Nuestra talla está escrita en los huesos

Los niños tienen 100 huesos más que los adultos para facilitar su salida por el conducto del parto y cuando se van haciendo mayores se van fundiendo. Ahí está la clave de tu talla.

Seguramente si te dicen que los niños tienen más huesos que los adultos pensarás que no tiene sentido, pero lo cierto es que es así. Los niños, al nacer, tienen casi 300 huesos, mientras que los adultos tenemos 206. La explicación es mucho más sencilla de lo que parece, al nacer necesitamos una serie de huesos. Y es que al tener que pasar por un conducto estrecho, de diez centímetros, muchos huesos están divididos en partes, son más flexibles y blandos. Después con el paso de los días, de los meses, de los años, irán soldando y fundiéndose por lo que el número de huesos se reduce porque muchos de ellos se unen.

De esta manera, uno de los casos más llamativos y que los vemos todos cuando nacen nuestros hijos o sobrinos, etc… es el caso de la fontanela, que es una parte de la cabeza, encima de la frente, con un ligero hundimiento que a veces late. Y es que el cráneo de un bebé se compone de varios huesos unidos entre sí por tejidos cartilaginosos, elásticos y fibrosos que se superponen, ayudando a que la cabeza pueda salir por el canal del parto sin que se dañe el cerebro. Su fusión puede durar hasta los seis años.

También se puede comprobar la cuestión de los huesos divididos en otras partes del cuerpo. Por ejemplo, la cadera de los bebés también empieza dividida en tres o cuatro vértebras sacras que más tarde se unirán en el sacro. Además, el coxis cuando nacemos se forma de tres o cinco vertebras coxígeas y el coxal se forma de la unión de ilión, isquion y pubis. Amén de estos apuntes, hay que tener en cuenta que el sacro infantil está soldado y forman cuatro vértebras independientes.

Otro de los huesos que inicialmente está dividido en tres partes es el húmero. En la boca, el maxilar está dividido en dos: maxilar superior e inferior.

Estos huesos en realidad son cartílagos de crecimiento que se unen, calcifican y sueldan hasta los 20 o 25 años cuando el esqueleto alcanza, aproximadamente, el 12% del peso del cuerpo. Los huesos largos crecen por los extremos en las regiones llamadas placas de crecimiento. Eso hace que algunos niños tengan dolores muy fuertes, sobre todo, por las noches.

En realidad ese crecimiento sucede cuando las células del cartílago se dividen y aumentan esas placas de crecimiento. Estas nuevas células de cartílago empujan las células cartilaginosas más grandes hacia el centro del hueso. Las células de cartílago más viejas mueren y su espacio es reemplazado por hueso. Cuando este hueso alcanza su tamaño completo, sus placas de crecimiento pasan a convertirse en hueso. El crecimiento de los huesos largos se acaba al final de la pubertad y, generalmente, cuando el crecimiento de estos huesos largos se detienen ya no suele crecer más.

Para ayudar a los médicos a calcular la madurez del esqueleto del niño existe una prueba médica predictiva basada en la espesura del cartílago que se va convirtiendo en masa ósea. Es la prueba de la muñeca consistente en una radiografía del cartílago epifisario, que ayuda a calcular la edad ósea, que no siempre tiene por qué coincidir con la edad real de la persona, pero puede ayudar a detectar cualquier problema de crecimiento. Todo está escrito en los huesos ya que conociendo la edad ósea y la talla del niño podemos adivinar la talla definitiva del niño a lo largo de su vida.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 19/04/18


Los nuevos desayunos saludables entierran las galletas

La vida y la comida sana gana terreno y el desayuno no se escapa a esta moda en la que son muchas las alternativas a las galletas de siempre.

Todos nos hemos criado bebiendo por las mañanas un buen tazón de leche, con galletas o pan. Ahora las nuevas tendencias de alimentación indican que esto no es sano.

El asunto se puso sobre la mesa a principios de este año cuando una nutricionista informó de que a su hijo le daba por la mañana garbanzos para desayunar. La publicación provocó un debate que sobrepasó cualquier expectativa, aunque sí es verdad que son varios los expertos que apuestan por un desayuno más moderno y sano. La pregunta es, si no puedo darle galletas a mis hijos por las mañanas, ¿qué le puedo dar?

