Las lesiones más comunes en los runners y cómo prevenirlas

Correr es liberador, divertido, emocionante y una forma de cuidar de nuestra salud, pero hay que prevenir las lesiones más habituales que sufrimos todos los runners.

Correr, el jogging de hace varias décadas, el running de ahora siempre ha sido un deporte bastante común por su facilidad y su gratuidad. Sin embargo, ahora parece que está más de moda que nunca. No hay calle, parque o playa donde no se vean personas corriendo con todo tipo de artilugios para facilitar, mejorar o medir nuestra carrera.

Sin embargo, como todo deporte, cuando corremos estamos en riesgo de lesionarnos. Siempre se dice que la mejor manera de evitar las lesiones es preveniéndolas. Evidentemente, sobre todo entre los que de repente se suman a esta moda, lo más frecuente es una lesión por sobrecarga o repetición de un movimiento incorrecto. Y es que los mismos provocan pequeñas inflamaciones o microrroturas.  No son graves, pero hay que tratarlas para que no se agraven.

Entre las 10 lesiones más habituales de los que corremos encontramos, para empezar la inflamación de la planta del pie, llamada fascitis plantar, y consiste en la inflamación del tejido que recubre el músculo de la planta del pie. Para prevenirlas lo mejor es elegir el calzado adecuado, hacer estiramientos de descarga en la zona plantar y fortalecer la musculatura que rodea al tobillo.

La segunda es la inflamación de la rodilla que puede deberse, por ejemplo, al síndrome de la cintillla iliotibial, que es una inflamación de una formación fibrosatendinosa que pasa por el exterior de la rodilla. Para evitarlo hay que realizar estiramientos específicos y parar en cuanto sintamos el más mínimo dolor.

Después es común la rotura muscular, especialmente la rotura de fibras isquiotibiales, que se produce por una alargamiento brusco del músculo. Para evitarla es necesario hacer un calentamiento adecuado, no realizar movimientos bruscos e hidratarnos bien.

Entre las lesiones que podemos contar entre los corredores encontramos la tendinitis, especialmente en el tendón de Aquiles y la tendinitis rotuliana. Son zonas muy expuestas cuando corremos, soportan mucho impacto por el movimiento bisagra de nuestras rodillas. Para evitarlo hay que calentar bien, no correr en zonas demasiado duras y si hay dolor, aplicar hielo. De este tipo encontramos la bursitis, que sería una inflamación de las bolsas sinoviales entre el tendón y el hueso.

La quinta lesión de la que hablamos es del dolor de cadera, que se manifiesta como un dolor en la cara lateral del muslo y, a veces, en la zona lumbar.  Para que no nos duela debemos reeducar nuestra postura al correr.

La sexta es el síndrome piramidal que es la sobrecarga de este músculo y sus síntomas se parecen a los de la ciática. Es habitual en los corredores de fondo y como la anterior se evita mejorando la técnica de carrera. Contamos también como una lesión habitual la inflamación de la tibia que, aunque se llama así, realmente se refiere al periostio o membrana que la recubre y que sino se trata puede derivar en una fractura por estrés. Como en otros casos es importante elegir el calzado adecuado, planificar el ritmo del entrenamiento y evitar superficies demasiado duras.

El último trío de lesiones comienza con el habitual esguince de tobillo que todos hemos sufrido alguna vez. Se trata de una distensión o rotura de los ligamentos laterales externos del tobillo. Lo más recomendable para no sufrirlos es correr en zonas en las que no haya desniveles, un buen calzado y ejercicios que mejoren el apoyo del pie.

También son habituales las contracturas musculares que son un empeoramiento de los calambres que tienen que ver con la contracción más o menos duradera de un músculo. Es difícil de prevenir, pero hay que intentarlo con un buen calentamiento, evitar cambios bruscos de temperatura, ni sobreesfuerzos y tratar de hidratarnos.

Por último, podemos contar entre las lesiones, o molestias, más comunes las agujetas. Son microtraumatismos musculares provocados por una sobrecarga, aunque realmente sólo es un dolor muscular.

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La mejor prevención contra el cáncer es hacer deporte

Son cosas que todos nos imaginamos, pero que no sabemos con certeza. Ahora sí. Hacer ejercicio mejora nuestra salud y reduce el riesgo de sufrir un cáncer.

