4 formas de mantener a tus hijos activos

La actividad física es importante a cualquier edad, pero mucho más durante la infancia. Vamos a repasar cinco formas que te ayudarán a mantener a tus hijos activos.

Los niveles de sedentarismo de los niños en la actualidad son alarmantemente grandes. Los efectos de las nuevas tecnologías de la comunicación y la nueva manera de entender el juego a través de dispositivos tecnológicos hacen que los niños sean mucho más sedentarios que tan sólo una década atrás.

Además de las implicaciones ya sabidas en relación a la convivencia, los estudios, etcétera, hay dos grandes cuestiones que no debemos perder de vista en este tema: en primer lugar la salud de los niños, que se resiente por el sedentarismo y en segundo lugar, lo preocupante de establecer una pauta de sedentarismo desde la infancia: un niño sedentario tiene muchas posibilidades de ser un adulto sedentario.

Vamos a repasar cinco formas que te pueden ayudar para activar a tus hijos, y de paso, probablemente para activarnos como padres también.

Predicar con el ejemplo

Aunque todo lo demás va a ser importante, está clave es fundamental. Va a resultar muy complejo convencer a nuestros hijos de la necesidad de actividad física si nosotros no somos capaces de ponerla en práctica a la vez.

Dar ejemplo es, sin duda, lo primero que deberíamos poner en práctica y si, además, lo hacemos acompañando parte de la actividad física del niño, mejor. Esto puede ser simplemente compartiendo un paseo en bicicleta, acompañándole caminando al gimnasio o al lugar donde practique deporte, etcétera.

Una familia activa es el mejor ejemplo para que un niño no sea sedentario.

Convertir la actividad física en algo divertido

Sobre todo para los más pequeños hay que procurar no convertir el deporte en algo que visualicen como un castigo, pero tampoco en algo que suene a disciplina o necesidad. Probablemente si le decimos a nuestro hijo que necesita hacer deporte lo estamos haciendo de buena fe, pero las implicaciones que esto puede tener a nivel psicológico no son las más adecuadas.

Resulta mucho más interesante asociarlo directamente al juego, vamos a jugar es una frase mucho más efectiva y desde luego eficaz. Divertirse es clave a la hora de forjar una buena relación con la actividad física.

No fomentar la competencia extrema en el deporte

Cada vez se ejerce más presión sobre los niños que practican deportes competitivos, un buen ejemplo lo tenemos todos los fines de semana en los partidos de fútbol infantiles.

No se duda el valor y la importancia de los deportes organizados en equipo, que enseñan al niño un buen número de habilidades basadas en las relaciones y que serán muy importantes para el futuro. Sin embargo, la competitividad extrema deja de hacer el deporte divertido y lo convierte en una presión añadida.

Si un niño sobresale en una práctica deportiva estupendo, tendrá tiempo en el futuro de profundizar en ella, sin embargo, la infancia debería ser siempre un lugar en el que la relación con el deporte se base en una experiencia divertida, positiva y no estresante.

Generar tiempo libre para la actividad

En una época como la que nos ha tocado vivir, de prisas y exceso de información bombardeando nuestro día a día, el estrés hace que los adultos busquemos las horas libres como lugares de refugio para el descanso. Sin embargo, esto no es así para los niños.

Del mismo modo que somos capaces de programar nuestro tiempo de descanso, debemos ser capaces de buscar tiempo para la práctica deportiva en común, aunque sea simplemente realizar paseos o excursiones. Si esto se convierte en un hábito, con horarios establecidos, se incorpora de manera inmediata a las rutinas positivas del niño. Eso sí, si somos capaces de hacerlo lo más ameno posible y que no se perciba como un castigo o una obligación poco agradable.

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Fitness y deporte · Escrito por el 12/09/17


Dietas que ayudarán a calmar a tu hijo con déficit de atención

La alimentación se relaciona con la salud de manera directa. También los niños con déficit de atención el tipo de dieta puede mejorar o empeorar los síntomas según parece.

La revista Pediatrics publicaba una investigación en la que se concluía que la dieta mediterránea, con abundancia de verdura, grasas saludables, nueces, etcétera, puede estar vinculada a un menor riesgo por parte de los niños a la hora de sufrir déficit de hiperactividad.

Se cree, según este artículo, que los ácidos grasos omega -3 de la dieta mediterránea junto a los nutrientes que esta aporta pueden combatir los desequilibrios diagnósticos que se relacionan con el crecimiento físico y también con el cognitivo.

