Mamá embarazada ,no duermas boca arriba

Una investigación demuestra que los fetos son más sanos y viables cuando las madres duermen de lado, mientras que dormir boca arriba le perjudica.

Una de las molestias más habituales en las mujeres embarazadas se produce a la hora de dormir. La gran duda siempre es saber cuál es la mejor postura para dormir embarazada  en la que la madre se encuentre más cómoda y el feto no sufra ningún daño. En este último punto, una investigación de la Universidad de Auckland aparecida en The Journal of Physiology afirma que si la mujer embarazada duerme boca arriba en los últimos meses podría provocar problemas al feto. En dicha investigación se analizó los bebés que nacieron durante la noche y cuál era la posición más habitual de la madre al dormir.

En la misma línea  se demostró que la postura en la que duerme la madre en el último trimestre está directamente relacionado con un mayor riesgo de muerte fetal.

Para realizar la investigación se instalaron cámaras de vídeo infrarrojas que permitieran registrar la postura en la que dormían las embarazadas. Además, se usó el estudio para guardar datos como la frecuencia cardiaca tanto de la madre como del feto con un dispositivo de ECG. De los resultados, después de la toma de datos y la observación, se extrae que cuando la madre dormía boca arriba, el feto se mostraba menos activo, lo cual muestra su medida de bienestar. Sin embargo, cuando las madres estaban de lado, derecho o izquierdo, indistintamente, los niños estaban mucho más activos. De hecho, cuando la madre pasaba de estar de lado a estar bocarriba, la actividad de los bebés disminuía o, incluso, se quedaban quietos. La investigación se realizó sobre 30 mujeres embarazadas que estaban entre las 34 y las 38 semanas de gestación que tuvieron bebés sanos.

La investigación se ha ampliado y ahora se estudian los embarazos en los que el feto no está creciendo adecuadamente o la madre afirma que han disminuido los movimientos fetales porque ambos casos se asocian con un mayor riesgo de que los fetos fallezcan antes de nacer.

De las investigaciones anteriores podemos deducir, según uno de los investigadores, Peter Stone, que “en la situación en la que el bebé puede no estar sano, como aquellos con un crecimiento intrauterino retardado, es posible que el feto no tolere el hecho de dormir boca arriba”. Bajo esta premisa, afirma Stone que “estamos sugeriendo que ahora hay suficientes pruebas para recomendar a las madres evitar dormir boca arriba cuando están embarazadas, no sólo por los datos epidemiológicos, también porque se ha demostrado que tiene un mal efecto claro en el bebé”.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 12/12/17


El test de los miedos ocultos de tus hijos

A través de un test con seis fotos puedes descubrir cuáles son los miedos de tus hijos, primer paso para que los puedan superar y puedan ser felices en el futuro.

Tener miedo no es cuestión de edad. Todos sentimos miedos, infundados o no, a lo desconocido, a lo oscuro, a ciertos animales. El miedo es muy libre. Lo cierto es que sentir miedo crea en nosotros una barrera que hace más difícil el camino en ciertas circunstancias.

Cuando somos niños tendemos a tener más miedo, normalmente, a cosas desconocidas, que pueden hacer que el día sea una pesadilla. Tener miedo al colegio, a la soledad, a una tormenta, al ruido o a ciertos animales son cuestiones que los peqieños  deben superar para que no sigan con ellos toda la vida, para que no les hagan infelices. Enfrentarnos a nuestros miedos es la única manera de derrotarlos.

Con el fin de detectar estos miedos tan típicos en la niñez, la web www.guiainfantil.com propone hacer un test del miedo a nuestros hijos, para saber de sus miedos ocultos y como tratarlos, o qué significan. Para ello, los pequeños deben mirar con vosotros las siguientes imágenes imaginando que hay detrás o que está pasando y debéis conseguir que os digan que les produce cada imagen o cuál es la que más miedo les da.

