Luchar contra el bullying desde youtube

El bullying o acoso entre niños y adolescentes es una de nuestras preocupaciones como padres y youtube  nos puede ayudar a saber cómo superarlo.

El bullying es una de nuestras preocupaciones como padres. No queremos que nuestros hijos lo sufran y tampoco que se lo hagan sufrir a los demás. La base está clara, pero después los hechos hacen que sea un tema espinoso. Saber afrontar estas circunstancias, sus causas y sus consecuencias es básico para una mejor convivencia en todos los espacios: un colegio, un equipo, un grupo de amigos. Por fortuna ya hay mucha documentación sobre todo ello y también vídeos en youtube. Para evitar el bulling podemos empezar enseñando a nuestros hijos un vídeo como este https://www.youtube.com/watch?v=LsEE0SiQppQ de Brooks Gibbs en el que muestra que muchas veces el peor desprecio es no hacer aprecio. Si nos dicen cosas feas, no debemos afectarnos, sino admitir nuestros fallos, agradecer las palabras del otro y alabar, irónicamente, lo bueno que tiene el acosador. Se estima en el vídeo que el bullying es una cuestión de dominancia. Si nos ofendemos estaremos haciendo feliz y más fuerte al que lo hace. Si nos resistimos y no damos importancia, ganamos. Y todo ello, hablando de cuestiones meramente dialécticas. Si hay agresión, la cosa cambia y hay que denunciar.

Más conocidos y de más éxito son las charlas de Nick Vujicic. El australiano nació sin extremidades y confiesa que le acosaron. https://www.youtube.com/watch?v=pXIpMFrSAEQ El acoso, el bullying está asociado a que es guay, un símbolo de fortaleza, pero él explica a muchos alumnos que no es así. No eres más fuerte por acosar y sí puedes provocar acciones para quitarse la vida. Por eso en este vídeo, ejemplo de vida, anima a enfrentarse al abusón simplemente pidiendo que dejes de molestarte, que es no es ni divertido ni guay. Y no sólo lo tienen que hacer las víctimas, sino también todos aquellos que sean testigos. De esta forma, el autor de bullying verá que no es mejor y que la gente se lo echa en cara.

En esta línea en youtube encontramos ejemplos de cómo combatir el bullying también en el cine. En la película americana “De vuelta a los 17” hay una escena https://www.youtube.com/watch?v=i4Y_wwLBMgM en la que el matón queda humillado. La metáfora de la misma es que a todos esos abusones se les viene abajo todo cuando alguien les enfrenta con argumentos o simplemente le da su propia medicina.

También podemos encontrar muchos vídeos sobre las causas y como solucionar el bullying, por ejemplo, con https://www.youtube.com/watch?v=XC7u-mUiyME, donde descubrimos que en un caso de bullying la víctima no es una sino dos, ambos con muy baja autoestima. Tanto el agresor como el agredido, sólo que el primero trata de tapar la suya rebajando al otro. Por tanto, la solución tanto si nuestro hijo es agresor como si es víctima es ayudarle a aumentar su autoestima.

En otra línea, este corto https://www.youtube.com/watch?v=9qd0ZzWb4Uw habla sobre las consecuencias que puede tener el bulling. Son decenas los casos en los que vemos que las víctimas deciden acabar con sus vidas como consecuencia del acoso y el maltrato al que se ven abocados. La historia sucede en un instituto americano cuando dos amigas de la infancia se separan porque una de ellas se va con el grupo de la chica popular y otra, no. A esta última le hacen la vida imposible, pese a que su amiga la echa de menos. Es una consecuencia dramática, pero real, y el vídeo nos invita a ser valientes y ponernos del lado de nuestros amigos, de los débiles.


Noticias, Salud y Bienestar · Escrito por el 27/03/18


Causas y soluciones de la depresión adolescente

Los adolescentes viven un periodo de cambio que puede llegar a afectarles con el riesgo de que sufran una depresión. En esos casos es importante conocer los síntomas, las causas y las soluciones.

Seguramente, visto con perspectiva, si nos dicen que los adolescentes de hoy en día se deprimen pensaríamos que algo no está bien. Es probable que reflexionáramos sobre lo fácil que eran las cosas cuando estábamos en casa de nuestros padres y no teníamos más responsabilidades que las escolares. Yendo más allá, podríamos pensar en lo bien que lo pasamos en aquellos años, cuanta gente conocimos, que libertades teníamos y la cantidad de cosas que hicimos. Es cierto, como también lo es que ahora los adolescentes, algunos, se deprimen. En concreto, uno de cada 33 niños menores de 12 años se deprime, mientras que en edad adolescente la cifra sube a uno de cada ocho.

