¿Sabes cómo superar las agujetas?

Siempre se ha relacionado la aparición de las agujetas con el hecho de realizar ejercicio, pero eso no quiere decir que se haga bien. Después de todo, las agujetas son microrroturas musculares.

¿Quién no ha tenido agujetas algunas veces después de haber hecho ejercicio? Lo cierto es que el saber popular siempre ha hablado del agua con limón y azúcar para combatir estas molestias musculares. Su definición sería algo así como un dolor muscular de aparición tardía o un dolor muscular postesfuerzo de aparición tardía acompañado de una inflamación muscular.

Lo cierto es que es fácil confundir las agujetas con una verdadera lesión. Las primeras aparecen a posteriori, mientras que la lesión la notamos en el momento de estar haciendo deporte. No está muy claro por qué se producen las agujetas, pero hay diferentes teorías. La primera es que pueden ser una microrroturas de fibras musculares que se produce durante el ejercicio, la segunda es que la temperatura incrementada en los músculos, es decir, que cuando hacemos ejercicio el músculo se calienta y se producen microlesiones. Una tercera opción es las agujetas se producen con una acumulación de ácido láctico, por la formación de cristalitos de ácido láctico en los músculos, pero esta teoría ha sido desmentida por la comunidad científica.

En cualquier caso, sea cual sea el origen de las agujetas, está claro que es una lesión muscular cuyo tratamiento es parecido al de la rotura de fibras. Para curarlo hay que aplicar hielo para disminuir la inflamación provocada por las microrroturas y anestesiar el dolor local, hay que guardar reposo porque es importante saber parar a tiempo y, por último, hay que usar antiinflamatorios para reducir la inflamación producida por la microrrotura. Además, conviene tomar hidratos de carbono e hidratarse de forma adecuada.

Por otro lado hay que tener en cuenta que las agujetas van a aparecer aunque estiremos. En otras palabras, que calentemos no quiere decir que no puedan aparecer agujetas como tampoco es cierto que la aparición de las agujetas sea buena, al fin y al cabo, no dejan de ser microrroturas. En cualquier caso, cuando tienes agujetas no debes entrenar al día siguiente como siempre se ha creído. Más bien es necesario descansar.

También hay que aclarar que la aparición de agujetas no quiere decir que se haya hecho bien el ejercicio, sino que hemos llevado al extremo a nuestro cuerpo y éste ha reaccionado provocando microrroturas. En este sentido, es ridícula la expresión inglesa “no pain, no gain”. Si algo no va bien en nuestro cuerpo, éste reacciona mostrando dolor, evidenciando que algo no estábamos haciendo bien. Por tanto, lo importante es escuchar al cuerpo para cuando nos mande la señal de alarma para que sepamos parar a tiempo. Mejor parar a la mitad de entrenamiento que tener que pararlo por una lesión.

Hay que poner en valor el reposo, cuestión que muchas veces se desestima. Descansar debe ser parte del entrenamiento sea entre series, dormir o parar un día para recuperar. Estos periodos son importantes porque es el momento en el que el cuerpo se adapta al esfuerzo. Además, existe otro proceso llamado de supercompensación, relacionado con periodos de reposo y descanso. En la supercompensación, de alguna manera, nuestro cuerpo comienza a asimilar el esfuerzo hecho durante el ejercicio y trabaja para volver a sus niveles precios. De hecho, generaremos unas adaptaciones por lo que mejoraremos nuestro estado anterior y cuando volvamos a hacer el mismo esfuerzo, nuestro cuerpo se fatigará menos.

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¿Sabes usar bien las plantas medicinales?

Usar bien las plantas medicinales, hacerlo con la supervisión de nuestro médico, es tan importante como saber cuál usar para cada dolencia.