Una vez vistas todas las imágenes en silencio, anima a tu hijo a que te diga cuál de todas esas imágenes le produce más miedo. Si es la primera, la cueva de hielo, puede significar que necesita más calidez emocional, puede que tenga miedo a quedarse solo, pero no sabe expresarlo. Si es así la soledad le angustia y deberás tomar medidas contra esa circunstancia. Si por el contrario, lo que más miedo le produce es la segunda imagen, el edificio abandonado, no es nada raro. Un entorno misterioso puede llegar a crear terror en algunas personas. Si eso le pasada a tu hijo puede que se sienta vulnerable, lo que le impide abrirse a otras personas, aunque tiene la necesidad de abrirse a alguien, pero para ello, para crear relaciones fuertes, deberá abrir el corazón y romper esas barreras que le impiden abrirse. Cuando un niño elige la casa abandonada quiere decir que necesita vivir rodeado de afecto de los seres queridos. Este tipo de casas nos puede provocar pesadillas, pero en los niños es más significativo. Necesita seguridad dentro de la familia, puede significar tener miedo a la falta de armonía en la familia.

Si lo que más miedo le da a tu hijo es la bajada al sótano significa que no le gusta sentirse encerrado, sino más bien estar libre, disfrutar de la vida y aprovechar el momento. Esas escaleras que bajan a un sótano, a un sitio oscuro y desconocido son una imagen de niños con miedo a la muerte y a lo que sucederá después. La puerta azul puede ser una imagen del cielo y el mar, da paz y seguridad, pero lo que hay detrás nos produce inseguridad. Si tu hijo muestra esta imagen como la que más miedo le da debes saber que necesita estabilidad, valora la rutina de lo conocido y no les llama la atención lo desconocido, lo extraño, ni sienten ganas de tener aventuras. Por último, tener miedo al túnel significa que necesita comprender sus emociones, expresarlas y aprender a superarlas. El túnel es un pasadizo hacia la oscuridad, sienten temor a emprender nuevos caminos, retos u objetivos.

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Noticias, Salud y Bienestar · Escrito por el 21/11/17


Qué es la apnea del sueño y cómo combatirla

La apnea del sueño es un trastorno mucho más frecuente de lo que podemos pensar. Vamos a conocer algo más de este trastorno y como se puede combatir.

La apnea del sueño es un trastorno que afecta a la respiración durante los períodos de sueño. Quienes lo sufren experimentan o bien lo que se denomina respiración artificial o bien dejan de inhalar aire durante pequeños periodos de tiempo mientras están dormidos. En algunos casos, los más graves, estos períodos de tiempo se alargan pudiendo llegar hasta incluso 20 segundos o más.

En primer lugar hay que tener en cuenta que se trata de un trastorno que impide por un lado el descanso correcto, ya que interfiere en el ritmo de sueño natural, pero que también puede tener otras complicaciones en algunos casos graves.

En los casos menos graves, las personas que sufren apnea del sueño duermen de manera muy ligera o rara vez duermen profundamente, esto significa que se despiertan muy a menudo, en ocasiones sobresaltados, y, por tanto, no van a descansar nunca lo suficiente o lo que su cuerpo necesita.

Hay que tener en cuenta que la apnea del sueño puede manifestarse como parte de otros problemas de salud, generalmente se asocia mucho a cuestiones como la obesidad, y a su vez, puede derivar en problemas respiratorios serios así como trastornos más profundos.

Causas de la apnea del sueño

Existen diversas causas por las que se manifiesta la apnea del sueño, las más habituales, o los grupos más frecuentes son los siguientes:

La apnea obstructiva: que se produce cuando se estrechan las vías respiratorias debido al desequilibrio en los músculos de la garganta. En este caso se hacen pausas en el movimiento de inspiración al respirar, esto reduce la llegada de oxígeno a la sangre. Cuando esto ocurre las personas se despiertan de manera instantánea y sobresaltada ya que el cerebro se pone en alerta al detectar que hay una incapacidad para respirar. En casos leves quien sufre la apnea no se despierta ya que de manera automática el mecanismo respiración se activa. Generalmente viene acompañado de una sensación de asfixia además de los malestares habituales de la apnea del sueño.

Apnea central: es menos frecuente que la anterior, pero suele ser más compleja e indicativa de problemas. Sucede cuando el cerebro no se comunica de manera correcta con los músculos que realiza la respiración. Suele acompañarse de muchas dificultades para conciliar el sueño y de sueño muy ligero. Quienes sufren esta apnea suelen presentar problemas cardíacos y una alteración del sueño en la que se despiertan muchas veces de madrugada.