En la web http://www.unamamadeotroplaneta.com nos dan algunas pistas de por dónde debería ir la alimentación de nuestros hijos por la mañana. En el artículo “Y si no le doy galletas, ¿qué le doy para desayunar?” la autora ofrece una serie de alternativas a las galletas después de advertir que una de las primeras cosas que descubrió al preocuparse por la alimentación de su hija es que todos los productos destinados a los niños son insanos por tener un exceso de azúcar, de grasa o de sal. Es decir, se dio cuenta que muchos de los productos que se supone que harán que tus hijos crezcan sanos tienen el efecto contrario.

En esta lista de productos malditos para los niños entrarían: zumos envasados, yogures y lácteos azucarados, bollería y galletas, cremas de untar como Nutella o Nocilla, queso de baja calidad, embutidos y cárnicos procesados, al menos no todos los días, Colacao, Nesquick o cualquier batido de sabores, refrescos, cereales azucarados o cereales para bebé de bote…

De esta manera, se recomienda cambiar completamente el ritmo de alimentación mañanera de los niños con colacao, galletas o bollos y anima a sustituirlos por una serie de alimentos como el pan integral o multicereales, los palitos integrales de espelta, el yogur natural sin azúcar, la leche normal, queso de alta calidad, la fruta entera (plantanos, fresas, frambuesas, arandanos, naranja, mandarina, piña, kiwi, manzana, pera o uvas, dejando los zumos para un par de días a la semana.

También son recomendables los cereales sin añadidos, los frutos secos, semillas, aguacate, hummus, hortalizas y verduras, como el tomate natural, aceite de oliva, huevos, pescado azul como atún o salmón, crepes o tortitas caseras sin azúcar, incluso se pueden hacer algunos días batidos naturales con fruta, yogur y avena.

También en la página https://nortesalud.com aparece otro artículo llamado: “Cuando las galletas dejan de ser la opción” en el que se ofrecen, nada menos, que 75 alternativas de desayuno saludable. Algunas de ellas son leche entera, pan integral, aceite de oliva y frutas; requesón y miel con nueces; yogur griego, melocotón y plátano y avena; tortitas de plátano; huevos revueltos con perejil y un vaso de leche; fruta con yogur natural; crepes caseros de fruta; tostada con crema de cacao y avellana casera; piña y naranja troceadas con canela; bocadillitos de pan integral, yogur natural con chocolate negro y una pieza de fruta, batidos naturales de frutas, cuenco de aceitunas, zanahoria, pepino y queso.

Otras opciones pasan por hacer muffins de verduras, pate de aguacate, copos de maíz con yogur y fresas, copos de yogur y plátano, copos de avena con yogur y manzana; fresas bañadas de chocolate negro y avellanas; palitos de manzana con canela y yogur; no podía faltar el pan con aceite y tomate de toda la vida o los gofres naturales. También se puede optar por macedonia de frutas con aguacate y queso blanco, tostada de pan de centeno con tomate, atún y fruta. Son tantas las opciones que puedes experimentar a ver qué le gusta más a tu hijo. También se propone nocilla de nueces casera sin azucares añadidos o magdalenas de soja y plátano.

La opción vegana pasa por desayunos como helado de platano y cacao con topping de frutos secos, Gachas de leche merengada, sándwich de pan integral con un montón de productos saludables desde tomate a platano, manzana, etc… pasando por batidos de yogur vegetal sin azúcar y fruta de temporada.

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Trabajar el suelo pélvico, clave también para hombres

Si oímos hablar de suelo pélvico pensamos solo en mujeres, pero su importancia en los hombres también es importante para varias funciones vitales.

Cuando se habla de la importancia del suelo pélvico o de trabajarlo, normalmente pensamos en mujeres. Sin embargo, para los hombres también es importante realizar ejercicios de suelo pélvico. Y es que este conjunto de músculos tienen funciones muy importantes tanto en las funciones excretoras, como en las sexuales, en ambos sexos. Por tanto, hombres y mujeres estamos obligados a localizar nuestro suelo pélvico y trabajarlo.

Primero vamos a aprender qué es el suelo pélvico, también conocido como periné o perineo. Es la región anatómica que corresponde al suelo de la pelvis que está formada por el conjunto de partes blandas que cierran hacia abajo el fondo de la pelvis menor, la excavación pélvica.

Es un conjunto de músculos y ligamentos que cierran la cavidad abdominal en su parte inferior y su misión es sostener los órganos pélvicos: vejiga y uretra, útero y vagina, y recto, en la posición adecuada para su normal funcionamiento. Su exploración médica es importante para el diagnóstico de enfermedades de transmisión sexual, así como tiene relevancia ante la posibilidad de encontrar muestras e información ante casos de violación o abusos sexuales.