Es evidente que el deporte, el ejercicio físico, es saludable y muy necesario para cualquier persona. Es la base para que nuestra salud sea lo mejor posible. Seguro que ya conoces un montón de argumentos para hacer deporte, pero si eres mujer, podemos darte otro más,  muy importante: las mujeres que no hacen deporte tienen un 71% más de posibilidades de contraer cáncer de mamá. Probablemente ahora estás en shock y deseando ponerte los playeros para salir a correr porque la palabra cáncer suele asustar bastante. Y es que una de cada ocho mujeres desarrollará un cáncer de mama a lo largo de su vida y cada año se diagnostican 26.000 nuevos casos.

En nuestro país un 31% de los adultos son sedentarios, mientras que sólo un 46,9% de las mujeres hacen ejercicio por el 52,6% de los hombres en España. Hay que tener en cuenta que según las recomendaciones de la OMS (Organización Mundial de la Salud) un adulto debería realizar un mínimo de 150 minutos de actividad física a la semana o 30 minutos diarios de caminata intensa. De hecho, realizar una actividad física de forma intensa podría mejorar la eficacia de los tratamientos, reducir los efectos secundarios y disminuir la tasa de recaída en mujeres con cáncer de mamá.

Un estudio epidemio presentado por Marina Pollán, del Instituto de Salud Carlos III, fue el primero en el trabajo para tener en cuenta factores como el subtipo HER2  positivo. En el mismo participaron 23 hospitales españoles y 1017 mujeres con edades comprendidas de 18 a 70 años, algunas, incluso recién diagnosticadas de cáncer de mama. En el mismo se estudiaba a una mujer enferma de cáncer con otra sana con las mismas características y se comparó sus rutinas físicas para conocer el gasto metabólico al que se exponían semanalmente.

Tras dividir el grupo de mujeres estudiadas en tres: las que cumplían las recomendaciones de la OMS, las que hacían ejercicio, pero no llegaban a la recomendación, y las sedentarias, el estudio concluyó que el último grupo sufría un 71% más de posibilidades de contraer cáncer de mamá. Ello hizo que el estudio concluyese que el ejercicio físico aeróbico supervisado es una terapia adyuvante segura, realizable y efectiva para mejorar diversos aspectos en mujeres con cáncer de mamá en estadios precoces. Además explicaba que el ejercicio actúa integralmente tanto durante como después del tratamiento aumentando la calidad de vida de las pacientes, reduciendo la fatiga y mejorando las capacidades cardiovascular, funcional y de fuerza.

Es por ello, que se recomienda el ejercicio físico oncológico consistente en un ejercicio pautado y controlado por un profesional que se realiza para prevenir o reducir los efectos secundarios de los tratamientos oncológicos de forma individualizada y que por sus efectos sobre el organismo mejoran la salud, la calidad de vida y la supervivencia de los pacientes.

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Alimentos para combatir la pérdida de memoria

Según nos hacemos mayores nuestro cerebro cambia. Por un lado perdemos facultades y por otro sus habilidades se transforman. La memoria es una de las más afectadas, aunque hay alimentos que nos ayudarán a ralentizar el inexorable proceso.

Alimentos para combatir la pérdida de memoria

 

Una de las cosas que más nos preocupa cuando nos hacemos mayores es la pérdida de facultades mentales asociadas al envejecimiento. En un estudio dirigido por Emilio Ros, del Instituto de investigaciones biomédicas August Pi i Sunyer, del Hospital Clínic de Barcelona, se ha observado que alimentos enriquecidos con aceite de oliva o nueces sirven para combatir la pérdida de memoria en la población sana.

El número de voluntarios para este estudio fue de 407 de los cuales 223 eran mujeres a los cuales dividieron en tres grupos, para el primero se seleccionó a 115 personas que recibieron un suplemento de litro por semana de aceite de oliva extra, el segundo grupo formado por 147 las cuales recibieron una ración de 30 gramos al día de una mezcla de avellanas, almendras y nueces (15 gramos). Los 145 restantes solamente se les recomendó reducir de su alimentación el contenido en grasa.

Al concluir el estudio, los investigadores vieron que los grupos a los que les habían reforzado su alimentación con suplementos como el aceite de oliva extra o frutos secos, habían conseguido una capacidad cognitiva mejor.

