¿Es bueno dejar de comer alimentos con gluten si no eres celiaco?

Una de las últimas modas entre las personas más sanas es dejar de tomar productos sin gluten, pero esa medida es una barbaridad si no eres celiaco.

Euromonitor Internacional publicó en su día un dato inquietante que explica el aumento de las personas que dejan de tomar gluten. Entre los años 2008 y 2013, las ventas de alimentos envasados sin gluten aumentaron nada menos que un 75%. Y todo ello pese a que sólo el 1% de la población es realmente celiaca, lo cierto es que se ha extendido el rumor de que una dieta sin gluten es sana. No sólo eso. Entre el 28% y el 30% de las personas que no son celiacas, con una enfermedad autoinmune grave, evitan el consumo de gluten. ¿Es buena esta medida? La respuesta es clara: No. Si tú no eres celiaco no deberías asumir una dieta sin gluten porque va a perjudicar a tu salud.

Y no es una afirmación que deba caer en saco roto. Esta afirmación está sustentada en un estudio llevada a cabo por investigadores de la Universidad de Illinois en Chicago, en la que se descubrió que el patrón de alimentos puede aumentar el riesgo de exposición al arsénico y al mercurio. Hay que tener en cuenta que las personas que se privan de gluten por ser celiacas lo hacen porque es el único tratamiento posible para evitar un daño intestinal. Una dieta libre de gluten excluye los alimentos que contienen gluten, una proteína que se encuentra en el trigo, la cebada y el centeno.

El gran problema es que las personas que no toman gluten voluntariamente suelen hacer uso de la harina de arroz, pero esta no es una solución válida porque tiene arsénico, mercurio y metales tóxicos que pueden ser dañinos para nuestro organismo y se encuentran en el agua, el suelo o los fertilizantes. Hay que tener en cuenta que la exposición a estos metales se asoció a un mayor riesgo de enfermedades cardiovasculares, cáncer y otras enfermedades.

Insistiendo en lo anterior, hay que recordar que no hay ninguna razón científica que aconseje una pauta de alimentación sin gluten a una persona sana, que no sea celíaca y tampoco tenga alguna intolerancia a esa proteína. Al contrario, no comer gluten perjudica a la salud según el estudio realizado por el Observatorio de Comunicación Científica de la Universidad Pompeu Fabra tras analizar las prueba científicas existentes sobre este asunto y la información que tiene la sociedad donde parece extendido que una dieta sin gluten es sana.

Hay que tener en cuenta que eliminar el gluten de la dieta, reduce la cantidad de granos integrales que se ingieren, es decir, de fibra, que es buena para el organismo y tiene un efecto protector sobre la salud cardiovascular. Sin embargo, los defensores de esta dieta sin gluten tienen su excusa en el hecho de que el gluten se suele encontrar en alimentos de mala calidad, muy procesados, como la bollería, las pizzas, las pastas y el pan no integral, confundiendo los efectos positivos de no tomar azucares, grasas de mala calidad, harinas refinadas o sal, con no tomar gluten.

Imagen de Flickr


Nutrición y dietas, Salud y Bienestar · Escrito por el 26/04/18

Comentarios desactivados en ¿Es bueno dejar de comer alimentos con gluten si no eres celiaco?

Nuestra talla está escrita en los huesos

Los niños tienen 100 huesos más que los adultos para facilitar su salida por el conducto del parto y cuando se van haciendo mayores se van fundiendo. Ahí está la clave de tu talla.

Seguramente si te dicen que los niños tienen más huesos que los adultos pensarás que no tiene sentido, pero lo cierto es que es así. Los niños, al nacer, tienen casi 300 huesos, mientras que los adultos tenemos 206. La explicación es mucho más sencilla de lo que parece, al nacer necesitamos una serie de huesos. Y es que al tener que pasar por un conducto estrecho, de diez centímetros, muchos huesos están divididos en partes, son más flexibles y blandos. Después con el paso de los días, de los meses, de los años, irán soldando y fundiéndose por lo que el número de huesos se reduce porque muchos de ellos se unen.

De esta manera, uno de los casos más llamativos y que los vemos todos cuando nacen nuestros hijos o sobrinos, etc… es el caso de la fontanela, que es una parte de la cabeza, encima de la frente, con un ligero hundimiento que a veces late. Y es que el cráneo de un bebé se compone de varios huesos unidos entre sí por tejidos cartilaginosos, elásticos y fibrosos que se superponen, ayudando a que la cabeza pueda salir por el canal del parto sin que se dañe el cerebro. Su fusión puede durar hasta los seis años.