En las mujeres esta musculatura es muy importante para su calidad de vida porque si está debilitada afecta a su bienestar físico y psíquico. Un suelo pélvico debilitado, tanto en hombres como en mujeres, puede provocar incontinencia urinaria, disfunciones sexuales o dolor lumbar.

En el caso de las mujeres, las funciones del suelo pélvico son, sobre todo, mantener en la posición adecuada los órganos situados dentro de la pelvis (vejiga, vagina, utero y recto) sin restar importancia a otras funciones como asegurar la continencia urinaria, ayudar en la fase expulsiva del parto o ayudar a mantener la estabilidad lumbar. Si el tono muscular del suelo pélvico no es el adecuado, provoca problemas como descenso de estos órganos pélvicos por el conducto vaginal, lo que se conoce como prolapsos, dolor de espalda, incontinencia urinaria, incontinencia fecal y disfunciones sexuales.

Y si es importante en las mujeres, no lo es menos en los hombres. Todos tenemos una pared compuesta por músculo y fascia que sostiene determinadas vísceras como la vejiga o la próstata. A través de esa zona se abren espacios por donde salen conductos como la uretra o el recto en el caso de los hombres.

Dicho esto es fácil entender que los hombres tenemos que trabajar el suelo pélvico porque esa zona se debilita y nos puede crear problemas en la próstata, incontinencia urinaria y problemas de erección normalmente a partir de los 30 años, que es cuando la parte central de la próstata se hace más grande, lo que obstruye la uretra y dificulta la micción. Además, trabajar esa zona cubre una función importante en procesos relacionados con la sexualidad, como el órgano, la erección y la eyaculación precoz. Para trabajar esa zona, se recomiendan los ejercicios de Kegel, que se pueden llevar a cabo en cualquier lugar.

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¿Todavía no conoces el poke? Así es su receta original

El Poke es la nueva comida de moda llegada de Hawai y ya arrasa en Estados Unidos, Europa y, por supuesto, en España por ser versátil, sano y no calórico.

El Poke es la comida de moda llegada de Estados Unidos, concretamente de Hawai, y que empieza a tener gran aceptación en Europa. Después del wok y del sushi, el poke se ha puesto de moda gracias a su mezcla de pescados crudos, principalmente atún, aliñados con salsa de soja y sésamo. Además, se le añaden otros elementos frescos como algas, aguacate, pepino, sésamo, cebolleta, todo ello acompañado de arroz.

El origen del Poke está en los nativos hawaianos que comían pescado crudo amasado con los dedos o cortado transversalmente en pedazos. Además, le añadían sal para preservar el pescado, limu crujiente, que son hojas de vidrio basáltico, e inamora, que es un condimento hecho de nuez de kukui tostada y sal marina. Después le fue influenciando la cocina japonesa como consecuencia de la llegada masiva de japoneses para trabajar en las plantaciones de azúcar, que añadieron soja y arroz al pescado crudo que consumían antes los polinesios.

La receta original del Poke

Para preparar un original Poke debes comprar un buen atún, cortarlo en dados, mezclarlo con algas rehidratadas, como las wakame,  cebolleta, cebollino, salsa de soja y aceite de sésamo, amén de zumo de lima y limón.

Para cocinarlo tienes que tener en cuenta, además, que debes congelar el pescado para que no te afecte el anisakis y que el poke no es marinado, por lo que la mezcla debe reposar la mezcla cinco minutos ya que lo bueno de este plato es que preserve el sabor del atún crudo.

La pregunta es ¿por qué está tan de moda? Pues la respuesta puede llegar a través de la evolución de la comida y los sabores. Habituados al sushi, al ceviche o el ramen, los paladares más exigentes encontraron un nuevo sabor en el poke que triunfa en Estados Unidos, pasó a Europa y llegó a España. El argumento de sus defensores es que es sano, asequible y se pueden combinar diferentes ingredientes.

El hecho de que el expresidente de Estados Unidos, Barak Obama, declarara su amor por este plato le puso en el escaparate y las cartas de muchos restaurantes empezaron a llenarse de este mismo plato.

En España, el pionero fue un restaurante en Barcelona llamado Poke Maoli, cuyo dueño Oliver Moon, lo descubrió en California en 2014. Otra de las razones por las que tiene mucho éxito es porque es comida rápida y sana, amén de tener combinaciones infinitas.