Los investigadores señalaban en el artículo que, aunque estos hallazgos no definían una relación causa efecto entre el alimento que se consume y el déficit de atención, a partir de los conocimientos adquiridos en el informe, las estrategias dietéticas pueden ayudar a mejorar la calidad de vida.

La importancia de una dieta equilibrada

A la hora de valorar cómo influye la dieta entre quienes sufren déficit de atención, hay diferentes posturas y teorías, pero, en lo que todos los científicos, investigadores y profesionales de la salud se muestran de acuerdo es en la importancia de que esta sea adecuada y equilibrada. Esta dieta equilibrada es importante en todos los niños, pero especialmente en el caso de quienes padecen esta afección.

En algunas dietas se plantea la eliminación de alimentos como base sobre la que elaborar unos hábitos alimentarios más saludables. No se sabe a ciencia cierta qué alimentos causan o estimulan los síntomas del déficit de atención, pero si es conocido que algunos de estos alimentos pueden agravar dichos síntomas. Por ejemplo, en algunos casos hay niños que presentan especial sensibilidad al azúcar, a los conservantes, a la fructosa, a los lácteos

La recomendación de eliminar refrescos, comida rápida y exceso de azúcar en forma de bollería industrial o desayunos demasiado azucarados es también generalizada. Se considera que es necesario evitar que suba el azúcar en sangre y luego caiga, ya que esto puede intensificar los síntomas. Por tanto, resultan más recomendables los alimentos de bajo índice glucémico, alimentos ricos en fibra, proteínas, granos enteros…

Una opinión muy extendida indica que el azúcar en la mayoría de sus formas procesadas puede agravar la hiperactividad en niños con propensión a sufrirla.

Todo lo anterior se debe complementar con medidas que realmente son de sentido común en cuanto a consumo de alimentos saludables que incluya fruta, verduras, legumbres, proteínas…

¿La cafeína, mito o solución?

El uso de estimulantes para mejorar el enfoque de niños con esta afección no ha sido menor en las últimas décadas. Se entendía el uso de estos estimulantes como opciones más naturales a los efectos secundarios de los medicamentos estimulantes. Sin embargo, la gran mayoría de expertos no está de acuerdo en el uso de estimulantes como la cafeína de manera sustitutiva.

De hecho, la cafeína no es ningún tipo de solución para la curación del niño que padece esta afección ni mucho menos. Peor aún, la cafeína puede estimular sistemas neurológicos aún inmaduros mucho más allá del nivel de tolerancia del niño, esto puede acarrear efectos graves. Un consumo excesivo de cafeína además puede dañar la capacidad del niño para cuestiones básicas como las relaciones familiares, en el entorno escolar, o los trabajos y actividades cooperativas de ocio.

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Nutrición y dietas · Escrito por el 29/08/17


La mano dura en la educación pasó de moda y no es eficaz

Enseñar y educar a un hijo es un proceso largo que requiere dedicación, pero ahora sabemos que si se hace enseñando con una sonrisa tendrá mejores resultados que con mano dura.

El tiempo en el que la educación de los hijos se inculcaba en los niños a base de dolor y castigos ya quedan muy lejos y ahora son otras las técnicas que se usan para que los niños adopten las más mínimas reglas de educación y convivencia. Cambian los tiempos, cambian los padres y los hijos y la forma en la que se educa, en la que se vive. Las psicólogas Isabel Serrano Rosa y María Ramos han escrito un artículo en la revista de El Mundo, Zen, con el llamativo título de “Educar con mano dura ya no funciona”.

Y es que en este artículo se desarrollan algunos de los problemas que tenemos los padres de hoy para educar a nuestros hijos de la mejor manera posible. Tenemos mucha información, pero no la formación para hacérsela llegar a nuestros niños. Es por ello que improvisamos, reaccionamos de mala manera y nos culpabilizamos de los éxitos o fracasos de nuestros hijos a corto plazo. Y es que todos nos acordamos que la autoridad paterna antes era suprema, no se ponía en cuestión. Ahora los padres tenemos dificultades, muchas veces, para ganarnos el respeto de nuestros hijos y ser capaces de educarlos.

Estas dos psicólogas hablan de diversos tipos de padres que se encuentran en la actualidad como los hiperprotectores, que son aquellos que dan todo lo que necesitan los niños con lo que crecen débiles. Están también los permisivos, que por evitar los conflictos y mantener la armonía negocian el cumplimiento de las normas convirtiéndolos en pequeños tiranos. Existen aún también los autoritarios, pero que provocan hijos rebeldes, y después nos encontramos con los intermitentes, que pasan de la permisividad al autoritarismo, y los asertivos, que son aquellos que dan afecto y disciplina positiva gracias al respeto mutuo y la colaboración.