También se puede comprobar la cuestión de los huesos divididos en otras partes del cuerpo. Por ejemplo, la cadera de los bebés también empieza dividida en tres o cuatro vértebras sacras que más tarde se unirán en el sacro. Además, el coxis cuando nacemos se forma de tres o cinco vertebras coxígeas y el coxal se forma de la unión de ilión, isquion y pubis. Amén de estos apuntes, hay que tener en cuenta que el sacro infantil está soldado y forman cuatro vértebras independientes.

Otro de los huesos que inicialmente está dividido en tres partes es el húmero. En la boca, el maxilar está dividido en dos: maxilar superior e inferior.

Estos huesos en realidad son cartílagos de crecimiento que se unen, calcifican y sueldan hasta los 20 o 25 años cuando el esqueleto alcanza, aproximadamente, el 12% del peso del cuerpo. Los huesos largos crecen por los extremos en las regiones llamadas placas de crecimiento. Eso hace que algunos niños tengan dolores muy fuertes, sobre todo, por las noches.

En realidad ese crecimiento sucede cuando las células del cartílago se dividen y aumentan esas placas de crecimiento. Estas nuevas células de cartílago empujan las células cartilaginosas más grandes hacia el centro del hueso. Las células de cartílago más viejas mueren y su espacio es reemplazado por hueso. Cuando este hueso alcanza su tamaño completo, sus placas de crecimiento pasan a convertirse en hueso. El crecimiento de los huesos largos se acaba al final de la pubertad y, generalmente, cuando el crecimiento de estos huesos largos se detienen ya no suele crecer más.

Para ayudar a los médicos a calcular la madurez del esqueleto del niño existe una prueba médica predictiva basada en la espesura del cartílago que se va convirtiendo en masa ósea. Es la prueba de la muñeca consistente en una radiografía del cartílago epifisario, que ayuda a calcular la edad ósea, que no siempre tiene por qué coincidir con la edad real de la persona, pero puede ayudar a detectar cualquier problema de crecimiento. Todo está escrito en los huesos ya que conociendo la edad ósea y la talla del niño podemos adivinar la talla definitiva del niño a lo largo de su vida.

Imagen de Flickr


Salud y Bienestar · Escrito por el 19/04/18

Comentarios desactivados en Nuestra talla está escrita en los huesos

Cuándo y cómo pasar al bebé a su habitación sin crearte un trauma

Es una de las grandes preguntas que nos hacemos cuando acabamos de ser padres. ¿Puedo cambiarle de habitación? ¿Estará bien?

Ser padres es una de esas misiones complicadas en la vida. Si somos padres primerizos, la misión se vuelve casi imposible. Nos colma de satisfacciones y al tiempo nos llena preocupaciones, de responsabilidades. No sabemos si hacemos las cosas bien o mal. No hay escuela para ser padres, aprendemos sobre la marcha.

Una de estas situaciones en las que no solemos saber cómo actuar es el momento en el que hay que llevar al bebé a su habitación para dejar el lecho de sus padres. El consejo principal es que no debe haber una fecha preconcebida para no generar ansiedad ni en los padres ni en los bebés.

De base, hay que explicar que son muchos los pediatras y médicos que afirman que el colecho tiene grandes ventajas para los pequeños, incluso, hasta con varios años de vida, pero, como es obvio, lo más importante es la vida familiar.

La cuestión a dirimir aquí es cuál es el momento ideal o, mejor dicho, cuál no es el mejor momento para el cambio de habitación del bebé. Antes de los tres o cuatro meses no debería hacerse, dado que conlleva algunos riesgos para el bebé como la muerte súbita o la crisis de atragantamiento. Por tanto, la salida de la habitación de los padres no debe producirse antes de los cinco o seis meses.

Lo cierto es que cada familia debe asumir sus preferencias y circunstancias, debe tener en cuenta que cada bebé tiene su madurez para dar ese paso. Es importante entender, también, que este es un paso flexible. Es decir que debemos saber que podemos dar marcha atrás en caso de que el niño no se acostumbre.