En España algunos restaurantes ofrecen el Poke para que cada uno se creara su propio plato. Como base se propone el arroz sushi, mezcla de ensalada, arroz integral, kale y quinoa, mientras que para la proteína debes elegir entre atún rojo, salmón, pulpo, gambas o tofu, con salsas clásicas como la de soja o el aceite de sésamo, mayonesa de siracha, soja cítrica, wasabi alioli y soja sin gluten, mientras que se pueden añadir toppings como verduras, frutas, algas, cebolla frita, almendar crujiente, semillas de sésamo o aguacate y cangrejo.

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Cinco ejercicios para eliminar la grasa abdominal

Para trabajar y eliminar la grasa abdominal que has acumulado en invierno no tienes que ir al gimnasio. Con una pequeña rutina que puedes hacer en casa te desharás de esos michelines.

Pasada la Semana Santa nos acabamos de dar cuenta de que la primavera ya está aquí y el verano amenaza a la vuelta de la esquina. Y te miras y ves que tus michelines invernales no han desaparecido. Urge poner en marcha la operación bikini. Amén de mejorar tu alimentación, no dejes de comer, pero evita esas cosas que sabes que te engordan, es momento de hacer ejercicio específicos para acabar con la grasa abdominal. No hace falta, puedes hacerlo, pero no es necesario acudir al gimnasio.

Vamos a mostrarte cinco ejercicios que puedes hacer en casa para combatir la grasa abdominal, más allá de las tradicionales abdominales en las que, recuerda, es básico no levantar ni los glúteos ni los pies.

Lo primero que tienes que saber es que no hay una fórmula mágica. Este es un reto que requiere disciplina, constancia y compromiso. Sólo así lograrás bajar tu grasa abdominal porque requerirá un gasto energético, amén de tonificar y fortalecer los músculos de esta región.

Crunch abdominal

El primero de los ejercicios que puedes hacer en casa el Crunch. Para hacerlo debes acostarte boca arriba y flexiona las piernas. Las manos deben ir detrás de la cabeza y realiza una flexión de 40 grados. Haz 20 o 30 repeticiones sin parar, descansa 30 segundos, hasta completar tres series.

Vigila bien tu postura, ya que si los haces mal cargarás la zona cervical.

Abdominales laterales

Las abdominales laterales aumentan la quema de grasa abdominal. Para la misma necesitas más resistencia y concentración. Para hacerlas debes acostarle sobre uno de los costados de tu cuerpo con las piernas estiradas. Una mano debe estar apoyada en el suelo y la otra en la cabeza, con si tu brazo fuera un triangulo. Entonces tienes que hacer una flexión lateral, llevando el codo hacia la cintura.

Debes hacer entre 10 y 30 repeticiones, dependiendo de tu resistencia, descansas 30 segundos, y trata de completar tres series. Después, acuéstate sobre el otro costado y trata de repetir la misma rutina.

Practica la plancha

Una de las rutinas que ahora está más de moda para trabajar la grasa abdominal es la plancha. Este ejercicio trabaja casi todos los grupos musculares del cuerpo. Si se hace bien puedes fortalecer la zona lumbar, los glúteos, las piernas y el abdomen. Para hacerlo debes tumbarte boca abajo, colocar los antebrazos en el suelo y apoyarte sobre las puntas de los pies. Tu espalda debe quedar erguida, los hombros justo encima de los codos y los glúteos un poquito elevados. Debes mantener esta posición 20 segundos, descansar y repetirlo tres veces. Cuando vayas cogiendo más resistencia aumentarás el número de segundos hasta los 60 y podrás hacerlo hasta cinco veces.

Abdominales laterales de piernas

Sí, mover las piernas también puede fortalecer tu tripa.

Las abdominales laterales de piernas sirven para trabajar la zona abdominal, los glúteos y las piernas. Debes empezar a hacerlo de manera suave y trata de aumentar la intensidad de manera gradual. Para hacerlo debes acostarte sobre el lateral izquierdo, apoyado sobre el antebrazo y con las rodillas dobladas en un ángulo de 90 grados. Levanta la cadera y eleva la pierna derecha sin estirarla. Sin bajarla, lleva la cadera y descansa unos segundos. Realiza 12 repeticiones y cambia de lado.