Las autoras apuestan por una disciplina positiva en casa, en la que la autoestima sea una pieza básica y para conseguirla no se evitan los obstáculos, sino que se enfrentan a ellos pese a que supongan un esfuerzo. La inclusión de límites y normas es fundamental siempre que estén adaptadas a la edad de los niños y que se basen en el beneficio colectivo. Ante estas normas se deben poner también castigos si estas no se cumplen y siempre se han de hacer cumplir con amabilidad y respeto. Hay que ser positivo, no permisivo, ayudar a reflexionar y sacar conclusiones.

Concluyen las psicólogas que para madurar los niños han de convivir muchas veces con el fracaso ya que el objetivo no debe ser castigar sino enseñar, ya que la mano dura interrumpe la conducta, mientras que la enseñanza ofrece capacidades para toda la vida. Ama, educa y forma a tus hijos con una sonrisa, enseñando, no con mano dura.

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Noticias · Escrito por el 16/05/17


Las mantas pesadas ayudan a tus hijos a dormir mejor

Los niños tienden a no dormir bien en sus primeros años de vida, pero con estas mantas pesadas todo cambia. Les calma los nervios y la ansiedad, y les ofrece una sensación de seguridad. Y no sólo a los niños.

Uno de los grandes trastornos, por no decir el mayor, que puedes sufrir cuando tus hijos son pequeños es la falta de sueño. Si un niño no duerme bien tendrá consecuencias en su rendimiento y te afectará a ti también porque tampoco podrás descansar. Sin duda, es un problema, pero te encantará saber que, sobre todo, en Estados Unidos hay una tendencia para conseguir que los niños duerman mejor y es muy sencilla: colocarles mantas pesadas. ¿Sorprendido? No tanto. A primera vista podemos pensar que con una manta pesada nos sentimos más resguardados, más seguros, pero también tiene explicaciones neurológicas y físicas.

Las mantas pesadas son aquellas que contienen un material pesado, por lo general perlas de plástico, cosido con un diseño de cuadrícula para que se disperse uniformemente a través de la manta en dos capas. Evidentemente, las mantas se pueden hacer de diferentes pesos para acomodarlo al tamaño del usuario. Cuanto más grande sea el niño, más pesadas deben ser estas mantas, como es lógico. Y es que estas mantas pesadas han demostrado ser beneficiosas para cualquier persona a la que le cueste dormir, aunque son especialmente recomendadas para aquellos que sufran ansiedad o insomnio, así como para los niños autistas que anhelan tacto y presión, pero son incapaces de tener contacto físico con cualquier persona. Y es que pese a que estos niños necesitan estimulación no soportan los abrazos o apretones de cariño. De hecho, Temple Grandin realizó un estudio con una máquina llama “máquina de apretar” que ejerció una presión táctil profundo a los usuarios, la cual beneficiaba a los niños con autismo.

Las mantas pesadas ayudan a mejorar el sueño de todos los niños, y por tanto de sus padres. Y es que la presión de estas mantas sobre los cuerpos de los niños, y de los adultos, afecta al cerebro provocando que se liberen neurotransmisores como la serotonina y la dopamina, que mejoran el estado de ánimo, lo que tiene un efecto calmante sobre nuestro cuerpo. Además, ayuda a reducir el nivel de estrés, la energía nerviosa y ayuda a prolongar el sueño.

A la hora de buscar una manta pesada la solución, como a casi todo, puede estar en la red. Sólo tienes que elegir una tela que le vaya a gustar a tu hijo tanto en el dibujo como en el material. Son especialmente interesantes las de forro polar. También debes prestar atención al peso: debe ser de entre un 5 y un 10% del peso del niño, y elige una manta que pueda ser útil para un viaje o para cubrir una cama. Por supuesto, también tú la puedes fabricar, pero necesitarás de paciencia y pequeños conocimientos de costura.

Lo que es evidente es que dormir con un poco de presión encima nos ayuda a todos a descansar mejor, nos libera, nos da mayor sensación de protección, de seguridad, así que antes de que llegue el verano probemos a dormir con mantas pesadas… y a ver qué pasa.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 20/04/17


¿Cuánto debe dormir mi niño?

Dormir es una actividad tan importante en la vida de cualquier ser humano casi como respirar o comer, pero ¿cuánto deben dormir los niños?