Apnea del sueño complejo: se produce por la obstrucción de las vías respiratorias por diferentes fallos en alguno de los músculos que intervienen. Es probablemente la apnea más común y puede originarse en el consumo del tabaco, en el consumo de alcohol, enl obesidad, en la obstrucción en el paso de la nariz o simplemente en antecedentes familiares de apnea.

Tratamientos básicos para reducir la apnea de sueño

Es evidente que se trata de consejos para paliar en la medida de lo posible el padecimiento de la apnea, pero nunca deben ser tomados como una herramienta sustitutiva de la consulta médica. La apnea del sueño es un trastorno lo suficientemente relevante como para consultemos con nuestro médico, ya que existen tratamientos eficaces que van desde cuestiones básicas como ejercicios hasta el uso de máquinas que facilitan la oxigenación correcta y un sueño adecuado.

Reducir el peso, incluso sólo unos pocos kilos, puede ayudar mucho. Se aliviará la constricción de la garganta. Obviamente si recuperas el peso saludable puedes notar mucho la influencia de la apnea del sueño.

La actividad física moderada, simplemente un paseo diario, también puede ayudar a la apnea del sueño obstructiva.

El consumo de alcohol, de tabaco, un exceso de medicamentos o los antihistamínicos son elementos poco beneficiosos para quien sufre apnea del sueño. Hay que procurar evitar los o limitar su consumo.

A la hora de dormir hay que evitar dormir boca arriba. Lo adecuado es dormir de costado o boca abajo. Durmiendo boca arriba puedes causar que la lengua o el paladar se apoyen en la garganta y bloqueen las vías respiratorias.

Trata de mantener las fosas nasales abiertas durante la noche. Desde las bandas elásticas diseñadas a tal efecto, hasta el uso de sprays nasales de limpieza, debes tratar de mantener tus fosas nasales abiertas, pero, sin el uso de descongestionantes o antihistamínicos.

Hay que tratar de evitar las cenas pesadas o el consumo de cafeína. La cafeína no ayuda a conciliar y mantener un sueño regular, del mismo modo una digestión pesada tampoco ayudará a este efecto.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 14/09/17


Las mantas pesadas ayudan a tus hijos a dormir mejor

Los niños tienden a no dormir bien en sus primeros años de vida, pero con estas mantas pesadas todo cambia. Les calma los nervios y la ansiedad, y les ofrece una sensación de seguridad. Y no sólo a los niños.

Uno de los grandes trastornos, por no decir el mayor, que puedes sufrir cuando tus hijos son pequeños es la falta de sueño. Si un niño no duerme bien tendrá consecuencias en su rendimiento y te afectará a ti también porque tampoco podrás descansar. Sin duda, es un problema, pero te encantará saber que, sobre todo, en Estados Unidos hay una tendencia para conseguir que los niños duerman mejor y es muy sencilla: colocarles mantas pesadas. ¿Sorprendido? No tanto. A primera vista podemos pensar que con una manta pesada nos sentimos más resguardados, más seguros, pero también tiene explicaciones neurológicas y físicas.

Las mantas pesadas son aquellas que contienen un material pesado, por lo general perlas de plástico, cosido con un diseño de cuadrícula para que se disperse uniformemente a través de la manta en dos capas. Evidentemente, las mantas se pueden hacer de diferentes pesos para acomodarlo al tamaño del usuario. Cuanto más grande sea el niño, más pesadas deben ser estas mantas, como es lógico. Y es que estas mantas pesadas han demostrado ser beneficiosas para cualquier persona a la que le cueste dormir, aunque son especialmente recomendadas para aquellos que sufran ansiedad o insomnio, así como para los niños autistas que anhelan tacto y presión, pero son incapaces de tener contacto físico con cualquier persona. Y es que pese a que estos niños necesitan estimulación no soportan los abrazos o apretones de cariño. De hecho, Temple Grandin realizó un estudio con una máquina llama “máquina de apretar” que ejerció una presión táctil profundo a los usuarios, la cual beneficiaba a los niños con autismo.