Hay que tener en cuenta también que es lo más normal del mundo hacerse preguntas del tipo: ¿Debo pasarle ya a su cuna? ¿Será lo bastante mayor para dormir en una habitación diferente? ¿Me enterare si le pasa algo? ¿Soy muy cruel despegando a mi hijo de sus padres por las noches? No te sientas raro. Cualquier papá o mamá, sobre todo los primerizos, nos hacemos estas y otras mil preguntas más. La respuesta a todas ellas se resume en tratar de hacer las cosas de manera natural, de hacer lo que te haga sentir mejor a ti siempre asegurándote de que el bebé estará en perfectas condiciones.

Cada bebé es un mundo. Hay niños que duermen horas sin moverse y otros que son muy activos, hacen ruidos, se mueven y si los padres tienen el sueño ligero no podrán descansar nunca. Esto, por cierto, es un problema. Tú, mamá, o tú, papá, debes asegurarte de que tu pareja también descansa unas horas al día porque si no el peligro podéis ser vosotros durante el día y no el bebé por la noche. Esta suele ser una de las buenas razones para trasladar a vuestro bebé de habitación.

Si el bebé duerme bien y los padres se despiertan mucho, hay que hacer también el cambio. En cambio si el niño duerme bien y no interfiere en el descanso de los padres no hay urgencia por trasladarle. Insistimos en que muchos expertos valoran mucho las ventajas del colecho. Para cambiarle a su habitación o a la cuna lo que sí es clave es mantener una rutina clara y consecuente en cuanto a las horas y la actividad.

En definitiva, la conclusión es muy fácil. Cada familia tiene sus problemas, preferencias y circunstancias, unos factores individuales y tradiciones culturales y eso hay que conjugarlo con que cada niño tiene unas características diferentes, diferentes grados de desarrollo o madurez. La propia circunstancia te indicará cuándo y cómo hacer el cambio. Muchas veces somos los papás y las mamás lo que sufrimos con el cambio, no los bebés.

Imagen de Flickr


Salud y Bienestar · Escrito por el 17/04/18

Comentarios desactivados en Cuándo y cómo pasar al bebé a su habitación sin crearte un trauma

Luchar contra el bullying desde youtube

El bullying o acoso entre niños y adolescentes es una de nuestras preocupaciones como padres y youtube  nos puede ayudar a saber cómo superarlo.

El bullying es una de nuestras preocupaciones como padres. No queremos que nuestros hijos lo sufran y tampoco que se lo hagan sufrir a los demás. La base está clara, pero después los hechos hacen que sea un tema espinoso. Saber afrontar estas circunstancias, sus causas y sus consecuencias es básico para una mejor convivencia en todos los espacios: un colegio, un equipo, un grupo de amigos. Por fortuna ya hay mucha documentación sobre todo ello y también vídeos en youtube. Para evitar el bulling podemos empezar enseñando a nuestros hijos un vídeo como este https://www.youtube.com/watch?v=LsEE0SiQppQ de Brooks Gibbs en el que muestra que muchas veces el peor desprecio es no hacer aprecio. Si nos dicen cosas feas, no debemos afectarnos, sino admitir nuestros fallos, agradecer las palabras del otro y alabar, irónicamente, lo bueno que tiene el acosador. Se estima en el vídeo que el bullying es una cuestión de dominancia. Si nos ofendemos estaremos haciendo feliz y más fuerte al que lo hace. Si nos resistimos y no damos importancia, ganamos. Y todo ello, hablando de cuestiones meramente dialécticas. Si hay agresión, la cosa cambia y hay que denunciar.

Más conocidos y de más éxito son las charlas de Nick Vujicic. El australiano nació sin extremidades y confiesa que le acosaron. https://www.youtube.com/watch?v=pXIpMFrSAEQ El acoso, el bullying está asociado a que es guay, un símbolo de fortaleza, pero él explica a muchos alumnos que no es así. No eres más fuerte por acosar y sí puedes provocar acciones para quitarse la vida. Por eso en este vídeo, ejemplo de vida, anima a enfrentarse al abusón simplemente pidiendo que dejes de molestarte, que es no es ni divertido ni guay. Y no sólo lo tienen que hacer las víctimas, sino también todos aquellos que sean testigos. De esta forma, el autor de bullying verá que no es mejor y que la gente se lo echa en cara.

En esta línea en youtube encontramos ejemplos de cómo combatir el bullying también en el cine. En la película americana “De vuelta a los 17” hay una escena https://www.youtube.com/watch?v=i4Y_wwLBMgM en la que el matón queda humillado. La metáfora de la misma es que a todos esos abusones se les viene abajo todo cuando alguien les enfrenta con argumentos o simplemente le da su propia medicina.