Hay que entender la depresión como un trastorno que afecta al estado de ánimo y a la salud de la persona. No sólo en adolescentes. A cualquier edad podemos sufrir depresión ya que no existe una causa común, son muy variadas, y, por supuesto, hay personas que son más propensas a sufrirlas. Además, nos puede llegar de forma repentina, por una circunstancia personal dura como el fallecimiento de una persona cercana o un familiar. No sólo por ahí puede sobrevenir. También puede ser causado por un conjunto de factores que van alterando el estado de ánimo de esa persona.

Una de las causas de la depresión, por ejemplo, hablando de adolescentes sería estar sufriendo acoso escolar. Este grupo de edad puede ser propenso a sufrir depresión porque los cambios en nuestra vida a esa edad son más drásticos. Nos damos cuenta de que las cosas, muchas veces, no son como nos las hemos imaginado de niños, sino que son más difíciles o diferentes. Cuando se da en personas entre los 12 y los 18 años la depresión suele tener detrás un importante componente social: miedo al rechazo, a no encajar en una clase o en un grupo, en la sociedad, amén de que eres carne de cañón si vives en un hogar desestructurado o hay ausencia de alguna figura de autoridad. Por así decirlo, la depresión en la adolescencia tiene que ver con encontrar nuestro lugar en el mundo, no entender quiénes somos, dudar de todo, sentirnos que no servimos para nada o que el futuro lo vemos negro.

Los síntomas que muestran los adolescentes deprimidos van desde la apatía, a estar solitario, irascible, irritable, sin ganas de ver a nadie y con pensamientos pesimistas. Se muestran infelices y cuando los periodos de tristeza llegan a las dos semanas se puede considerar síntomas de depresión. Hay que observar los cambios de actitud y los estados de ánimo. Suele haber un hastío vital, no muestran interés por ninguna actividad no queriendo disfrutar de amigos o aficiones. Además, lloran con facilidad y tienden al aislamiento. Donde más atentos debemos estar es en los casos en los que la depresión puede derivar en casos de anorexia o bulimia, incluso puede llegar a mostrar desprecio por su propia vida.

Si hablamos de las causas que pueden provocar una depresión en adolescentes puede ser por unos hechos puntuales: un fracaso sentimental, el fallecimiento de un ser querido, etc… También puede tener un componente social ya que las depresiones tienen que ver con cómo nos vemos en el mundo por lo que la depresión puede ser también como consecuencia de una gota que va llenando el vaso.  Hay que tener en cuenta nuestro historial familiar de depresión y otras enfermedades mentales.

Para tratar las depresiones en adolescentes tenemos que distinguir si es por causa física debemos acudir a un psicólogo, psiquiatra o psicofarmacólogo para una evaluación psicológica y tratamiento apropiado. Normalmente se suelen recetar antidepresivos como Prozac o Lexapro. También hay casos en los que hace falta un internamiento hospitalario y llegados a la depresión extrema se puede llegar a una terapia electroconvulsiva.

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¿Funcionan los suplementos de colágeno contra la artritis?

A las personas que sufren de artritis o tienen dañadas las articulaciones se les suele recomendar consumir suplementos de colágeno, pero debes saber que no sirven de nada.

Cuando hacemos ejercicio estamos expuestos a lesiones de todo tipo, incluido a nivel articular. Con la práctica intensiva de deporte es habitual que el cartílago que protege los huesos de la articulación sufra desgaste, lo que hace que los huesos choquen entre sí provocando molestias.

Son muchas las personas que estiman que tomar colágeno puede ayudarte a recuperarte o fortalecer las mismas con beneficios para la salud. ¿Pero es cierto? Vamos a intentar arrojar algo de luz sobre el asunto. El colágeno es una molécula proteica que forma la estructura de los huesos de todos los demás componentes de la articulación, como cartílagos, ligamentos y tendones. Está formada por distintos aminoácidos como la prolina, lisina y glicina. No sólo eso les aporta grosor, resistencia y elasticidad, amén de formar la estructura del tejido que protege y recubre las fibras musculares.