Las mantas pesadas ayudan a mejorar el sueño de todos los niños, y por tanto de sus padres. Y es que la presión de estas mantas sobre los cuerpos de los niños, y de los adultos, afecta al cerebro provocando que se liberen neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, que mejoran el estado de ánimo, lo que tiene un efecto calmante sobre nuestro cuerpo. Además, ayuda a reducir el nivel de estrés, la energía nerviosa y ayuda a prolongar el sueño.

A la hora de buscar una manta pesada la solución, como a casi todo, puede estar en la red. Sólo tienes que elegir una tela que le vaya a gustar a tu hijo tanto en el dibujo como en el material. Son especialmente interesantes las de forro polar. También debes prestar atención al peso: debe ser de entre un 5 y un 10% del peso del niño, y elige una manta que pueda ser útil para un viaje o para cubrir una cama. Por supuesto, también tú la puedes fabricar, pero necesitarás de paciencia y pequeños conocimientos de costura.

Lo que es evidente es que dormir con un poco de presión encima nos ayuda a todos a descansar mejor, nos libera, nos da mayor sensación de protección, de seguridad, así que antes de que llegue el verano probemos a dormir con mantas pesadas… y a ver qué pasa.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 20/04/17


¿Cuánto debe dormir mi niño?

Dormir es una actividad tan importante en la vida de cualquier ser humano casi como respirar o comer, pero ¿cuánto deben dormir los niños?

¿Cuánto debe dormir mi niño?

Una de las cuestiones de las que todos sabemos es de cuánto deben dormir los niños. Normalmente lo relacionamos con nuestra propia experiencia. Ahora hay muchos padres que deciden unos horarios muy estrictos para que sus hijos duerman un determinado número de horas, para imponerles rutinas de horarios, mientras que no son menos los que hacen buenas las palabras de algunos pediatras que señalan que el niño debe dormir a demanda. Es decir, cuando le apetezca.

En lo que sí podemos estar de acuerdo todos, es que los niños necesitan un mínimo de horas de sueño y que depende de cómo sea el niño y de la edad del mismo. Y es que la calidad de sueño de un bebé, de un niño, afecta a su propia salud. Siempre hay momentos que son más dificultosos que otros, como el paso de una cuna a la cama o de la habitación de los padres a la suya propia. Y es que el sueño es una necesidad y un hábito fundamental para los niños. Descansar bien es clave para el desarrollo y el bienestar del menor lo que favorece la atención, la memoria y ayuda a consolidar el aprendizaje, amén de mejorar el comportamiento.

Por regla general los niños, hasta los seis meses, no tienen desarrollado su reloj interno. Pueden llegar a dormir entre 16 y 20 horas al día. Sólo a partir del tercer mes, los bebés pueden llegar a dormir entre seis y ocho horas por las noches sin interrupciones. Ya a partir del cuarto mes los bebés deberían dormir en su habitación y es importante que aprendan a distinguir entre el día y la noche, momento este de un sueño más largo. La rutina de horarios y actividades es la mejor forma de que los bebés concilien mejor el sueño. Lo suyo es que el bebé, a los seis meses, duerma tres horas durante el día y 11 horas por la noche.

Sobrepasado el primer año de vida y hasta los cuatro años, los bebés tienden a echarse siestas más cortas, de una o dos horas,  mientras que aumentará su sueño de 10 a 13 horas. Es aconsejable mantener una rutina: baño, cena, cuento, música relajante y a dormir. Esto hará que los niños interioricen que dormir es una actividad y necesidad más de las que desarrollan durante todo el día. A los dos años, el niño ya eliligirá el pijama, el peluche y el cuento a leer. Esto le hará partícipe de la rutina. Cuando llegan a los tres años, la siesta será de una hora y por la noche deben dormir entre 10 y 12 horas para sentirse descansados. Ya con cuatro, algunos dejan de dormir siesta.

Al llegar a los seis años y hasta los nueve, los niños necesitan alrededor de 10 horas de sueño por la noche. Es interesante que, antes de dormir, los niños compartan cuentos, música y conversaciones con los padres ya que son buenas formas, rutinas, de prepararles para el sueño. Ya a partir de los 10 años, los niños necesitan nueve horas durante la noche, aunque también depende de cómo estén de relajados o cansados.