¿Cuánto debe dormir mi niño?

Una de las cuestiones de las que todos sabemos es de cuánto deben dormir los niños. Normalmente lo relacionamos con nuestra propia experiencia. Ahora hay muchos padres que deciden unos horarios muy estrictos para que sus hijos duerman un determinado número de horas, para imponerles rutinas de horarios, mientras que no son menos los que hacen buenas las palabras de algunos pediatras que señalan que el niño debe dormir a demanda. Es decir, cuando le apetezca.

En lo que sí podemos estar de acuerdo todos, es que los niños necesitan un mínimo de horas de sueño y que depende de cómo sea el niño y de la edad del mismo. Y es que la calidad de sueño de un bebé, de un niño, afecta a su propia salud. Siempre hay momentos que son más dificultosos que otros, como el paso de una cuna a la cama o de la habitación de los padres a la suya propia. Y es que el sueño es una necesidad y un hábito fundamental para los niños. Descansar bien es clave para el desarrollo y el bienestar del menor lo que favorece la atención, la memoria y ayuda a consolidar el aprendizaje, amén de mejorar el comportamiento.

Por regla general los niños, hasta los seis meses, no tienen desarrollado su reloj interno. Pueden llegar a dormir entre 16 y 20 horas al día. Sólo a partir del tercer mes, los bebés pueden llegar a dormir entre seis y ocho horas por las noches sin interrupciones. Ya a partir del cuarto mes los bebés deberían dormir en su habitación y es importante que aprendan a distinguir entre el día y la noche, momento este de un sueño más largo. La rutina de horarios y actividades es la mejor forma de que los bebés concilien mejor el sueño. Lo suyo es que el bebé, a los seis meses, duerma tres horas durante el día y 11 horas por la noche.

Sobrepasado el primer año de vida y hasta los cuatro años, los bebés tienden a echarse siestas más cortas, de una o dos horas,  mientras que aumentará su sueño de 10 a 13 horas. Es aconsejable mantener una rutina: baño, cena, cuento, música relajante y a dormir. Esto hará que los niños interioricen que dormir es una actividad y necesidad más de las que desarrollan durante todo el día. A los dos años, el niño ya eliligirá el pijama, el peluche y el cuento a leer. Esto le hará partícipe de la rutina. Cuando llegan a los tres años, la siesta será de una hora y por la noche deben dormir entre 10 y 12 horas para sentirse descansados. Ya con cuatro, algunos dejan de dormir siesta.

Al llegar a los seis años y hasta los nueve, los niños necesitan alrededor de 10 horas de sueño por la noche. Es interesante que, antes de dormir, los niños compartan cuentos, música y conversaciones con los padres ya que son buenas formas, rutinas, de prepararles para el sueño. Ya a partir de los 10 años, los niños necesitan nueve horas durante la noche, aunque también depende de cómo estén de relajados o cansados.

Y, aunque no son niños, es destacable que cuando el sujeto llega a la adolescencia puede aumentar la necesidad de horas a dormir otra vez. Normalmente los adolescentes duermen siete u ocho horas, pero algunos estudios dicen que es insuficiente provocando un aumento de la somnolencia diurna, provocada por una hormona denominada melatonina, que hace que el adolescente con siete u ocho horas se sienta cansado. Este síndrome se llama de la Fase de Sueño Retrasada. Esto indica que los adolescentes deberían dormir, quizás, nueve o diez horas, como cuando eran niños.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 17/01/17


Recetas con tomate que enamorarán a tus hijos

Incorporar el tomate a la dieta de tus hijos es un acierto. Vamos a descubrir algunas ideas que pueden ayudarte para qué el tomate esté presente en la alimentación de tus peques.

Recetas con tomate que enamorarán a tus hijos

Por qué el tomate
El tomate es una hortaliza siempre interesante en cualquier tipo de menú. Forma parte de la dieta mediterránea, y, además, nos proporciona una enorme cantidad de posibilidades y variaciones a la hora de incorporarlo a las recetas.

Desde el punto de vista nutricional está hortaliza incorpora una gran cantidad de vitaminas, fundamentalmente de los grupos A y D, pero también vitaminas como la C, E o B3, indicadas para combatir la anemia y mejorar el desarrollo de los niños. Además se considera un gran alimento hidratante ya que contiene hasta un 90% de agua.

Por otro lado se trata de un alimento muy rico en minerales, destacando la presencia de hierro, magnesio, fósforo, calcio, potasio, sodio… En definitiva estamos ante una hortaliza muy completa, muy saludable y que nos ofrece una gran variedad de posibilidades en su preparación.