Usar plantas medicinales, como por ejemplo las algas, se ha convertido en una tendencia difícil de parar. Sin embargo, desde muy antiguo se han usado ciertos remedios caseros para aliviar dolores o infecciones. Y es que los sumerios, 3.000 años antes de Cristo, ya escribieron en tablillas de archilla todos los conocimientos sobre los poderes curativos de ciertas plantas. Ahora muchas personas las usan como si fuera la vacuna más revolucionaria, pero lo cierto es que, como en la mayoría de las cosas en esta vida, un buen uso y regulado dará mejores resultados que utilizarlo sin orden ni concierto. Es cierto que las plantas medicinales pueden tener propiedades que nos beneficien, pero siempre que se usen de una manera correcta. Hay que tener en cuenta que muchos medicamentos comerciales usan principios activos de las mismas para elaborar estos productos. Y es que las plantas medicinales pueden ayudar a resolver o tratar afecciones e infecciones, amén de mejorar tratamientos médicos que son más convencionales si se usan de manera correcta.

Por ello, no está de más seguir ciertos para saber usar mejor las plantas y hierbas medicinales. El primero de ellos parece obvio y es consultar con nuestro médico de cabecera la necesidad o conveniencia de beber o utilizar un producto basado en vegetales con el fin de prevenir o curar alguna dolencia, ya que no queremos que nos provoque efectos negativos. Un mal uso de este tipo de hierbas puede alterar nuestra salud, por lo que debemos estar siempre bajo supervisión médica cuando consumamos estos remedios.

Abundando en la recomendación anterior, evidentemente, todo el mundo debe consultar con su médico, pero las mujeres embarazadas, las que están en periodo de lactancia, los niños y las personas con enfermedades crónicas sólo deben consumir estos productos bajo supervisión médica, ya que estos grupos resultan más sensibles a los efectos negativos que puedan producir el consumo de estas hierbas o plantas medicinales.

Muchas veces tendemos a pensar que si algo nos hace bien no tenemos que tener medida a la hora de consumirlo. Eso es un error. Hay que respetar siempre la dosis para que el efecto de estas plantas sea el adecuado. Si se consume menos no nos hará el efecto previsto, pero si abusamos puede provocar contraindicaciones. Además, debemos estar seguros de la planta que vamos a consumir para que no haya errores a la hora de la preparación. También las personas que son alérgicas deben tener cuidado con los remedios caseros con el fin de no obtener reacciones no deseadas.

Cada tratamiento con plantas medicinales para resolver, o aliviar, patologías puede durar días o varios meses. Siempre debemos obedecer la prescripción de nuestro médico en cuanto a que tratamiento es el adecuado, si podemos prolongarlo o hay que cambiarlo por otro.

Tradicionalmente, las plantas o hierbas medicinales se han consumido mediante infusión, pero lo cierto es que la utilización de las mismas depende del problema o molestia a tratar. De esta manera, se puede consumir mediante infusión o tisanas, con cataplasmas o compresas y en cápsulas.

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Remedios para tratar la conjuntivitis

Tener conjuntivitis es más molesto que doloroso, pero hay tratamientos que pueden aliviar los síntomas de esta inflamación en la conjuntiva.

Remedios para tratar la conjuntivitis

Son muchas las personas que, a lo largo de su vida, sufren conjuntivitis, o lo que es lo mismo, la inflamación de la conjuntiva, que es la membrana que cubre la cara posterior de los párpados y la anterior del globo del ojo, debido a un virus, bacteria o alergia. Para saber si padecemos conjuntivitis tenemos que estar atentos a que nuestro ojo se enrojezca y suelte más lágrimas de lo habitual. También saber si tenemos la sensación de ardor o de tener un cuerpo extraño en el ojo. Sólo si la infección procede de una bacteria, el ojo descarga mucosas amarillas o verdes. Hay que tener en cuenta que, en general, la conjuntivitis se acaba curando sola en unos 10 días, aunque puede llegar a durar meses e, incluso, años.

Para comenzar un tratamiento, lógicamente, debemos acudir a nuestro médico que deberá tener en cuenta las causas de nuestra conjuntivitis para iniciar el tratamiento más adecuado. Decidir si la inflamación tiene un origen infeccioso o alérgico. En cualquier caso, hay que limpiar los ojos, quitando las secreciones con un paño limpio, agua hervida o suero fisiológico esteril. Además, puede ser útil las compresas frías y los analgésicos. En este primer tratamiento puede usarse también colirios, pomadas o gel antibiótico. Si la conjuntivitis tuviera un origen alérgico o vírico, lo más efectivo suele ser el uso de gotas oftanmológicas con corticosteroides, que no se usarán en caso de que la infección haya sido provocada por un herpes.