Y, aunque no son niños, es destacable que cuando el sujeto llega a la adolescencia puede aumentar la necesidad de horas a dormir otra vez. Normalmente los adolescentes duermen siete u ocho horas, pero algunos estudios dicen que es insuficiente provocando un aumento de la somnolencia diurna, provocada por una hormona denominada melatonina, que hace que el adolescente con siete u ocho horas se sienta cansado. Este síndrome se llama de la Fase de Sueño Retrasada. Esto indica que los adolescentes deberían dormir, quizás, nueve o diez horas, como cuando eran niños.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 17/01/17


Qué pruebas necesitas hacerte si crees que sufres un trastorno de sueño

Para entender la importancia del sueño baste tener en cuenta que pasamos más de un tercio de nuestra vida. El sueño es tan importante que directamente no sería posible vivir sin dormir.

Qué pruebas necesitas hacerte si crees que sufres un trastorno de sueño

El cerebro y nuestro cuerpo necesitan el descanso para poder afrontar la manera correcta a las actividades diarias. Éste reposo viene dado por el sueño. Cuando sufrimos algún tipo de trastorno del sueño el reposo no es suficiente y las consecuencias pueden acabar siendo graves para nuestra salud.

El reposo es básico como otras funciones metabólicas y energéticas que realiza nuestro cuerpo. El reposo es, por así decirlo, la antesala que posibilita la actividad. Sin este periodo el cuerpo humano comenzará a forzar y acabará pasando factura en forma de graves trastornos añadidos.

Desafortunadamente, existen muchos trastornos del sueño que hacen que no descansemos de manera correcta. Además de los problemas directos que generan estos trastornos del sueño, el hecho de dormir poco influye directamente en nuestro estado mental, deteriorándolo, y en nuestro estado físico a través del cansancio influyendo cuestiones como la hipertensión o el aceleramiento del envejecimiento.

Es importante tomar las medidas oportunas cuando sufrimos trastorno del sueño, sabiendo que además no todos los trastornos tienen solución fácil. Lo primero se trata de detectar si realmente tienes un trastorno del sueño, si éste es temporal y si necesitas someterte a algún tipo de pruebas.

Lo mejor es hacer de una serie de preguntas sencillas, que van a determinar si efectivamente descansas o no:

  • La primera es si duermes una cantidad de horas que consideras necesaria y si este sueño es ininterrumpido.
  • Otra pregunta que debes hacerte es cómo te despiertas por las mañanas, uno de los síntomas más evidentes de trastorno del sueño es despertarse con mucha sensación de cansancio tanto mental como físico.

A partir de estas dos preguntas por supuesto existen muchos más, si te despiertas sobresaltado en medio de la noche, si tienes pesadillas recurrentes, si tienes taquicardias o exceso de sudoración… en definitiva cualquier elemento o situación que impida que duermas bien escasos con normalidad.

Este tipo de situaciones, sobre todo cuando comienzan a darse el tiempo, deben ser consultadas con tu médico que será quien te aconseje en las diferentes pruebas que puedas llegar a necesitar. Aunque existen muchos trastornos del sueño los más habituales y extendidos son los siguientes:

El insomnio

Esta es la afección relacionada con sueño más conocida. Curiosamente el insomnio en sí mismo rara vez se presenta, sino que suele ser una señal de que algo no marcha bien en nuestra salud física o mental.

Existen diferentes tipos de insomnio: el transitorio que es un insomnio leve que puede ocurrir de manera esporádica, el insomnio de corto plazo con una duración que puede ir desde una semana hasta un mes y el insomnio crónico, que se asocia con periodos que superan ya el mes insomnio.

Otro patrón de insomnio bastante habitual es el que se denomina insomnio de mañana. En este caso la persona que lo sufre se despierta muy pronto y es incapaz de conciliar el sueño posteriormente. Se da en los procesos de envejecimiento de las personas y también en períodos de afecciones psicológicas como la depresión.