Para realizar el estudio se utilizó una batería de 9 test neuropsicológicos, una de las pruebas para medir la preservación de la memoria consistía en memorizar siete palabras y recordarlas al cabo de tres minutos, en este test los que obtuvieron mejor respuesta fue el grupo al que se le había dado los frutos secos. Otra de las pruebas consistía en unir con un trazo 12 números puestos al azar en un papel de la manera más rápida, en la cual el grupo que había recibido el aceite de oliva extra destacó sobre las demás. Variables como el sexo o la edad son independientes de la mejora de la función cognitiva.

Emilio Ros recalca que estos resultados sólo son aplicables a la población sana, y de manera preventiva, pero que nunca se pueden utilizar como tratamiento para frenar los efectos de un proceso de demencia si ya se han comenzado a presentar sus síntomas. “La dieta analizada frena el deterioro cognitivo asociado a la edad, pero de momento no podemos decir que se prevenga, por ejemplo, el Alzheimer, aunque sí la condición patológica previa al Alzheimer” comenta. “Los efectos beneficiosos probablemente se deban a la gran cantidad de agentes antiinflamatorios y antioxidantes de estos productos” indica Emilio Ros.

Este ensayo nos muestra como un cambio en los hábitos alimenticios tan sencillo como  implementar en nuestra dieta aceite de oliva extra y una pequeña ración de frutos secos,  puede ser beneficioso para combatir la pérdida de memoria causada de forma natural por el envejecimiento. Eso sí, como indican los propios investigadores, no tomemos esto como un remedio mágico es decir, puede ser un buen complemento, una buena ayuda y desde luego un aporte a una dieta saludable, pero no una solución mágica a posibles problemas médicos.

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Enfermedades crónicas ¿Cuáles son? ¿Cómo prevenirlas?

Una condición/enfermedad crónica es una condición de salud o enfermedad humana que es persistente. El término crónico suele aplicarse cuando el curso de la enfermedad tiene una duración de más de tres meses, entre las enfermedades crónicas comunes se pueden incluir la artritis, el asma, el cáncer, EPOC, diabetes y VIH/SIDA.

Enfermedades crónicas ¿Cuáles son? ¿Cómo prevenirlas?

En la medicina, lo contrario de crónica es aguda. Un curso crónico se distingue además de un curso recurrente en que las enfermedades recurrentes tiene recaídas en repetidas ocasiones, con períodos de remisión en el medio.

Las enfermedades no transmisibles son también condiciones médicas que se suelen alargar, pero se separan por sus causas no infecciosas. Por el contrario, algunas enfermedades crónicas, como el VIH / SIDA, son causadas por infecciones transmisibles.

Las enfermedades crónicas constituyen una causa importante de mortalidad y la Organización Mundial de la Salud (OMS) informa de las condiciones crónicas no transmisibles son, con mucho, la principal causa de mortalidad en el mundo, lo que representa 35 millones de muertes en 2005 y más del 60% de todas las muertes. Las enfermedades crónicas causan el 70% de las muertes en los EE.UU., y en 2002 las enfermedades crónicas (enfermedades del corazón, cáncer, derrame cerebral enfermedades respiratorias crónicas, diabetes, enfermedad de Alzheimer y las enfermedades del riñón) fueron 6 de las diez principales causas de mortalidad en la población general población de los EE.UU., el 90% de las personas mayores tienen al menos una enfermedad crónica, y el 77% tienen dos o más enfermedades crónicas. Para la mayoría de las personas, las condiciones médicas no suelen alterar las actividades normales.

  • Los factores de riesgo

Si bien el riesgo varía con la edad y el género, la mayoría de las enfermedades crónicas comunes son causadas por la dieta, estilo de vida y factores de riesgo metabólico, que también son responsables de la mortalidad resultante. Por lo tanto, estas condiciones se pueden prevenir mediante cambios de comportamiento, tales como dejar de fumar, la adopción de una dieta saludable y aumentar la actividad física. Los determinantes sociales son factores de riesgo importantes para las enfermedades crónicas. Los factores sociales, por ejemplo, el nivel socioeconómico, nivel educativo y la raza/etnia, son también una causa importante de las disparidades observadas en la atención de enfermedades crónicas.