También podemos encontrar muchos vídeos sobre las causas y como solucionar el bullying, por ejemplo, con https://www.youtube.com/watch?v=XC7u-mUiyME, donde descubrimos que en un caso de bullying la víctima no es una sino dos, ambos con muy baja autoestima. Tanto el agresor como el agredido, sólo que el primero trata de tapar la suya rebajando al otro. Por tanto, la solución tanto si nuestro hijo es agresor como si es víctima es ayudarle a aumentar su autoestima.

En otra línea, este corto https://www.youtube.com/watch?v=9qd0ZzWb4Uw habla sobre las consecuencias que puede tener el bulling. Son decenas los casos en los que vemos que las víctimas deciden acabar con sus vidas como consecuencia del acoso y el maltrato al que se ven abocados. La historia sucede en un instituto americano cuando dos amigas de la infancia se separan porque una de ellas se va con el grupo de la chica popular y otra, no. A esta última le hacen la vida imposible, pese a que su amiga la echa de menos. Es una consecuencia dramática, pero real, y el vídeo nos invita a ser valientes y ponernos del lado de nuestros amigos, de los débiles.


Noticias, Salud y Bienestar · Escrito por el 27/03/18

Comentarios desactivados en Luchar contra el bullying desde youtube

Causas y soluciones de la depresión adolescente

Los adolescentes viven un periodo de cambio que puede llegar a afectarles con el riesgo de que sufran una depresión. En esos casos es importante conocer los síntomas, las causas y las soluciones.

Seguramente, visto con perspectiva, si nos dicen que los adolescentes de hoy en día se deprimen pensaríamos que algo no está bien. Es probable que reflexionáramos sobre lo fácil que eran las cosas cuando estábamos en casa de nuestros padres y no teníamos más responsabilidades que las escolares. Yendo más allá, podríamos pensar en lo bien que lo pasamos en aquellos años, cuanta gente conocimos, que libertades teníamos y la cantidad de cosas que hicimos. Es cierto, como también lo es que ahora los adolescentes, algunos, se deprimen. En concreto, uno de cada 33 niños menores de 12 años se deprime, mientras que en edad adolescente la cifra sube a uno de cada ocho.

Hay que entender la depresión como un trastorno que afecta al estado de ánimo y a la salud de la persona. No sólo en adolescentes. A cualquier edad podemos sufrir depresión ya que no existe una causa común, son muy variadas, y, por supuesto, hay personas que son más propensas a sufrirlas. Además, nos puede llegar de forma repentina, por una circunstancia personal dura como el fallecimiento de una persona cercana o un familiar. No sólo por ahí puede sobrevenir. También puede ser causado por un conjunto de factores que van alterando el estado de ánimo de esa persona.

Una de las causas de la depresión, por ejemplo, hablando de adolescentes sería estar sufriendo acoso escolar. Este grupo de edad puede ser propenso a sufrir depresión porque los cambios en nuestra vida a esa edad son más drásticos. Nos damos cuenta de que las cosas, muchas veces, no son como nos las hemos imaginado de niños, sino que son más difíciles o diferentes. Cuando se da en personas entre los 12 y los 18 años la depresión suele tener detrás un importante componente social: miedo al rechazo, a no encajar en una clase o en un grupo, en la sociedad, amén de que eres carne de cañón si vives en un hogar desestructurado o hay ausencia de alguna figura de autoridad. Por así decirlo, la depresión en la adolescencia tiene que ver con encontrar nuestro lugar en el mundo, no entender quiénes somos, dudar de todo, sentirnos que no servimos para nada o que el futuro lo vemos negro.

Los síntomas que muestran los adolescentes deprimidos van desde la apatía, a estar solitario, irascible, irritable, sin ganas de ver a nadie y con pensamientos pesimistas. Se muestran infelices y cuando los periodos de tristeza llegan a las dos semanas se puede considerar síntomas de depresión. Hay que observar los cambios de actitud y los estados de ánimo. Suele haber un hastío vital, no muestran interés por ninguna actividad no queriendo disfrutar de amigos o aficiones. Además, lloran con facilidad y tienden al aislamiento. Donde más atentos debemos estar es en los casos en los que la depresión puede derivar en casos de anorexia o bulimia, incluso puede llegar a mostrar desprecio por su propia vida.