La apnea del sueño

Se trata de un trastorno que puede llegar a ser verdaderamente grave tanto por lo que representa como por las consecuencias que puede acarrear. Además no siempre es un trastorno que nos hace acudir al médico ya que en muchos casos no somos capaces individualmente de detectar el problema.

En la apnea del sueño la respiración se detiene durante un periodo de tiempo prolongado. Esto hace que el oxígeno no llegue a la sangre de manera adecuada. Existen muchos tipos de apnea, desde aquella que aparece en varias ocasiones a lo largo de una noche durante periodos de tiempo importante como otras que, con menos periodo de tiempo de duración se repiten muchas más veces.

La hipersomnia

Menos frecuente que los anteriores pero igual de importante. En este caso, al contrario de los anteriores, se trata de un aumento de las horas de sueño. Este aumento hace que la persona que lo sufre, de manera natural duerma más de un 25% de las horas recomendadas. Sin embargo, la sensación de descanso no es tampoco la adecuada ya que generalmente viene acompañada de algún otro tipo de trastorno.

Por supuesto existen otros muchos trastornos del sueño, todos ellos con su gravedad y características particulares. Es importante desde luego que sí te ves reflejado en alguno de estos trastornos o, si simplemente tu sueño no es el adecuado, lo consultes directamente con tu médico.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 24/11/16


Así te afecta la falta de sueño

Dormir es importante. Hay una serie de horas de sueño mínimas que debemos respetar y no hacerlo tiene sus consecuencias. Te las contamos.

Así te afecta la falta de sueño

Para que nuestro organismo funcione correctamente hay que descansar bien por las noches. No ocurre nada malo por una noche en vela, pero el problema puede agravarse cuando la falta de sueño se vuelve crónica y es algo recurrente. En ese instante será cuando haya que tomar cartas en el asunto porque dormir poco tiene consecuencias nefastas para nuestro cuerpo.

Dormir poco afecta sobre todo a la concentración. Resultará casi imposible centrarse en los asuntos que tenemos delante. El cerebro será incapaz de actuar y le faltará la chispa que le mantiene activo. Esa falta de sueño repercutirá de manera negativa sobre las personas que estudien, piensen, hagan cálculos o empleen la memoria para su trabajo.

Lo único que te apetece durante el día es dormir y dormir. Esa somnolencia impedirá que los sentidos estén activados y tu estado de alerta será muy inferior al que tendrías en situación normal. Además de esa incapacidad para concentrarse, tu humor también se verá afectado y experimentarás continuos cambios de carácter. Puedes estar alegre y al cabo de unos minutos enfadarte por una tontería. Al volverte más irritable te pasará factura en las relaciones familiares o en el trabajo. Además, a nadie le gusta vivir en un montaña rusa emocional.

Por lo general, para combatir esa situación de sueño el organismo te reclamará algo estimulante, como el café, infusión, bebidas de cola o alcohol. El organismo se sentirá un tanto descolocado debido a los cambios en los horarios, y al final todo esto te conducirá a comer de manera impulsiva y desordenada, ganando unos cuantos kilos y apareciendo además las situaciones de ansiedad.

Al dormir tan poco por las noches, el organismo va perdiendo defensas ante las alergias y enfermedades, por eso será necesario que en ningún momento descuides la alimentación saludable.

Un estudio realizado por la Universidad de Duke en 2011 desveló que la ausencia de sueño no sólo afectaba a la capacidad para tomar decisiones, sino que también convertía a las personas en más optimistas cuando debían enfrentarse a situaciones financieras. Una persona adulta debe dormir por las noches entre 7 y 9 años, ampliándose esta cifra para los niños en edad escolar (entre 9 y 11 horas) y los bebés (de 12 a 15 horas).

Para garantizar el descanso nocturno hay que seguir unos horarios fijos, huir del estrés, limitar el consumo de ciertas bebidas y alimentos, y crear una rutina diaria para irse a dormir.