  • Prevención

Una tendencia creciente apoya que la prevención es eficaz para reducir el efecto de las enfermedades crónicas, en particular, los resultados de la detección temprana en resultados menos graves. Servicios preventivos clínicos incluyen la detección de la existencia de la enfermedad o la predisposición a su desarrollo, asesoramiento y vacunas contra agentes infecciosos. A pesar de su eficacia, la utilización de los servicios de prevención suele ser inferior a la de los servicios médicos regulares. En contraste con su aparente costo en tiempo y dinero, los beneficios de los servicios de prevención no son directamente percibidos por el paciente debido a que sus efectos son a largo plazo.

Por lo tanto, los programas de salud pública son importantes en la educación del público y la promoción de estilos de vida saludables, además de la concienciación acerca de las enfermedades crónicas. Si bien estos programas pueden beneficiarse de la financiación en los diferentes niveles (estatal, regional, privada) su aplicación es sobre todo a cargo de los organismos locales y organizaciones de base comunitaria

Los estudios han demostrado que los programas de salud pública son eficaces en la reducción de las tasas de mortalidad asociadas a la enfermedad cardiovascular, la diabetes y el cáncer, pero los resultados son algo heterogéneos en función del tipo de la condición y el tipo de los programas implicados.

Imagen: Galería Flickr taiyofj



Consejos para afrontar una ola de calor

En verano, las olas de calor pueden golpear zonas de nuestro país donde las temperaturas durante el año son normalmente más templadas e incluso más frías. En estas áreas y en otras donde las casas no tiene aire acondicionado, sobrevivir a temperaturas extremas durante una ola de calor puede convertirse en todo un reto. Los siguientes consejos pueden ayudar a mantenernos frescos durante una ola de calor, incluso si no disponemos de aire acondicionado en nuestra casa.

Consejos para afrontar una ola de calor

  • Utilizar ventiladores de pie y de techo para favorecer la circulación de aire por toda la casa.
  • Abrir las ventanas de la casa durante las primeras horas del día y durante la noche junto con el uso de ventiladores ayuda a renovar el aire caliente que se acumula durante el día. En las noches más frías abriremos las ventanas para hacer que circule el aire todo lo posible. Cuando salga el sol, las cerraremos, asegurándonos de correr las  cortinas y bajar las persianas, así conseguiremos mantener el ambiente lo más frío posible.
  • Aprovechar el poder de refrigeración del agua. Llenaremos cubos con agua fría y pondremos a remojo los pies o utilizaremos toallas húmedas y pañuelos para ponerlos sobre la cabeza y los hombros, notaremos como nuestro cuerpo se refrigera rápidamente. Toma duchas y baños con agua fría, y considera utilizar una botella spray con agua fría para tenerla cerca en cualquier momento del día.
  • Mantener un nivel adecuado de hidratación, lo que significa que se tiene que prestar especial atención a la cantidad de agua que tomamos a lo largo del día, aumentando la cantidad con el fin de compensar las perdidas que se produce, sobre todo por la sudoración continua, durante una ola de calor.
  • Evitar las bebidas alcohólicas y la cafeína. Ya que ambas actúan como diuréticos y promueven la deshidratación.Evitar salir a la calle las horas centrales del día. Si no es posible, intentaremos visitar edificios que dispongan de aire acondicionado durante las horas más calurosas del día, como bibliotecas, centros comerciales y salas de cine, cualquiera de ellos puede ser bueno para refrescarse.
  • Evitaremos las comidas muy copiosas, sobre todo si son ricas en proteínas, ya que pueden aumentar el calor metabólico y subir la temperatura corporal.
  • Debemos ser capaces de reconocer los síntomas relacionados con el calor y que pueden convertirse en una emergencia. Algunos de los síntomas que pueden aparecer son los calambres, sarpullidos por calor, agotamiento, mareos, vómitos, etc. En caso de identificar alguno de estos síntomas, nos pondremos inmediatamente en contacto con los servicios de emergencia para poder tratar estos síntomas, rehidratar y bajar la temperatura corporal de la persona lo antes posible.

Espero que haya sido de vuestro interés.