Vs, y no de Vendetta

Por último, te animamos a que purebes con las abdominales en V, que pondrá a prueba el equilibrio y la fuerza física. Para hacerlas, siéntate en el suelo conlos brazos a los costados del cuerpo y levanta tu pies. Entonces debes estirar las piernas y mover el torso hacia atrás. De esta manera formarás una V y tendrás que llevar los brazos hacia los pies de manera que mantienes el equilibrio. Después doblaras los codos en un ángulo de 90 grados y sin perder esa posición moverás los brazos hacia adelante y hacia atrás.

Hazlo durante 40, 50 o 60 segundos, dependiendo de tu resistencia.

Ponte en marcha con estos ejercicios, el verano te espera y querrás lucir una gran figura.

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Causas y soluciones de la depresión adolescente

Los adolescentes viven un periodo de cambio que puede llegar a afectarles con el riesgo de que sufran una depresión. En esos casos es importante conocer los síntomas, las causas y las soluciones.

Seguramente, visto con perspectiva, si nos dicen que los adolescentes de hoy en día se deprimen pensaríamos que algo no está bien. Es probable que reflexionáramos sobre lo fácil que eran las cosas cuando estábamos en casa de nuestros padres y no teníamos más responsabilidades que las escolares. Yendo más allá, podríamos pensar en lo bien que lo pasamos en aquellos años, cuanta gente conocimos, que libertades teníamos y la cantidad de cosas que hicimos. Es cierto, como también lo es que ahora los adolescentes, algunos, se deprimen. En concreto, uno de cada 33 niños menores de 12 años se deprime, mientras que en edad adolescente la cifra sube a uno de cada ocho.

Hay que entender la depresión como un trastorno que afecta al estado de ánimo y a la salud de la persona. No sólo en adolescentes. A cualquier edad podemos sufrir depresión ya que no existe una causa común, son muy variadas, y, por supuesto, hay personas que son más propensas a sufrirlas. Además, nos puede llegar de forma repentina, por una circunstancia personal dura como el fallecimiento de una persona cercana o un familiar. No sólo por ahí puede sobrevenir. También puede ser causado por un conjunto de factores que van alterando el estado de ánimo de esa persona.

Una de las causas de la depresión, por ejemplo, hablando de adolescentes sería estar sufriendo acoso escolar. Este grupo de edad puede ser propenso a sufrir depresión porque los cambios en nuestra vida a esa edad son más drásticos. Nos damos cuenta de que las cosas, muchas veces, no son como nos las hemos imaginado de niños, sino que son más difíciles o diferentes. Cuando se da en personas entre los 12 y los 18 años la depresión suele tener detrás un importante componente social: miedo al rechazo, a no encajar en una clase o en un grupo, en la sociedad, amén de que eres carne de cañón si vives en un hogar desestructurado o hay ausencia de alguna figura de autoridad. Por así decirlo, la depresión en la adolescencia tiene que ver con encontrar nuestro lugar en el mundo, no entender quiénes somos, dudar de todo, sentirnos que no servimos para nada o que el futuro lo vemos negro.

Los síntomas que muestran los adolescentes deprimidos van desde la apatía, a estar solitario, irascible, irritable, sin ganas de ver a nadie y con pensamientos pesimistas. Se muestran infelices y cuando los periodos de tristeza llegan a las dos semanas se puede considerar síntomas de depresión. Hay que observar los cambios de actitud y los estados de ánimo. Suele haber un hastío vital, no muestran interés por ninguna actividad no queriendo disfrutar de amigos o aficiones. Además, lloran con facilidad y tienden al aislamiento. Donde más atentos debemos estar es en los casos en los que la depresión puede derivar en casos de anorexia o bulimia, incluso puede llegar a mostrar desprecio por su propia vida.

Si hablamos de las causas que pueden provocar una depresión en adolescentes puede ser por unos hechos puntuales: un fracaso sentimental, el fallecimiento de un ser querido, etc… También puede tener un componente social ya que las depresiones tienen que ver con cómo nos vemos en el mundo por lo que la depresión puede ser también como consecuencia de una gota que va llenando el vaso.  Hay que tener en cuenta nuestro historial familiar de depresión y otras enfermedades mentales.

Para tratar las depresiones en adolescentes tenemos que distinguir si es por causa física debemos acudir a un psicólogo, psiquiatra o psicofarmacólogo para una evaluación psicológica y tratamiento apropiado. Normalmente se suelen recetar antidepresivos como Prozac o Lexapro. También hay casos en los que hace falta un internamiento hospitalario y llegados a la depresión extrema se puede llegar a una terapia electroconvulsiva.