Si el tratamiento consiste en la administración de gotas, se debe hacer entre cuatro y seis veces al día después de retirar las secreciones, mientras que el gel sólo se usa dos o tres veces y, a diferencia del colirio, no nubla la vista. En el caso de los niños, si se resisten, basta con que cierren los ojos, aplicarles las gotas en el lagrimal. Después sólo tendrá que abrir y cerrar los ojos varias veces.

Entre los remedios caseros que existen para tratar la conjuntivitis encontramos usar hielo para constreñir los vasos sanguíneos reduciendo la sensación de dolor o picor, la aplicación de miel pura de abeja también ayuda a tratar la conjuntivitis por sus propiedades antisépticas, también el jugo de limón tiene antibióticos y propiedades antiflamatorias.

No sólo las anteriores. La aplicación de una compresa muy caliente en el párpado suele ayudar a bajar la inflamación también, como las semillas de hinojo, las cuales una vez hervidas con agua y coladas hacen que el liquido restante, aplicado sobre el ojo enfermo, mejore mucho. Por último, destacamos el uso del Aloe Vera para tratar la conjuntivitis alérgica, ya que es antinflamatoria, amén de un hidratante natural para la piel.

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Cinco ejercicios para fortalecer tu espalda

El ejercicio, el fortalecimiento de la espalda, es la mejor forma de vencer el dolor en esta parte del cuerpo tan importante.

Cinco ejercicios para fortalecer tu espalda

El dolor de espalda es uno de los más frecuentes en personas adultas. Normalmente la mejor forma de que no se produzca es la prevención y para ello la mejora de la musculación en dicha zona. Amén de realizar deportes que estabilicen la espalda como nadar, andas o correr, vamos a ver algunos ejercicios que nos pueden ayudar a mejorar el estado de nuestra espalda.

Antes de nada, hay que avisar de que muchos de estos ejercicios es mejor hacerlos bajo la supervisión de especialistas porque sino el remedio podría ser peor que la enfermedad. Empezamos por el peso muerto que consistiría en levantamiento de pesa normal. Es un ejercicio que parece muy sencillo, pero que no lo es, ya que pone en marcha muchos músculos de la rodilla, de la cadera e involucra a un montón del resto del cuerpo. Bien hecho tiene muchos beneficios ya que fortalece las lumbares y las dorsales, pero mal hecho puede provocar lesiones de espalda.

El segundo, más sencillo en cuanto a la ejecución y los riesgos es el Superman. Nos ayudará a reforzar el arco lumbar, trabaja los músculos de la espalda, aunque también participan músculos secundarios y estabilizadores y se puede hacer en casa. Consiste, como su propio nombre indica, en hacer el Superman. Tumbado boca abajo levantamos los brazos y las piernas, apoyándonos sólo en la cadera y la zona abdominal mientras bajamos poco a poco las extremidades.

Es interesante también realizar las sentadillas overead en el que aprenderemos a colocar la espalda de manera correcta y fortaleceremos los músculos traseros, mientras adoptamos una buena postura. Es fácil y sólo tenemos que ser cautos en la utilización de pesos y en la técnica. Consiste en mantener un peso por encima de la cabeza, con los dos brazos, y realizar la sentadillas, es decir, flexionar las piernas. En este ejercicio participan los cuádriceps, los glúteos y los isquiotibiales. También trabajamos los hombros y nos ayudará a mejorar el equilibrio.

Otro de los ejercicios claves para mejorar nuestra espalda son las dominadas. Es decir, agarrar una barra, colgarnos de la misma con los brazos estirados y en reposo y subir en series de 15 o 20 flexionando nuestros brazos hasta que la barbilla sobrepase la barra. Existen muchos tipos de dominadas, dependiendo del tipo de agarre. Es el mejor movimiento con nuestro propio peso para comprobar la fuerza en nuestro tren superior, ya que involucramos a la espalda, los hombros, los pectorales y los bíceps.