Imagen: Galería Flickr andrewcbraithwaite


Salud y Bienestar · Escrito por el 16/07/14


Ejercicios para prevenir el dolor de espalda (II)

En general, hacer ejercicio y practicar distintos deportes es bueno para nuestra salud, nos hace sentir bien y nos ayuda mantenernos sanos y fuertes. Pero no debemos olvidar que casi todos los deportes provocan cierto estrés sobre la columna vertebral, por lo que debemos conseguir que tanto la musculatura como los ligamentos que la rodean se mantengan fuertes y flexibles. Una columna vertebral saludable nos ayudará a prevenir aquellas lesiones que pueden aparecer por hacer deporte.

Ejercicios para prevenir el dolor de espalda

Conseguir poner a punto la musculatura de la espalda y el abdomen se conoce dentro del mundo del fitness como fortalecimiento del core o fortalecimiento del núcleo.

Veamos ahora cómo conseguir fortalecer el core y así evitar las lesiones y el dolor de la espalda baja en distintos deportes:

Montar en bicicleta

Aunque montar en bicicleta fortalece los músculos de las piernas, no lo hace tanto para los músculos que se encuentran alrededor de la columna vertebral.  Mantener la zona lumbar arqueada durante largos periodos de tiempo supone una tensión para la musculatura de la espalda y el cuello que puede pasar factura a medio plazo. Este tipo de tensión se acentúa en las superficies irregulares y con los cambios repentinos de tensión que se producen en el ciclismo de montaña.

Para evitar los problemas de espalda derivados de la práctica del ciclismo comenzaremos por elegir la bicicleta correcta, tanto en talla como en su posterior configuración. En el caso de que decidamos elegir una bicicleta de montaña, tendremos en cuenta que debe tener amortiguación delantera. Iremos progresando poco a poco en los niveles de entrenamiento y no olvidaremos realizar ejercicios de estiramientos de los músculos flexores, aquellos que permiten elevar la pierna hacia nuestro abdomen, con el fin de conseguir un equilibrio entre estos y la musculatura de la columna vertebral y el abdomen.

Levantamiento de pesas

El levantamiento de pesas pone mucha tensión sobre la columna vertebral. Ésta se acentúa en personas de mediana edad y mayores, porque sus discos espinales pueden secarse, siendo más delgados y frágiles debido al paso del tiempo. Los discos son algo así como cojines que amortiguan el trabajo de la columna vertebral.

Para prevenir la aparición del dolor de la espalda baja tendremos en cuenta los siguientes consejos:

  • Hacer un poco de ejercicio aeróbico y estiramientos antes de levantar las pesas para calentar los músculos.
  • Utilizar máquinas de entrenamiento en lugar mancuernas. Estas máquinas ponen menos presión sobre la columna vertebral y no requieren la presencia de un entrenador. Las máquinas de entrenamiento son también más fáciles de usar en comparación con los pesos libres.
  • Hacer más repeticiones en lugar de añadir más peso cuando queremos ganar  fuerza. Evita ciertos ejercicios de levantamiento de pesas que son más estresantes para la columna vertebral como las sentadillas.

Running

Estos son algunos de los consejos que nos van a permitir prevenir el dolor de la zona baja de la espalda

  • Evitar correr sobre superficies de hormigón y desiguales. Elige en una pista de acolchado o superficies suaves, incluso hierba.
  • Usar zapatillas para correr de alta calidad con una buena amortiguación. Debemos reemplazarlas cuando se gasten.
  • Antes de correr debemos calentar y estirar los músculos de las piernas y la espalda baja y realizar ejercicios que fortalezcan los músculos de la base profunda del abdomen y la pelvis que soportan la columna vertebral.

Espero que haya sido de vuestro interés.

Imagen: Galería de Flickr por GonzaloMMD


Fitness y deporte · Escrito por el 14/07/14


Ejercicios para prevenir el dolor de espalda (I)

El dolor de la parte baja de la espalda es muy habitual entre los adultos y con frecuencia está causado por la acumulación de tensión muscular o una lesión, en su defecto. Para evitar que aparezca este problema es necesario evitar ciertas posiciones y actividades que hace que surja un dolor continuo y repetido. En el artículo de hoy veremos algunos ejercicios de fortalecimiento del abdomen, la espalda y las piernas que permiten prevenir la aparición del  dolor de la zona baja de la espalda.