Si hablamos de las causas que pueden provocar una depresión en adolescentes puede ser por unos hechos puntuales: un fracaso sentimental, el fallecimiento de un ser querido, etc… También puede tener un componente social ya que las depresiones tienen que ver con cómo nos vemos en el mundo por lo que la depresión puede ser también como consecuencia de una gota que va llenando el vaso.  Hay que tener en cuenta nuestro historial familiar de depresión y otras enfermedades mentales.

Para tratar las depresiones en adolescentes tenemos que distinguir si es por causa física debemos acudir a un psicólogo, psiquiatra o psicofarmacólogo para una evaluación psicológica y tratamiento apropiado. Normalmente se suelen recetar antidepresivos como Prozac o Lexapro. También hay casos en los que hace falta un internamiento hospitalario y llegados a la depresión extrema se puede llegar a una terapia electroconvulsiva.

Imagen de Flickr


Medicamentos, Noticias, Salud y Bienestar · Escrito por el 22/03/18

Comentarios desactivados en Causas y soluciones de la depresión adolescente

Cómo saber si tu hijo está enganchado al móvil

Los móviles o los dispositivos tecnológicos también han cautivado a nuestros niños y jóvenes que pueden caer en una adicción sino estamos presentes los padres y ponemos límites.

Seguro que ya te has dado cuenta de que la nueva adicción para los niños, para los preadolescentes y adolescentes es estar con el móvil. Facebook, Twitter, Instagram, snapchat, whatsapp, yotube son algunas de las aplicaciones que vuelven locos a pequeños y mayores. No son pocos los colegios que han prohibido su uso en horario escolar y los Smartphone amenazan con destruir la convivencia de más de una familia. Parece exagerado decir que es una adicción, pero lo cierto es que hay maneras de detectar si eso es así y soluciones a este problema que cada vez afecta más.

Los primeros síntomas en los que debemos fijarnos es si nuestros hijos padecen ansiedad, cambios de conducta, ya no comen o duermen igual de bien que antes. Si eso es así podemos sospechar que están bajo el efecto de alguna adicción y a esas edades seguramente será el móvil. Y es que los expertos señalan que el abuso de las nuevas tecnologías, esa obsesión por estar siempre conectados debe ser una primera señal de alarma. De alguna manera, como cualquier otra adicción, los niños, los adolescentes precisan estar cada vez más tiempo con el móvil para tener el mismo nivel de satisfacción. Por supuesto, estos cambios afectan a las relaciones familiares y al rendimiento académico.

Si hubiera que hacer una lista de síntomas para detectar que nuestro hijo es adicto al móvil, a la tecnología, debería señalar que se vuelven irritables, tienen dependencia, cambios de humor y sólo son capaces de estar tranquilos cuando están en contacto con el móvil. Esto, evidentemente, afecta a la vida cotidiana cuando, por ejemplo, no se apagan los aparatos por la noche, se retrasan las horas de comidas o de realizar tareas.

Alguien podría pensar que el uso prematuro de tecnología es bueno. Sin embargo, el XXII Congreso de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia reveló que usar estos dispositivos tan temprano está haciendo que se activen nuevas zonas en el cerebro, mientras que otras relacionadas con la memoria o la capacidad de organización se desarrollaban menos. Por ello, los expertos recomiendan usarlos razonablemente.

Detectado el problema o la adicción, los expertos señalan que la solución no pasa por una prohibición, sino más bien saber aprovechar las oportunidades que nos dan, pero con moderación, de manera responsable, educando. Así, se recomienda que los teléfonos móviles o demás dispositivos tecnológicos no estén en los cuartos de los niños, amén de que siempre debería haber un adulto cerca para controlar tiempos y contenidos. Es importante limitar los tiempos de uso y pactar una serie de normas como no llevarlo al colegio o a las reuniones familiares, o crear unos horarios de uso y otros que no lo son.

Imagen de Flickr


Noticias, Salud y Bienestar · Escrito por el 15/03/18

Comentarios desactivados en Cómo saber si tu hijo está enganchado al móvil

Colecho ¿beneficia al niño dormir con sus padres?

El colecho entra dentro de esos debates que surgen cada cierto tiempo sobre cómo educar a nuestros hijos. Hay opiniones a favor y en contra y aquí las vas a encontrar de ambas posturas.