El tomate y los niños
Una de las grandes ventajas del tomate con respecto a otras hortalizas es que se trata de un alimento fresco, con un sabor dulce, rico y refrescante.

Conseguir que los niños se acostumbren al sabor de este alimento desde muy pronto no solo es una buena noticia por el propio consumo de la hortaliza, sino también porque abre la puerta a probar otras hortalizas y el tan temido salto a las verduras sólidas.

Además de todo lo anterior es importante reseñar que las diferentes preparaciones del tomate pueden no sólo ser aceptadas por el niño cuando paladar, también es un alimento excelente para participar en su preparación en diferentes formas. Recuerda que permitir que el niño interactúe en la elaboración de alimentos como las hortalizas o las verduras siempre es una buena idea.

Recetas con tomate que funcionan bien con niños

No se trata de proporcionarte un recetario ya que ese no es el objetivo, pero sí debe proporcionarte algunas ideas como punto de arranque para incorporar el tomate en la dieta de tus hijos o, para variar de manera positiva su presencia en dicha dieta.

Dale un toque distinto a la ensalada

El tomate fresco y crudo en ensalada es más que interesante para la alimentación de tus hijos. Sin embargo, las preparaciones de ensaladas más habituales no siempre son del gusto de los peques.

Prueba a dar un toque distinto a las ensaladas de tomate. Existen cientos de recetas que pueden hacer más fácil para los niños comer estas ensaladas. Una buena idea es incorporar fruta fresca a la ensalada ya que la mezcla de sabores dulces y frescos del tomate con la fruta suelen funcionar muy bien. También es buena idea incorporar alimentos del gusto del niño dentro de las propias ensaladas, por ejemplo, quesos frescos o blandos, jamón de York, maíz dulce… En definitiva alimentos que combinados con el tomate funciona muy bien y que hacer más atractiva la ensalada.

Juega con las texturas y tamaños

Desde incorporar a la dieta los pequeños tomates Cherry hasta, si es posible, incorporar diferentes modalidades y texturas de tomate también es una buena idea. Éstas texturas no sólo las puedes obtener dentro del propio equipo de tomate, también a partir de cómo lo cocines.

Por ejemplo, el tomate horneado relleno con bechamel y huevo presenta otra manera muy distinta de comer esta hortaliza, con una textura muy diferente y además combinando alimentos que suelen ser muy del gusto del niño. Otra opción interesante es la de utilizar los tomates como recipientes y rellenarlos de contenido sabroso para los peques, por ejemplo, tomates rellenos de pasta de atún y mayonesa. En definitiva buscar nuevas texturas y nuevas presentaciones para la hortaliza.

Tomate frito, apuesta por el tuyo

El tomate frito es un alimento procesado tremendamente presente en la alimentación infantil. Como acompañamiento de la pasta, de las carnes en muchos casos, arroces, etcétera, el tomate frito está muy presente en la dieta de los niños. Una buena idea es apostar por crear tu propia salsa de tomate, o, incluso por tener diferentes salsas de tomate en tu recetario.

Estas salsas, a las que puedes incorporar otras verduras y hortalizas, son como punto de partida siempre más saludables, pero además, te permiten dejar al niño participar en su creación. También te permiten ajustar los sabores e incorporar alimentos que tal vez de otro modo sea más complicado incorporar.

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Nutrición y dietas · Escrito por el 27/10/16


¿A partir de qué edad es bueno que el niño tenga móvil?

Los teléfonos móviles se han convertido en un instrumento cotidiano. Tanto es así que los niños cada vez los reclaman a edad más temprana. Sin embargo, no todas las edades son adecuadas para recibir el primer móvil.

¿A partir de qué edad es bueno que el niño tenga móvil?

Sin duda para los padres hoy en día decidir cuál es la edad adecuada para que el niño tenga su primer smartphone es todo un reto. Y lo es porque, además, ni siquiera los expertos se ponen de acuerdo al respecto.

Los estudios realizados en países como estados unidos arrojan datos un tanto preocupantes. Por ejemplo el estudio realizado en 2013 sobre el uso de medios Common Sense Media mostraba como el 38% de niños menores de dos años utilizaba de manera habitual dispositivos móviles.