Ejercicios para prevenir el dolor de espalda (I)

Los ejercicios no solo ayudan a disminuir el dolor de espalda, también sirven para a recuperarse más rápido cuando este hace acto de presencia, evitar la aparición de una lesión nueva y reducir las consecuencias del dolor de espalda. En la mayoría de casos se trata de actividades muy sencillas que se pueden realizar en casa sin ningún tipo de equipo específico. Aumentar la flexibilidad, la fuerza y la resistencia nos ayudará a prevenir y reducir el dolor de espalda.

Los ejercicios que nos ayudar a reducir y prevenir el dolor de espalda son:

  • Los ejercicios aeróbicos sirven para aumentar la capacidad cardiovascular y la resistencia de la musculatura realizando ejercicios aeróbicos como nadar y andar no solo nos ayudará a  mantener un buen estado de salud, sino que nos ayudar a acelerar la recuperación.
  • Los ejercicios de fuerza y fortalecimiento del abdomen, la espalda y las piernas permiten evitar que aparezca el dolor de espalda. Desde pesas hasta programas de ejercicios como Pilates y TRX son imprescindibles para evitar la aparición de este tipo de dolencia.
  • Los ejercicios de estiramientos nos van a permitir mantener la musculatura flexible y así conseguiremos que nuestra espalda sea menos propensa a enfermar.

La mayoría de las personas que sufren dolor de espalda está más cómoda realizando ejercicios en diferentes posturas. A veces nos encontramos mejor de pie, otras veces sentados, etc. Tendremos en cuenta estos aspectos para “hacer sufrir” lo menor posible a nuestra espalda baja mientras tratamos de establecer las bases para que el dolor se calme y no vuelva a aparecer.

Los programas de ejercicios más eficaces para el tratamiento del dolor crónico de espalda son los que se diseñan de forma específica e individualizada. Por esto, debemos ponernos en contacto con nuestro médico o con nuestro fisioterapeuta para establecer una rutina de ejercicio que nos permita ir progresando en el tratamiento.

Un buen punto de partida consiste en hacer algún tipo de ejercicio aeróbico cada día, como caminar o nadar, para ir progresando gradualmente cada semana, añadiendo un par de estiramientos de espalda y de fortalecimiento muscular.

En el siguiente artículo de la serie, veremos cómo prevenir el dolor de espalda en algunos deportes en concreto.

Espero que haya sido de vuestro interés.

Imagen: Galería Flickr drweisgerber


Fitness y deporte · Escrito por el 07/07/14


13 de junio: Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel

Los cánceres de piel implican cambios anormales en las células de la capa externa de la piel. En la mayoría de los casos se curan, pero la enfermedad se ha convertido en un problema de salud muy importante debido a la gran prevalencia del mismo en la sociedad actual. Además, la incidencia del cáncer de piel está aumentando en los últimos años a pesar de que la mayoría de los casos se podrían prevenir mediante la limitación de la exposición de la piel a la radiación ultravioleta.

13 de junio: Día Europeo de la Prevención del Cáncer de Piel

 El cáncer de piel es tres veces más común en hombres que en mujeres, y el riesgo aumenta con la edad. La mayoría de las personas diagnosticadas se encuentran en un margen de edad que va de los 45 años hasta los 54 años, a pesar de que la enfermedad está apareciendo con más frecuencia en personas jóvenes.

La carga genética, la raza, o la situación de geográfica son algunos de los factores que afectan a las probabilidades de contraer la enfermedad. De hecho, la mayor tasa de cáncer de piel se encuentra en las zonas del mundo donde los caucásicos de piel clara reciben mayor exposición solar que en sus lugares de origen.

 Cada tumor maligno que se desarrolla en la piel se hace visible en la superficie de la misma transcurrido un tiempo, haciendo que el cáncer de piel sea el único tipo de cáncer que casi siempre es detectable en sus primeras etapas y, por tanto, las probabilidades de cura son mucho mayores.

 ¿Cómo prevenirlos?

