dieta productos de temporada es una buena idea en cualquier estación del año. Por supuesto, hacerlo para tus sopas y cremas en otoño también. Para hacerlo, revisa los principales productos de temporada y prueba a confeccionar con ellos este tipo de platos.

Por ejemplo, una receta muy adecuada con un producto de temporada como las alcachofas puede ser todo un éxito en tu mesa. Puedes incorporar, además de las alcachofas y el jamón, otras hortalizas como cebolleta, calabacín, zanahoria o patata, todo ello genera plato de temporada muy rico y nutritivo. Además, por supuesto, muy sabroso.

Apuesta por la innovación en tus sopas y cremas

La gran variedad de productos en nuestros mercados, así como los productos de temporada, te permiten apostar por la innovación. Curiosamente las sopas y cremas son una preparación que admite de manera admirable diferentes productos, texturas y presentaciones.

Aquí puedes apostar perfectamente por modificar algunos de los tradicionales purés y cremas más habituales en tu mesa:

  • Purés de verduras incorporando otros sabores como especias
  • Aprovechar legumbres y hortalizas para componer cremas
  • Incorpora recetas tradicionales productos menos tradicionales en nuestra mesa, por ejemplo orientales etcétera
  • Reinventa tus sopas incorporando nuevos alimentos o explorando posibilidades a partir de los ingredientes que utilizas habitualmente.

Lo tradicional también debe estar presente en tus sopas de Otoño

Cuando un plato ha sobrevivido a través del tiempo y sigue siendo actual, es que desde luego es un buen plato. En nuestro país existen un montón de recetas tradicionales asociadas a sopas y cremas. El otoño, con sus días más cortos y con el progresivo enfriamiento del clima en los lleva el invierno, es un buen momento para recuperar estas recetas tradicionales.

Un buen ejemplo lo puedes tener en esta sopa de ajo con yema de huevo de la que te mostramos una receta muy sencilla:

  • Pon cuatro cucharadas de aceite en una cazuela (si es de barro mejor)
  • Cuando el aceite está caliente incorpora cuatro dientes de ajo grandes. Cuando estén dorados es el momento de añadir el pan seco cortado en rodajas muy finas (100 g) deja que todo fría
  • Cuando el pan ya está tostado incorpora una cucharada de postre de pimentón dulce y un poquito de pimentón picante. Cubre todo con caldo de carne o de pollo o gallina. Para estas medidas será suficiente con 2 l de caldo. Por sal al gusto y déjalo cocer durante aproximadamente ¾ de hora a fuego lento.
  • Cuando ya tienes la mezcla cocinada puedes, por ejemplo, triturar la hasta que te quede una crema ligera. Rectifica de sal y añade dos yemas de huevo que cuajara dentro de la sopa. Las yemas puedes romperlas, quedando huevo hilado, o dejarlas enteras.

Sirve la sopa muy caliente con trozos de pan tostado que hayas remojado o introducidos parcialmente dentro del recipiente donde la sirvas.

Imagen de Flickr


Nutrición y dietas · Escrito por el 20/12/16