La misión del colágeno es crear la estructura básica para sostener los tejidos, es decir, nuestro cuerpo ya que son los andamios que dan forma y estructura a nuestro cuerpo. De alguna manera, son el principal elemento de los tejidos conjuntivos de nuestro cuerpo, como la piel, el pelo, los huesos o los tendones. En teoría, los suplementos de colágeno, ayudan a mantener y recuperar los tendones y los músculos, sobre todo las articulaciones. Sin embargo, no todas esas bondades se han podido demostrar científicamente.

Los estudios que se han realizado para hablar de las bondades del colágeno tienen poca credibilidad debido a que han sido realizados por los propios fabricantes de los suplementos . Por el contrario, las pruebas realizadas por la EFSA (Agencia Europea de Seguridad Alimentaria) han demostrado que no hay evidencias de que al tomar colágeno tenga efectos positivos sobre las articulaciones de personas activas, amén de tampoco mejorar la salud o la tersura de la piel. Por ello, la recomendación es no usar colágeno para las articulaciones y sí buscarlo en otros alimentos como, por ejemplo, la gelatina que tampoco te va a solucionar los problemas articulares, pero tiene mejor sabor y es más barato. Comprar suplementos de colágeno no te va a ayudar con la artritis.

Debes saber que el colágeno que hay en tu cuerpo lo has general tú 100%, lo han producido tus células utilizando aminoácidos, de las que se componen las proteínas. Por tanto, no necesitas consumir colágeno, ya que los aminoácidos se encuentran en otros alimentos y muchos de ellos son producidos por nuestro propio cuerpo.

Hay varios tipos de alimentos que producen colágeno. El < alimentos con licopeno como la remolacha, frambuesas, fresas, cerezas o sandias. También los frutos secos ayudan a combatir la artritis como las almendras y las avellana que se pueden tomar al almuerzo o la cena y en el desayuno con avena y otras frutas. Estos son buenos para la artritis o la artrosis porque contienen ácidos grasos omega 3, que son antiinflamatorios y ayudan a que las articulaciones se desinflan.

También tomando vitamina C puedes producir colágeno para producir colágeno para las articulaciones y de esta manera combatir artritis, al tiempo que es antiflamatorio.  Curiosamente, se recomienda esta vitamina que no sea consumida en cítricos: el brócolo, el ajo, la lechuga, la col, la coliflor, el berro o la acelga.

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Nueve pseudoterapias contra el cáncer que no funciona

Cuando aparece una enfermedad o un cáncer siempre lleva paralelo un tratamiento alternativo, sobre todo, si la situación es límite, pero la mejor terapia es seguir los consejos médicos.

La palabra cáncer nos asusta, saca nuestros más altos instintos de superviviencia, toda vez que es una de las enfermedades que más fallecimientos provoca, amén de su gran variedad y del desconocimiento real de las causas que lo producen.

Cuando nos afecta o lo hace con algunos de nuestros seres queridos podemos caer en la tentación de hacer tratamientos alternativos que nos prometen una curación que nunca se produce, pero que la desesperación nos lleva a probar. Son pseudoterapias que no están demostradas que tengan resultado y sí pueden ser peligrosas. Son remedios milagrosos, pseudoterapias alternativas a unos tratamientos médicos con las que afirman curar la enfermedad y sus efectos secundarios.

Y es que ninguna de las terapias alternativas demostró tener efecto más allá del placebo, aquel por el cual nuestro estado parece mejorar sólo por la expectativa de que mejoraremos.

En el libro Mitos y Pseudoterapias se habla de varias de ellas. La primera es el Biomagnetismo  o terapia biomagnética, que promete curar varias enfermedades, entre ellas el cáncer, colocando imanes en diferentes puntos del cuerpo con la teoría de que los desajustes del ph, también llamada alcalinidad, son la causa de muchas enfermedades y que esto se puede curar con dos imanes de polaridad contraria en distintos lugares del cuerpo. Además, no hay pruebas de que los campos electromagnéticos tengan efecto sobre el cuerpo humano, ni curativos, ni perjudiciales.

Otra de estas terapias es la Bioneuroemoción o biodescodificación, que considera que las enfermedades físicas son la respuesta a un conflicto psicológico o emocional por lo que la forma de curar es resolviendo ese conflicto. El problema de esta terapia, amén de que no ha demostrado curar a nadie, es que casi parece una secta ya que los líderes imponen su voluntad, separan familias, aíslan a las personas que están enfermas y separan a los enfermos de los tratamientos médicos.