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¿Funcionan los suplementos de colágeno contra la artritis?

A las personas que sufren de artritis o tienen dañadas las articulaciones se les suele recomendar consumir suplementos de colágeno, pero debes saber que no sirven de nada.

Cuando hacemos ejercicio estamos expuestos a lesiones de todo tipo, incluido a nivel articular. Con la práctica intensiva de deporte es habitual que el cartílago que protege los huesos de la articulación sufra desgaste, lo que hace que los huesos choquen entre sí provocando molestias.

Son muchas las personas que estiman que tomar colágeno puede ayudarte a recuperarte o fortalecer las mismas con beneficios para la salud. ¿Pero es cierto? Vamos a intentar arrojar algo de luz sobre el asunto. El colágeno es una molécula proteica que forma la estructura de los huesos de todos los demás componentes de la articulación, como cartílagos, ligamentos y tendones. Está formada por distintos aminoácidos como la prolina, lisina y glicina. No sólo eso les aporta grosor, resistencia y elasticidad, amén de formar la estructura del tejido que protege y recubre las fibras musculares.

La misión del colágeno es crear la estructura básica para sostener los tejidos, es decir, nuestro cuerpo ya que son los andamios que dan forma y estructura a nuestro cuerpo. De alguna manera, son el principal elemento de los tejidos conjuntivos de nuestro cuerpo, como la piel, el pelo, los huesos o los tendones. En teoría, los suplementos de colágeno, ayudan a mantener y recuperar los tendones y los músculos, sobre todo las articulaciones. Sin embargo, no todas esas bondades se han podido demostrar científicamente.

Los estudios que se han realizado para hablar de las bondades del colágeno tienen poca credibilidad debido a que han sido realizados por los propios fabricantes de los suplementos . Por el contrario, las pruebas realizadas por la EFSA (Agencia Europea de Seguridad Alimentaria) han demostrado que no hay evidencias de que al tomar colágeno tenga efectos positivos sobre las articulaciones de personas activas, amén de tampoco mejorar la salud o la tersura de la piel. Por ello, la recomendación es no usar colágeno para las articulaciones y sí buscarlo en otros alimentos como, por ejemplo, la gelatina que tampoco te va a solucionar los problemas articulares, pero tiene mejor sabor y es más barato. Comprar suplementos de colágeno no te va a ayudar con la artritis.

Debes saber que el colágeno que hay en tu cuerpo lo has general tú 100%, lo han producido tus células utilizando aminoácidos, de las que se componen las proteínas. Por tanto, no necesitas consumir colágeno, ya que los aminoácidos se encuentran en otros alimentos y muchos de ellos son producidos por nuestro propio cuerpo.

Hay varios tipos de alimentos que producen colágeno. El < alimentos con licopeno como la remolacha, frambuesas, fresas, cerezas o sandias. También los frutos secos ayudan a combatir la artritis como las almendras y las avellana que se pueden tomar al almuerzo o la cena y en el desayuno con avena y otras frutas. Estos son buenos para la artritis o la artrosis porque contienen ácidos grasos omega 3, que son antiinflamatorios y ayudan a que las articulaciones se desinflan.

También tomando vitamina C puedes producir colágeno para producir colágeno para las articulaciones y de esta manera combatir artritis, al tiempo que es antiflamatorio.  Curiosamente, se recomienda esta vitamina que no sea consumida en cítricos: el brócolo, el ajo, la lechuga, la col, la coliflor, el berro o la acelga.

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Cómo saber si tu hijo está enganchado al móvil

Los móviles o los dispositivos tecnológicos también han cautivado a nuestros niños y jóvenes que pueden caer en una adicción sino estamos presentes los padres y ponemos límites.

Seguro que ya te has dado cuenta de que la nueva adicción para los niños, para los preadolescentes y adolescentes es estar con el móvil. Facebook, Twitter, Instagram, snapchat, whatsapp, yotube son algunas de las aplicaciones que vuelven locos a pequeños y mayores. No son pocos los colegios que han prohibido su uso en horario escolar y los Smartphone amenazan con destruir la convivencia de más de una familia. Parece exagerado decir que es una adicción, pero lo cierto es que hay maneras de detectar si eso es así y soluciones a este problema que cada vez afecta más.