La tendencia es de crecimiento constante en el uso de las nuevas tecnologías y los dispositivos proveedores a menor edad. Si bien es cierto que hoy en día directamente hablamos de generaciones nativas en lo que a tecnología se refiere, es decir, con un contacto inmediato con las tecnologías casi al nacer, no es menos cierto que no está garantizado en absoluto un buen uso de ellas según las edades.

Sin ninguna duda es responsabilidad de los padres garantizar el buen uso de los nuevos modelos de comunicación por parte de los niños, y, como parte de este buen uso, decidir el momento justo en el que es adecuado que un niño reciba su primer móvil. También es importante no dramatizar. El uso responsable y supervisado de las nuevas tecnologías puede resultar tremendamente beneficioso para el desarrollo personal y competencial de los niños.

Y es que, en la actualidad más del 80% de los adolescentes utilizan Internet a través de dispositivos móviles de manera constante.

A qué edad es adecuado el primer móvil

No hay una respuesta exacta a esta pregunta. Realmente tiene más que ver la madurez del niño que con la edad. Es evidente que todos los niños no tienen la misma madurez a la misma edad.

Aquí debemos luchar con un problema serio, el efecto llamada que supone que muchos niños puedan tener un dispositivo móvil mientras nuestros hijos aún no lo tienen. Esto no significa en absoluto que lo deban tener, sólo que existe ese condicionante. Generalmente, y a pesar de ver cada vez niños más pequeños manejando estos dispositivos de manera habitual, la edad más recomendable se establece en la pre adolescencia.

Cuando los niños con 12 o 13 años tienen hábitos saludables, respetan las normas de convivencia y pueden llevar una vida adecuada en cuanto a adquisición de conocimientos, relaciones y sociabilidad, pueden perfectamente administrar de manera correcta el uso de estos dispositivos. Ojo, siempre con supervisión.

Es cierto que existen algunos elementos que pueden aconsejarnos, como padres, proporcionar teléfonos móviles a edades inferiores. Por ejemplo la seguridad y el control que nos proporciona el hecho de poder contactar con nuestros hijos o tenerlos localizados de manera más o menos constante. Sin embargo, aquí también entra en juego el tipo de servicio que el dispositivo móvil puede tener: no es lo mismo un dispositivo móvil orientado exclusivamente a las llamadas que otro que cuenta con conexión a Internet.

Cómo debe utilizar el móvil el niño

Como veíamos antes no es fácil determinar la edad a la que el niño debe tener acceso a su primer móvil. Tampoco es sencillo determinar qué servicios debe tener este dispositivo al principio.

Sin embargo, en lo que sí existe consenso es en la importancia de fomentar el uso racional de los dispositivos móviles y, fundamentalmente de la conexión a Internet.

Lo primero es la limitación de tiempo sobre el uso de estos dispositivos. No se trata sólo de móviles, es importante que también exista limitación sobre el uso de tablets, consolas, etcétera.

Una buena idea es establecer aquellos períodos en los que el uso es más adecuado y los que directamente restringen dicho uso. Por ejemplo, no utilizar el móvil en las comidas familiares, los paseos, o las actividades en familia. Por supuesto no utilizar el móvil mientras se realizan tareas escolares, mientras estudia o mientras se realiza una tarea acordada en el entorno familiar. Lógicamente aquí, como padres, debemos predicar con el ejemplo, difícil será que exijamos desconexión durante las comidas si no desconectamos nosotros mismos.

En definitiva, el primer móvil no es recomendable antes de los 12 años, pero, en cualquier caso, lo verdaderamente importante es el control posterior sobre su uso.

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Noticias · Escrito por el 06/10/16


Tres formas de criar niños que amarán el deporte

Incorporar la práctica deportiva desde la infancia es siempre una buena idea, descubramos algunos caminos para hacer esto más fácil.

Tres formas de criar niños que amarán el deporte

El deporte no entiende de edades. Los beneficios de realizar cualquier tipo de actividad deportiva ajustada a la edad y la condición física son de sobra conocidos. Sin embargo, no siempre sabemos cómo incentivar o motivar el deporte. En el caso de los niños esto es especialmente sensible ya que el futuro comportamiento hacia las prácticas deportivas depende mucho de lo aprendido y practicado en la etapa de crecimiento.

Vamos a detenernos en tres caminos, complementarios entre sí, para ayudar a los niños a disfrutar y practicar deporte de manera habitual como parte de su día a día.

El deporte no es obligatorio, pero es habitual

Las obligaciones como tal nunca son buenas si no se pone en valor el beneficio o los resultados, máxime a edades tan tempranas.