Una tercera terapia alternativa es la Dieta alcalina que, en la línea de la importancia de la alimentación como origen del cáncer, propone cambiar la manera de alimentarnos para curarlo. De esta manera, una dieta alcalina, con un 80% de alimentos alcalinizantes y un 20% de acidificantes, puede curarlo según este tratamiento, que no ha sido demostrado, entre otras cosas porque no todo nuestro cuerpo tiene el mismo ph, no hay relación entre la dieta y el ph de la sangre y las células cancerosas pueden proliferar en ambientes ácidos y alcalinos por igual.

Otra de estas pseudoteorías contra el cáncer es la Hidroterapia de colon, que promete curar enfermedades introduciendo agua a través del recto para limpiar los intestinos por dentro y así eliminar supuestas toxinas. Según los defensores de esta teoría la comida se pudre durante la digestión provocando toxinas porque no hay manera de expulsarla del cuerpo. Lo cierto es que no hay una base científica que demuestre este hecho. La comida no se pudre en nuestros intestinos, sino que circular por todo el sistema digestivo hasta expulsarlo. El uso de mangueras para introducir puede provocar desgarros y heridas, amén de que el agua puede eliminar la flora bacteriana.

También está de moda, sin ningún resultado demostrado, la Homeopatía, que vende remedios en que con menor presencia del elemento activo, mayor es la supuesta eficacia. Es decir, el punto más alto es aquel donde las disoluciones no hay presentes moléculas del principio activo original por la memoria del agua, propiedad por la que el líquido elemento recuerda las moléculas que han estado en contacto con ella y mantiene sus propiedades. Sin embargo, nada de lo anterior ha sido comprobado.

Otra de las pseudoterapias es el MMS o suplemento mineral milagroso que es una disolución de clorito de sodio al 28% que, supuestamente, tiene propiedades milagrosas contra el cáncer, la diabetes, el autismo, la hepatitis y la malaria. Como en los anteriores casos no hay pruebas de que beber esa mezcla tenga algún efecto beneficioso, más bien se han documentado casos de intoxicaciones.

La Ozonoterapia es otra de esas pseudoterapias basada en la aplicación de gas de ozono en heridas y dentro del cuerpo para tratar diversas enfermedades como el cáncer, principalmente por el recto. Tampoco hay evidencias de los beneficios de esta teoría y sí de que altas concentraciones de este gas puede ser tóxico. El Reiki, por su parte, es una de la más representativas pseudoterapias ya que aseguran que enfermedades como el cáncer proviene de algún desajuste o mala función de la energía vital. En teoría valdría manipular o reorientar la energía para sanar. Por último, encontramos la Terapia o nutrición ortomolecular que asegura poder curar enfermedades cambiando la alimentación para incluir grandes cantidades de biomoléculas, por lo general vitaminas. Su creador fue Linus Pauling, que ganó el Nobel de Química en 1954, pero su teoría no tiene estudio científico que lo corrobore.

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Aortoesclerosis como detectarla y tratarla

El cuidado del corazón y las venas y arterias que trabajan junto a él, es una de las recomendaciones más saludables. La aortoesclerosis acecha, puede ser mortal, pero se puede controlar.

La aortoesclerosis es una enfermedad que puede afectar a las personas de cualquier edad, también a nuestros hijos. Esta afección puede causar la muerte de las personas que lo sufren, ya que es muy grave si no se toman medidas para combatirla. También se le llama esclerosis aórtica y es la enfermedad de la ateroesclerosis (o el endurecimiento de la arteria, por lo que se estrecha, lo que dificulta el paso de la sangre, pudiendo llegar a colapsar o formar un trombo) en la aorta, que viene a ser la más gruesa del cuerpo humano.

Hay que distinguir dos tipos de aortoesclerosis, dependiendo de la localización de la misma: abdominal o torácica. También se puede catalogar por su gravedad en leve, moderada y grave.

Cómo detectar la aortoesclerosis

¿Y cómo saber si nos afecta esta enfermedad? Pues si es leve o de grado 1 es difícil que la detectemos porque no hay síntomas, pero si la enfermedad evoluciona o es más grave causa dolor torácico, anginas de pecho, problemas para respirar, incluso puede provocar un infarto cardiovascular o ataque cerebrovascular.