El colecho, definido como la práctica en la que los bebés o niños pequeños duermen con sus padres, es una de esas cuestiones estrellas dentro de la psicología infantil y lleva siempre a preguntarse a los padres si es bueno o malo.

Hay que tener en cuenta que el colecho se practica en muchos lugares del mundo. Por ejemplo en India el 93% de los niños entre tres y 10 años duermen con sus padres, además en Europa fue muy extendido en el siglo XIX ya que las casas no tenían más que una habitación. En Japón se practica también con niños hasta siete años, mientras que en otras partes del mundo se hace para mantener a los niños calientes por la noche.

Ahora se ha puesto de moda entre los partidarios de la crianza con apego para que los niños crezcan más sanos y felices. Sin embargo, es una evidencia que en cada casa, en cada familia, se puede decidir si practicar el colecho o no, ya que puede tener cosas positivas o negativas, aunque se debe tener en cuenta que siempre debe hacerse de forma natural y responsable.

Ventajas del colecho

Entre los aspectos positivos del colecho muchos pediatras destacan el favorecimiento de la instauración y mantenimiento de la lactancia materna, disminuye el cansancio de la madre. Del mismo modo, aumenta los episodios de sueño REM del bebé, corrigiendo los episodios de apnea de sueño.

El colecho también reduce el riesgo de que sufra hipoglucemia, disminuye el llanto del bebé, que duerme más fácilmente, sincroniza sus ciclos de sueño con su madre y potencia su vinculo afectivo con los padres, amén de reducir el riesgo de muerte súbita.

Además, el colecho favorece el bienestar del bebé, su desarrollo neuronal, la capacidad de respuesta ante el estrés, el desarrollo de la autoestima y su autonomía personal. Pese a que podría entenderse como la búsqueda de la protección parental, no es negativo que el niño quiera estar en el entorno de seguridad de sus padres. De hecho, también se considera que el bebé tendrá más autocontrol, seguridad en sí mismo, tolerancia al estrés, más optimismo y grado de felicidad.

Inconvenientes del colecho

Entre los aspectos negativos del colecho, algunos pediatras señalan los riesgos de asfixia, por lo que se recomienda a padres que hayan bebido o consumido drogas que no lo practiquen, así como los que tiene obesidad morbida.

Los padres suelen dormir peor por los mecanismos de alarma, amén de que la vida de pareja se puede resentir. Además, a los niños les puede costar más conciliar el sueño en las siestas si están acostumbrados a estar con sus padres o relacionar el hecho de dormir en la cama sólo cuando estén sus padres.

Otras teorías hablan de que el colecho aumenta la dependencia de los niños de sus padres y tienen una personalidad menos madura, en los que se incluiría problemas de socialización. Los posibles ronquidos pueden afectar a la calidad del sueño de los niños por lo que pueden despertarse con más frecuencia, amén de que se pueden caer de la cama. Por último, hay padres que consideran poco higiénico compartir lecho con sus hijos y molesto por las patadas, movimientos y fuertes respiraciones.

Ahora que ya conoces las ventajas y desventajas del colecho sólo es cuestión de elegir si quieres o no ponerlo en práctica.

Imagen de Flickr


Noticias, Nutrición y dietas, Salud y Bienestar · Escrito por el 13/03/18

Comentarios desactivados en Colecho ¿beneficia al niño dormir con sus padres?

El DIU como anticonceptivo ¿el más eficaz?

El DIU es uno de los métodos anticonceptivos de más éxito y, sin embargo, todavía un poco desconocido. Aquí aprenderemos qué es, cómo son, qué tipos hay y cuándo se debe colocar.

A la hora de buscar un método anticonceptivo una buena opción es la colocación de un DIU (Dispositivo Intrauterino) que es un pequeño dispositivo de plástico en forma de T, que se pone en el útero para evitar embarazos y cuenta con las ventajas de que es duradero, reversible y uno de los más eficaces. Es decir, puedes tener un DIU durante muchos años sin peligro de quedar embarazo y tu médico o enfermero te lo puede quitar y ya estás lista para ser fértil otra vez.

Evidentemente existen varios tipos de dispositivos DIU, dependiendo de las marcas: ParaGard, que es de cobre, y Mirena, Kyleena, Liletta y Skyla, que son hormonales. El primero de ellos no tiene hormonas, está envuelto en un fino cable de cobre y tiene una duración de hasta 12 años. Los otros cuatro usan hormona progesterona, que el cuerpo produce de manera natural. El Mirena dura hasta seis años, el Kylenna, cinco, el Liletta, cuatro y el Skila, sólo tres.