Es importante, por tanto, que la práctica deportiva no sea una obligación o no se perciba como una obligación. Sin embargo, a la vez, hay que hacer comprender la necesidad de su práctica de manera regular.

El mejor modo de combinar estas dos cuestiones es el juego. Enfocar desde pequeños las actividades deportivas como parte de los juegos es básico. Para un niño acostumbrado a los juegos físicos va a ser mucho más sencilla la transición a la práctica de un deporte o varios, además, también va a resultar más fácil su práctica habitual.

Incorporar al juego el ejercicio físico desde temprana edad es una idea saludable y el primer mejor camino para la futura práctica deportiva.

Deporte en familia

Parece complicado tratar de incentivar el deporte cuando se exige a un niño a practicarlo pero el resto de la familia no lo hace. Es mucho más difícil el discurso de las bondades de la práctica deportiva si los padres o hermanos no la realizan. En otras palabras, hay que servir de ejemplo y practicar deporte en familia con los niños.

Tanto la práctica de deportes en común, algo tan sencillo como caminar por ejemplo, como un ambiente en el que en mayor o menor medida todos los miembros de la familia practican deporte, son incentivos muy importantes para incorporar actividades deportivas saludables en la vida de los niños.

Ten en cuenta que la conducta por imitación es una constante, si como padres realizamos prácticas deportivas y tratamos incluso de involucrar a los niños en ellas de manera natural, sin obligaciones, estamos dando pasos positivos para la futura práctica regular del deporte.

Deportes en equipo

No conviertas tu deporte favorito en el deporte de tus hijos de manera sistemática. Este es un error muy habitual, que además, tiende a no respetar el espacio de decisión personal de los niños, sobre todo en esa etapa tan complicada antes de la adolescencia.

La imposición nunca es un modelo interesante para alcanzar objetivos comunes, pero, en estas edades previas a la adolescencia menos aún.

Además de lo anterior, independientemente de la querencia por un deporte u otro que pueda manifestar el niño, es interesante la práctica deportiva grupal. La rotación entre diferentes actividades deportivas, incluso cuando se considera como actividad complementaria, es muy atractiva ya que incorpora a la práctica del deporte valores como el trabajo en equipo, la solidaridad, el compañerismo…

No resulta interesante en los niños pequeños el deporte monotema. Cuanto más diverso sea este aspecto de la vida del niño más lograremos atraer sus gustos hacia la recompensa que el deporte trae consigo. Recuerda, tú visualizas muy claro los beneficios de salud, pero el niño no, al menos en estas etapas de la vida, por lo que su motivación es otra que tiene más que ver con la diversión y el ocio.

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Fitness y deporte · Escrito por el 06/09/16


Aire acondicionado y niños (bebés) mitos y realidades

Con la llegada del verano el uso del aire acondicionado se multiplica. Estas son las claves para un uso correcto del aire acondicionado para niños y bebés.

Aire acondicionado y niños (bebés) mitos y realidades

Vamos, en primer lugar, a distinguir dos espacios diferenciados para el uso del aire acondicionado sobre los que podemos influir: el ámbito del hogar y el de nuestro vehículo.

Decimos esto porque son los lugares donde realmente tendremos control sobre el aire acondicionado. En otros espacios como centros comerciales, locales de hostelería, etcétera no tendremos ese privilegio. En estos últimos espacios debemos procurar en la medida de lo posible valorar que las condiciones se asemejen lo más ajustadamente a lo que sería un estado óptimo. En caso contrario incluso es mejor abandonar el lugar.

Aire acondicionado y temperatura en casa

Es fundamental, con bebés y niños pequeños, procurar que la temperatura en la vivienda sea constante y agradable. Recuerda, agradable para nosotros no es necesariamente lo mismo que para los niños. Como adultos tenemos cierta tendencia a rebajar los grados en el aire acondicionado buscando temperaturas muy por debajo de las exteriores.

Podríamos decir que una temperatura adecuada puede ser entre 21° y 24° durante el día y entre 19° y 21° durante la noche. Esto sin olvidar que, para un buen uso del aire acondicionado, se suele recomendar que la diferencia de grados con el exterior no sea muy superior a 5 °C y en ningún caso nunca superior a 10 °C.

También es importante que tengas en cuenta la humedad en el aire. Esto no siempre lo tenemos en cuenta y puede resultar muy importante para los niños. Teóricamente es recomendable que la humedad oscile entre el 30% y el 50% siempre que haya una buena ventilación en casa. Sería interesante que cuentes con instrumentos para medir tanto la temperatura como lo humedad en el ambiente.