Del análisis de las causas podemos deducir, más adelante, los remedios. Las causas principales por las que una persona puede sufrir aortoesclerosis son el sedentarismo, la obesidad, la hipertensión arterial, el colesterol alto, la diabetes, el consumo de alcohol o el tabaco, la herencia genética y siempre son más propicias a sufrir esta enfermedad las personas de avanzada edad.

Cómo tratar y prevenir la aortoesclerosis

Como es normal, para tratar la aortoesclerosis el principal remedio es cambiar los hábitos de vida que pasan por hacer ejercicio a diario, bajar de peso, evitar comidas grasas, tratar de limitar el consumo de sal y de alcohol, y dejar definitivamente el tabaco.

Además, farmacalogicamente también se puede controlar la hipercolesterolemia y la tensión alta. Mientras que el consumo de una aspirina, ácido acetilsalicílico, puede ayudar a impedir la formación de coágulos en las arterias o, al menos, permitir que la sangre sea más líquida. En las personas que ya han tenido un ataque al corazón o angina de pecho es recomendable hacer una operación o colocar un stent, para ensanchar la arteria, con el fin de que corra la sangre mejor.

También existen remedios caseros para tratar la ateroesclerosis aórtica. El primero de ellos es beber de cinco a 10 centímetros cúbicos de vinagre al día ya que diversos estudios han demostrado que esa pequeña cantidad sería suficiente para reducir el colesterol malo y los depósitos grasos de las paredes de arterias como la aorta.

También es muy interesante la investigación realizada por la Universidad de Arkansas que ensalza los beneficios de consumir arándanos demostrada en ratones con una dieta con esta fruta que reducían sus lesiones ateroescleróticas en un 50%. Por último, otro de los remedios caseros es tomar infusiones de marrubio, que son un excelente complemento para tu dieta tanto si padeces de aortoesclerosis como de otros problemas de corazón, ya que inhibe la respuesta vasoconstrictora de la aorta a la noradrenalina.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 01/02/18


¿Qué es y cómo detectar la ectasia ductal?

Una de cada cuatro mujeres sufre ectasia ductal, normalmente en la menopausia. No es grave, se suele curar con antibióticos y no tiene nada que ver con un tumor.

La ectasia ductal es un término médico que consiste en un bloqueo o taponamiento de los conductos mamarios que se encuentra detrás del pezón de las mujeres y afecta a un 25% de las mismas. De alguna manera se trata de un ensanchamiento del conducto mamario. Sus paredes se engrosan, lo que provoca que se obstruya. Suele ocurrir en personas cercanas a la menopausia, que se encuentran entre los 40 y los 50 años, pero no es un factor de riesgo para la aparición del cáncer de mama. Para detectarlo hay que estar atento al enrojecimiento de la zona, malestar o dolor e inflamación en el pezón o areola, aunque puede aparecer sin tener dichos síntomas. En principio no suele ser necesario tratarlo, aunque si los síntomas persisten es necesario un tratamiento antibiótico, la aplicación de compresas tibias o en casos extremos, y raros, cirugía para remover el conducto afectado.

Y es que el tejido de las mamas de las mujeres se compone de tejido conjuntivo que cuenta con conductos mamarios, pequeños ductos, que llevan la leche materna a los pezones para que allí sean absorbidos por los bebés. Si esos mismos conductos se obstruyen, dilatan o inflaman se dice que se produce una ectasia ductal provocada, principalmente, por cambios hormonales que generan cambios en las mamas. También puede ser provocado por prolapso del pezón, que significa que hay una inversión repentina del pezón, con lo que se obstruyen los conductos mamarios o por una deficiencia de vitamina A, amén de anteriores embarazos múltiples.

Los síntomas que nos pueden avisar de esta enfermedad son la secreción verde o negra del pezón, dolor en el pezón al tacto y enrojecimiento del mismo, pezón contraído hacia dentro, la aparición de una protuberancia dura en el pecho, que muchas veces se puede confundir con un tumor. La ectasia ductal puede provocar también fiebre si encima aparece mastitis: que es la inflamación de la glándula mamaria por la obstrucción de la leche.

La mejor manera de detectar si una mujer tiene ectasia ductal es la realización de una ecografía, de una mamograma o de ambas pruebas médicas a la vez. Puede haber circunstancias que recomienden hacer, incluso, una resonancia, pero no una biopsia, ya que no es un tipo de cáncer, ni da lugar a él.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 30/11/17


Causas y soluciones para evitar la alergia al sol

Normalmente a todos nos gusta mucho la llegada del sol, el veranito y las playas o las terrazas, pero hay una serie de personas que tienen alergia solar, que es muy molesta.