  • Todos los médicos no son iguales. El dermatólogo es el profesional mejor cualificado para prevenir, detectar y tratar el cáncer de piel.
  • Los llamados cánceres de células basales no siempre son inofensivos. Siempre que detectemos un crecimiento celular sospechoso debemos ponernos en contacto con nuestro médico.
  • El café. Estudios recientes realizados en la Universidad de Wayne han descubierto que el efecto antioxidante del café ayuda a proteger a las células contra el cáncer de piel.
  • Protector solar. Cuando se utiliza un protector solar se busca crear una barrera física contra los rayos UV con el fin de que estos no incidan directamente sobre la piel. Las investigaciones más recientes recomiendan no solo utilizar protectores de amplio espectro, es decir, que protejan tanto para los UVA como para los UVB, sino también utilizar ropa protectora contra el sol.
  • Los salones de bronceado. Los expertos son claros, las personas que frecuentan los salones de bronceado son 2,5 veces más propensas a desarrollar cáncer de células escamosas y 1,5 veces más propensos a sufrir cáncer de células basales. También existen datos que confirma que la exposición a las camas de bronceado antes de los 35 años aumenta significativamente el riesgo de melanoma.

 Además de estas recomendaciones generales, la Asociación Española Contra el Cáncer establece una serie de pautas que ayudan a prevenir la aparición de este tipo de enfermedad en niños que mostramos a continuación:

  • Recuerda buscarle una buena sombra entre las 12 y las 4 de la tarde.
  • Evita que permanecer bajo el sol durante mucho tiempo.
  • Es importante que protejas sus ojos con gafas de sol.
  • Utiliza sombrillas, sombreros, gorras, camisetas… cuando se ponga directamente al sol.
  • Las cremas con un nivel de protección alto son las únicas que le resguardarán de los rayos más peligrosos. Aplícaselas después de cada baño o cada 2 horas.
  • Recuerda protegerle cuando haga una actividad al aire libre.
  • Es importante que beba agua con frecuencia. Una piel bien hidratada también le cuidará frente a los rayos solares.

 Espero que haya sido de vuestro interés.

Imagen: Galería Flickr Oliver Allen

 


Salud y Bienestar · Escrito por el 13/06/14


Los mejores consejos para prevenir el sobrepeso

El estudio realizado a nivel europeo IDEFICS trató de realizar una evaluación internacional de problema de la obesidad en niños. El enfoque del estudio estaba centrado en los riesgos y  consecuencias del sobrepeso y obesidad en niños. Más allá de la propia investigación, IDEFICS ofreció actividades de promoción de la salud y prevención de la obesidad en escuelas y guarderías.

Los mejores consejos para prevenir el sobrepeso

El informe mostró que aproximadamente uno de cada cinco niños tiene sobrepeso u obesidad. En general, las niñas europeas son más dadas a sufrir de sobrepeso que los niños. Entre los países donde se realizó el estudio, la prevalencia de niños obesos se centraba en la zona sur de Europa con respecto a la parte Norte de Europa. Este hecho coincidía con una mayor frecuencia de comer mientras se ve la televisión en la parte sur de Europa con respecto a la parte norte.

La encuesta mostró también que los niños del norte de Europa, donde los datos de obesidad y sobrepeso son claramente menores, bebían un cantidad mucho menor de bebidas azucaradas, del mismo modo comían menos galletas y pasteles y además incluían en su dieta semanal y diaria frutas frescas y vegetales crudos.

Otro de los resultados clave del estudio es que existe una asociación muy fuerte entre la duración del sueño y el riesgo de sobrepeso y obesidad. Los investigadores llegaron a la conclusión de que, como media, los niños en edad preescolar que duermen menos de 9 horas por noche tenían un riesgo significativamente superior de sufrir sobrepeso. Por otra parte, los niños en edad escolar que duermen menos de  horas tienen un 40% más de riesgo de sufrir sobre peso e incluso el riesgo ascendía hasta un 300% si duermen menos de 9 horas.

El estudio mostró que los niños que hacían más deporte o que iban hasta la escuela caminando, andando o en bicicleta eran menos propensos a tener sobrepeso u obesidad y el riesgo se reducía aún más si utilizaban equipos informáticos o televisión durante menos de 14 horas a la semana.