A la hora de instalar el aire acondicionado recuerda que no resultan nada convenientes los cambios bruscos de temperatura entre habitaciones. Por tanto es preferible que procures que toda la vivienda mantenga el mismo nivel de temperatura.

No permitas que los niños y bebés queden expuestos de manera directa al chorro de aire frío que emana de los dispositivos de acondicionado. Ten también en cuenta que el aire acondicionado acaba resecando el ambiente y puede producir escozor en los ojos, sequedad en la garganta e irritación en las vías respiratorias. Por tanto acuérdate de los niveles de humedad, y si es necesario el uso de humidificadores úsalos, aunque recuerda que no debe superar el 50% de humedad, ya que si ésta está muy alta puede producir alergias y fomentar la aparición de hongos.

Como idea general procurar mantener siempre los dispositivos de aire acondicionado en el mejor estado de mantenimiento posible.

Aire acondicionado en los coches

En los desplazamientos largos en verano solemos tender a utilizar el aire acondicionado, a veces demasiado, más de lo recomendado.

En el caso de los niños hay que tener en cuenta que aunque el uso del aire acondicionado puede ser bueno para ti como conductor, para ellos puede acabar siendo una fuente de problemas.

Por tanto, si te decides a utilizar el aire acondicionado en el vehículo con niños pequeños debes tener en cuenta lo siguiente:

  • Mantener el equilibrio entre la temperatura interior y exterior, no pongas el aire acondicionado más de 5° por debajo de la temperatura exterior.
  • No utilices el aire acondicionado de manera constante, aunque no sea bueno para el consumo de combustible es preferible utilizarlo sólo en caso de necesidad.
  • Procurar que el aire acondicionado tenga un mantenimiento en el que se hayan limpiado los filtros para gestionar aire más limpio. No olvides que los hongos generados por la humedad también pueden aparecer en los vehículos debido al aire acondicionado.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 21/07/16


La paga: cuándo empezar y cuánto dar

Paga sí, ¿pero cuándo? Prácticamente todos los padres tienen claro que darán una asignación a sus hijos, aquí te damos las claves sobre las cantidades y el momento idóneo para empezar.

La paga: cuándo empezar y cuánto dar

Durante la infancia, los niños empiezan a recibir una pequeña cantidad de dinero que lleva el nombre de paga. Los expertos aseguran que resulta muy positivo para que aprendan a gestionar este pequeño presupuesto y al mismo tiempo adquiera autonomía y responsabilidad.

No tiene sentido darle la paga a un niño que no sabe contar. A partir de los 4 años se le puede ir dando alguna moneda para que se compre alguna chuchería en el kiosco, pero poco más. La edad más aconsejable para empezar a darle algo de dinero son los 7 años. A partir de aquí podrá comprar él solo y se hará más responsable. Pero también sería conveniente que se le regalase una hucha para que fuese guardando esas monedas que le dan los padres y empiece a diferenciar entre guardar y gastar.

En cuanto al dinero que se le debe dar de paga, a los niños de 7 y 10 años, lo normal es que entre 2 y 5 euros; cuando cumplan los 11 años, unos 25 euros cada 15 días; a los niños de 14 a 17 años, unos 35 al mes y a los mayores de 17, 45 euros.

Al no darle una cantidad muy elevada, se consigue que también sepa apreciar el valor del dinero. Cuando se le otorgan todos los caprichos, con el tiempo no será capaz de agradecer los esfuerzos que se hagan. La paga no deja de ser más que un elemento de recompensa y no de castigo. Esa gestión financiera les vendrá muy bien para saber lo que les espera cuando sean mayores y tengan que enfrentarse a las dificultades financieras que les depare la vida.

Con el dinero de la paga podrá comprar lo que él desee, no sin antes aconsejarle sobre lo que sería más conveniente. Hay que potenciar la toma de decisiones responsable, en donde sean conscientes en todo momento de las consecuencias de la acción.

Muchos padres optan por castigar a sus hijos sin paga. De manera puntual se les puede retirar esta pequeña ayuda económica, pero en ningún momento debe tocarse los ahorros. En el caso de que rompa algo por casa o cometa algún fallo, se le puede quitar un porcentaje en señal de indemnización, pero siempre razonando la decisión.

No pasa nada si los abuelos y los dineros también le dan un extra. En ese caso, lo ideal es que la cantidad estuviese por debajo de la paga y se le aclarase que debe destinarlo al ahorro.

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Noticias · Escrito por el 31/03/16



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