Llega el buen tiempo, se acerca el veranito y una de las postales más típicas de estas fechas es la de cientos, miles, millones de personas tostándose al sol en la playa o luciendo su morenito en las terrazas de nuestro país. Sin embargo, hay personas que no lo pueden hacer y sufren por ello ya que padecen alergia al sol.

Cuando hablamos de alergia solar nos referimos a los síntomas derivados de diferentes enfermedades dermatológicas, es decir, puede ser el resultado de diferentes patologías que tienen en común la reacción de la piel al sol como: una erupción polimórfica lumínica, una urticaria solar, la prurigo actínico o la porfiria.

De alguna manera, la erupición poliforma lumínica (EPL) es una reacción anormal a la luz que provoca lesiones en la piel tras la exposición a la luz solar. Y es que la exposición a la luz puede causar enfermedades cutáneas, llamadas fotodermatosis, siendo la EPL la más habitual.

Como curiosidad hay que explicar que se desconoce la razón por la que hay persona a las que el sol les produce alergia, pero se sabe que aparece cuando hay una exposición más larga de lo habitual a los rayos ultravioletas. Por eso mismo es más común en primavera y verano, cuando más intensos son los rayos del sol. Para detectar esta alergia, el diagnóstico es, sobre todo, clínico ya que se basa en la historia clínica y la exploración física, teniendo en cuenta que hay que descartar otros factores que pueden provocar esas reacciones como fármacos, productos químicos, alteraciones metabólicas y enfermedades careciales o autoinmunes como el Lupus. En caso de dudas se puede recurrir a una biopsia de la piel o fotoprovocación, que consiste en irradiar un área de la piel del paciente con rayos ultravioletas esperando la aparición de una erupción.

Entre las normas para tratar la alergia solar es esencial la protección solar estricta, aunque en casos más graves se pueden usar fármacos como corticoides o antipalúdicos. Hay que tener en cuenta también que el pronóstico es muy variable, desde una remisión completa al desarrollo de síntomas debilitantes y otros trastornos autoinmunes.

Muchos de los pacientes que sufren esta alergia de manera leve se recomienda evitar la exposición al sol, utilizar ropa protectora y protección solar estricta para la radiación ultravioleta con el fin de evitar o eliminar los síntomas. La protección es la medida más importante contra la erupción polimorga lumínica aguda por lo que es recomendable evitar la exposición al sol. Para pacientes donde la incidencia de la enfermedad es más grave se ha utilizado la fototerapia con diferentes grados de éxito para inducir el endurecimiento de la piel mediante fototerapia, irradiando rayos UVA y UVB en pequeñas y frecuentes dosis para lograr crear una resistencia de la piel al sol. Esta protección es temporal y debe realizarse varias veces para que tenga el efecto deseado, lo que aumenta el riesgo de sufrir cáncer de piel.

Otra forma de tratar los síntomas de la EPL aguda es utilizando corticoides tópicos u orales en pauta descendente con el fin de aliviar el dolor y el enrojecimiento de la piel. Si aún así, el paciente no mejora se suelen usar antipalúdicos, mientras que los antihistamínicos orales pueden aliviar el picor.

Las medidas anteriores no sirven como prevención, por lo que es necesario proteger bien la piel con cremas solares, ropa o gorros. Es importante es que la piel se acostumbre poco a poco a la luz del sol para evitar lesiones cutáneas, mientras que las personas con piel especialmente sensible se recomienda evitar el uso de perfumes, desodorantes y cosméticos al tomar el sol.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 09/05/17


Cuándo usar frío y cuándo calor para tratar tus lesiones

¿Quién no se ha lesionado alguna vez?. Siempre acudimos al hielo para tratar un esguince, bien hecho, pero cuando ya no hay hinchazón, el uso del calor también te puede ayudar. ¿Sabes cómo y cuándo usar el frío y el calor?

En el tratamiento de lesiones se pueden usar métodos de frío o de calor para mejorar las mismas. Sin embargo, muchas veces pueden surgir dudas de qué usar y cómo usarlo. Vamos a intentar despejar estas dudas, no sin antes dejar claro que el uso de frío o calor sólo es una parte del tratamiento. Aunque los síntomas remitieran, el paciente deberá realizar ejercicios para restablecer su flexibilidad y movimiento de las articulaciones.