Para explicar cómo funciona el DIU lo más fácil es indicarr que logran evitar los embarazos porque cambian la forma en que se mueve el esperma para que no pueda llegar a un óvulo y si el esperma no llega, no puede fecundar y, por tanto, no hay embarazo. El Paraguard usa cobre para evitar embarazos, ya que al esperma no le gusta el cobre de manera que con este DIU es imposible que llegue al óvulo. Por su parte, los DIU con hormonas evitan los embarazos de dos maneras. La primera de ellas es que espesan el moco cervical, que bloquea el esperma. La segunda es que las hormonas evitan que el óvulo deje el ovario, por lo que no hay óvulo que fertilizar.

Una de las preguntas más habituales también es si se puede usar el DIU como anticonceptivo de emergencia. La respuesta es que sí, el ParaGard tiene éxito en estos casos si se coloca antes de las 120 primeras horas tras tener sexo sin protección, siendo la forma más eficaz de evitar embarazos tras tener relaciones sexuales. El otro gran anticonceptivo de emergencia es la píldora del día después que también se puede tomar hasta cinco días después de tener sexo sin protección.

A la hora de insertarlo, el mejor momento es durante la menstruación, aunque cualquier día del mes salvo, evidentemente, si no está embarazada. La razón de que el mejor momento sea cuando la mujer tiene la regla es porque descarta la posibilidad de embarazo, la inserción es más fácil y menos dolorosa porque el cuello uterino está más abierto y el sangrado que se produce no se nota. Otra cuestión interesante es que hay personas que quieren ponérselo después de un curetaje o un nacimiento, pero la tasa de mujeres que lo expulsan es muy elevada. Lo más recomendable es que la mujer espere a la tercera o cuarta semana tras el parto para instalarlo.

Imagen de Flickr


Medicamentos, Salud y Bienestar · Escrito por el 22/02/18

Comentarios desactivados en El DIU como anticonceptivo ¿el más eficaz?

Cómo tratar la vergüenza en los niños

Todos los niños sienten más o menos vergüenza y muchas veces se confunde con timidez, pero ambas características tienen solución y no son graves, a priori.

La vergüenza en los niños pequeños es una actitud habitual. ¿No saludan a extraños, se esconden detrás de nosotros y sólo quieren estar cerca de sus padres? Su inseguridad se llama vergüenza, aunque también se puede disfrazar de timidez. Su desarrollo afectivo está cimentado sobre la relación con sus padres y quizás no está preparado para explorar otras relaciones. El niño descubrirá la palabra no y empezará a querer hacer las cosas solo. También el miedo a los extraños, aquellos que están fuera de su círculo más cercano.

Es fácil que en niños pequeños se confunda la timidez con la vergüenza, pero no siempre es así. Es decir, no es que al niño no le guste jugar con otros, sino que le gusta más jugar solo. No entienden que desconocidos le traten con familiaridad, se siente pequeño para realizar algunas actividades y los cambios le producen ansiedad. Al final, cuando un niño es vergonzoso quizás el mensaje que nos está mandando es que necesita estar más tiempo cerca de las personas que le ofrecen seguridad y no es bueno obligarle a relacionarse con los demás. Ante esta cuestión es importante aceptar que nuestro hijo es así. Tampoco debemos tratar de hacerle cambiar sea por vergüenza o timidez.

Ante un niño con vergüenza es recomendable no forzarle a hacer cosas que no quiere, no juzgarle, ni agobiarle, ni agobiarnos, debemos ponernos en su lugar, sentir lo que él siente y proporcionarle un entorno físico y afectivo en el que se sienta seguro. A veces sí es timidez y es una cuestión de carácter. Igual que hay niños habladores, los hay callados.

Sin embargo, si hay momentos en los que debemos preocuparnos por esa timidez o vergüenza. Si va a cumplir tres años y no tiene interés en jugar con otros niños o le crean ansiedad las situaciones nuevas o las personas desconocidas, si es insensible al contacto físico o tiene un retraso significativo en el lenguaje o no se relaciona, si no se muestra tranquilo con sus padres ni es capaz de mantener contacto visual con ellos, entonces debemos preocuparnos y consultar con nuestro médico.