Los primeros síntomas en los que debemos fijarnos es si nuestros hijos padecen ansiedad, cambios de conducta, ya no comen o duermen igual de bien que antes. Si eso es así podemos sospechar que están bajo el efecto de alguna adicción y a esas edades seguramente será el móvil. Y es que los expertos señalan que el abuso de las nuevas tecnologías, esa obsesión por estar siempre conectados debe ser una primera señal de alarma. De alguna manera, como cualquier otra adicción, los niños, los adolescentes precisan estar cada vez más tiempo con el móvil para tener el mismo nivel de satisfacción. Por supuesto, estos cambios afectan a las relaciones familiares y al rendimiento académico.

Si hubiera que hacer una lista de síntomas para detectar que nuestro hijo es adicto al móvil, a la tecnología, debería señalar que se vuelven irritables, tienen dependencia, cambios de humor y sólo son capaces de estar tranquilos cuando están en contacto con el móvil. Esto, evidentemente, afecta a la vida cotidiana cuando, por ejemplo, no se apagan los aparatos por la noche, se retrasan las horas de comidas o de realizar tareas.

Alguien podría pensar que el uso prematuro de tecnología es bueno. Sin embargo, el XXII Congreso de la Sociedad Española de Medicina de la Adolescencia reveló que usar estos dispositivos tan temprano está haciendo que se activen nuevas zonas en el cerebro, mientras que otras relacionadas con la memoria o la capacidad de organización se desarrollaban menos. Por ello, los expertos recomiendan usarlos razonablemente.

Detectado el problema o la adicción, los expertos señalan que la solución no pasa por una prohibición, sino más bien saber aprovechar las oportunidades que nos dan, pero con moderación, de manera responsable, educando. Así, se recomienda que los teléfonos móviles o demás dispositivos tecnológicos no estén en los cuartos de los niños, amén de que siempre debería haber un adulto cerca para controlar tiempos y contenidos. Es importante limitar los tiempos de uso y pactar una serie de normas como no llevarlo al colegio o a las reuniones familiares, o crear unos horarios de uso y otros que no lo son.

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Noticias, Salud y Bienestar · Escrito por el 15/03/18


Remedios naturales contra las contracturas sin tener que pasar por el fisio

Todos hemos sentido contracturas en la espalda por las tensiones de día a día y asumimos que debemos darnos masajes o acudir al fisio, pero antes de hacerlo prueba algunos de nuestros remedios naturales.

Cuando notamos en nuestro cuerpo que tenemos una contractura solemos tomar la decisión de acudir al fisioterapeuta, que normalmente nos va a cobrar por aliviarnos de esa sensación. Hay muchas veces que no queda más remedio, pero antes de hacerlo debes tener en cuenta varios consejos por si pudieras mejorar tú mismo en tu casa. En otras palabras, remedios caseros para tratar esa contractura que te lleva por el camino de la amargura.

Lo primero será explicar que entendemos por contractura un estado de rigidez o de contracción permanente, involuntaria y duradera de uno o más músculos. También se define como un nudo en el músculo que no deja que la sangre alcance las células musculares acumulando toxinas por lo que las terminaciones nerviosas del músculo reaccionan enviando al cerebro señales y provocan dolores. El trabajo descontracturante intenta relajar o deshacer ese nudo para que la sangre fluya con normalidad.

Entre las formas de eliminar la contractura encontramos un baño aromático para reducir el dolor que consiste en preparar un baño de agua caliente, echar 250 gramos de sales de Epson que antes hemos mezclado con cinco gotas de aceite esencial de mejorana, otras cinco de romero y otras cinco más de lavanda. También se puede reducir con un baño de sal gorda, mezclado con aceite esencial relajante como lavanda o verbena. Otra alternativa es poner agua caliente y dos vasos de vinagre.

Además de aplicando baños, podemos reducir las contracturas con remedios naturales. Así tenemos la infusión de tomillo o romero, que se deja reposar y después se cuela, antes de mezclar con arcilla, verde o roja, hasta que tenga una densidad parecida a una crema para después aplicar en la zona afectada y en caliente durante 20 minutos. Después se limpia y se echa una pomada o aceite.

También funciona bastante bien un remedio chino que consiste en envolver una raíz de jengibre con hojas de col, poniéndolo a asar una hora en el horno. Después se corta en cachos la raíz y los ponemos en la espalda, donde nos duele sujetándolo con una gasa durante 20 minutos. El uso de un gel o ungüento de árnica nos alivia el dolor y la inflamación aplicando sobre la zona que nos duele, pero nunca sobre una herida abierta.