Por lo tanto, resulta necesario para disfrutar de una vida plena dormir las horas adecuadas por la noche. De esta manera durante el día no lo pasaremos tan mal y estaremos a la altura a la hora de realizar cualquier actividad.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 10/03/16


The Hold, cómo funcionan esta y otras técnicas para calmar a un bebé que llora

Para cualquier padre resulta desesperante el lloro desconsolado de su bebé. Para intentar calmarlo se utilizan todo tipo de técnicas, que van desde cantar, acunarlo, pasearlo o hacerle muecas, pero en muchas ocasiones resultan estériles todos estos intentos. En algunos casos incluso la criatura llorará con más fuerza.

The Hold, cómo funcionan esta y otras técnicas para calmar a un bebé que llora

Esto hace que resulta prácticamente imposible encontrar un método infalible que consiga tranquilizar al bebé en cuestión de segundos. No obstante, el médico californiano Robert Hamilton se ha encargado de distribuir unas imágenes de vídeo en donde demuestra todo lo contrario. En Youtube ya cuenta con más de millones de visitas.

Este profesional, con más de 30 años de experiencia, asegura que emplea el método ‘The Hold’, que sirve de gran utilidad para calmar a los pequeños de hasta tres meses, consiguiendo que vuelvan a tranquilizarse. El propio Hamilton ha declarado que lleva usando esta técnica durante más de veinte años y con el tiempo ha ido evolucionado el método. “Resulta muy simple y, si se hace de la forma correcta es muy efectiva”, señaló.

La técnica que utiliza el doctor Hamilton se estructura en cuatro pasos muy sencillos:

  1. Hay que levantar al bebé de manera que mire hacia el suelo, además de doblarle con cuidado los brazos apretándoselos contra el pecho.
  2. Nuestra mano irá a parar sobre sus brazos, para asegurarnos de que mantiene esa posición. También esa mano servirá para que apoye la barbilla el bebé.
  3. Con la otra mano se sujetarán las nalgas del pequeño. El doctor Hamilton explica que se debe usar la palma de la mano y no los dedos.
  4. El bebé se debe colocar en un ángulo de 45 grados para mecerlo con suavidad. El movimiento a realizar puede ser hacia arriba y hacia abajo, o bien hacia los lados de manera delicada.

En el vídeo que circula por las redes, este pediatra que cuenta con consulta en California, coge en brazos a varios bebés y en cuestión de segundos dejan de llorar para recuperar la tranquilidad absoluta.

Con esta técnica no existe ningún riesgo que ponga en peligro la salud de los bebés. Eso sí, la secuencia hay que realizarla con suavidad y evitando movimientos bruscos. No obstante, algunos especialistas advierten a los padres que antes de realizarlo consulten con un médico. Nadie duda de la efectividad de este método, pero tampoco se ha demostrado que resulta más útil que otros.

Otra técnica conocida es la de los cinco pasos, que debe hacerse de manera progresiva. En primer lugar hay que envolverlo con algo que imite a la figura materna y colocarlo sobre el estómago del padre o madre. El tercer punto será realizar sobre el oído un fuerte chistido que imite al sonido que escucha dentro del vientre materno. El siguiente paso hace referencia a los movimientos, que deben ser suaves e intentando sujetarle con las manos el cuello y la cabeza. Por último, llevar su dedo a la boca o un chupete para que se calme.

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Noticias, Salud y Bienestar · Escrito por el 23/02/16


Alimentos que te ayudarán a dormir

Los alimentos que se consumen durante las horas previas a acostarnos también influyen en la calidad del sueño. En algunos casos llegan a afectar a la calidad y a la duración del descanso nocturno.

Alimentos que te ayudarán a dormir

Lo adecuado sería alimentarse con productos ligeros, que cuenten con pocas grasas e hidratos de carbono. Conseguirán favorecer el sueño y minimizarán la sensación de estrés que se ha ido generado durante la jornada.

Entre los alimentos que contribuyen a conciliar el sueño se encuentran aquellos que son ricos en triptófano, que es un aminoácido que interviene en la síntesis de melatonina y serotonina, que desempeñan una labor importante en el organismo en lo que se refiere a regulación del sueño. Entre los que cuentan con un alto contenido en triptófano están el pescado azul, como sardinas y atún, los huevos, el pavo, el pollo y productos lácteos. La leche caliente, ya sea sola o con un poco de miel resulta de gran ayuda para dormir mejor por las noches.