El hielo se puede usar con compresión, elevación y refuerzo cuando hay lesiones graves. Con su uso disminuye la circulación, la inflamación, la actividad metabólica y adormece la piel. De hecho, disminuye el dolor, la hinchazón y los calambres, y se debe aplicar después de los ejercicios o actividades que nos produzcan dolor. Hay que recordar que son muchos los profesionales de numerosos deportes que se meten en hielo tras competir, por ejemplo, e incluso tras entrenamiento otros equipos se meten en ríos de agua muy fría, pero con una pauta temporal muy concreta. Esta terapia es recomendable cuando hay esguinces, cuando hemos forzado mucho una zona del cuerpo, cuando tenemos chichones o morados en la piel.

El hielo también tiene sus contraindicaciones. Por ejemplo, no se debe usar inmediatamente después de la actividad física, como tampoco aplicar si alguna parte de nuestro cuerpo está adormecida. No se debe usar si hay dolor o inflamación en un nervio o si el deportista tiene una disfunción simpática, es decir, una anormalidad de los nervios que controlan el flujo de sangre y las glándulas sudoríparas. Además, no es aconsejable aplicar sobre personas con una enfermedad vascular, ni en personas con una herida abierta o que no ha cicatrizado, y en deportistas que tiene hipersensiblidad al frío.

También el uso del calor puede ser beneficioso para tratar lesiones o síntomas ya que aumenta la circulación, la actividad metabólica y la inflamación. Hay que tener en cuenta que mejora el rendimiento de los tejidos suaves, alivia el dolor y los espasmos. Sin embargo, como todo, tiene sus contraindicaciones: puede aumentar la inflamación y la hinchazón, amén de que puede provocar quemaduras si se usa demasiado tiempo. No se debe usar el calor tras realizar actividades físicas, ni en áreas adormecidas, como pasa con el hielo, ni cuando tenemos una herida abierta o quemadura. Además, tampoco se debe usar tras una lesión grave o si tenemos fiebre o fatiga por calor.

Al fin y al cabo, lo que hace el calor es llevar sangre a la zona dañada aportando los nutrientes necesarios para sanar esa lesión, amén de aumentar la flexibilidad de tendones y músculos. Y es que, al permitir una dilatación de los vasos sanguíneos, el calor acelera el flujo y permite la llegada de oxígeno y nutrientes que reduce la presión sobre las articulaciones y alivia el dolor de los músculos.

¿Uso frío o calor?

Una vez vistos los efectos y las contraindicaciones del frío y del calor vamos a intentar aclarar cuando hay que usar cada uno de ellos, dado que son dos de las terapias más comunes para aliviar dolores musculares o articulares. Como regla básica se debe usar frío ante un dolor reciente, ante una inflamación recién producida, mientras que el calor debe ser el tratamiento a seguir si hay un malestar recurrente, dolores crónicos, ya que hace fluir más la sangre y ayuda a que haya una curación más rápida. Así que como norma general, al producirse la lesión o cuando haya inflamación usaremos hielo y cuando ya sólo haya dolor o lesión, calor.

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Remedios para tratar la conjuntivitis

Tener conjuntivitis es más molesto que doloroso, pero hay tratamientos que pueden aliviar los síntomas de esta inflamación en la conjuntiva.

Remedios para tratar la conjuntivitis

Son muchas las personas que, a lo largo de su vida, sufren conjuntivitis, o lo que es lo mismo, la inflamación de la conjuntiva, que es la membrana que cubre la cara posterior de los párpados y la anterior del globo del ojo, debido a un virus, bacteria o alergia. Para saber si padecemos conjuntivitis tenemos que estar atentos a que nuestro ojo se enrojezca y suelte más lágrimas de lo habitual. También saber si tenemos la sensación de ardor o de tener un cuerpo extraño en el ojo. Sólo si la infección procede de una bacteria, el ojo descarga mucosas amarillas o verdes. Hay que tener en cuenta que, en general, la conjuntivitis se acaba curando sola en unos 10 días, aunque puede llegar a durar meses e, incluso, años.