Por último, recomendamos la utilización de pesas rusas o kettlebell, ya que es la mejor metodología de entrenamiento para fortalecer la espalda en el menor tiempo posible con seguridad. Al ser movimientos coordinados y naturales, todo el cuerpo se fortalece, pero si realizamos el swing, el lumbar gana fuerza y firmeza.

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Consejos para evitar la ciática

La ciática es un dolor que se puede evitar siguiendo unas regla generales de salud. Moverse y tener una vida sana, además de no forzar demasiado la espalda son parte del secreto.

Consejos para evitar la ciática

Todos conocemos a personas que tienen esa dolencia. Seguramente, hasta la hemos padecido. Y es que la ciática es una dolencia muy de nuestro tiempo. Básicamente se refiere a la irritación del nervio ciático, que provoca dolor en la parte inferior de la espalda y que se extiende por la pierna, muchas veces, hasta el pie, y puede impedirnos, incluso, caminar, movernos y realizar nuestras actividades diarias durante un tiempo determinado.

Además, aunque no es muy normal y tampoco pretendemos asustar, la ciática puede ser causada por graves afecciones médicas como una infección, un tumor o una fractura, pero en general no suele ser así. La buena noticia es que prevenir la ciatica no es tan complicado y se puede hacer siguiendo una serie de consejos muy sencillos, aunque lo recomendable es visitar a nuestro médico para que nos diagnostique e impida que vaya a peor.

Uno de los primeros consejos que suelen dar los expertos para impedir la ciática es dormir y descansar en un colchón firme, pero flexible, con una almohada que evite sobrecargas en la columna vertebral y en el cuello. Además, es importante tener una buena postura corporal en nuestra vida diaria, con el fin de rebajar la presión sobre la columna vertebral. De esta manera, lo más recomendable es caminar con la espalda erguida, cabeza al frente y el estómago hacia dentro. Si estás sentado, entonces debes tener la espalda completamente apoyada en el respaldo y si tienes que levantar grandes pesos, flexiona las rodillas y súbelos haciendo fuerza con las piernas y no con la espalda.

Como no podía ser de otra manera, para prevenir la ciática es muy interesante ejercitar y fortalecer la musculatura de la espalda con ejercicio físico. De esta manera, realizar deportes como natación, tenis, yoga o pilates son ideales para tonificar la espalda y reducir el riesgo de lesiones en la zona lumbar. Muévete. Y es que las personas con sobrepeso, evidentemente, tiene más posibilidades de sufrir dolores en el nervio ciático ya que la columna y la espalda cuentan con una presión mayor. Para ello, mantén una vida sana, con una dieta equilibrada y si no te gusta hacer deporte, al menos, deberías andar cinco horas a la semana.

Hay que tener en cuenta que si ya tenemos ciática, debemos acudir a un profesional porque existen diferentes tipos de ciática y dependiendo del tipo que padezcamos necesitaremos una serie de ejercicios u otros.

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Aspirina ¿Aliada contra el cáncer?

La aspirina es uno de los remedios más utilizados y además de ayudarte contra dolores musculares o el resfriado, ahora también han descubierto propiedades para prevenir el cáncer.

Aspirina ¿Aliada contra el cáncer?

Una dosis diaria de 60 milígramos de ácido acetilsalicílico, también conocida como aspirina, reduce de manera considerable el riesgo de cáncer asociado a personas con obesidad y sobrepeso. Este grupo tiene más posibilidades de desarrollar un cáncer de páncreas, colon, esófago y recto, tal y como demostraron unas investigaciones del National Cancer Institute.

Otro estudio de la Newcastle University en colaboración con la University of Leed llegó a la conclusión que una dosis de aspirina con cierta regularidad conseguía disminuir de manera importante el riesgo de cáncer en personas obesas. Al parecer, las personas que sufren de sobrepeso tienen 2,75 veces más de sufrir un cáncer respecto al resto de la población El profesor de Human Nutrition en Newcastle University aseguró que a partir de cada unidad de índice de masa corporal superior a lo estimado como saludable conseguía aumentar el riesgo de cáncer de intestino en un 7%.