Ante estas situaciones debemos saber que podemos ayudar a nuestros hijos a superar la vergüenza siguiendo algunas de las siguientes indicaciones. La primera de ellas es aumentar su autoestima y la confianza, la segunda sería proporcionar una imagen lo más real posible de sí mismo para que tenga un concepto positivo de sí mismo. Es importante evitar las críticas y las comparaciones. El tercer paso sería elogiar sus logros y el cuarto sería tratar sus fracasos y errores con naturalidad. Es importante que no fuerces al niño con vergüenza, ya que crearas una tensión innecesaria y contraproducente. Por último, es importante que no trates de sobreproteger al niño y sí anímale a que se enfrente solos a cuestiones sociales.

Imagen de Flickr


Salud y Bienestar · Escrito por el 08/02/18

Comentarios desactivados en Cómo tratar la vergüenza en los niños

El semáforo alimenticio para adolescentes

Todos sabemos que productos debemos consumir más y menos, pero como padres tenemos la obligación de enseñárselo a nuestros hijos para que de adolescente hagan sus elecciones con criterio. El semáforo te ayudará a ello.

La educación de nuestros hijos no para ni un minuto en todo el día. Como padres tenemos la tarea y la obligación de educar a nuestros hijos en todos los aspectos de la vida: desde su comportamiento, sus hábitos, sus deportes o sus valores, hasta sus horas de dormir o su alimentación. Debería ser sencillo, pero educar a nuestros hijos para que mantengan una buena alimentación no es tan fácil. En este caso, el ejemplo es una cuestión muy importante. No podemos decirle a nuestros hijos que coman fruta si nosotros no lo hacemos. Si pretendemos que mantengan una dieta equilibrada tendremos que enseñarles, como todo en la vida, a hacerlo.

Cuando nuestros hijos llegan a la adolescencia el camino se complica en todos los aspectos. Los niños ya no lo son tanto y empiezan a volar solos, en todos los sentidos. Pese a ello, nunca es tarde para enseñarles a alimentarse de una manera correcta. Desde www.guiainfantil.com nos trasladan un método, tan válido como otros, para que nuestros adolescentes aprendan a comer: el semáforo de los alimentos.

De esta manera, dividiremos los alimentos en tres colores, como un semáforo: rojo, amarillo y verde, y les explicaremos que los verdes son los que pueden, y deben, comer con más frecuencia, que los amarillos son alimentos que se pueden tomar, pero de vez en cuando, y que los rojos son los peligrosos y no deberían estar en nuestra dieta.

Prohibir es despertar el deseo, por lo que es bueno quizás marcar un límite con los alimentos en color rojo. Es decir, tratar de hacer entender a nuestro adolescente que debe consumir pocas veces precocinados, fritos, bollos, carnes muy grasas, bebidas carbonatadas o zumos envasados. No es fácil. La publicidad y el entorno no ponen fácil evitar este tipo de alimentos cuando están con sus amigos, por eso hay que incidir en los beneficios de no consumir estos productos recalcando su personalidad. Los alimentos amarillos, que se pueden consumir de vez en cuando, serían las frutas desecadas, cereales refinados, salchichas, hamburguesas, embutidos y fiambres, huevos, frutos secos, helados y postres caseros. Mientras que debemos animar a nuestros hijos a que consuman mucho semáforo verde, es decir, frutas, verduras, cereales, patatas, lácteos, carnes magras, pescados y legumbres.

La toma de decisiones de los adolescentes se puede ver muy influenciado por los estímulos exteriores, pero si la educación desde la infancia le lleva a elegir más productos verdes que rojos, estaremos haciéndole un gran favor para que tenga una dieta equilibrada. Si no lo hacemos se dejará influenciar por lo que ve alrededor. Y es que estamos de acuerdo en que en el plato de un adolescente debería haber mayoritariamente frutas y verduras, acompañados de carbohidratos integrales, alimentos proteicos magros, donde entrarían las legumbres, sin olvidarnos del aceite de oliva, los pescados azules o los frutos secos. Para beber, hay que pelear porque el adolescente no se decante por las bebidas carbonatadas y cargadas de azúcar. En definitiva, la base está en la educación desde la infancia y en lograr crear la duda en el adolescente: ¿por qué tomar productos rojos si los verdes son mejores para ti?

Imagen de Flickr


Nutrición y dietas, Salud y Bienestar · Escrito por el 30/01/18

Comentarios desactivados en El semáforo alimenticio para adolescentes