También cuentan con un elevado contenido en triptófano los frutos secos como los pistachos, almendras, cacahuetes o pistachos, además de legumbres como las judías, guisantes o la soja. Gran parte de estos alimentos aportan también importantes cantidades de vitamina B1 o B6, que contribuyen a garantizar el adecuado funcionamiento del sistema nervioso y a favorecer el descanso nocturno.

En esta clasificación de alimentos que contribuyen a dormir mejor también tienen espacio los ricos en magnesio. Para muchos especialistas este mineral es antiestrés, favoreciendo la relajación de los músculos y el equilibrio del sistema central nervioso. Entre ellos se encuentran los frutos secos; vegetales como las espinacas, remolacha, perejil y acelgas; frutas como el albaricoque, aguacates y papayas; soja; cereales y el chocolate negro.

Otras frutas que también se aconsejan para dormir mejor por las noches son la piña, maracuyá y el plátano. Al parecer, la denominada fruta de la pasión (maracuyá) cuenta con importantes cualidades como relajante, por lo que puede ser una buena opción para conseguir un descanso de más calidad y duradero. Algunos especialistas también recomiendan el consumo de un zumo de cerezas antes de meterse en la cama. Se trata de un remedio natural que inducirá el sueño y mejorará el descanso. Esto será posible gracias a los elevados porcentajes de melatonina, que es una molécula esencial en la tarea de regular el ciclo del sueño en el organismo.

Si los problemas de sueño no se solucionan con esto lo adecuado sería ponerse en manos de un profesional.

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El cuento que hace que todos los bebés se queden dormidos

Seguro que como padre has padre ha probado con todos los métodos existentes para hacer dormir a sus hijos y estarás dispuesto a seguir tu camino con tal de dormir a tu hijo en el menor tiempo y de la mejor forma.. En realidad hay pocos inventos que hayan conseguido un buen resultado. Pues parece que ahora ha dado con la tecla un psicólogo suizo gracias a su libro ‘El conejo que quería dormir’. Su éxito ha sido tan abrumador que figura entre los libros más vendidos en Estados Unidos.

El cuento que hace que todos los bebés se queden dormidos

Al parecer es capaz de que los más pequeños de la casa consigan caer bajo los brazos de Morfeo con unas técnicas psicológicas de refuerzo positivo. Los niños se relajan, desconectan y al final se quedan totalmente rendidos. De momento ya ha sido traducido a siete idiomas, y pese a tener únicamente 26 páginas el secreto de su éxito lo encontramos en la forma de narrarlo.

La clave está en leer el cuento al pequeño al tiempo que los padres bostezan de manera exagerada y con bastante frecuencia. En este sentido, debes bastante énfasis en ciertos fragmentos y reducir la velocidad al pronunciar algunas palabras que están marcadas en cursiva. Los niños sólo deben prestarle atención a los padres mientras leen el cuento y no deben mirar en ningún momento las ilustraciones. Es importante que se concentren en la historia.

Escribirlo no ha sido nada sencillo para el autor, que ha tardado tres años en acabarlo. Lo compara con una mecedora para dormir a un bebé, pero lo más complicado sin lugar a dudas ha sido emplear todas las técnicas psicológicas que ha utilizado para su narración.

En el cuento hay personas muy sugerentes. Narra la historia del Conejito Carlitos, que no tenía ganas de quedarse dormido. Por eso su madre decide llevarlo junto al Tío Bostezo para que les eche una mano. Después de una serie de encuentros por el camino el Tío Bostezo le proporcionará un polvo mágico de sueño que servirá para que tanto Carlitos como el niño que escucha la narración concilien mucho antes el sueño. También hay que destacar la presencia de otros personajes como el Caracol Durmiente o la Búho de Ojos Pesados, que le darán al Conejito una serie de consejos para que se duerma más rápido.

Este libro ha sido recomendado en todo el mundo por terapeutas y psicólogos, proponiéndolo como un remedio muy eficaz para que se duerman mucho antes los pequeños de la casa. Será una gran solución para aquellos padres que desean tener una noche agradable.

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Noticias, Salud y Bienestar · Escrito por el 15/10/15



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