El potencial de la aspirina es enorme, pero todo esto no significa que sea un remedio contra el cáncer, ya que es sólo un método más de prevención. Otra de las conclusiones del estudio se refiere al poder de la aspirina, que combate la inflamación provocada por la obesidad, que es uno de los grandes motivos que provocan el aumento de riesgo de cáncer.

Sorprende mucho que el consumo habitual de las aspirinas, además de combatir los dolores de cabeza y otras molestias de menor importancia, también participe de manera activa en la prevención del cáncer de colon. Así lo desveló una investigación realizada en Dinamarca y que se publicó en Annals of Internal Medicine.

Al parecer, las personas que habían consumido de manera regular aspirinas durante los últimos cinco años habían reducido hasta en un 27% el peligro de sufrir un cáncer colorrectal, mientras que disminuyeron entre un 30 y un 45% el riesgo los que tomaron antiinflamatorios no esteroidales.

Aunque sean importantes avances en el mundo de la ciencia, aún queda mucho trabajo por delante. Se necesitan más investigaciones acerca del poder preventivo de la aspirina sobre el cáncer de colon. Las conclusiones que se extrajeron de este estudio solo hacen referencia a un porcentaje mínimo de población que consume aspirinas de forma frecuente durante un tiempo largo en el tiempo. En concreto abarcan a un 2-3% de la población. No creen que se deban tomar como un resultado definitivo ni generalizable, por ahora.

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Yoga: el arma secreta contra el dolor de espalda

Los problemas de espalda son algo muy habitual que, además, con el paso del tiempo van creciendo y si no buscamos soluciones paliativas acaban siendo verdaderamente un problema serio.

Yoga: el arma secreta contra el dolor de espalda

Además de por posibles enfermedades, lo cual ya nos lleva a otros escenarios, los modelos de vida actuales tienen mucho que ver en el aumento de los dolores de espalda: el estrés, la falta de ejercicio y actividad deportiva, las malas posturas y posiciones incómodas en el trabajo… realmente la espalda sufre mucho todos estos elementos, y, especialmente en la zona lumbar o la zona cervical.

El yoga es un excelente aliado para conseguir precisamente el alivio de las tensiones en la espalda, y, por extensión, mejorar mucho esos problemas y dolores tan molestos.

En general,el yoga produce beneficios palpables para la salud física y, por supuesto, para la salud mental, se trata de una actividad basada en el control de la respuesta del cuerpo, lo cual ya nos adelanta que, efectivamente, podemos tratar la espalda de manera específica, pero, además se convierte en un perfecto aliado para mejorar mucho tanto las articulaciones como los músculos y prolongar en el tiempo una respuesta positiva de ambos.

Para la espalda el yoga es especialmente un buen aliado cuando se sufre de dolores, tensión y molestias. Debemos tener en cuenta que el yoga tiene como punto de partida la creación de posturas que buscan estiramientos y elongaciones de todo el cuerpo, pero que se centran muchísimo la espalda ya que una gran mayoría de posturas buscan precisamente incidir sobre esta zona del cuerpo.

Aunque son muchas las posturas y grupos de ejercicios que ayudan a incidir en la mejora de los dolores y tensiones en la espalda, nos vamos a detener, por citar una, en la primera, que realmente es un grupo de posturas tradicional como es la conocida como Saludo al Sol. Se trata de una secuencia de posturas en las que, prácticamente en todas, vamos a encontrar un estiramiento muy amplio de la espalda, trabajando sobre las cervicales y mejorando mucho la atención de esa zona.

En este grupo de ejercicios, recordamos que hay uno en el que el cuerpo toma una forma de V invertida, posición en la que se estira al máximo la espalda y puede ayudar mucho en ese estiramiento lumbar y cervical pero también en la parte alta de los gluteos donde se acumula mucha atención al cabo del día.

Esto es sólo una muestra de cómo, efectivamente, el yoga puede ser una buena arma secreta contra el dolor de espalda.

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