Todavía podemos aplicar cuatro terapias más para deshacernos de nuestras contracturas. La primera es la aromaterapia. Con aceites esenciales como alcanfor, jengibre, romero, tomillo o lavanda podemos aliviarnos como ungüento de masajes o baños aromáticos.

Otra de las formas es fortalecer la espalda haciendo ejercicio y estirando bien antes y después del mismo. El yoga, taichí, pilates o natación son muy recomendables. Dentro de esta línea está el realizar estiramientos de cuello y espalda, descansar cinco minutos cada hora cuando estamos frente al ordenador y estirar bien todo el cuerpo, amén de tener una buena postura. Por último, la hidroterapia es otra buena solución, acudir al SPA o a un balneario urbano, donde los chorros de agua y su temperatura nos ayudará a aliviar nuestras contracturas.

Para reducir el dolor de la contractura podemos tomar una infusión de una mezcla de ulmaria, sauce y harpagofito, para que deje de dolernos, aunque las plantas medicinales no tienen un efecto inmediato y hay que tomarlo varias veces antes de sentir la mejoría. Además, podemos aplicar sobre la zona dolorida pomadas de estas plantas medicinales. Por último, si las contracturas son crónicas por la tensión del día a día una buena idea es depurar el hígado con plantas como la alcachofa o el cardo mariano.

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El DIU como anticonceptivo ¿el más eficaz?

El DIU es uno de los métodos anticonceptivos de más éxito y, sin embargo, todavía un poco desconocido. Aquí aprenderemos qué es, cómo son, qué tipos hay y cuándo se debe colocar.

A la hora de buscar un método anticonceptivo una buena opción es la colocación de un DIU (Dispositivo Intrauterino) que es un pequeño dispositivo de plástico en forma de T, que se pone en el útero para evitar embarazos y cuenta con las ventajas de que es duradero, reversible y uno de los más eficaces. Es decir, puedes tener un DIU durante muchos años sin peligro de quedar embarazo y tu médico o enfermero te lo puede quitar y ya estás lista para ser fértil otra vez.

Evidentemente existen varios tipos de dispositivos DIU, dependiendo de las marcas: ParaGard, que es de cobre, y Mirena, Kyleena, Liletta y Skyla, que son hormonales. El primero de ellos no tiene hormonas, está envuelto en un fino cable de cobre y tiene una duración de hasta 12 años. Los otros cuatro usan hormona progesterona, que el cuerpo produce de manera natural. El Mirena dura hasta seis años, el Kylenna, cinco, el Liletta, cuatro y el Skila, sólo tres.

Para explicar cómo funciona el DIU lo más fácil es indicarr que logran evitar los embarazos porque cambian la forma en que se mueve el esperma para que no pueda llegar a un óvulo y si el esperma no llega, no puede fecundar y, por tanto, no hay embarazo. El Paraguard usa cobre para evitar embarazos, ya que al esperma no le gusta el cobre de manera que con este DIU es imposible que llegue al óvulo. Por su parte, los DIU con hormonas evitan los embarazos de dos maneras. La primera de ellas es que espesan el moco cervical, que bloquea el esperma. La segunda es que las hormonas evitan que el óvulo deje el ovario, por lo que no hay óvulo que fertilizar.

Una de las preguntas más habituales también es si se puede usar el DIU como anticonceptivo de emergencia. La respuesta es que sí, el ParaGard tiene éxito en estos casos si se coloca antes de las 120 primeras horas tras tener sexo sin protección, siendo la forma más eficaz de evitar embarazos tras tener relaciones sexuales. El otro gran anticonceptivo de emergencia es la píldora del día después que también se puede tomar hasta cinco días después de tener sexo sin protección.

A la hora de insertarlo, el mejor momento es durante la menstruación, aunque cualquier día del mes salvo, evidentemente, si no está embarazada. La razón de que el mejor momento sea cuando la mujer tiene la regla es porque descarta la posibilidad de embarazo, la inserción es más fácil y menos dolorosa porque el cuello uterino está más abierto y el sangrado que se produce no se nota. Otra cuestión interesante es que hay personas que quieren ponérselo después de un curetaje o un nacimiento, pero la tasa de mujeres que lo expulsan es muy elevada. Lo más recomendable es que la mujer espere a la tercera o cuarta semana tras el parto para instalarlo.

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