Junto a la alimentación, el sueño y  la actividad física, se encuentran los antecedentes familiares como un factor muy importante en relación al desarrollo de sobrepeso y obesidad en niños. La educación y los ingresos de los padres están claramente relacionados con el peso del niño. Los niños de padres con ingresos bajos tenían una probabilidad del 50% de tener sobrepeso u obesidad con respecto a los niños de padres con ingresos más altos.

Finalmente, los investigadores van a continuar el seguimiento de los niños después de la implementación de varios cambios en la dieta y el estilo de vida de los mismos. Su intención es conocer si este tipo de cambios son efectivas y en qué medida, para poder aunar esfuerzos y focalizar en aquellas estrategias más eficientes en el tratamiento del sobre peso y la obesidad en Europa.

Espero que haya sido de vuestro interés.

Imagen: Galería Flickr Municipalidad de Miraflores


Nutrición y dietas · Escrito por el 25/04/14


Cómo prevenir las enfermedades más comunes del invierno

El invierno es la estación de los resfriados y la gripe. En el artículo de hoy vamos a ver algunos consejos que nos permitirán mantener alejadas estas enfermedades durante el invierno que se prevé muy frío.

 Cómo prevenir las enfermedades más comúnes del invierno

Este último otoño, excepcionalmente cálido, no nos ha permitido crear el hábito de utilizar ropa de abrigo que otros años ya utilizábamos desde hace algunas semanas. Así que un frío repentino nos puede coger desprevenidos, haciendo que nuestro cuerpo sienta el frío de forma más intensa y que además en momentos puntuales incluso lleguemos a temblar.

El temblor continuo puede deprimir nuestro sistema inmunológico y nos hace más propensos a contraer enfermedades. Pero existen otros aspectos que pueden afectar directamente a nuestro sistema inmunológico, como las horas de luz solar. La alteración de la cantidad de luz que de forma normal deberíamos recibir modifica las concentraciones de melatonina y serotonina, dos hormonas que controlan de forma directa la efectividad de nuestro sistema inmune.

Aunque la mayoría de las infecciones se transmite principalmente a través aire por el efecto “aerosol” que se produce cuando estornudamos, los gérmenes también se pueden transmitir por el contacto físico y entrar en nuestro cuerpo cuando nos tocamos los ojos, la boca o la nariz  nuestras manos.

Estas zonas ofrecen un forma de acceso muy fácil para los gérmenes, pudiendo llegar sin grandes problemas hasta las vías respiratorias a pesar de que dispongan de barreras de defensa. La mejor forma de contrarrestar este efecto es lavarnos las manos a menudo y secarlas con pañuelos de papel mono-uso o toallitas desechables, reduciendo así de forma muy significativa las posibilidades de contraer un virus, especialmente el rotavirus, que puede infectar a los niños y provocar vómitos y diarrea.

En la medida de lo posible debemos evitar las grandes aglomeraciones de gente, la cercanía entre personas hace que sea mucho más fácil que contraigamos una infección. Los trenes abarrotados de gente, las zonas con poca ventilación, los grandes almacenes llenos de gente, etc., hacen que contraer un resfriado sea realmente fácil.

La calefacción central reduce nuestras defensas y afecta a nuestros sistema respiratorio negativamente produciendo la desecación de las mucosas y por tanto debilitando una de nuestras primeras barreras de protección. El aire seco y sofocante de la calefacción puede hacer que se agrave un dolor de garganta leve o una pequeña molestia que sintamos en el pecho como el asma.

La actividad física regular es una de las armas más fuertes para la lucha contra las infecciones invernales. Practicar deporte con regularidad tanto en invierno como en verano mejora nuestros estado de ánimo, algo que también afecta a nuestra capacidad para combatir infecciones. Por otro lado, la practica diaria o frecuente de un deporte nos va a permitir tener un sueño de calidad, en muchas personas, no se trata de dormir más, sino de dormir mejor y en eso vamos a encontrar un gran aliado en el deporte.

La alimentación es, como todos sabemos, uno de los factores más importantes. Con una dieta variada y equilibrada, rica en alimentos que contengan las vitaminas y los minerales que se encargan de fortalecer nuestro sistema inmunitario nos ayudaran a poder prevenir y superar con más facilidad las enfermedades más comunes del invierno.

Espero que haya sido de vuestro interés

Imagen: Galería Flickr [Duncan]


Salud y Bienestar · Escrito por el 22/01/14



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