Para comenzar un tratamiento, lógicamente, debemos acudir a nuestro médico que deberá tener en cuenta las causas de nuestra conjuntivitis para iniciar el tratamiento más adecuado. Decidir si la inflamación tiene un origen infeccioso o alérgico. En cualquier caso, hay que limpiar los ojos, quitando las secreciones con un paño limpio, agua hervida o suero fisiológico esteril. Además, puede ser útil las compresas frías y los analgésicos. En este primer tratamiento puede usarse también colirios, pomadas o gel antibiótico. Si la conjuntivitis tuviera un origen alérgico o vírico, lo más efectivo suele ser el uso de gotas oftanmológicas con corticosteroides, que no se usarán en caso de que la infección haya sido provocada por un herpes.

Si el tratamiento consiste en la administración de gotas, se debe hacer entre cuatro y seis veces al día después de retirar las secreciones, mientras que el gel sólo se usa dos o tres veces y, a diferencia del colirio, no nubla la vista. En el caso de los niños, si se resisten, basta con que cierren los ojos, aplicarles las gotas en el lagrimal. Después sólo tendrá que abrir y cerrar los ojos varias veces.

Entre los remedios caseros que existen para tratar la conjuntivitis encontramos usar hielo para constreñir los vasos sanguíneos reduciendo la sensación de dolor o picor, la aplicación de miel pura de abeja también ayuda a tratar la conjuntivitis por sus propiedades antisépticas, también el jugo de limón tiene antibióticos y propiedades antiflamatorias.

No sólo las anteriores. La aplicación de una compresa muy caliente en el párpado suele ayudar a bajar la inflamación también, como las semillas de hinojo, las cuales una vez hervidas con agua y coladas hacen que el liquido restante, aplicado sobre el ojo enfermo, mejore mucho. Por último, destacamos el uso del Aloe Vera para tratar la conjuntivitis alérgica, ya que es antinflamatoria, amén de un hidratante natural para la piel.

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Cuanto antes trates la cistitis más fácil será curarte

Uno de los problemas más comunes de mujeres, y algunos hombres, es la aparición de la cistitis o una infección por un hongo que produce dolores en la vía urinaria. Tratarlo es fácil y sólo tienes que ir al médico.

Cuanto antes trates la cistitis más fácil será curarte

Cistitis o candidiasis es una enfermedad que pueden llegar a experimentar a lo largo de su vida una de cada cuatro mujeres producida por una bacteria que se encuentra con el ano y que pasa a la vía urinaria. Realmente es una infección provocada por un hongo  que puede afectar al conducto gastrointestinal, a la piel, a los genitales y al sistema respiratorio.

Las personas que lo sufren de manera crónica, en general mujeres, pero hay hombres que también lo pueden sufrir (se llama balanitis), acusan molestias vaginales con infección de orina, irritación, úlceras, etc… dolores de cabeza, cansancio, depresión cambios de humor…

Lo más recomendable para combatir esta enfermedad es acudir a tu médico para que haga un cultivo de la vagina con el fin de saber si hay hongo o no. No es nada recomendable que te automediques, siempre sabrá más tu médico que tú. Cuando te haga esa prueba descartará también que haya otras infecciones como clamidia, vaginosis bacteriana o tricomoniasis, que pueden tener los mismos síntomas.

Una vez diagnosticado y localizado el hongo,  tu médico te recetará fármacos antimicóticos, que evitarán el avance del mismo por todo el cuerpo. Es importante hacer el tratamiento completo. Estos medicamentos podrán ser administrados por vía oral (pastillas o cápsulas) o local, sobre la zona afectada de la vagina, como cremas que se aplican sobre la vulva. Si pese a este tratamiento no se cura la infección, tu médico podría optar por acabar con la infección para siempre con un medicamento consumido durante dos semanas.

Ni que decir tiene que la mejor manera de no sufrir cistitis es la prevención, como en la mayoría de las enfermedades. Para ello, se suele recomendar beber 1,5 litros de agua al día, no tomar productos excitantes como el café o el alcohol, hacer pis cada dos o tres horas ya que el hongo aparece cuando la orina está en la vagina, lavarse y secarse siempre de adelante hacia atrás ya que como hemos comentado antes el hongo está en las heces en el 80% de los casos y llega a la vagina, usar ropa interior de algodón y evitar ropas ajustadas, ducharse mejor que bañarse, evitar el uso de protectores a diario, vigilar la dieta aumentando el consumo de frutar y verduras, y tomar arándanos rojos a diario.

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Salud y Bienestar · Escrito por el 14/02/17



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